Colmenar Viejo es un municipio de España perteneciente a la Comunidad de Madrid. Tiene una población de .
Toponimia Parece ser que los orígenes del nombre de la localidad se remontan siglos atrás y con motivo de ser lugar de paso de viajeros que iban por el camino de Alcalá de Henares a Segovia, cuando un viejo apicultor empezó a ofrecer alojamiento a los viajeros, optando algunos de ellos por asentarse en la zona y dando lugar así a una aldea que tomó como nombre el de referencia para los viajeros, «el colmenar del viejo», que iría evolucionando en lo que hoy se conoce como Colmenar Viejo.
Nombre dadoAutor del mapaFecha de publicaciónColmenarejoDominico de Rossi1696ColmenarVincenzo Maria Coronelli1697ColmenarejoNicolás de Fernando1706Colmenar ViejoTomás López1773ColmenarviejoGilles y Didier Robert de Vaugondy1776Colmenar el ViejoWeiland. C. F.1857
Geografía El término municipal de Colmenar Viejo tiene una extensión de 182,6 km² y es el tercer mayor término de la provincia de Madrid, solo superado por Madrid y Aranjuez. La localidad se encuentra situada a 35,5 km por carretera de la ciudad de Madrid.
Se sitúa a los pies de la sierra de Guadarrama, en el camino entre el norte y el sur de España. La explotación tradicional del granito ha ido modificando, a lo largo de la historia, el paisaje. Ha aparecido el monte bajo y, como resultado de la explotación ganadera, principalmente vacuna y caballar, la dehesa ha ido cobrando protagonismo.
Colmenar Viejo se caracteriza, igualmente, porque gran parte de su territorio está incluido en el parque regional de la Cuenca Alta del Manzanares, por lo que algunos espacios están sometidos a un alto nivel de protección. La Dehesa de Navalvillar (1072 ha) está protegida por ordenanzas municipales; si bien no pertenece al parque, posee una gran riqueza en fauna y flora por su situación y conservación.
Limita con Madrid, Hoyo de Manzanares, Moralzarzal, Manzanares el Real, un exclave del El Boalo y otro de Becerril de la Sierra en el Parque regional de la Cuenca Alta del Manzanares, Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Guadalix de la Sierra, Pedrezuela, San Agustín de Guadalix, Algete, San Sebastián de los Reyes y Tres Cantos. Por el sur, su límite con Madrid se encuentra sobre el monte de El Pardo y el de Tres Cantos con el Soto de Viñuelas.
Hasta el 21 de marzo de 1991, Tres Cantos pertenecía al término municipal de Colmenar Viejo.Variaciones de los municipios de España desde 1842.INE
Relieve No tiene grandes altitudes (el municipio se encuentra oficialmente a 883 m sobre el nivel del mar); tan solo son destacables el Pico San Pedro (1425 m) y el Cerro Longo (1087 m).IGN (2003),
Hidrografía Toda la zona pertenece a la cuenca del Tajo, dividiéndose a su vez en dos: la del Manzanares y la del Jarama. El Manzanares cruza el municipio de norte a sur. En su margen derecha desembocan los arroyos de Valdeurraca, Prado Bodonal, Navahuerta, Calvache y Navasol. Por su izquierda recibe el agua de los arroyos de Navalmojón, de las Dehesas, Navallar, Navarrosillos y Cerro Negro. El arroyo más significativo es el de Tejada, que nace en las laderas del Cerro de San Pedro para incorporarse, ya en El Pardo, al Manzanares por su izquierda.
Clima
miniatura|Paisaje en primavera El municipio, enclavado en las estribaciones de la sierra de Guadarrama, de acuerdo a los criterios de la clasificación de Köppen modificada, Consultado el 29 de noviembre de 2012. tiene un clima que se identifica con una variedad mediterránea de tipo Csa (templado con verano seco y caluroso). La temperatura media anual se sitúa entre 13 o 14 °C (periodo de referencia: 1982-2010), siendo así más fría que la de Madrid, por estar situado al pie de la sierra de Guadarrama, a una altitud mayor.
