Diamonds Are Forever (titulada Diamantes para la eternidad en España y Los diamantes son eternos en Hispanoamérica) es una película de espionaje de 1971 y la séptima película de James Bond producida por Eon Productions, la sexta interpretada por Sean Connery como Bond y con Guy Hamilton como director. Es la sexta y última película de Bond protagonizada por Connery, quien regresó para interpretar a James Bond, agente ficticio de MI6, luego de haber rechazado protagonizar Al Servicio Secreto de Su Majestad (1969).

La película está basada en el novela homónima de Ian Fleming, escrita en 1956 y la segunda película de Bond dirigida por Guy Hamilton. La película tiene a Bond haciéndose pasar por un contrabandista de diamantes para infiltrarse en una red de contrabando y pronto descubre un complot de su antiguo enemigo Ernst Stavro Blofeld para usar los diamantes para construir un arma láser espacial. Bond tiene que luchar contra su enemigo para detener el contrabando y paralizar el plan de Blofeld de destruir Washington D. C. y extorsionar al mundo con supremacía nuclear.

Después de que George Lazenby abandonara la franquicia, los productores Harry Saltzman y Albert R. Broccoli probaron a otros actores, pero United Artists quiso traer a Sean Connery de vuelta, pagándole la cifra récord de entonces; un salario de $1.25 millones para que regresara. Los productores se inspiraron en Goldfinger igual que con esa película, Guy Hamilton fue contratado para dirigir, y Shirley Bassey interpretó voces en el tema principal. Las locaciones incluyeron Las Vegas, California, y Ámsterdam. La película contó con un presupuesto de 7'2 millones de dólares y fue un éxito comercial, logrando 116 millones de dólares, y recibió críticas positivas en el lanzamiento inicial, pero retrospectivamente recibió críticas por su tono humorístico. Fue nominada al Premio de la Academia al Mejor Sonido. Es la última película oficial de Connery como Bond, que volvería a interpretarlo posteriormente en un film no oficial de la saga, Nunca digas nunca jamás en 1983.

Argumento Sinopsis corta

En la historia, Bond se hace pasar por un traficante de diamantes para infiltrarse en una red de contrabando y pronto descubre un complot de su antiguo némesis Ernst Stavro Blofeld para utilizar los diamantes para construir un láser gigante. Bond tendrá que luchar contra su némesis por última vez, con el fin de detener el contrabando y evitar el plan de Blofeld de destruir Washington D. C. y extorsionar al mundo con supremacía nuclear.

Sinopsis larga

En la secuencia precréditos James Bond (Sean Connery) comienza la película buscando a su enemigo, Ernst Stavro Blofeld (Charles Gray). Tras interrogar y torturar a varios contactos, finalmente lo encuentra en una instalación donde se están creando dobles de Blofeld a través de cirugía para evitar a sus enemigos. Bond mata a un sujeto de prueba ahogándolo en barro antes de que el sujeto lo matase y más tarde observa a Blofeld acompañado de sus guardias a quienes derrota y luego a Blofeld arrojándolo a una fosa de barro caliente.

Una vez que lo ha eliminado, Bond inicia un nuevo trabajo para investigar un contrabando de diamantes. M (Bernard Lee) le enseña a Bond varias muestras de diamantes y le recuerda que Blofeld está muerto luego de ver la mirada retraída del agente. Ambos son recibidos por Sir Donald Munger (Laurence Naismith), un experto en joyería quien le ofrece jerez a Bond y a M, quien lo rechaza por problemas de salud, Munger le dice a Bond que la gran mayoría de diamantes son extraídos de minas en Sudáfrica, sin embargo, los trabajadores de las minas son muy honestos y cumplen con el estricto sistema de seguridad el cual contiene la seguridad social y el buen pago a ellos. Mientras tanto dos asesinos; el Sr. Wint y el Señor Kidd (Bruce Glover y Putter Smith) dan muerte al doctor Tynan (Henry Rowland), un dentista que debía entregar diamantes y al piloto de un helicóptero (Ray Baker) encargado de recibir los diamantes. Sir Donald advierte que todo sistema de seguridad no es perfecto y que además de enfrentarse a un caso de contrabando existe la posibilidad de que alguien está acaparando los diamantes con el fin de reducir el precio o imponer un chantaje, el presunto acaparador tiene como secuaces al señor Wint y el señor Kidd.

Bond asume la identidad de un experto contrabandista llamado Peter Franks (Joe Robinson), el cual es distraído por Moneypenny (Lois Maxwell) y otros guardias de seguridad en favor de Bond quien viaja a Ámsterdam, durante una travesía por los canales observa como recogen el cadáver de la señora Whistler (Margaret Lacey), una anciana que esconde algunos diamantes y muerta a manos de Wint y Kidd. Bond al rato acude a un departamento donde conoce a la contrabandista Tiffany Case (Jill St. John), llamada en honor a la joyería del mismo nombre. Tiffany comprueba su huella dactilar hasta creer que Bond es Franks, Tiffany le informa a Bond de su operación para contrabandear 50 quilates de diamantes. Bond tras quitarse la falsa huella dactilar proporcionada por Q (Desmond Llewelyn), éste le comunica que el verdadero Peter Franks se ha escapado de la aduana del aeropuerto, luego de asesinar a un guardia, y se dirige también a Ámsterdam. Bond sigue a Franks al departamento de Tiffany donde ambos luchan en el ascensor y Bond lo asesina ahogándolo con un extintor y le hace creer a Tiffany que ha matado a Bond luego de intercambiar sus documentos con los del muerto. Escondiendo los diamantes en el cadáver y con documentos que hacían pasar al muerto como su hermano y a su vez Bond manteniendo su identidad de Franks; Tiffany y Bond llegan a Las Vegas con el cadáver y los 55 quilates de diamantes y Bond es recibido por Felix Leiter (Norman Burton), su colega y viejo amigo de la CIA quien aparenta como guardia aduanero y quien le avisa a Bond que hombres de la Funeraria Slumber lo esperan. Bond los acompaña haciéndoles creer que el muerto es su hermano y una vez cremado por el dueño de la funeraria Morton Slumber (David Bauer) se dirige a un nicho para poner las cenizas con los diamantes y recibir el dinero en un sobre pero aun así sobrevive a un intento de asesinato por parte de Wint y Kidd quienes intentan cremar vivo a 007. Slumber y un hombre llamado Shady Tree (Leonard Barr) le reclaman a Bond que los diamantes son falsos pero Bond asegura que los diamantes son reales y los abandona para alojarse en el Hotel Tropicana.

