Fuente Librilla es un pequeño pueblo situado a las faldas de Sierra Espuña, que pertenece al término municipal de Mula en la Región de Murcia, España. En el entorno, el pueblo es conocido comúnmente como "La Fuente" y a sus habitantes como fuenteros, a pesar de que su gentilicio oficial es el de fuente librillanos.

Incluye el pequeño caserío de "Los ojos" (conocido popularmente como "Los cortijos") que se localiza a unos 2 km hacia el este del núcleo principal de Fuente Librilla. También existen algunos otros caseríos en el entorno de Fuente Librilla como "la Alquibla", "la Retamosa" o "la Casalta", entre otras.

Fuente Librilla tomaría su nombre actual por albergar la fuente de la que manaba el agua que abastecía al municipio de Librilla, cogiendo así la significación de "Fuente del Barranco de los Espectros". Este nombre sería dado con posterioridad a que el geógrafo árabe Al-Idrissi, en el , llamara Lymbraya al asentamiento vecino de la villa de Librilla, en alusión a la rambla que rodea al pueblo de Fuente Librilla para acabar atravesando la villa librillana.

Geografía

Fuente Librilla está situada en la parte central de la Región de Murcia (España). Forma parte del municipio de Mula dominando la parte sur de su término municipal, ubicándose al norte de Alhama de Murcia, al noroeste de Librilla, al oeste de Barqueros (Murcia), al sureste de Mula y al este de Gebas y el Berro (Alhama de Murcia). Pertenece a la Comarca del Río Mula, aunque por estar situada en su parte más meridional se localiza muy cerca del norte de la comarca del Bajo Guadalentín.

Desde el entorno de Fuente Librilla se extiende hacia el sur la Rambla de Algeciras y el Paisaje Protegido de los Barrancos de Gebas (que desembocan en el Embalse de Algeciras), mientras que en dirección sureste aparece la Rambla del Orón o de Librilla. En todo su extremo occidental se localiza el Parque Regional de Sierra Espuña.

Demografía Fuente Librilla cuenta con una población de 618 habitantes según los datos recogidos en el centro regional de estadística de Murcia del año 2016. (Cifras) 2006 2007 2008 TOTAL Hombres Mujeres TOTAL Hombres Mujeres TOTAL Hombres Mujeres Fuente Librilla 668 352 316 657 346 311 660 352 308 Alquibla 3 1 2 2 1 1 3 1 2 Retamosa 13 7 6 12 6 6 9 5 4 TOTAL 684 360 324 671 353 318 672 358 314

Economía

Las principales actividades económicas de la pedanía se basan en la agricultura y la ganadería. Así pues, la economía base de Fuente Librilla radica, sobre todo, en el cultivo de secano como oliveras y almendros. Destaca fundamentalmente, el cultivo de almendro que proporciona a Fuente Librilla su característico paisaje.

Debemos destacar que el tipo de cultivo predominante es el de secano siendo muy relevantes para la misma, los almendros, olivos y en menor proporción los cereales.

Por otra parte, los cultivos de regadío son menos importantes, dada la escasez de agua, si bien en la actualidad se busca generar un proceso de constante aumento en la cantidad de aquellos.

En este sector predominan las frutas, principalmente el albaricoque y el melocotón y las hortalizas (tomate, pepino, entre otras), sumando a estos algunos cultivos cítricos (naranja y limón).

La clave para el desarrollo de la región es la situación del reparto de las tierras, entre las cuales, si bien existen algunas grandes fincas, están muy repartidas entre sus habitantes, siendo característica la presencia de minifundios.

En cuanto a la ganadería es la cría de ganado lanar y caprino la actividad predominante en la zona de Fuente Librilla.

La población obrera trabaja esencialmente en el campo y cada vez más se incorpora a empresas del sector servicios fuera de la localidad, lo cual está transformando, como sucede con gran parte de localidades en esta zona, a la pedanía en una "ciudad dormitorio" para sus habitantes. Además, en los últimos años se ha desarrollado una amplia oferta comercial, centrada sobre todo en la restauración.

