Cajalmería fue el nombre comercial del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Almería, un monte de piedad y caja de ahorros fundada el 11 de marzo de 1900 en Almería (provincia de Almería, Andalucía, España) y que como tal realizó sus actividades hasta su fusión con otras 4 cajas andaluzas para constituir Unicaja el 18 de marzo de 1991. Inscrita en el Ministerio de Trabajo con el número 59. Su NRBE o código de Entidad era el 2006 y su CIF el G04000261. Sus diversos Estatutos regulaban su funcionamiento y órganos de gobierno: Consejo o Junta General, la Junta de Gobierno, la dirección y secretaría, las diversas operaciones, sucursales y personal empleado.

Historia

Orígenes y fundación El Monte de Piedad fue fundado a sus expensas por doña Francisca María Giménez Delgado.Padre Tapia. “Almería hombre a hombre”, Ed. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Almería, Almería, 1979, Dep. Legal AL-253-1979, ISBN 84-500-3468-X, pág. 195 Marchó a Barcelona, donde vivió varios años, a proponer su fundación al obispo José María Orberá y Carrión (desde 1876 a 1886),Tapia, op. cit. pp. 201-202 dejando para ello un capital tras su muerte, ocurrida el 1 de mayo de 1879. El 4 de mayo de 1878 otorga testamento ante el notario de Barcelona don Gerónimo Cahué y Ribas. No obstante, por problemas testamentarios, no comenzaría sus actividades hasta el 11 de marzo de 1900, siendo obispo don Santos Zárate y Martínez,Tapia, op. cit. pág. 202 sucesor de Orberá y fallecido el 7 de agosto de 1906, quien participará eficazmente en su instalación. El testamento dejaba para la fundación de “un Monte-Pío o Caja de Préstamos de capital, por de pronto, de trece mil duros...” Las dificultades de constitución derivaron del hecho que 8.600 duros estaban en poder de cinco deudores, por lo que hubo de esperarse su devolución, un número excesivo de albaceas residentes en tres ciudades distintas y que una parte de la herencia la formaban fincas que se vendieron por lotes y a plazos entre 1888 y 1896. Encomienda el patronato y presidencia al obispo de Almería y a sus sucesores. El 29 de julio de 1899, ante el notario don Francisco Rico, se otorga la escritura de entrega del caudal para la fundación del Monte de Piedad al obispo Santos Martínez, representado por don Francisco Ruiz de Velasco, y al representante del cura párroco de Santiago. Los estatutos y reglamento fueron aprobados por el ministro de Gobernación don Eduardo Dato el 9 de enero de 1900 por R.O. de la reina regente doña María Cristina de Habsburgo-Lorena.

Inicio de operaciones Tiene su primera sede en la plaza Marín número 2, actual plaza del Monte, casa donde naciera doña Francisca en Almería y donde Unicaja mantiene la oficina del Monte de Piedad. Sus fachadas daban a las calles de la Hermosura, hoy Navarro Darax, y de Velasco. Se inaugura el citado 11 de marzo de 1900, con la asistencia del Obispo, el alcalde de Almería, don Antonio Iribarne Scheidnagel, y autoridades civiles y militares. El día 12 se inician las operaciones, desde las ocho de la mañana a las seis de la tarde, con descanso para comer.

El Consejo de Administración está presidido por el señor obispo de Almería, vocales natos que son el alcalde de la ciudad de Almería, el cura párroco de Santiago por tener su domicilio en su feligresía y los albaceas (dos al constituirse y que no nombraron sucesores), y vocales elegidos por el Obispado y el Consejo. Las primeras operaciones consisten en préstamos sobre ropas con plazo de seis meses y tope máximo de 100 pesetas, y sobre alhajas con plazo de un año y tope de 150 pesetas, préstamos hipotecarios por el plazo de un año y préstamos personales y sobre valores. En enero de 1901 se realizan las primeras subastas de bienes empeñados, aunque el porcentaje de fallidos es mínimo. En algunas de ellas los pujadores devuelven a sus dueños los lotes o los prorrogan. Se destinan aportaciones extraordinarias a desempeños gratuitos de una peseta a los más necesitados. En 1901 se inician los préstamos hipotecarios sobre fincas rústicas y urbanas y personales, de reducido importe dada la escasez de recursos; el primer préstamo es personal, por importe de 250 pesetas. La mayor hipoteca concedida esos años es de cinco mil pesetas.