Bond en el hotel se entera por Leiter que los diamantes en el cadáver si eran falsos aunque a su vez se entera de que Q enviraría la verdadera mercancía. Posteriormente Bond acude al Hotel-Casino Whyte House, propiedad del multimillonario Willard Whyte, a un espectáculo cómico ofrecido por Tree, espectáculo al que acuden también Wint y Kidd quienes luego dan muerte a Tree y cuyo cadáver observa luego Bond, este se dirige al casino para jugar craps llamando la atención de Plenty O'Toole (Lana Wood), una atractiva mujer. El crédito del casino y la presencia de Bond en los camerinos llama la atención del gerente Burt Saxby (Bruce Cabot) quien llama a Willard Whyte pidiéndole autorización para matar a Bond, luego de avisarle de la muerte de Tree y creyendo que Bond es Franks, pero Whyte pide dejarlo con vida. Bond gana dinero y comparte 5 mil dólares a Plenty y la lleva a su suite donde fallidamente tratan de tener relaciones ya que los hombres de la funeraria los interrumpen y arrojan a Plenty por la ventana hasta caer en la piscina, Bond golpea a uno de los hombres obligándoles a irse sabiendo que buscaban los diamantes. Luego Bond encuentra a Tiffany quien le advierte del peligro que corre además de tener relaciones con Bond además de pedirle los diamantes llegando los dos a un acuerdo; los diamantes a cambio de pasajes a Hong Kong junto con un coche rentado.

Al día siguiente Tiffany acude al Circus Circus siendo vigilada por Bond y Leiter, este desconfiando de la estrategia de Bond para llegar al cabecilla del contrabando. Luego de intentar jugar blackjack, el tallador con disimulo le da una carta en la que le pide jugar con los globos de agua, Tiffany juega y gana (ya que la máquina estaba arreglada) teniendo como premio un perro de peluche, Tiffany al ver que es vigilada por agentes de la CIA los despista en una atracción del terror y consigue huir. Leiter encuentra a Bond con el auto rentado avisándole del escape de Tiffany, Bond la encuentra en su hogar y ambos descubren el cadáver de Plenty, ahogada presuntamente por Wint y Kidd siendo confundida por Tiffany siendo la siguiente después del médico y el obrero en Sudáfrica, la señora Whistler en Ámsterdam, Tree en el Whyte house mientras que con Bond ya habían fallado; toda la gente involucrada en el asunto del contrabando de diamantes es asesinada. Bond interroga a Tiffany sobre los diamantes (que también está tras la pista de los diamantes y confundida con los hechos), intuyendo que éstos estaban en el perro de peluche que había ganado Tiffany, el cual es depositado en una camioneta, la cual es seguida por Bond y Tiffany. La camioneta es conducida por Saxby quien se detiene en una estación de gasolina y Tiffany advierte a Bond que Willard Whyte no había salido de su Penthouse en 3 años y nadie sabía de él. Luego de que Bond observase un sospechoso cambio de chófer de la camioneta, Tiffany obstruye el paso a la camioneta fingiendo una caprichosa situación en la estación, así permitiendo que Bond entrase en la parte trasera de la camioneta. Tiffany sigue la camioneta hasta una empresa de tecnología de Whyte mientras que Bond aun dentro de la camioneta baja al subnivel 3 del lugar. Bond observa que desde la estación la camioneta había cambiado de chófer y accede a un área restringida junto con Klaus Hergersheimer (Ed Bishop), encargado de los blindajes contra la radiación. Luego de entablar una conversación con Hergersheimer, Bond toma su identidad accediendo a un laboratorio dirigido por el doctor Metz (Joseph Fürst), el segundo chofer de la camioneta quien saca del perro de peluche los diamantes que había en su interior, al entrar Bond ve varios diamantes pero Metz con enojo le exige irse, en el momento que Metz atendía una llamada de Whyte observa un casete de marchas militares lo echa del laboratorio. En el momento que Bond sale, entra el verdadero Hergersheimer, lo cual da la alarma a las instalaciones, Bond es interceptado en un campo de pruebas aeroespaciales robándose un vehículo lunar, dándose a la fuga y siendo perseguido por guardias de seguridad a quienes logra vencer y huir. Al llegar a Las Vegas son perseguidos por el sheriff de la ciudad, llamado por los guardias de seguridad, y tras una persecución, Bond logra evadirlo junto con varios policías.