En la onomástica japonesa moderna, los nombres se componen solo de un nombre de familia o apellido, seguido por un nombre propio. Esto sigue el patrón utilizado en el sistema de nombres personales de otros idiomas de Asia oriental, como el chino, coreano, vietnamita y tailandés. No existe uso del segundo nombre en Japón, al menos no en el sentido occidental, donde se diferencia claramente del nombre propio. Según el nivel de respeto apropiado para la conversación, tras el nombre es común emplear honoríficos como , similar a «señor» o «señora», o , similar a «doctor» o «profesor», entre muchos otros.

Los nombres propios japoneses se escriben casi siempre en kanji. El gobierno japonés determina los kanji que pueden emplearse en los nombres mediante una lista de caracteres permitidos, denominados .

Los apellidos japoneses se escriben siempre en kanji y preceden siempre al nombre. A modo de evitar confusión, se tiene la costumbre de cambiar el orden colocando primero el nombre, práctica que se lleva a cabo tanto en occidente como en Japón al escribir los nombres en rōmaji.

Apellidos más comunes Entre los apellidos comunes en Japón se encuentran , , y . Según estimaciones de Niwa Motoji, existen alrededor de 300000 apellidos japoneses. La frecuencia de uso de los apellidos diverge de región en región; por ejemplo, en Okinawa son frecuentes los apellidos , , y .

Muchos apellidos japoneses provienen de características del paisaje rural; por ejemplo significa «río pedregoso», significa «la base de la montaña» e significa «sobre el pozo». Aunque los kanji que componen un apellido suelen tener un significado, lo común es que no se traduzcan.

Los apellidos más comunes en Japón son:Hello Japan, boletín informativo para turistas en Japón. Edición de 2002. 1. 佐藤 Satō 2. 鈴木 Suzuki 3. 高橋 Takahashi 4. 田中 Tanaka 5. 渡辺 Watanabe 6. 伊藤 Ito 7. 山本 Yamamoto

Nombres propios Los nombres propios cuentan con una mayor diversidad en la pronunciación y el uso de caracteres. Los nombres masculinos generalmente terminan en -rō (郎 «hijo», aunque también 朗 «claro», «brillante») o -ta (太 «grande», «robusto»), o contienen ichi (一 «uno», en referencia al primer hijo), kazu (también escrito con 一, junto a varios otros caracteres posibles), ji (二 «segundo (hijo)» o 次 «siguiente») o dai (大 «grande»); mientras que los nombres femeninos generalmente terminan en -ko (子 «niña») o -mi (美 «belleza»). Desde 1980, la popularidad de los nombres femeninos terminados en -ko ha decaído de manera drástica para las recién nacidas e incluso algunas mujeres adultas eliminan el -ko de sus nombres. Otros ideogramas populares para finalizar nombres femeninos son -ka (香 «esencia», «perfume» o -hana 花 / 華 «flor», etc.) y -na (奈 o 菜, que significa «vegetales»).

Composición thumb|Haruko Momoi en el AnimeExpo 2007 en Los Ángeles. Su tarjeta con nombre dice «Halko Momoi», en el orden occidental; en japonés su nombre es 桃井はるこ Momoi Haruko. La composición de los nombres japoneses es más simple que en otras culturas. Las personas de ambos sexos tienen un apellido y un nombre propio; a excepción de la familia imperial, cuyos miembros no tienen apellido. El nombre propio en japonés se denomina o . El apellido se denomina . Al escribir en japonés, el apellido precede al nombre propio. Hay un número reducido de nombres que se pueden utilizar ya sea como apellidos o nombres propios; por ejemplo, o . Sin embargo, los distintivos patrones que siguen los apellidos y nombres japoneses hacen que, para quienes estén familiarizados con ellos, sea bastante evidente cuál es el apellido y cuál es el nombre propio, sin importar en qué orden se presentan.

