Las fiestas de Moros y Cristianos de Sax se celebran del 1 al 5 de febrero en honor a San Blas, patrón de la villa, desde 1627. Aunque el comienzo data de esa fecha, la estructura actual de las fiestas comienza a forjarse a finales del y principios del . Rememoran la Reconquista de Sax por las tropas de Jaime I, en 1239.
En la actualidad, estas celebraciones constituyen uno de los principales acontecimientos culturales y turísticos del municipio, reuniendo anualmente a miles de participantes y visitantes en torno a la música festera, la arcabucería y los desfiles de comparsas.
Historia Fue en 1627 cuando los sajeños prometieron con sus votos a San Blas que celebrarían "Desde ahora y para siempre" la festividad del Santo para demostrar su devoción y agradecimiento por haberles liberado de una epidemia de "garrotillo", una de las variedades de la difteria.
Este juramento es renovado todos los años mediante un Cabildo el día 26 de diciembre, donde se presentan las cuentas ante el pueblo.
En su origen, la fiesta era sólo un acto religioso que se celebraba el día del Santo, 3 de febrero. Este día, los vecinos realizaban unos disparos de arcabuz ("salvas") y unas danzas (en la actualidad, esta serie de actos se llevan a cabo en la festividad de San Sebastián).
Esta festividad tiene su origen en festejos de índole religiosa, militar y popular.
Reconocimientos y distinciones Las fiestas de Moros y Cristianos de Sax fueron declaradas Fiesta de Interés Turístico Provincial de la Comunidad Valenciana en 2013, reconocimiento otorgado por la Generalitat Valenciana debido a su arraigo histórico, participación popular y relevancia cultural dentro del calendario festivo del Alto Vinalopó.
Dicha declaración permitió reforzar la proyección institucional y turística de las fiestas, incorporándolas al registro oficial de las celebraciones reconocidas por Turisme Comunitat Valenciana.
Duración de las fiestas Desde el , las fiestas se celebraban el 2 y 3 de febrero. En 1888, las fiestas son los días 2, 3 y 4 de febrero, más la noche del día 1, como se comprueba en una solicitud del Ayuntamiento que data del 30 de enero de 1888:
En 1889, se amplía a los 5 días que duran en la actualidad (del 1 al 5 de febrero), como señala el primer programa de actos que ha llegado a nuestros días.
Origen de las actuales comparsas En la década de 1860, coincidiendo con el fin de la Guerra de Marruecos, apareció una nueva comparsa, la Comparsa de Marruecos que pertenecería al Bando Moro. Este acontecimiento servirá de apoyo en 1964 para celebrar el centenario de las Fiestas de Moros y Cristianos.thumb|200px|Atributos de las diferentes comparsas. Arriba de izquierda. a derecha. Cristianos, Garibaldinos, Alagoneses y Caballeros de Cardona. Abajo de izqa. a dcha. Árabes Emires, Turcos, Marruecos y Moros.
En 1874, acabando el Sexenio revolucionario, un grupo de revolucionarios, liberales y anticlericales, funda la Comparsa de Garibaldinos, en honor a Giuseppe Garibaldi héroe de la unificación italiana, amigo personal del presidente de la República, Emilio Castelar, que veraneaba en Sax desde su infancia, por lo que tuvo una influencia clara en las personas de su ideal político para fundar la comparsa.
En el comienzo del , las fiestas contaban con cuatro comparsas y cuatro días de fiesta. En 1920 se fundó la Comparsa de Turcos, cuyo traje fue copiado de la estampa de una marca de chocolates en una colección de banderas del mundo, correspondiendo la elección a un soldado turco de la guerra italoturca de 1911.
Desde 1942 las fiestas duran cinco días (del 1 al 5 de febrero) y en 1965 se presenta un amistoso proyecto: el hermanamiento de Sax con la Villa de Alagón. En 1970 en conmemoración de este acto aparece la Comparsa de Alagoneses (Guerreros de Don Artal).