Los inviernos son fríos, con medias en el mes más frío (enero) en torno a los 5 °C. Las heladas son frecuentes en invierno y las nevadas también suelen llegar con cierta frecuencia, debido a la altitud del municipio (883 m sobre el nivel del mar). Los veranos son menos cálidos que en Madrid, con una media en el mes más cálido (julio) de unos 22 °C, y unas máximas medias que apenas superan los 30 °C en este mes. La amplitud térmica diaria se sitúa en 9,3 °C en el observatorio de Colmenar Viejo. Por otra parte, la amplitud térmica anual es alta (de unos 19 °C).
La precipitación anual supera los 500 mm, con un mínimo marcado en verano, y siendo los meses de octubre a diciembre los más lluviosos. La humedad media a lo largo del año se sitúa en torno al 61 %, siendo mayor en las épocas frías y menor en las cálidas.
A continuación se muestran los valores climatológicos del observatorio de la AEMET situado en la Base Aérea de Colmenar Viejo, a 1004 m sobre el nivel del mar, tomando los años 1991-2020 como periodo de referencia. Nótese que la altitud del observatorio es notablemente mayor que la de la capital del municipio (en torno a 120 m). Nótese también que los valores extremos están también tomados en dicho periodo.
A continuación algunos récords climatológicos registrados en el observatorio de la base aérea de Colmenar Viejo, tomados desde 1978, excepto el viento, que está tomado desde 1990. La temperatura máxima absoluta es de 40 °C, registrados el 12 de agosto de 1987, y la mínima de -10 °C registrada el 20 de enero de 1978. La precipitación máxima en un día es de 86,8 mm, registrada el 21 de agosto de 2003, y la máxima racha de viento de 117 km/h, registrada el 10 de abril de 1990.
Flora y fauna izquierda|miniatura|Paisaje habitual en el término municipal. El encinar con crecimiento limitado y disperso En el paisaje colmenareño destacan y predominan los encinares de chaparros (Quercus ilex subsp. ballota, también conocida como Q. rotundifolia y Q. ballota) y en menor medida los retamares (Retama sphaerocarpa), tomillares y jarales.
Dentro de la fauna mamífera salvaje que habita en Colmenar Viejo hay que destacar la comadreja, el zorro, el tejón y el turón. En cuanto a las aves, resultan fáciles de observar: cigüeña blanca,El Economista (EFE), (2009) cernícalo primilla, carbonero común, urraca, grajilla, herrerillo, jilguero, mirlo, mochuelo común, abejaruco, ruiseñor común y alcaudón. En los ríos, ánade real, gallina de agua, andarríos chico, cogujada común y lavandera. Sobrevolando el término municipal: buitre negro, buitre leonado, milano real y la espectacular águila imperial (parte de las últimas parejas reproductoras anidan en el vecino monte de El Pardo).
miniatura|Bandada de estorninos Grandes bandadas de estornino negro (Sturnus unicolor) sobrevuelan la villa y sus alrededores, haciendo noche en los árboles de varios parques. En las épocas de migración de aves planeadoras cruzan el término en su camino norte/sur gran cantidad de las especies europeas, que salvan el Sistema Central por el paso natural de la sierra de Guadarrama.
En las grandes dehesas del término municipal se pueden encontrar gran variedad de setas, tanto en otoño como en primavera.
Historia miniatura|izquierda|Tumbas rupestres visigóticas en Fuente del Moro Colmenar Viejo cuenta con un importante número de yacimientos arqueológicos. Gracias a los trabajos paleontológicos realizados en la zona, se conocen las características del clima, la flora y la fauna de hace más de 100 millones de años. Del Paleolítico se han encontrado algunas piezas talladas en sílex y de la Edad de Bronce, cerámicas con incisiones en los bordes.
Sin lugar a dudas, de la época que más restos se han encontrado es del Medievo, y más concretamente del período hispano-visigodo (). En Colmenar Viejo, al igual que en otros municipios de la zona, se han encontrado vestigios de varias comunidades rurales dispersas. En Navalvillar se puede observar una zona de viviendas, con una calle que delimitaba dos espacios diferenciados: uno, dedicado al hábitat familiar y otro, a los servicios. También son destacables las áreas cementeriales, siendo las más conocidas la de Remedios y la de Fuente del Moro.
