La Vegallera, o simplemente Vegallera, es una localidad del municipio español de Molinicos (provincia de Albacete), dentro de la comarca de la Sierra del Segura (aunque geográficamente en la sierra de Alcaraz), y de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. La población se encuentra a una altura aproximada de 1200 metros sobre el nivel del mar, siendo una de las localidades situadas a mayor altitud de todo el término municipal.

Toponimia mini|Mapa del término municipal de Molinicos mini|Mapa geográfico del término municipal de Molinicos mini|Mapa hidrológico del término municipal de Molinicos mini|Mapa con los espacios naturales del Municipio de Molinicos mini|Mapa de carreteras y accesos del Municipio de Molinicos

Probablemente fuera fundada por los árabes en torno al , no obstante el cercano castillo de El Santo tiene un origen muy anterior, y fue de los primeros asentamientos humanos en la zona.

Ya en 1474 aparece en un manuscrito del Concejo de Alcaraz el nombre de "Sant Veçeynt", escrito en castellano antiguo, por lo que la localidad fue conocida durante la Edad Media como San Vicente. Aparece también citada como "Begallera", e incluso se emplea la conjunción de ambos nombres: "San Vicente de la Vegallera".

Gentilicio

Los habitantes de La Vegallera son denominados "vegalleros" y "vegalleras" respectivamente según se trate de hombres o mujeres.

Geografía Situación

La Vegallera se encuentra a 21 km de Molinicos, a 72 km de Hellín y a 138 km de Albacete. La población se encuentra en el noroeste del Término municipal de Molinicos. A ella se accede a través de la ( – La Vegallera). Queda representado en la hoja del MTN50: 841 (2006)

Siendo sus coordenadas:

Orografría La población se sitúa a 1200 en un amplio valle en forma de abanico regado por el río Vadillos, al norte del municipio de Molinicos. En dicho valle se alternan la agricultura de autoconsumo, los campos de cereales y amplias zonas con chopos, otorgando un cromatismo muy característico al mismo en cualquier época del año, máxime si se tiene en cuenta los colores de la tierra; el rojo de la greda y el gris, prácticamente verde, del salegón.

Al norte de la localidad se encuentra la Sierra del Agua, dentro de las Sierras de Alcaraz que forman un amplio arco de altas montañas, donde destacan picos como el Gallinero (1629 m), o el cerro de Peñalta (1517 m), las cumbres más altas de Molinicos. Al sur, una cadena montañosa de menor altura hace de barrera que la separa del valle de la vecina Cañada del Provencio. Entre las dos cadenas sale el río Vadillos a través de un cañón en dirección este en busca del río Mundo (afluente del Segura). Geología

El sinclinal de Los Picos del Oso, Cabeza de Madera y el anticlinal de la Vegallera están situados en una zona de pliegues y escamas de dirección norte como unidad de directriz bética del Prebético externo.

Hidrografía

El término municipal de Molinicos, y por ende La Vegallera, pertenecen a la cuenca hidrográfica del Segura.

En la zona de La Vegallera se localiza un gran valle articulado en forma de abanico, surcado por el río Vadillos, que a través de un cañón busca el río Mundo. En el norte del valle se encuentra la sierra del Agua y pico Gallinero, y al sur otra cadena de montañosa de menor envergadura lo separa del valle de la Cañada del Provencio.

Ecología

Flora La Vegallera cuenta con una rica flora.

Entre las plantas frutales destacan: Triticum durum Prunus salicina Prunus acida Prunus communis Prunus insititia Prunus x syriaca Prunus domestica

Además, destacan algunas especies de algas como la Chara vulgaris que se desarrollan básicamente en fuentes y canales de riego de agua dulce alcalina.

Fauna En las inmediaciones de La Vegallera se han observado ejemplares de anfibios:

Alytes dickhilleni Salamandra salamandra Rana Perezi

Historia

Su dilatada historia es una de las más convulsas de toda la zona, y muy unida a la vecina ciudad Alcaraz a la que estuvo ligada hasta el año 1.863, cuando se agregó al municipio de Molinicos (constituido casi 20 años antes).