En abril de 1902, con motivo de la huelga de los trabajadores portuarios, el Monte facilita préstamos y empeños para mantenerse, por lo que al decir del Padre Tapia se convierte en “caja de resistencia”, que llegó a facilitar a los obreros en huelga un total de setenta y cinco mil pesetas.

Tras el traslado de Ruiz de Velasco, el 15 de junio de 1903 se nombra a don José María Navarro DaraxTapia, op. cit. pág. 206 sustituto para regir la Institución. Ocuparía el cargo hasta 1912, cuando fuera promovido al deanato de la catedral de Valencia. El Ayuntamiento de Almería acuerda el 9 de septiembre de 1909 dar su nombre a la calle Hermosura, lindante al edificio fundacional. Durante este período la plantilla pasa de once empleados a 16; los fondos alcanzan el millón de pesetas. En 1904 se levanta la limitación máxima del importe de las imposiciones –el mínimo sigue siendo de una peseta- y pasan de remunerarse del 3 al 4 por ciento, 4,5 en las imposiciones a plazo fijo que son de tres años. El Consejo acuerda el 16 de agosto de 1906 que “Los saldos de la Caja de Ahorros se invierten en las operaciones de préstamos del Monte de Piedad y todos los bienes de éste responden de los saldos e intereses de aquélla”.

Al poco del inicio de las operaciones cierran casas de préstamos y usureros. Don Juan de la Cierva y Peñafiel, ministro de la Gobernación con don Antonio Maura en 1908 felicita a la Institución. Para 1911 sólo se conceden hipotecas sobre fincas rústicas en el partido judicial de Almería, por un período de dos años. 200px|thumb|Primera sede de la Caja de Ahorros vista en 2017. En abril de 1909 se compran unas casas en las calles Covadonga y Hermosura, se derriban, y sobre el solar se construye el nuevo edificio de la Caja de Ahorros, que el obispo Santos fundara junto y como complemento del Monte de Piedad, mientras que el Monte queda en el edificio fundacional. Las oficinas de la Caja de Ahorros se trasladan en 1910. La Caja de Ahorros promueve el ahorro entre los escolares y reparte libretas de ahorro en los colegios de la ciudad, con la colaboración del Ayuntamiento y de la dirección de la Escuela Normal del Magisterio.

El periodo que va desde 1912 a 1923 está marcado por la nueva vicepresidencia de don Joaquín Peralta Valdivia, que sustituye a Navarro Darax, y el director gerente don Antonio Salas Ramallo. El 28 de septiembre de 1912 el Consejo aprueba la adhesión de la Institución al Instituto Nacional de Previsión como entidad auxiliar o colaboradora. Se reanudan las operaciones de crédito hipotecario y personal limitadas a cinco mil y dos mil pesetas respectivamente.

Primera crisis El Establecimiento sufre su peor crisis a partir de 1914 al iniciarse la Primera Guerra Mundial. A poco de iniciarse la Guerra los Fondos Públicos, en los que la Caja tiene invertidos 1.400.000 pesetas del total de dos millones a que ascienden los depósitos, caen un 15 por cien del precio de compra. Ese verano ve afectada la economía de la ciudad y ciertos bulos que corrieron entonces provocan a principios de agosto cierto pánico y reintegros de efectivo. Se toman medidas para atajar la situación que se normaliza hacia finales de 1916. A principios de 1917 se reanudan las operaciones normales y la concesión de préstamos hipotecarios y personales suspendidos durante más de dos años. Durante estos años bajan los beneficios al mínimo y se reduce el ahorro. Para 1923 se han recuperado o aumentado el número de clientes y los saldos de ahorro, disminuyendo las operaciones de empeño y desempeño.

El 8 de abril de 1918 se celebra sesión extraordinaria del Consejo por la visita del nuncio monseñor Francisco Ragonesi, que el día anterior había consagrado a don Emilio Giménez Pérez, preconizado obispo.