La figura de Don Artal de Alagón está vinculada a la tradición histórica local por su participación en los acontecimientos relacionados con la conquista cristiana de Sax en el , motivo por el cual su figura quedó incorporada posteriormente a la tradición festiva local.
En la década de los 70 se impulsó el crecimiento de las Fiestas de San Blas y en 1973 se funda la última comparsa del Bando Moro, la Comparsa de Árabes Emires.
La última comparsa se crea en 1989, coincidiendo con el 750 aniversario de los acontecimientos ocurridos en la Villa (La pedrada de Don Artal de Alagón) en el y que se rememoran en las fiestas, la Comparsa de Caballeros de Cardona (Caballeros de Don Ramón Folch, Vizconde de Cardona).
De esta manera se crearon las 8 comparsas que forman la fiesta en la actualidad, 4 del Bando Cristiano y 4 del Bando Moro.
Junta Directiva de la Mayordomía de San Blas Presidente de la Mayordomía Vicepresidente Concejal de Fiestas de San Blas Secretaría Vicesecretaría Asesor de Tesorería Asesor Jurídico Asesor Religioso Asesor Histórico Cronista de Fiestas Delegado musical Ermita y culto al Santo Delegada de Damas y Reinas Colaborador
Mayordomía de San Blas Es el Cabildo, el pueblo, quien dirige las Fiestas de Sax, mientras la Mayordomía resulta la encargada de ejecutar las decisiones adoptadas en el mismo.
El Cabildo constituye una asamblea abierta a la participación vecinal que se celebra anualmente el 26 de diciembre y en la que se debaten y aprueban diversos aspectos relacionados con la organización de las fiestas, como presupuestos, cargos festeros y cuestiones logísticas.
Esta institución fue constituida legalmente en 1980. Sin embargo, su proceso de creación se remonta al año 1965, cuando se crea la Asociación de Comparsas, bajo el amparo de la ley de asociaciones, de 24 de diciembre de 1964. Cinco años después, se integra en la Mayordomía de San Blas, incluyendo a los presidentes de las comparsas, el alcalde, párroco, comandante de puesto de la Guardia Civil y dos mayordomos por comparsa. En 1977, se amplía la lista de autoridades con la integración del concejal de festejos del Ayuntamiento.
No obstante, las fuentes documentales relatan una institución más que centenaria. En el primer programa de fiestas que se conserva, que data de 1889, aparece la figura del “mayordomo”, encargado de recaudar fondos para las Fiestas de San Blas.
Pero no es el primer programa la primera cita de esta institución, sino que Bernardo Herrero Ochoa, en su libro “Historia de Sax”, en el que narra su experiencia durante los años que ejerció como médico en este pueblo, ya define que desde mediados del la Mayordomía, con solo dos personas, era la encargada de colaborar en el Ayuntamiento para la organización de las Fiestas.
Así, pues, la primitiva función de la Mayordomía era recaudar entre los vecinos el dinero necesario para las Fiestas, gastos de los que debían dar cuenta en el Cabildo. Desde su inicio en 1627 hasta muy avanzado el no aparecen ayudas por parte del Ayuntamiento al sostenimiento de esta festividad, por lo que se financiaba de aportaciones voluntarias de los vecinos comprometidos mediante los votos a hacer la Fiesta a San Blas.
El Cabildo de Sax, acto mediante el cual el pueblo renueva anualmente los votos a San Blas y supervisa la organización festiva, fue declarado bien de interés cultural inmaterial por el Consell de la Generalitat Valenciana mediante el Decreto 234/2018, del 21 de diciembre.
Cargos festeros Con las incorporaciones de las comparsas se crean diferentes cargos festeros que representarán en su totalidad a cada comparsa en los actos.
Los principales cargos festeros son:
Capitanía
Capitán, representado por un varón, ataviado con el traje oficial de cada comparsa que porta la bandera de la comparsa o una espada. Capitana, representante de la mujer, ataviada con trajes confeccionados por artesanos festeros y que acompaña al capitán. Paje, suele ser una niña de corta edad que acompaña al capitán (en otras localidades, suele llamarse rodela). En los actos de arcabucería tiene un papel muy importante, pues con su bastón y rodela abre la comparsa junto al capitán. Los disparos de éste simbolizan la protección de su capitán, respondiendo los jóvenes pajes con la ejecución de unos pasos tradicionales.
