miniaturadeimagen|Miembros del proyecto del rover Perseverance Mars de la NASA trabajando desde sus casas durante el brote de coronavirus.|324x324px El teletrabajo es una modalidad de trabajo productivo que permite el desarrollo de tareas de manera remota mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Aunque frecuentemente se utiliza como sinónimo de home office (oficina en casa), técnicamente este último es una subcategoría del teletrabajo que se realiza específicamente desde el hogar del trabajador, mientras que el teletrabajo incluye cualquier ubicación fuera de la sede central de la empresa.
Es el trabajo realizado a distancia utilizando las TIC para producir bienes y servicios por cuenta propia o ajena y vender productos y servicios al mundo. Las TIC necesarias para estas tareas son principalmente ordenador, Internet, celular, teléfono y cámara digital, entre otras. Dentro de Internet se engloba principalmente la navegación web y el correo electrónico. Y, según el caso, blogs, sitios web, programas de traducción, mensajería instantánea (chat) y telefonía IP (voIP).
La Organización Internacional del Trabajo define el teletrabajo como una forma de trabajo que se realiza en una ubicación alejada de una oficina central o instalaciones de producción, separando al trabajador del contacto personal con colegas de trabajo que estén en esa oficina y como la nueva tecnología hace posible esta separación facilitando la comunicación.
Sin embargo, no debe confundirse trabajo remoto con trabajo freelance, es importante resaltar esta diferencia porque el trabajo remoto tiene una cierta relación de dependencia con la empresa o empleador, mientras que el trabajo freelance remoto es una actividad que se realiza a cambio de un pago u honorarios, aunque en el fondo comparten que se pueden hacer desde cualquier parte del mundo o con mayor movilidad y distancia.
Definiciones El concepto de teletrabajo puede tener una definición amplia, una más estricta, otra de carácter jurídico y por último, una según su funcionalidad:
Definición amplia: forma de trabajo que se realiza en un lugar alejado de las oficinas centrales o centros de trabajo habituales,y que implica la utilización de equipos informáticos y de telecomunicaciones como herramientas primordiales para el cumplimiento de las actividades. De este concepto se confiere que trata de una manera de trabajar especialmente ligada a las nuevas tecnologías y su creciente desarrollo que han condicionado el ámbito laboral. Por este motivo se lo puede considerar al teletrabajo como e-trabajo ("e-working" o "electronic working"). El carácter inespecífico de esta definición lo confiere el hecho de que el e-trabajo engloba actividades asociadas a las nuevas tecnologías sin establecer el contexto en donde se desarrollan. Por ejemplo, un empleado de atención al cliente en línea desarrolla su labor de forma no presencial gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías aunque este puede estar trabajando desde un establecimiento definido por la empresa o desde su hogar. Definición estricta: comparte las características del concepto anterior con la salvedad de que el teletrabajo indefectiblemente, para ser considerado como tal, debe comprender una nueva organización singular del trabajo por lo que deja de considerarse sinónimos los conceptos de teletrabajo y e-trabajo. Dentro de esta visión, todo teletrabajo es e-trabajo pero todo e-trabajo no puede considerarse teletrabajo. Volviendo al ejemplo anterior, las normas, regulaciones y características de un trabajo convencional con presencialidad física en un espacio laboral asignado no son las mismas que el trabajo desarrollado desde el hogar u otro lugar móvil. Definición jurídica: es una forma de organización laboral, que consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando como apoyo las tecnologías de la información y comunicación (TIC) para el contacto entre el trabajador y la empresa, sin que se requiera la presencia física del trabajador en un lugar específico de trabajo. Definición funcional: es cualquier forma de trabajo desarrollado por cuenta de un empresario o de un cliente, y por parte de un trabajador dependiente, por un trabajador autónomo o por un trabajador a domicilio efectuado regularmente y durante una parte importante de su jornada laboral, desde uno o varios lugares distintos al lugar de trabajo tradicional y mediante el uso de tecnologías informáticas y de telecomunicaciones.
Descripción Muchas de las tareas que se ejecutan en una oficina o un despacho no requieren de la presencia del trabajador en su puesto y pueden ser realizadas a distancia utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (más conocidas como TIC). De esta manera se disminuyen los tiempos de desplazamiento y se reducen los tiempos muertos sin tareas que realizar. También plantea una replanificación del trabajo; de horas en la oficina a horas dedicadas al trabajo.
Las TIC permiten procesar la información para el trabajo. En estas se puede englobar la computadora, el fax, el teléfono móvil, el propio Internet (correo electrónico, chat, llamadas sobre IP y videoconferencia), etc.
El trabajo puede ser desempeñado en una casa, en un centro de trabajo cooperativo, en un hotel, en un restaurante, en un ómnibus, en un automóvil, en un cibercafé o en cualquier otro lugar. El teletrabajo también es una excelente opción para personas con algún tipo de limitación que no pueden transportarse físicamente a su área de trabajo, y para las personas que viven en países diferentes al de su trabajo.
Hoy, el teletrabajador tiene acceso a bases de datos, a reuniones virtuales y transferencia de información, lo cual le permite tomar decisiones en tiempo real, maximizando su eficiencia dentro de los procesos productivos.