Prehistoria

Probablemente los primeros pobladores de la zona habitaron en el cerro de Los Chóvales, la cueva de Cortes o en la piedra Picazos cerca de la Vegallera convirtiéndose en el núcleo más avanzado del municipio de Molinicos sobre la base de ciertos vestigios aparecidos, aún por determinar.

Edad Antigua

Edad Media thumb|200px|La ciudad de Alcaraz dirigió los designios de La Vegallera desde la Edad Media hasta el .

El Castillo de Vegallera

De la historia de Vegallera forma parte ineludible el cercano castillo de El Santo, también llamado de San Vicente, que está situado en un promontorio cercano, ya en las estribaciones de la Sierra del Agua, y que fue construido por los romanos en el , y destruido posteriormente. El actual se volvió a erigir en el mismo espacio que el anterior sobre el , aunque fue reformado por el año 1456. La importancia del castillo de la localidad es vital durante la conquista árabe de Alcaraz en el 712, y volverá a ser clave durante la reconquista cristiana de la zona, debiendo de ser tomado el castillo de El Santo por las tropas cristianas de Alfonso VIII a finales del mes de mayo de 1213 en la avanzada que una vez tomada la ciudad de Alcaraz (que duró más de un año, y en la que según cuentan las crónicas murieron más de 2000 soldados cristianos) conquistaría días más tarde la fortaleza de Riópar. La repoblación de la zona durante la reconquista trajo a Vegallera vecinos de Castilla, por ello abundan en la localidad apellidos del norte de la península (Alfaro, Fajardo, Rivera, Clemente, Segura o García).

thumb|250px|Castillo de San Vicente de La Vegallera

La zona de la actual Vegallera asistirá a una revitalización continua de su poblamiento a lo largo del , lo que permitirá su afianzamiento, junto con otras localidades de la comarca, como entidades de población. Durante el , a pesar de las dificultades que la guerra impuso al desarrollo demográfico de estas poblaciones, el poblamiento se encontraba consolidado, adquiriendo un fuerte impulso desde las últimas décadas del citado siglo a partir del aumento de la producción agraria el desarrollo de las roturaciones.

La convulsa historia de San Vicente

No obstante, las incursiones moriscas serán continuas hasta bien entrado el , siendo una de las más devastadoras la que tuvo lugar en 1457, que se extendió por los actuales municipios de Molinicos, Paterna del Madera, Riópar, Ayna y Bogarra, a lo que se unirían la ambición de la Orden de Santiago, (Rodrigo Manrique) por limitar el poder de Alcaraz. Juan Pacheco y Rodrigo Manrique se disputaron la ciudad de Alcaraz, siendo conquistada por los Pacheco (Diego Pacheco, Marqués de Villena) en 1460 y recuperada la fortaleza de Riópar (también La Vegallera) por don Pedro Manrique poco tiempo más tarde.

La estrecha colaboración durante la guerra civil castellana de don Pedro Manrique con el Maestre de Santiago, su padre, en la toma de esta zona (suponiéndole un coste económico valorado en 12 millones de maravedís), y su participación en las campañas andaluzas le serían recompensadas por los Reyes Católicos en 1477 con la merced de las tenencias, justicia, jurisdicción, alcabalas, tercias y derechos de Riópar, Cotillas y San Vicente (actual Vegallera), lugares que los partidarios del Marqués de Villena habían usurpado a la ciudad de Alcaraz, y que el propio Pedro Manrique había tomado por las armas en 1474 y 1475, una situación ventajosa que se mantendrá hasta 1565.

Alfonso Montoya, desesperado al no recibir ayuda, se rindió a cambio de inmunidad para él y los suyos y 250.000 maravedíes. Don Pedro tuvo la suerte de que esta conquista ocurrió cuando ya había empezado la guerra entre los partidarios de la Beltraneja y los Reyes Católicos, la cual aprovechó para hacer creer a los monarcas que había sido una acción inspirada en su fidelidad hacia ellos.

