El cráter de Chicxulub () es un antiguo cráter de impacto cuyo centro aproximado está ubicado al noroeste de la península de Yucatán, en México. Este centro se encuentra cerca de la actual población de Chicxulub, a la que el cráter debe su nombre. La traducción al español del nombre en lengua maya del poblado que se encuentra al oriente del puerto de Progreso, en el estado de Yucatán, es ‘pulga del diablo’.Existen otras traducciones como ‘cola del diablo‘’ y «lugar del cuerno prendido/pegado»

El cráter mide más de 180 km de diámetro y una profundidad de 30 km, formando una de las zonas de impacto más grandes del mundo. Se estima que el asteroide que formó el cráter medía alrededor de 12km de diámetro. Fue descubierto a finales de la década de 1970, por Antonio Camargo Zanoguera, Glen Penfield y colaboradores,Hildebrand, Alan R.; Penfield, Glen T.; Kring, David A.; Pilkington, Mark; Camargo Z., Antonio; Jacobsen, Stein B. y Boynton, William V. (1991) «Chicxulub Crater: A possible Cretaceous/Tertiary boundary impact crater on the Yucatán Peninsula», Mexico. Geology, 19 (9): 867-871 geofísicos que trabajaban en Yucatán para la empresa paraestatal de Petróleos Mexicanos en busca de yacimientos de petróleo. Inicialmente, no se pudieron encontrar pruebas que evidenciaran que esa inusual estructura geológica era, en realidad, un cráter de impacto, por lo que se abandonaron las investigaciones.

A través de su contacto con Alan Hildebrand, un geólogo canadiense, Penfield y Camargo fueron capaces de obtener muestras que sugerían que el cráter había sido consecuencia de un impacto. Las pruebas de un origen por impacto del cráter incluyen «cuarzo de impacto», una anomalía gravitatoria y la presencia de tectitas en el área circundante. También la presencia de iridio y en ocasiones de platino como metal asociado.

La edad de las rocas y los análisis isotópicos mostraron que esta estructura data de finales del período Cretácico, hace aproximadamente 66 millones de años. La principal evidencia es una delgada capa de iridio encontrada en sedimentos del límite K/T en varios afloramientos de todo el mundo. El iridio es un metal escaso en la Tierra, pero abundante en los meteoritos y asteroides.

Recientemente se ha reafirmado la hipótesis de que este impacto es el responsable de la extinción masiva del Cretácico-Terciario.Schulte, P. et al., 2010 En efecto, entre las consecuencias del choque destaca la extinción de diversas especies, como lo sugiere el límite K/T, aunque algunos críticos argumentan que el impacto no fue el único motivoEntrevista con Bakker. y otros debaten si en realidad fue un único impacto o si en la colisión de Chicxulub participaron una serie de bólidos que podrían haber impactado contra la Tierra aproximadamente al mismo tiempo.

Descubrimiento thumb|left|Representación artística e hipotética de cómo fue el impacto del asteroide que formó el cráter de Chicxulub. En 1978 los geofísicos Penfield y Camargo trabajaban para la compañía petrolera estatal mexicana Pemex como parte de una prospección magnética aérea del golfo de México, al norte de la península de Yucatán.Verschuur, 20-21. Su trabajo consistía en utilizar datos geofísicos para estudiar posibles localizaciones a fin de extraer petróleo.Bates. En dicha investigación, Penfield encontró un enorme arco subterráneo con una «simetría extraordinaria» y con la forma de un anillo que medía alrededor de 70km de radio. Entonces obtuvo un mapa gravitatorio de Yucatán realizado en la década de 1960.

Una década antes, el mismo mapa sugirió una estructura de impacto al contratista Robert Baltosser, pero la política corporativa de Pemex de aquella época le prohibía hacer pública su conclusión.Verschuur, 20. Penfield descubrió otro arco en la península en sí, cuyos extremos apuntaban hacia el norte. Comparando los dos mapas, encontró que los dos arcos formaban un círculo, de 180 km de diámetro, cuyo centro se encontraba cerca del pueblo de Chicxulub, en Yucatán; a partir de esto, estuvo prácticamente seguro de que la formación había sido creada por un evento cataclísmico en la historia geológica.

