La Revolución de Zanzíbar consistió en el derrocamiento en 1964 del sultán Jamshid bin Abdullah de Zanzíbar y de su gobierno principalmente árabe por parte de revolucionarios africanos. En el momento de la revolución Zanzíbar era un estado muy diverso étnicamente que consistía en varias islas situadas en la costa oriental de Tanganica, que habían recibido la independencia como estado por parte del Reino Unido en 1963.

Sin embargo, las elecciones parlamentarias celebradas poco después de la independencia mantuvieron en el poder a la minoría árabe que había gobernado el territorio desde que Zanzíbar era un territorio colonial del sultanato de Omán. Frustrados por su minoría parlamentaria a pesar de haber conseguido el 54 % de los votos en las elecciones de julio de 1963, los partidos africanos, en concreto el Partido Afro-Shirazi (PAS) se alió con el Partido Umma de ideología izquierdista y en la madrugada del 12 de enero de 1964 John Okello, miembro del PAS consiguió movilizar a unos 600-800 revolucionarios en la isla de Unguja, la principal isla de Zanzíbar. Tras someter a la fuerza policial y apropiarse de sus armas, los insurgentes se dirigieron a Zanzibar Town, donde derrocaron al sultán y a su gobierno. Se produjeron varios ataques contra los civiles árabes y surasiáticos de la isla, provocando un número de muertes estimado entre varios cientos hasta 20.000, según las diversas fuentes. Abeid Karume, líder moderado del PAS, se convirtió en el nuevo presidente del país y jefe de Estado, y varios miembros del partido Umma también recibieron varias posiciones de poder.

Los aparentes lazos comunistas del nuevo gobierno preocuparon a los países occidentales, ya que en teoría Zanzíbar se encontraba en la esfera de influencia del Reino Unido, que preparó varios planes de intervención. Sin embargo, el temido golpe de Estado comunista nunca llegó a materializarse, y los ciudadanos británicos y estadounidenses fueron evacuados sin problemas, así que no se produjo una intervención militar británica. Al mismo tiempo, países comunistas como China, la República Democrática Alemana y la Unión Soviética reconocieron al nuevo gobierno, iniciaron relaciones amistosas y enviaron consejeros políticos y económicos. El presidente Karume negoció la adhesión de Zanzíbar a Tanganika, formando el nuevo país de Tanzania; un acto que los medios de comunicación interpretaron como un intento de evitar la subversión comunista de Zanzíbar. La revolución terminó con doscientos años de dominación árabe de Zanzíbar, y se conmemora cada año en la isla con celebraciones en la fiesta del aniversario.

Trasfondo El archipiélago de Zanzíbar, que ahora forma parte del territorio de la república de Tanzania, consiste en un grupo de islas situadas en el Océano Índico junto a la costa de Tanganika en el continente africano. Abarca la isla de Unguja (también conocida como Zanzíbar), situada al sur del archipiélago, la pequeña isla de Pemba al norte, y numerosos islotes de diverso tamaño. La presencia árabe en Zanzíbar se remonta al año 1698, cuando el archipiélago fue convertido en una colonia del sultanato de Omán hasta su independencia como sultanato de Zanzíbar en 1858. En 1890, durante el reinado del sultán Ali ibn Sa’id, Zanzíbar se convirtió en un protectorado británico, y aunque nunca estuvo bajo el control directo de los británicos, era considerado parte de su imperio colonial.

