Armida (título original en francés, ; LWV 71) es una ópera o tragédie lyrique con un prólogo y cinco actos con música de Jean-Baptiste Lully y libreto en francés de Philippe Quinault, consta de un prólogo y cinco actos y está basado en el poema épico Gerusalemme liberata (Jerusalén liberada) de Torquato Tasso. Fue estrenada el 15 de febrero de 1686 en el Teatro del Palais-Royal de París.

Armida es una ópera en la que el deber militar, auspiciado por la Gloria, escapa a la Pasión. Se considera la obra cumbre de la colaboración entre ambos autores, gestada en el final de sendos periodos de creación: Quinault renunciará al teatro tras esta obra y Lully morirá poco después por una gangrena.La gangrena se la provocó el mismo Lully al golpearse en el pie con el bastón de hierro del que se servía para llevar el compás de la orquesta

La principal aportación de Lully y Quinault fue la de crear un continuum sonoro en el que se establecen pocas diferencias entre las arias y los recitativos, configurando una forma de expresividad natural muy eficaz a la hora de cautivar a los espectadores que se anteponía al virtuosismo vocal de la ópera italiana. El paradigma de la nueva ópera francesa es el recitativo "Enfin, il est en ma puissance" de Armida.

El tema de la ópera, cuya acción se centra en el asedio de Jerusalén durante la primera cruzada, fue elegido por el mismo Luis XIV, aunque este no asistió al estreno ni la obra fue representada en la corte. Se repuso regularmente en la Ópera de París entre 1692 y 1766, siendo la reposición de 1745 conjunta con la corte de Versalles. También obtuvo repercusión fuera de las salas parisinas: entre 1686 y 1751 fue representada repetidamente en Marsella, Bruselas y Lyon; y fuera de Francia en La Haya, Berlín, probablemente en Metz y en versión de concierto en Roma en dos ocasiones. Su frecuencia en las parodias teatrales, verbales y musicales, junto a la polémica que giró en torno suyo en la Querella de los bufones, confirman su perdurable popularidad en todos los niveles sociales.

Gluck realizará su ópera homónima tomando el libreto de Quinault de manera prácticamente íntegra en 1777.

Esta ópera rara vez se representa en la actualidad; en las estadísticas de Operabase aparece con sólo 2 representaciones para el período 2005-2010.

Historia

El género de la tragédie lyrique o tragédie en musique

Para Francia, nación anclada en las convenciones del teatro clásico de Racine y Corneille, no era fácil aceptar el modelo de ópera italiana ofrecido por el mecenazgo del Cardenal Mazarino. La poca ópera que se había realizado hasta la intervención de Lully, principalmente producto del compositor italiano Francesco Cavalli, había sido de forma excepcional, en ocasión de las grandes celebraciones de la corte de Luis XIV, y con poca aceptación. Sin embargo, en 1670 el monarca decide abandonar el ballet de cour y crea en 1672 l'Académie royale de musique, bajo la dirección de Lully, con el fin de representar ópera francesa. Desde entonces, este espectáculo se convierte prácticamente en anual hasta la muerte del compositor en 1687 y queda definido por los rasgos de la tragédie lyrique. Ésta se distingue decididamente de la ópera italiana y tiene estas características propias:

Espectáculo eminentemente cortesano, apoyado y dependiente de la voluntad del monarca. Abundan referencias intencionales o impremeditadas a la corte de Versalles. A su vez, se alaban virtudes tales como el amor y la gloria, ideales caballerescos propuestos como cánones a seguir. Comienzo de la representación con una obertura francesa y un prólogo. Organización en cinco actos, en lugar de tres como era usual en la ópera italiana Se evita mezclar lo trágico con lo cómico. Rechazo del timbre de castrato y preferencia por la voz de haute-contre, es decir, un registro de contratenor cantado de pecho. Riqueza instrumental, debido a la utilización de la orquesta de cuerda a cinco partes Les vingt-quatre violons du roi (Los veinticuatro violines del rey). Importancia de los números de ballet en forma de divertimentos, siempre muy bien tramados dentro del argumento de la obra. Alta presencia del coro. Búsqueda de la verosimiltud vocal a través de la utilización de un recitativo muy expresivo y, a diferencia de la ópera italiana, muy poca diferenciación entre las secciones en recitativo y aria. De este modo se consigue una ópera "a tiempo real", muy distinta de la italiana, donde la aceleración del ritmo de la trama en los recitativos y su suspensión en las arias tenían como consecuencia un concepto tiempo muy alejado de la rigurosidad francesa. Presencia de la regla de la liason de scène (unión entre las escenas), que prohíbe que todos los personajes salgan juntos de la escena al final de la misma, lo que nunca ocurre a no ser que se trate de un final con una intervención "maravillosa". Son características las notas de paso que comunican una escena con otra en el bajo continuo. Importancia de lo "merveilleux" o maravilloso, que distingue a la ópera del género del teatro, y que se evidencia en la importancia del "espectáculo dentro del espectáculo". El canto era por defecto ya de por sí algo antinatural para los franceses, por lo que había licencia para que otras cosas sobrenaturales aparecieran en escena. Esto incluye escenografías espectaculares a través de maquinarias que mueven a personajes divinos o mágicos, bailes, trajes suntuosos, y las intervenciones deux ex machina.

Dentro de este contexto, Armida constituye uno de los mayores hitos de la culminación del género de la tragédie lyrique.

Personajes

PersonajesTesituraCantante en el estreno PRÓLOGO</center> |- |La Gloire (La Gloria) |soprano

|La Sagesse (La Sabiduría) |soprano

|colspan="3" align="left"| <center>TragediaArmide, (Armida), maga hija de HidraotesopranoMarthe Le RochoisPhénice, (Fenicia) confidente de ArmidasopranoMarie-Louise DesmatinsSidonie, (Sidonia) confidente d'ArmidesopranoFrançoise MoreauHidraot,(Hidraote o Idraote) mago, rey de DamascobajoJean Dun pèreRenaud, (Reinaldo) caballero cristianohaute-contreLouis-Gaulard Du MesnyUbalde, (Ubaldo) caballero cristianobajoAronte, caballero cristianobajoArtémidore, (Artemidoro) caballero cristianotaille (baritenor)Le Chevalier Danois, (El Caballero danés) caballero cristianohaute-contreLucinde, (Lucinda) amada del caballero danéssopranoMélisse, (Melisa) amada de UbaldosopranoLa Haine (El Odio)taille (baritenor)M. FrèreUn Amant Fortuné (Un amante afortunado)haute-contreUne Bergère Héroïque (Una pastora heroína)sopranoUne Naïade (Una Náyade)soprano

Sinopsis thumb|300px|Renaud et Armide François Boucher. Museo del Louvre

Prólogo

La escena se sitúa en un palacio

La Gloria y la Sabiduría, ayudadas de sus seguidores, celebran su respectivo poder sobre un héroe sin nombre (en el que queda implícita la figura de Luis XIV): en los tiempos de guerra la Gloria tiene ventaja, mientras que la Sabiduría domina en tiempos de paz. Su héroe, el monarca francés, les ha invitado a contemplar la tragedia en la que se verá a Reinaldo acudir allá donde la Gloria llame a su coraje, ("qui verrá Renaud [...] voler là où la Glorie appelle a son courage"). La alusión un "monstruo", finalmente vencido por el héroe, se interpreta por algunos autores como una referencia al Edicto de Nantes, revocado en 1685.