Damas y Reinas La primera Reina data de 1965, cuyo origen es representar a la mujer sajeña en la fiesta y en otras localidades. En la actualidad existe una Dama que representa a cada una de las comparsas y una Reina que representa a todas las mujeres sajeñas. A partir de 1971 aparecieron las Damas y Reinas infantiles. Ataviadas con el traje típico sajeño, delantal, mantilla, falda, mantón etc. En cuanto a su elección, en el mes de septiembre, durante la celebración del medio año festero, en un acto celebrado durante el medio año festero, el azar designa, entre las candidatas, a la que representará a la localidad durante el próximo año.
Es importante destacar el papel de la mujer en estos años: tanto damas, como capitanas o pajes. A finales del , tiene lugar la plena participación de la mujer en las Fiestas de Moros y Cristianos de Sax. Las comparsas, en la inscripción de los socios, ya no distinguen por género, por lo que tiene lugar la equiparación de derechos entre hombres y mujeres.
La pólvora La arcabucería constituye uno de los elementos más característicos de las fiestas de Moros y Cristianos de Sax.
El poeta sajeño J. N. Chico Amat ya enfatizó su importancia:
Regulación de la arcabucería Los poderes públicos siempre han mirado con recelo el uso de pólvora en las calles, tanto en cohetería como en pirotécnica.
La Nueva Recopilación de 1567 ya recogía que “se observe y guarde la prohibición de la fábrica y venta de fuegos, y que no se pueda tirar o disparar arcabuz o escopeta cargada con munición o sin ella, aunque sea con pólvora sola dentro de los pueblos y de sus Reinos”.
Debido a reiteradas peticiones de pueblos valencianos, 14 años después, el Consejo de Castilla comenzó a dar licencias a los pueblos con fiestas centenarias que la solicitasen, como Alcoy (que la consiguió en 1785), Bañeres (en 1786) o Ibi (en 1797).
Una vez reanudadas en 1814, tras la invasión francesa, ya no fueron censuradas durante los dos siglos siguientes, ni siquiera durante las Repúblicas ni la dictadura franquista.
Posteriormente, se firmó el Reglamento de Armas (Real Decreto de 25 de septiembre de 1981) que prohibió la arcabucería en la calle, determinó que los arcabuces son armas de fuego, y por lo tanto están intervenidos por la Guardia Civil, y solo se podía disponer de un kilo de pólvora por persona.
La Unión Nacional de Entidades Festeras (UNDEF), consciente de que muchas localidades contaban con el título de Interés Turístico Nacional, y otras, incluso, Internacional, logró que se suspendiera la aplicación del Reglamento de Armas a las Fiestas de Moros y Cristianos.
Esta excepción fue reflejada en el artículo 100 del Real Decreto de 9 de marzo de 1983, que señalaba: “Salvo en casos de festejos tradicionales en que, previa autorización del gobernador civil, podrán usarse (los arcabuces) en lugares públicos, únicamente con pólvora, pero precisarán los certificados correspondientes a las armas de fuego".
El asunto llegó hasta las Cortes Valencianas en 2001, quienes instaron al Gobierno Central a regular una normativa adecuada a la Fiesta.
La Directiva del Parlamento y Consejo de la Unión Europea, de 23 de mayo de 2007, sobre “la propuesta del mercado de artículos pirotécnicos” ya prevé la distinción para el caso de “festividades religiosas, culturales y tradicionales de los estados miembros”.
El Real Decreto 976/2011, de julio de 2011, en transposición de la Directiva 2008/51/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 21 de mayo de 2008, que obliga a modificar el Reglamento de Armas de 1993, sin embargo, no introduce cambios sustanciales en la tenencia y uso de arcabuces, más que tener autorización, usar en lugares públicos solo con pólvora y pasar revisión cada 3 años.