Por otra parte, la zona de Fuente Librilla al ser volcánica es un buen recurso científico y educativo, siendo también, interesante para el disfrute de la naturaleza, realizándose, cada vez más, actividades como el senderismo o la observación de aves.

Historia Esta pedanía cuenta con yacimientos arqueológicos que indican un primer poblamiento, cuanto menos retrotraible a época argárica, aunque es ya a partir de la presencia romana en toda la península ibérica cuando en la localidad proliferan las villas romanas, aprovechando la riqueza en agua de esta tierra y sus recursos agrícolas. No es casualidad que algunas de las villas romanas catalogadas en Fuente Librilla estén situadas en la zona en la que en esta época antigua abundan los manantiales y las fuentes, de ahí su inequívoco nombre, Fuente Librilla.

Prehistoria e Historia Antigua Las raíces de Fuente Librilla se hunden en los albores de la historia, ya que desde la prehistoria ha estado poblada esta pedanía. Así lo atestiguan las evidencias arqueológicas halladas en sus alrededores y que se conservan en el Museo Arqueológico de Murcia, evidencias como puntas de flecha y punzones o agujas de hueso.

El poblamiento antiguo en esta zona está evidenciado por yacimientos tan vetustos como el Cabezo Párraga, antiguo poblado de época argárica, en el que se hallaron restos de estructuras de las viviendas de estos primeros moradores.

Este poblado tuvo una prolongada existencia, ya que en él también se localizaron restos de cerámicas datadas en una época más avanzada, la ibérica, y que obedecen a una tradición autóctona que no excluye la presencia de cerámicas griegas de importación, en concreto cerámica ática de barniz negro, lo que indica también la importancia de la zona en las rutas del comercio mediterráneo en la época de las colonizaciones griegas.

Ya en época romana, Fuente Librilla aparece poblada en forma de villas romanas situadas cerca de los antiguos nacimientos de agua que dieron nombre a esta singular pedanía, villas como la situada en el conocido como El Albardinar, que se localiza cerca del paraje denominado de Los Ojos. Es un edificio del que aún se observan restos de sillares escuadrados típicamente romanos.

Otro yacimiento importante de esta misma naturaleza es la situada cerca del paraje de Los Cortijos o los Ojos de la Fuente, antiguo lugar desde donde manaban las famosas fuentes. La villa debió aprovechar todos los recursos a su alcance y en su emplazamiento se localizaron restos de ánforas, abundante cerámica romana y restos de sillares también romanos.

Historia Medieval, Moderna y Contemporánea En época medieval, Fuente Librilla estuvo poblada por los musulmanes, aunque quedan muy pocos restos arqueológicos, asentándose esta cultura en un lugar de altura para dominar al resto de la población autóctona.

Estas tierras fueron conquistadas, al igual que toda la zona, por Alfonso X el Sabio. A partir de este momento la población se iría concentrando en lo que ahora conocemos como Fuente Librilla y en Los Cortijos, enclave situado a 2 kilómetros de la pedanía.

La población sufriría también a partir del cierta despoblación. A partir de 1800, Fuente Librilla sufrirá al igual que en muchas zonas de la Región de Murcia, la invasión de las tropas de Napoleón. De este episodio se sabe que estas tropas estuvieron en la pedanía utilizando las fuentes y el agua de la rambla como abrevaderos. Pero es ya en 1888, cuando en Fuente Librilla se construye la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, que es el monumento por excelencia de esta pedanía.