En 1964, poco después de su independencia, el país era una monarquía constitucional gobernada por el sultán Jamshid bin Abdullah de Zanzíbar, tenía una población de unos 230.000 habitantes africanos, algunos de los cuales eran descendientes de emigrantes persas y eran conocidos localmente como shirazis, y también tenía minoría significantes de otros pueblos como 50.000 árabes y 20.000 emigrantes y descendientes de emigrantes de países del sur de Asia, integrados principalmente en el sector comercial y empresarial. No obstante en conjunto los diversos grupos étnicos se estaban mezclando y las distinciones entre ellos se habían difuminado; según el historiador Shillington, una razón importante para el apoyo extendido entre la población del sultán Jamshid era la diversidad étnica de su familia. Sin embargo, los habitantes árabes de la isla constituían una élite terrateniente con un nivel de vida superior al de la mayoritaria población africana; por otra parte los principales partidos políticos estaban organizados siguiendo divisiones étnicas; los árabes dominaban el poderoso Partido Nacionalista de Zanzíbar (PNZ) y los africanos el Partido Afro-Shirazi (PAS) y otros minoritarios.

En enero de 1961, como parte del proceso de descolonización, las autoridades británicas de la isla establecieron distritos electorales y celebraron las primeras elecciones democráticas. Tanto el PAS como el PNZ ganaron cada uno 11 de los 22 escaños del Parlamento de Zanzíbar, así que en junio se celebraron nuevas elecciones y el número de escaños fue incrementado a 23 para evitar un nuevo empate. El PNZ participó en coalición con el Partido del Pueblo de Zanzíbar y Pemba (PPZP), y en esta ocasión consiguió 13 escaños, mientras que el PAS, a pesar de conseguir más votos, debido al sistema de circunscripciones electorales, sólo consiguió 10. El PAS denunció un fraude electoral y se produjeron varios desórdenes que provocaron 68 muertos. Para mantener el control, el gobierno de coalición prohibió los partidos más radicales de la oposición e impuso sus propios candidatos en los principales puestos del gobierno y la policía.

En las elecciones de 1963 el número de escaños en el parlamento se incrementó a 31, y en conjunto se repitieron los resultados de las elecciones de 1961, con el PAS ganando por votos pero perdiendo en escaños. En estas elecciones el PAS, dirigido por Abeid Amani Karume consiguió el 54 % del total de votos y sólo 13 escaños, mientras que la coalición PNZ/PPZP consiguió el resto de votos y 18 escaños, fortaleciendo su control del poder. En esta ocasión, el Partido Umma, que se había formado ese año por parte de una escisión de árabes socialistas radicales del PNZ, fue prohibido, y todos los policías de origen africano fueron despedidos. Esta maniobra debilitó a las fuerzas de seguridad de Zanzíbar y también creó un grupo descontento de ex –policías con entrenamiento paramilitar y con información sobre localizaciones, equipo y procedimientos policiales.

La independencia completa del gobierno británico fue declarada el 10 de diciembre de 1963 por parte de la coalición gobernante PNZ/PPZP. No obstante, el gobierno firmó un acuerdo defensivo con el Reino Unido, pidiendo el estacionamiento de un batallón de soldados británicos en el país para mantener la seguridad interna, pero esta propuesta fue rechazada por el gobierno británico, al que le parecía inapropiado que sus soldados siguieran manteniendo la ley y el orden tras la independencia. Los servicios de inteligencia británicos predijeron disturbios civiles acompañados de una creciente actividad comunista en un futuro próximo y declararon que la presencia de tropas británicas sólo contribuiría a deteriorar la situación. Sin embargo, muchos ciudadanos extranjeros permanecieron en Zanzíbar tras la independencia, entre ellos 130 británicos que eran empleados directos del gobierno.