Primer acto

La escena representa una gran plaza decorada con un arco de triunfo

Con un extenso pasaje en el que se combina el recitativo y breves arias, Felicia y Sidonia felicitan a Armida por su poder sobre el inframundo y porque el uso de sus encantos ha hecho posible la captura de casi todos los cruzados del campamento de Godofredo. Armida entra en la conversación con un simple recitativo que modula de manera expresiva al relativo menor. Admite a sus confidentes que su victoria no es completa, pues no ha conseguido triunfar sobre Reinaldo, el más valiente de sus enemigos. En un poderoso recitativo acompañado les cuenta a Fenicia y Sidonia una terrible pesadilla, en la cual se enamora de Reinaldo cuando iba a matarlo. Cuando su tío Hidraote le dice que desea ver a su sobrina casada, Armida dice que sólo el vencedor de Reinaldo, si es que alguien puede serlo, será digno de ella ("Le Vainqueur de Renaud, si quelqu'un le peut être, sera digne de moi").Ni que Reinaldo sea invencible, ni la pesadilla de Armida aparecen en la obra de Tasso, son invención de Quinault. Tratando de tranquilizar a Armida, el pueblo de Damasco alaba su belleza y su gloriosa victoria; el divertimento empieza con un aria en tono grave y un coro. Le sigue una complicada organización de zarabandas y rondós. Las celebraciones de los habitantes de Damasco se ven interrumpidas por la llegada de Aronte. Este, responsable de los prisioneros cristianos, les anuncia que un guerrero indomable los ha liberado a todos. Este guerrero es Reinaldo y la maga Armida e Hidraote salen en busca de venganza.

Segundo acto

La escena representa ahora una campiña donde un riachuelo forma una agradable isla

Reinaldo le asegura a Artemidoro, a quien ha liberado de su cautiverio, que es inmune a los encantos emanados por los ojos de Armida,Durante toda la ópera se hace referencia al poder persuasivo de los ojos de Armida. ("Est-il plus mal-aisé d'échaper a sa vangeance que au pouvoir de ses yeux?","¿Es más difícil escapar a su venganza que al poder de sus ojos?"). Esto está muy en consonancia con el concepto de amor desde el Renacimiento, donde se pensaba que realmente los ojos tenían la capacidad de recibir y producir "señales" amorosas. y lo envía lejos. A continuación, los demonios, siguiendo las indicacones de Armida e Hidraote (a través del extenso dueto "Esprits de haine et de rage","Espíritus de odio y de rabia") se disfrazan bajo apariencias agradables. Armida demanda ella misma el privilegio de luchar contra Reinaldo. Bajo el efecto de la magia, Reinaldo se queda dormido sobre la hierba. Durante el sueño, las criaturas infernales de Armida, en forma de ninfas, náyades, pastores y pastoras exaltan los placeres del amor mientras encadenan al caballero mediante guirnaldas de flores. En el más famoso monólogo recitativo de Lully, "Enfin, il est en ma puissance" ("Al fin, lo tengo en mi poder"), Armida se coloca sobre el durmiente Reinaldo, puñal en mano, pero le supera su amor por él y no puede matarlo. Durante el entreacto, los demonios disfrazados de céfiros transportan a ambos a un recóndito desierto, donde Armida puede ocultar su vergüenza.

Tercer actoEste acto no existe en la obra original de Tasso: es producto de la invención de Quinault

El escenario se sitúa en un desierto

Armida se declara incapaz de odiar a Reinaldo, en el aria individual con acompañamiento instrumental "Ah!, si la liberté me doit être ravie" ("¡Ah! Si la libertad me va a ser robada"). A continuación les declara a Fenicia y Sidonia que ella se avergüenza demasiado como para disfrutar de su amor, dado que necesitó de la magia para ganárselo: una recurrente frase cadencial insiste "Hélas! Que son/mon amour est différent du mien/sien" ("¡Ay! Qué diferente es su/mi amor al mío/suyo"). En otra aria individual, "Venez, venez, Haine implacable" ("Ven, ven, Odio implacable") sobre una salvaje sucesión de notas repetidas en la línea del bajo, Armida llama al Odio para que la libere de su amor; la invocación y el sucesivo diálogo entre Armida y el Odio son acompañados en su totalidad por la orquesta. El Odio y sus seguidores, formado por un coro enteramente masculino y un cuerpo de baile, intentan obedecer en un divertimento que incluye la ruptura de los arcos y flechas de Cupido en un ballet-pantomima, pero Armida los detiene. El Odio, enfadado, desaparece diciéndole que nunca más vuelva a solicitar su ayuda y que el amor será la causa de su derrota.

Cuarto acto

En el desierto