Patrimonio

Patrimonio Religioso

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario

La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, que data del , conserva una pequeña parroquia dedicada a la Virgen del Rosario, cuya devoción está vinculada tradicionalmente con la protección de la Virgen contra las herejías y epidemias, contra enemigos del alma y del cuerpo, contra los adversarios del mundo cristiano y del mundo eterno. Su imagen preside el retablo mayor en el ábside. Pertenece al tipo de iglesia rural que prevalece en el Levante español y en concreto a la Región Murciana, con una torre campanario. La iglesia ha sido restaurada en dos ocasiones, ya en el , la última tras el terremoto de 1999.

Aunque el edificio está muy remozado, con carpinterías nuevas y una profunda restauración, mantiene la estructura y el diseño de las iglesias barrocas dentro de su sencillez. La fachada es de facciones austeras pero aun así de gran belleza.

Desde la plaza del pueblo, una vez franqueada su puerta de arco de medio punto emerge un edificio de planta de cruz latina, de tres naves y tres tramos, cubierta la nave central, la cabecera y los brazos del crucero con bóvedas de medio cañón y arcos fajones, utilizándose la bóveda de arista para las naves laterales.

En el crucero una cúpula de media naranja que descansa directamente sobre pechinas. Existe gran diferencia de altura entre la nave central y las laterales, delimitando el plazo de un tramo al otro por pilastras lisas, decorándose tan sólo la cornisa entablamento mediante molduras de policromía dorada.

El mismo sistema decorativo está usado para marcar el anillo de la cúpula, la forma de los arcos fajones, el marco de los medallones ovales que encierran las pinturas de los cuatro evangelistas de las pechinas y otros perfiles lineales que refuerzan las formas del inmueble.

En la bóveda central, aparecen practicados varios, uno de cada lado de los tramos. Otro de forma oval se abre en el eje central de los coros, situado a los pies y que tiene una barandilla de balaustres de madera.

Una torre de dos cuerpos flanquea el lado NO de la construcción. En el lado sur limita con unas viviendas. En el norte se puede apreciar el brazo del crucero cubierto a dos aguas, habiéndose utilizado la delimitación de su caballete para señalar un frontón, en cuyo centro se abre un óculo. Dos contrafuertes refuerzan la nave central.

El Retablo Mayor de la Iglesia, de motivos marianos, y el camarín, proceden de artesanos de una taller valenciano, y adornan y custodian la imagen de la Patrona. Fue confeccionado en 1957 (?), reemplazando una decoración anterior. Recientemente, en 2002, fue restaurado.

Esculturas

En su interior se guarda la Virgen del Rosario, situada en el altar mayor. La imagen de la patrona de Fuente Librilla es una pequeña imagen realizada en el , atesora gran belleza y su autor se inspiró en la antigua imagen existente en la pedanía: una Virgen del Rosario de Francisco Salzillo que desapareció en los años de la Guerra Civil. La imagen actual se trata de una bella talla de madera policromada realizada en Valencia en los años 40 del pasado siglo.

La Virgen de los Dolores es otra escultura de gran valor. Ésta fue realizada por un imaginero ciezano llamado José Carrillo en los años cincuenta y restaurada integralmente por la hija del imaginero, también escultora -Carmen Carrillo Ortega- en el año 2001. Es una talla de madera de tamaño natural de iconografía mariana.

Otras esculturas del templo son el Cristo Crucificado (en escayola, donado por Manuel Belchí en los años 40), Sagrado Corazón de Jesús (donado por Don Luis Iya tras la Guerra Civil), Nuestra Señora de la Paz (de final de los años 50, donada por Josefa Orcajada, viuda de José el Manco), La Virgen de Fátima (situada en el marco con una vidriera), la Inmaculada Concepción (en escayola, donada por Josefa Perea), San José (en imagen de pasta de Olot, donado por José López), San Juan Bautista (de reciente adquisición, vinculada al caserío de los Cortijos) y San Antón (en escayola)

Otros patrimonios religiosos La pequeña y bonita iglesia parroquial guarda también una magnífica pila bautismal hecha en plata en el realizada por el maestro platero Senac.