Pemex prohibió hacer públicos datos específicos, pero permitió a Penfield y a Camargo presentar sus resultados en la conferencia de 1981 de la Sociedad de Geofísicos de Exploración.Weinreb. La conferencia de ese año tuvo poca asistencia y su informe atrajo una escasa atención; irónicamente, muchos de los expertos en cráteres de impacto y el límite K/T estaban asistiendo a una conferencia diferente sobre los impactos contra la Tierra. Aunque los descubridores tenían una gran cantidad de información geofísica, no poseían muestras de roca, ni ninguna otra prueba física de la colisión.

Pemex había perforado pozos de exploración en la región desde 1958, y en una perforación había penetrado hasta lo que fue descrito como una gruesa capa de andesita a una profundidad de unos 1300 m. Esta capa podría haber sido el resultado del intenso calor y presión de un impacto contra la Tierra, pero en la época de las perforaciones fue considerada un domo de lava, un rasgo atípico de la geología de la región. Penfield intentó obtener muestras de la capa, pero fue informado de que las muestras se habían perdido o destruido. Cuando los intentos de volver a los pozos a realizar una exploración y una búsqueda de rocas se hicieron vanos, Penfield abandonó dicho proyecto, publicó sus descubrimientos y volvió a trabajar para Pemex.

Al mismo tiempo, el científico Luis Walter Álvarez presentó su hipótesis de que un gran cuerpo extraterrestre había impactado contra la Tierra, y en 1981, desconocedor del descubrimiento de Penfield, el estudiante de la Universidad de Arizona Alan R. Hildebrand y el consejero de la facultad William V. Boynton publicaron un borrador de la teoría de un impacto contra la Tierra, mientras se encontraban buscando un cráter candidato.Mason. Sus pruebas incluían arcilla marrón-verdosa con un exceso de iridio, que contenía granos de cuarzo de impacto y vidrio alterado, que parecían ser tectitas.Hildebrand, Penfield, et al. También había depósitos gruesos y mezclados de fragmentos toscos de roca, que se creía que habían sido arrancados de algún lugar y depositados en algún otro por un gran tsunami probablemente causado por un impacto contra la Tierra.Entrevista con Hildebrand: . Estos depósitos se encuentran en muchos lugares, pero parecen estar concentrados en la cuenca del Caribe, en el límite K/T. Así que cuando el profesor haitiano Florentine Moras descubrió lo que creía que era la prueba de un volcán antiguo en Haití, Hildebrand sugirió que podía ser un rasgo revelador de un impacto cercano.Morás. Las pruebas efectuadas sobre las muestras recuperadas del límite K/T revelaron más cristales de tectita, que sólo se forman con el calor de impactos de asteroide y detonaciones nucleares de gran potencia, superior a la de las detonaciones sobre Hiroshima y Nagasaki.

En 1990, el periodista del Houston Chronicle Carlos Byars informó a Hildebrand del descubrimiento previo de Penfield de un posible cráter de impacto.Frankel, 50 Hildebrand se puso en contacto con Penfield en abril de 1990 y los dos pronto obtuvieron dos muestras de los pozos de Pemex, guardadas en Nueva Orleans.Hildebrand interview. El equipo de Hildebrand analizó las muestras, que presentaban claramente material metamórfico.

En 1996, un equipo de investigadores de California, incluyendo Kevin Pope, Adriana Ocampo y Charles Dullin, estudiando imágenes de satélite de la región, descubrieron un semi-anillo de dolinas (cenotes) con centro en el poblado de Chicxulub, que se correspondía con el que Penfield había visto anteriormente. Se creía que las dolinas o cenotes habían sido provocados por la subsidencia de la pared del cráter de impacto.Pope, Baines, et al. Pruebas más recientes sugieren que el cráter real mide 300 km de diámetro, y que el anillo de 180 km es una pared interior.Sharpton & Marin.