Una segunda crisis afecta a la Institución a partir de 1929. A partir de 1924, y hasta su muerte en octubre de 1936, su nuevo director gerente es don Juan Ortega Uribe, sacerdote y anterior contador de la Caja. Don José López Guillén, consejero desde la fundación, fallece en 1927, siendo reconocido por el Consejo pues “ha sido el alma de nuestra Institución, salvándola muchas veces con sus iniciativas y disposiciones de la ruina”. En 1928 se modifican la distribución de las oficinas y despachos al público del Establecimiento. Se montan ventanillas con cristaleras sobre los mostradores.

La Caja de Almería rehúsa incorporarse a la Confederación Española de Cajas de Ahorros Benéficas que se lo solicita en noviembre de 1928. A fines de 1931 Es la homóloga andaluza quien solicita su inscripción y que asista a la Asamblea de 8 de enero de 1932 para discutir sus estatutos. Se aprueba unirse a la Federación de Cajas de Ahorro de Andalucía el 30 de marzo.Federación de Cajas de Ahorro de Andalucía, altas y bajas , consultado el 21 de diciembre de 2009

Cuando en 1928 el jefe del Gobierno, don Miguel Primo de Rivera regala el desempeño de todos los lotes de ropa de valor entre 2 y 25 pesetas. Con dicho motivo se desempeñan en la Caja 29.335 lotes por un valor total de 211.837,45 pesetas. El 15 de noviembre el Consejo acuerda contribuir con 500 pesetas a la erección del monumento del Sagrado Corazón de Jesús en el cerro de San Cristóbal, a petición de doña Ángela Fornovi y de don Florentino Castro Guisasola.

Segunda crisis, hasta la Guerra Civil 190px|thumb|Nombramiento de un empleado, firmado por el obispo Alfonso Ródenas en 1956 Cuando el Gobierno de la Segunda República suprime la asignación económica del Estado a la Iglesia el Consejo asigna 250 pesetas anuales a los sacerdotes más necesitados, 500 desde 1935.

La crisis iniciada en 1929, que llega a la alarma en 1931, comienza a superarse en 1934. En este período se produce la pérdida de clientes y de saldos, teniendo que recurrirse a los depósitos en el Banco de España. Dos años después comienza la guerra civil española, radicalizándose la persecución contra la Iglesia y toda institución con la que pueda estar relacionada. Se constituye un Comité Central Revolucionario. El Establecimiento es vigilado por los milicianos del 20 al 29 de julio de 1936, cuando el Comité se incauta del mismo y nombra un Comité Administrativo presidido por el alcalde, don Antonio Ortiz Estrella, encargándose don Andrés Galera Yepes de la contaduría y dirección.

En este período son asesinados los consejeros señor obispo don Diego Ventaja Milán,Tapia, op. cit. pág. 263 el vicepresidente segundo don Rafael Calatrava Ros, y los vocales don José Álvarez Benavides de la Torre, don Carmelo Coronel Jiménez, don Diego Morata Cano, don Luis Belda y Soriano de Montoya y don Manuel Martínez Jiménez; durante la Guerra murieron don Juan de la Cruz Navarro de Haro y don Vicente Cabo Rodríguez.

Son cesados algunos empleados como el director don Juan Ortega Uribe, asesinado en octubre, el contable don Fernando Peralta Valdivia, el cajero don Andrés Pérez Magaña, el depositario de alhajas don Pedro Cervantes Pérez, el oficial mayor don Jesús María Castillo Moreno, el auxiliar de caja don Diego Ruiz Morata, también asesinado, el colocador don Rafael Florido Castro, el depositario de ropas don José Fernández Becerra y el guarda don Francisco Rodríguez Guillén; es detenido y asesinado el tasador don Ramón Guijo Alcaide, y desaparece el nuevo secretario de la Presidencia don José Rull Casquet. Son incautados los saldos de congregaciones y religiosos, así como de “ricos” y personas desafectas al régimen. Se funde todo el oro depositado y el 28 de octubre el ministro de Hacienda, dispone que el oro se entregue al Banco de España: 187 monedas de un valor de 12.418,33 pesetas.