Revolución Hacia las 3 de la madrugada del 12 de enero de 1964 entre 600 – 800 insurgentes mal armados, en su mayoría de origen africanos, ayudados por algunos de los policías africanos despedidos, atacaron las comisarías de policía de la isla de Unguja, las armerías y la estación de radio. Los policías sustitutos de origen árabe casi no habían recibido entrenamiento y a pesar de responder desplegando sus efectivos, pronto fueron sometidos. Armados con cientos de rifles automáticos, ametralladoras y pistolas requisados, los insurgentes tomaron el control de edificios estratégicos en la capital, Zanzibar Town.. Seis horas después del comienzo de la revolución, la oficina telegráfica de la capital y los principales edificios del gobierno estaban bajo el control de los insurgentes, y el único aeropuerto de la isla fue tomado hacia las 14:18 h. El sultán Jamshid, junto con el primer ministro Muhammad Shamte Hamadi y varios miembros del gobierno huyeron de la isla en el yate real Seyyid Khalifa, y el palacio del sultán y otras de sus propiedades fueron confiscadas por los revolucionarios.. Por lo menos 80 personas murieron y 200 resultaron heridas, la mayoría de ellas árabes, durante las 12 horas de lucha callejera de la revolución. 61 ciudadanos estadounidenses, entre ellos 16 empleados de una estación de satélites de la NASA se refugiaron en el English Club de Zanzibar Town, y 4 periodistas estadounidenses fueron detenidos por el nuevo gobierno del país..

Según la versión oficial zanzibarí, la revolución fue planeada y liderada por Abeid Amani Karume, líder del PAS. Sin embargo, durante el tiempo de la misma Karume se encontraba en África, así como Abdulrahman Muhammad Babu, líder del prohibido Partido Umma. El secretario del PAS en la isla de Pemba, John Okello, un ex –policía nacido en Uganda, había enviado a Karume fuera de Zanzíbar antes de la revolución para garantizar su seguridad. Okello había llegado a Zanzíbar desde Kenia en 1959, afirmando haber sido un mariscal de campo de los rebeldes kenianos durante el levantamiento Mau Mau, aunque realmente no tenía experiencia militar. Posteriormente afirmó haber escuchado una voz que le ordenaba, como cristiano, que liberara al pueblo zanzibarí de los árabes, y realmente fue John Okello quien dirigió a los insurgentes durante la revolución, en su mayoría miembros desempleados de la Joven Liga Afro-Shirazi el 12 de enero. A menudo se ha especulado que fue Okello, con la Joven Liga, quien realmente planeó la revolución, aunque con el conocimiento de Abeid Karume.

Consecuencias El PAS y el Partido Umma establecieron un Consejo Revolucionario para que actuara como gobierno interino, y Abeid Karume dirigió el Consejo como presidente de Zanzíbar y Babu del Partido Umma se convirtió en ministro de Asuntos Exteriores. El país fue rebautizado como República del Pueblo de Zanzíbar y Pemba; los primeros actos del nuevo Gobierno fue declarar la expulsión permanente del sultán Jamshid y prohibir los partidos PNZ y PPZP. Tratando de distanciarse de John Okello, que había demostrado su inestabilidad, Karume discretamente lo apartó de la escena política, aunque le permitió conservar su título de mariscal de campo, que se había arrogado. Sin embargo, los revolucionarios que habían seguido a Okello pronto comenzaron a tomar represalias contra los civiles árabes y asiáticos de Unguja, realizando abalizamientos, violaciones, asesinatos y ataques contra sus propiedades. John Okello afirmó en sus discursos por la radio haber asesinado o encarcelado a decenas de miles de sus "enemigos y secuaces", pero la estimación real del número de víctimas varía enormemente, de varios "cientos" hasta 20.000. Algunos periódicos occidentales han dado cifras de entre 2000 a 4000 víctimas; las cifras más elevadas fueron exageradas por los discursos de Okello y las informaciones de algunos medios occidentales y árabes. El asesinato de civiles árabes y su entierro en fosas comunes fue documentado por el equipo de una película italiana, que filmaba desde un helicóptero para "Africa Addio" y estas secuencias de la película constituyen los únicos documentos visuales conocidos de las matanzas.Jacopetti, Gualtiero (Director). (1970). Africa Addio [Video in English]. Retrieved on 16 November 2008. Muchos árabes huyeron a Omán, aunque John Okello ordenó que no se dañara a ningún europeo. La violencia postrevolucionaria no obstante no se extendió a la isla de Pemba.