El ritual de enterramiento es parecido, aunque en el caso del yacimiento de Fuente del Moro, las sepulturas excavadas en la roca conviven con las cistas, formadas con lajas de piedra donde se metían los ataúdes o parihuelas, mientras que en las excavadas en la roca se realizaban con un simple sudario. En ambos casos se han encontrado ajuares, formados por pequeñas jarritas. En el caso de las excavadas en la roca, el ajuar es tardorromano: un ungüentario de vidrio de cuerpo bulboso.
En cuanto a la necrópolis de Remedios, donde está situado el Santuario de la Patrona de Colmenar Viejo, Nuestra Señora de los Remedios, cuenta con varias sepulturas, todas excavadas en la roca, con un caso muy singular: se reutilizaba el mismo espacio para incluir dos enterramientos. El ajuar funerario hallado es muy similar al de la Fuente del Moro, destacando una jarrita decorada con dos bandas de seis líneas incisas.
Restos arqueológicos encontrados en la zona permiten confirmar la existencia de asentamientos desde el . Tras la conquista de Madrid (Magerit), a finales del , Alfonso VI creó un alfoz (dada la escasa población de la zona) con límites geográficos poco definidos, dependiente de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.
Fue asentamiento de segovianos y, estos límites poco definidos, provocaron conflictos entre Segovia y Madrid durante más de un siglo hasta que Alfonso X el Sabio puso fin a estas luchas, incorporando estos lugares a la Corona. Desde entonces se denominó a este amplio territorio «el Real de Manzanares», que comprendía pueblos como Colmenar Viejo, Soto del Real, Hoyo de Manzanares, Miraflores, Navacerrada, San Agustín del Guadalix, etc.
No fue hasta un siglo más tarde cuando Juan I de Castilla adjudica definitivamente el Real de Manzanares a Pedro González de Mendoza (1340-1385). Pero sería al segundo hijo de este, Íñigo López de Mendoza (1398-1458), a quien con posterioridad se le concediera el título de Conde del Real de Manzanares. En los siglos siguientes la localidad fue aumentando de población logrando el 22 de noviembre de 1504 la segregación jurisdiccional de Manzanares y el título de Villa y pronto se convertiría en el centro económico y administrativo del señorío. miniatura|Vista de Colmenar Viejo hacia comienzos del En el tuvo colegio de latín y humanidades, cuyo sencillo edificio aún se mantiene en pie en la plaza del Maestro Almeida. Hacia mediados del la villa tenía contabilizada una población de 3728 habitantes. En el , se construyó la carretera de Fuencarral a Manzanares, en 1869 tenía correo diario y en 1888 llegó el telégrafo. De la mano de Arturo Soria se logró hacer llegar el primer convoy de Madrid a Colmenar Viejo, pasando por Chamartín, era el 30 de mayo de 1911. En 1891 se inauguró la plaza de toros en la que, el 30 de agosto de 1985, un astado de nombre Burlero, pondría fin a la vida de José Cubero, el Yiyo.
Su desarrollo continuaría con la acometida de aguas y energía eléctrica aunque la regulación del río Manzanares arruinaría los molinos y batanes que tanta importancia tuvieron para la economía colmenareña desde la Baja Edad Media. En 2008 fue seleccionado como depósito de CO2.
En 2022 comenzaba en el cementerio parroquial de la localidad la primera exhumación de víctimas civiles de la Guerra Civil en la Comunidad de Madrid durante la democracia. Se calcula en 108 —107 hombres y una mujer, 44 de ellos vecinos de Colmenar Viejo— el número de civiles ejecutados por la dictadura franquista en las tapias del cementerio en 1939, sentenciados por un tribunal militar entre abril y noviembre de ese año y enterrados en fosas comunes. Las labores de exhumación, continuadas en 2023, son realizadas por la Sociedad de Ciencias Aranzadi gracias a financiación otorgada por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.
Símbolos
Escudo
Aprobación: 14 de agosto de 1985 (B.O.C.M., de 23 de agosto de 1985).