Caracteres Los nombres japoneses se escriben comúnmente en kanji, aunque hay nombres que se escriben en hiragana o katakana. Si bien los nombres más «tradicionales» emplean la lectura kun'yomi (lectura japonesa) de los kanji, existe una gran cantidad de nombres que también se valen de la lectura on'yomi (lectura china). Muchos otros emplean lecturas que se encuentran únicamente en nombres (nanori), como el nombre femenino Nozomi (希). La mayor parte de los nombres se compone de uno o dos kanji. Hay algunos que constan de tres caracteres, como Sasaki (佐々木), Igarashi (五十嵐), Hon'inbō (本因坊, el apellido de una famosa familia de jugadores de go), Shōji (東海林), Gushiken (具志堅), Yosano (与謝野) y Kindaichi (金田一). Existe también un cierto número de apellidos compuestos por cuatro kanji, como Mukainakano (向井中野), pero son relativamente raros.

Los nombres propios femeninos generalmente terminan en la sílaba ko, escrita con el kanji que significa «niña» (子). Esto era mucho más habitual hasta la década de los 80, pero en la práctica continúa hoy en día. Los nombres propios masculinos ocasionalmente terminan con la sílaba ko, pero es muy raro que lo hagan con el kanji 子; más aún, si un nombre masculino termina en ko, en realidad termina en hiko, empleando el kanji 彦).

Los nombres masculinos generalmente terminan en -shi u -o; siendo además los nombres que terminan en -shi mayoritariamente verbos. Por ejemplo, Atsushi, que puede significar «ser devoto». Antiguamente (antes de la Segunda Guerra Mundial), los nombres femeninos escritos en katakana eran comunes, pero esta tendencia parece haber perdido apoyo. Los nombres femeninos escritos en hiragana son bastante frecuentes. Nombres masculinos escritos en kana, especialmente en hiragana, han sido muy raros a lo largo de la historia. Esto se puede deber a que se considera a la escritura en hiragana como algo femenino: en el Japón medieval, las mujeres comúnmente no aprendían a escribir kanji y solo empleaban el silabario hiragana.

Los nombres no pueden comenzar con la sílaba n (ん、ン), como ocurre con el resto de palabras en el japonés. Una n al final de un nombre es bastante común y ejemplo de ello son los nombres masculinos Ken, Kon, Shin, Jun y Den. La sílaba n no debe ser confundida con la consonante "n", con la cual los nombres pueden empezar, por ejemplo, el nombre femenino de Naoko (尚子) o el nombre masculino de Nobunaga (信長). (La consonante "n" debe ser emparejada con una vocal para formar una sílaba).

Una cantidad considerable de apellidos puede categorizarse como los apellidos -tō. El kanji 藤, cuyo significado es glicinia, tiene como on'yomi la sílaba -tō (con rendaku, -dō). Muchas personas en Japón tienen apellidos que cuentan con ese kanji como segundo carácter. Esto se debe a que el clan Fujiwara (藤原家) dio a sus samuráis apellidos que terminaran con el primer kanji del apellido del clan, para dar a conocer su posición social en una época en la que los plebeyos no podían tener apellidos. Ejemplos de estos apellidos son Atō, Andō, Itō (aunque también es común el uso de otro kanji al final), Udō, Etō, Endō, Gotō, Katō, Kitō, Kudō, Kondō, Saitō, Satō, Shindō, Sudō, Naitō, Bitō y Mutō. Como se puede ver en la lista anterior, muchos de los apellidos más comunes se encuentran en ella.

Dificultades en la lectura de los nombres Un nombre escrito en kanji puede tener más de una pronunciación, pero solo una de ellas es correcta para un individuo determinado. De manera inversa, un nombre se puede representar con muchísimos kanji y, nuevamente, solo una de estas representaciones es correcta para un individuo en particular. Por ejemplo, el kanji 一, cuando se usa en nombres propios masculinos, se emplea como la forma escrita de Hajime, Ichi, Kazu, Hitoshi y otros más. El nombre Hajime se puede escribir también con los kanji 始, 治, 初 y muchos otros. Esta relación «muchos a muchos» entre la manera en que se pronuncia un nombre y la manera en que se escribe es más frecuente en los nombres propios masculinos que en los apellidos y los nombres propios femeninos, pero hay casos en todos ellos. Esto hace que ordenar, pronunciar y transliterar los nombres japoneses sea algo bastante difícil. Por este motivo, los formularios y documentos siempre cuentan con espacios (llamados furigana) para escribir la pronunciación del nombre, por lo general en hiragana.