El evento ha sido descrito más recientemente en un libro editado y publicado en 2007, escrito por el astrónomo mexicano Arcadio Poveda Ricalde y por Fernando Espejo Méndez, quienes actualizaron el conocimiento que se tiene del suceso.Poveda Ricalde, A. y Espejo Méndez, F. (2007) El Cráter de Chicxulub y la extinción de los dinosaurios. Mérida: Gobierno del Estado de Yucatán. 200 págs. ISBN 968-5011-78-8]

thumb|Estela ubicada en el centro del cráter, en el poblado de Chicxulub Puerto, Yucatán, México.

Geología y morfología En su trabajo de 1991, Hildebrand, Penfield y otros describieron las características geológicas y la composición de la estructura de impacto.Hildebrand, Penfield, et al.; 1. Sobre el cráter se encuentran capas de marga y caliza que alcanzan casi 1000 m de espesor. Las dataciones más antiguas de estas rocas sitúan su formación a partir del Paleoceno.Hildebrand, Penfield, et al.; 3. Bajo estas capas hay más de 500 m de vidrio y brechas de composición andesítica. Estas rocas ígneas andesíticas fueron encontradas únicamente en la supuesta estructura de impacto; de manera similar, se encuentran cantidades de feldespato y augita, elementos propios de rocas fundidas por impacto,Grieve. además de «cuarzo de impacto». Dentro de la estructura, el límite K/T está deprimido entre 600 y 1100 m respecto a la profundidad normal de unos 500 m a la que se encuentra, alejándose 5km de la estructura de impacto.Hildebrand, Penfield, et al.; 4. A lo largo del borde del cráter, hay agrupaciones de cenotes o dolinas, que sugieren que hubo una cuenca de agua dentro de la estructura durante la era cenozoica, después del impacto. Las aguas subterráneas de esta cuenca disolvieron la caliza y crearon las cavernas y cenotes que se encuentran hoy bajo la superficie.Kring, "Discovering the Crater". El estudio también señalaba que el cráter parecía ser un buen candidato para el origen de las tectitas encontradas en Haití.Sigurdsson.

Sistema hidrotermal El impacto que formó el cráter generó un sistema de circulación hidrotermal asociado al calentamiento de las rocas del subsuelo y a la interacción con fluidos. Un estudio de 2026 basado en dataciones radiométricas 40Ar/39Ar y simulaciones numéricas concluyó que la actividad hidrotermal persistió durante al menos ocho millones de años, aproximadamente cuatro veces más de lo estimado en modelos anteriores.

El análisis de minerales hidrotermales formados en el interior del cráter indica la circulación prolongada de fluidos calientes a través de las rocas fracturadas del anillo de pico. Según los autores, este sistema habría mantenido condiciones térmicas y geoquímicas potencialmente favorables para la persistencia de microorganismos en el subsuelo durante gran parte del periodo posterior al impacto.

Estimaciones sobre el impacto y sus efectos globales thumb|right|250px|Animación que muestra el impacto y la formación del cráter de Chicxulub. Universidad de Arizona (Space Imagery Center).

Se estima que el tamaño del bólido era de entre 10 y 18 km de diámetro y que el impacto pudo haber liberado unos 400 zettajulios (4 × 1023J) de energía, equivalentes a 100teratones de TNT (1014toneladas).Covey et al.Bralower et al. El evento de Chicxulub fue, por tanto, dos millones de veces más potente que la Bomba del Zar, el mayor dispositivo explosivo creado (y probado) por el hombre, con una potencia de 50 megatones.Adamsky and Smirnov, 19-20. Incluso la mayor erupción volcánica explosiva que se conoce —la que creó la Caldera de La Garita en Colorado, Estados Unidos— liberó aproximadamente 10 zettajulios, lo que es significativamente menos poderoso que el impacto de Chicxulub.Mason, et al.

El asteroide que formó el cráter habría ingresado a la Tierra a una velocidad de 20km/s (72 000km/h), es decir unas 10veces más rápido que las balas de algunos de los rifles más veloces creados por el hombre, pero apenas un tercio de la velocidad con que el cometa Shoemaker-Levy9 impactó contra Júpiter en 1994.

Efectos geológicos y ambientales