Así lo relata Luis de Salazar y Castro (Valladolid, 1658 - Madrid, 1734), uno de los más citados cronistas españoles: " y como el Marqués de Villena y algunos caballeros del séquito del rey de Portugal hubieran ocupado las villas de Riópar, Cotillas y San Vicente (La Vegallera), que eran del término de Alcaraz, él se puso sobre aquellas fortalezas y tomándolas por sitio, las guarneció con sus tropas y ejerció la justicia de ellas, hasta que los Reyes ordenasen otra cosa".

En esta época, la explotación de los bosques de San Vicente (Vegallera), proporcionaban a la ciudad de Alcaraz uno de los mayores ingresos económicos en el . Es importante citar, que según unos manuscritos de la época, en 1576 el monte de la Vegallera era subastado a través del método conocido como a postura o almoneda, y fue ese preciso año cuando el monto total de los mismos ascendió a 50.000 maravedís, un precio criticado por ser aún escaso.

San Vicente entró junto con Riópar y Cotillas en el "Señorío de las Cinco Villas", y fue una de las zonas que más controversias suscitó entre el Alfoz de Alcaraz y este señorío. Por ello, desde Alcaraz se planteó un pleito en 1483 que culminó con la condena a estas villas a reparar varios daños que habían ocasionado a estos lugares, y dejando claro la pertenencia de Riópar, Cotillas y San Vicente a Alcaraz, aunque administrados por la condesa de Paredes, retornando estas villas a Alcaraz a la muerte del tercer Conde de Paredes (Rodrigo Manrique II).

Con posterioridad, y antes de que acabe el , en 1496, concretamente el día 30 de octubre, el Príncipe de Castilla don Juan, hijo de los Reyes Católicos, confirma por cédula a Rodrigo Manrique, III Conde de Paredes, la tenencia de las villas de Riópar, Cotillas y San Vicente (Vegallera), con la justicia, y la percepción de sus pechos, tercias y alcabalas en la misma forma en que fueron donadas a Pedro Manrique. Manda a los corregidores, justicias y otras personas de las ciudades, villas y lugares de su señorío que le guarden esta merced.

Los conflictos, incluso salpicados por el uso de las armas, por este motivo, serán la tónica general de la zona de Vegallera en el medio siglo siguiente. Así entra la Vegallera, y por ende la zona oeste del municipio de Molinicos, en la Edad Moderna. En 1575 Felipe II concede a Alcaraz un Real Privilegio en el que reconociendo que ha pasado el plazo de las dos vidas, las villas de Riopar y Cotillas (y con ellas San Vicente) han de pasar a la jurisdicción de ciudad, con la condición de indemnizar al Conde. La cantidad a pagar según estimó el licenciado Bracamonte era de un millón novecientos cincuenta mil maravedíes que tendrán que abonarse a Inés Manrique. Tras el pago Alcaraz recibiría las fortalezas y villas con todos los privilegios, a excepción de las alcabalas y tercias que pasarían a la Real Hacienda. Alcaraz nunca pagó tal cantidad, aunque sí que recuperó a San Vicente (Vegallera), aunque el resto del señorío de "Las Cinco Villas", que pertenecieron a los Condes de Paredes hasta la crisis general del .

Edad Moderna

right|300px|thumb|Mapa histórico de la sierra de Alcaraz. (Fragmento de la antigua provincia de La Mancha, por Tomás López. Año 1765). 300px|thumb|La Vegallera tuvo un importante papel en la defensa de Alcaraz frente a los franceses, en la imagen uno de los episodios de la Guerra de Independencia.

La historia de La Vegallera se entremezcla en estos años con la de la vecina Cañada del Provencio, pues además de compartir territorio, también compartían parroquia. No obstante la importancia de La Vegallera debió de ceder en pro de la de Cañada del Provencio, puesto que, en 1785, en la provincia de La Mancha, mientras que la Cañada del Provencio contaba con alcalde pedáneo, La Vegallera es nombrada como una granja de Alcaraz.