Ciertos apellidos emplean caracteres en estilo antiguo o en desuso. Por ejemplo, el carácter shima (isla) puede ser escrito con 嶋 en lugar de 島, que es su forma más común actualmente. Algunos nombres también se escriben con kanji poco comunes. Estos caracteres generalmente no figuran en ciertos conjuntos de caracteres limitados, aunque lo más probable es que existan en Unicode. En el pasado, esto dificultaba el escribir nombres en una computadora si no existían estas versiones de los caracteres. Sin embargo, las personas cuyos nombres cuentan con caracteres poco frecuentes no los reemplazarán por otros similares.

Un ejemplo de ello es el apellido Saitō. Si bien hay más de 100 caracteres que se leen como sai y más de 200 que se leen como tō, solo 4 de estos sai se pueden emplear para el apellido. El problema radica en que cada uno de estos caracteres tiene un significado distinto: el sai de 8 trazos (斉) significa «juntos» o «paralelo», el sai de 11 trazos (斎) significa «purificar», el sai de 21 trazos significa «pagar» y el sai de 23 trazos significa «ensalada». Si bien los dos últimos no son comunes en los apellidos, confundir los dos primeros caracteres sería un error vergonzoso y podría interpretarse como un insulto, pues generalmente los apellidos dan a conocer la historia de la familia.

En ocasiones, los apellidos se escriben con caracteres muy particulares independientemente de su pronunciación, en una práctica llamada ateji.

Normativas Es el Gobierno japonés el encargado de normalizar el uso de kanji en los nombres. Hasta octubre de 2004, existen oficialmente 2232 «kanji para nombres», denominados que se emplean en los nombres propios. El Gobierno a futuro planea agregar 578 kanji adicionales a la lista. Esta sería la modificación más significativa desde la Segunda Guerra Mundial. Solo los kanji que figuran en la lista oficial se pueden emplear en los nombres propios. Esta medida es para asegurar que las personas que dominan el idioma japonés puedan leer y escribir los caracteres. Hay medidas que también controlan nombres que se consideran poco adecuados; por ejemplo, en 1993 se le prohibió a una pareja dar a su hijo el nombre de Akuma (que significa «demonio», 悪魔 en kanji).

Actualmente, el Gobierno japonés ha reducido el número de kanji que se pueden usar en nombres de infantes a 2230, pero muchos de los antiguos caracteres permanecen intactos en los nombres de adultos. Debido a lo confusas que han resultado estas restricciones, se han hecho cambios recientes que aumentan el número de kanji, en lugar de disminuirlo.

El plan para aumentar el número de kanji ha sido controvertido, en gran medida, por la propuesta de inclusión en la lista de los caracteres chinos que representan términos como «cáncer», «hemorroides», «cadáver» y «excremento», además de los jukugo (palabras compuestas por dos o más kanji) para «maldición», «prostituta» y «violación». Estas propuestas de inclusión se deben a que no se tomaron medidas para determinar si los kanji eran los más apropiados. Sin embargo, el gobierno solicitará los comentarios de la opinión pública antes de aprobar la lista.

Gran parte de las personas y organismos gubernamentales japoneses ha adoptado diversos procedimientos para enfrentar estos problemas. Por ejemplo, las libretas telefónicas generalmente cuentan con furigana o caracteres ruby, para ayudar a esclarecer la pronunciación del nombre. A quienes cuentan con la nacionalidad japonesa, también se les solicita entregar una versión romanizada de su nombre para el pasaporte. Recientemente, los medios de comunicación japoneses han empezado a emplear katakana para referirse a personajes que han conseguido reconocimiento internacional, lo que ha iniciado una moda entre los jóvenes socialités, que tratan de conseguir un aire cosmopolita al usar nombres escritos en katakana como un símbolo de estatus.

Los problemas antes descritos también se encuentran en la toponimia japonesa.