Es común que los teletrabajadores adopten la modalidad de trabajo autónomo, donde a través de distintas plataformas como Freelancer.com, Nubelo o Workana.com encuentran clientes a distancia que están buscando sus servicios.
Los sistemas de conexión a distancia, las mejoras de las comunicaciones, el cambio de mentalidad de muchas empresas que empiezan a ver el teletrabajo como un ahorro de costes, así como la percepción que tienen muchos empleados de esta modalidad, son algunos de los factores que están propiciando el avance de esta forma de trabajo.
Clases o modalidades de teletrabajo En lo referente a teletrabajo existen diferentes modalidades, las cuales vienen dadas por diversos condicionantes. La clasificación más recurrente está basada en el lugar de trabajo: en el domicilio es la situación más habitual y con mayor crecimiento, suele presentarse como flexibilización de la jornada laboral, combinándolo con trabajo presencial; la segunda opción es el alquiler de un puesto en un telecentro, el cual cuenta con todos los servicios necesarios; por último, en el tipo itinerante los empleados realizan su trabajo desde cualquier emplazamiento mediante el uso de dispositivos móviles y medios telemáticos.
Por otra parte existe una segunda clasificación en función de la conexión que se establece entre empresa y trabajador durante la jornada laboral. En este caso se dan los siguientes tipos: el teletrabajo interactivo, también llamado en línea o en tiempo real, donde hay una conexión directa entre el terminal del trabajador y la empresa, que puede controlar la actividad realizada; el de sentido único, en el cual la conexión es unidireccional, por tanto los datos llegan a la empresa pero no es posible un control directo sobre el teletrabajador; y en el desconectado, en el que no existe conexión directa, el empleado recibe unas instrucciones previas, con las que realizará las tareas asignadas, para finalmente enviar los datos al empleador.
Historia El teletrabajo tiene su mayor implantación en la década de los 70 debido a la crisis energética o crisis del petróleo, ya que en el momento se vio como una alternativa a los desplazamientos al lugar de trabajo físico.
Debido al gran avance de las tecnologías, a la difusión de computadoras personales, de teléfonos móviles, del uso más generalizado de la herramienta del correo electrónico para el trabajo y de la expansión de las redes, el teletrabajo empezó a cobrar una mayor importancia en la década de los 90.
Un proceso a destacar en la sociedad global que favoreció considerablemente la difusión del teletrabajo fue la globalización, consecuencia a su vez del incesante desarrollo de la tecnología.
A este punto también se suman la crisis laborales y económicas en distintos países y la pérdida de valor de sus monedas, lo cual terminó influyendo considerablemente en que cientos de profesionales comenzaran a buscar ofertas laborales en otras fronteras, sin la necesidad de emigrar. Son muchas las profesiones que permiten esta modalidad sin problemas.
Durante el primer trimestre de 2020, a medida que la pandemia provocada por el COVID-19 se extendía, y a consecuencia de ella, entraron en vigor las medidas de confinamiento. A raíz de ello las empresas y organizaciones se vieron obligadas a adaptarse a las nuevas tecnologías y a implantar el teletrabajo para poder continuar con su actividad.
El teletrabajo ha adquirido relevancia, especialmente desde el año 2020, generando un gran interés, no solo en lo relacionado con el mercado laboral, sino en otros ámbitos como pueden ser la economía, demografía, sociología o psicología. Su uso en los últimos años ha aumentado debido al desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, y especialmente durante la pandemia de COVID-19, en la que se ha dado prioridad al trabajo a distancia.
Además de su impacto en el mercado laboral, el auge del teletrabajo durante la pandemia de COVID-19 también puso de manifiesto la importancia de la adecuación de las viviendas para esta modalidad. Un estudio realizado en España analizó cómo el confinamiento afectó la percepción de los teletrabajadores sobre sus espacios de trabajo en casa, revelando que muchas viviendas no estaban preparadas para el teletrabajo y que la idoneidad de estos espacios estaba relacionada con el nivel socioeconómico. La investigación destacó la necesidad de mejorar el diseño de las viviendas y de desarrollar políticas que favorezcan el teletrabajo en condiciones adecuadas.
Organización del teletrabajo
La organización es fundamental en el teletrabajo, las empresas deben invertir y realizar los cambios necesarios. Lo recomendable es determinar si la empresa presenta las condiciones idóneas para teletrabajar (estructura organizacional, motivación entre sus empleados, tecnología, inversiones, ventajas, riesgos etc.). En este marco, contar con un software de reserva de puestos de trabajo, salas y recursos ayuda a ordenar la presencialidad, evitar solapes y optimizar costes en oficinas híbridas. Algunos pasos encaminados hacia el diseño y gestión del teletrabajo serían:
Definir condiciones de la jornada laboral y objetivos. Adecuar al personal con la formación y equipos necesarios. Sustentar una buena comunicación (reuniones telemáticas). Gestionar espacios y recursos con un software de reservas (puestos flexibles, salas, parking y otros), para garantizar disponibilidad, cumplimiento de aforos y uso eficiente del espacio. Seguir la productividad, con aplicaciones como Slack. Evaluar para garantizar que el procedimiento se lleva a cabo exitosamente.
Medidas de prevención de riesgos laborales