María o Los agravios de la mujerFicha de María o Los agravios de la mujer en Dialnet (Maria: or, The Wrongs of Woman) es una novela inacabada de la escritora británica Mary Wollstonecraft, secuela de su tratado político revolucionario Vindicación de los derechos de la mujer (1792). William Godwin, su esposo, publicó Los agravios de la mujer de manera póstuma en 1798, y la obra está considerada como la más radicalmente feminista de la autora.Taylor, Capítulo 9; Sapiro, 37; 149; 266.

La novela, tanto filosófica como gótica, narra la historia de una mujer internada por su esposo en un hospital psiquiátrico. Se centra en los «agravios sufridos por la mujer» a nivel social más que individual, y critica lo que Wollstonecraft consideraba como la institución patriarcal del matrimonio en la Gran Bretaña del y al sistema legal que la protegía. Sin embargo, la incapacidad de la protagonista para renunciar a sus fantasías románticas también acusa a las mujeres de ser propensas a sumirse en un sentimentalismo falso y dañino. La novela fue pionera en la celebración de la sexualidad femenina y en la identificación entre mujeres de distintas clases. Dichas temáticas, junto con la publicación del escandaloso libro de Godwin titulado Memoirs of the Author of A Vindication of the Rights of Woman ("Memorias de la autora de Vindicación de los derechos de la mujer"), que trató sobre la vida de Wollstonecraft, provocaron que la novela no fuese popular en la época de su publicación.

Los críticos feministas del analizaron la obra y la integraron en la historia de la novela y del discurso feminista. La mayor parte de las veces se la cataloga como una popularización en formato de ficción de Vindicación de los derechos de la mujer, como una extensión de los argumentos feministas de Wollstonecraft en Vindicación y como una autobiografía.Los biógrafos tales como Wardle y Sunstein se basan ampliamente en algunos pasajes de Los agravios de la mujer para interpretar la vida de Wollstonecraft, por ejemplo.

Composición y argumento Versiones Wollstonecraft se dedicó a escribir Los agravios de la mujer durante más de un año; en contraste, había terminado Vindicación de los derechos del hombre (1790), su respuesta a Reflexiones sobre la Revolución Francesa (1790) de Edmund Burke, en menos de un mes y Vindicación de los derechos de la mujer (1792) en seis semanas. Godwin comentó:

También llevó a cabo investigaciones más profundas para escribir este libro que para los otros. Al asumir las responsabilidades de editora de ficción y de crítica de casi exclusivamente novelas, usó su posición como editora del Analytical Review de Joseph Johnson para aprender sobre las técnicas novelísticas. Incluso visitó el Hospital Bedlam en febrero de 1797 para investigar sobre los hospitales psiquiátricos.Kelly, Revolutionary Feminism, 204–12.

Al momento de la muerte de Wollstonecraft en 1797, el manuscrito estaba incompleto. Godwin publicó todas las piezas de la obra inconclusa en Posthumous Works y le añadió varias oraciones y párrafos creados por él mismo para conectar las diferentes secciones.Mellor, 420; Taylor, 135–36; Sapiro, 39.

Argumento thumb|300px|Ilustración definitiva de A Rake's Progress de William Hogarth, en la que se aprecia Bedlam, un famoso hospital psiquiátrico en Gran Bretaña. Los agravios de la mujer comienza in medias res con la injusta internación de María, una mujer de clase alta, por parte de su marido, George Venables. No solo la había condenado a vivir en un hospital psiquiátrico, sino que también la había alejado de su hija. María logra trabar amistad con una de las enfermeras del sanatorio, una mujer empobrecida de clase baja llamada Jemima, quien, después de darse cuenta de que María no está loca, acepta traerle unos pocos libros. Algunos de ellos tienen notas escritas por Henry Darnford, otro residente, y María se enamora de él vía marginalia. Los dos comienzan a comunicarse y finalmente se encuentran. Darnford revela que había tenido la vida de un libertino; se había despertado en el sanatorio después de una noche en que había bebido mucho, y no había podido convencer a los médicos de que lo liberasen.

Jemima les cuenta la historia de su vida a María y a Darnford: había nacido como hija ilegítima, y su madre había muerto cuando ella todavía era niña, por lo que su precaria posición social había empeorado aún más. Por lo tanto, se había visto obligada a trabajar como sirvienta en la casa de su padre y después había sido aprendiz de un maestro que la golpeaba, la hacía morir de hambre y abusaba de ella. Cuando la esposa del hombre había descubierto que Jemima estaba embarazada de él, la había echado de la casa. Incapaz de mantenerse a sí misma, había abortado a su hijo y se había convertido en prostituta. Después de la muerte de su jefe, había comenzado a trabajar en el sanatorio en donde María estaba presa.

Desde el capítulo siete hasta el catorce (casi la mitad del manuscrito completo), María relata su propia historia de vida en una narración que había escrito para su hija. Explica que su padre y su madre amaban a su hijo mayor, Robert, más que a sus otros hijos y que por lo tanto éste mandaba «despóticamente» a sus hermanos. Para escapar de su casa, María había visitado a un vecino y se había enamorado de su hijo, George Venables. Venables se había presentado ante todos como un joven honorable y respetable; en realidad, era un libertino. La vida familiar de María se había vuelto insostenible cuando su madre había fallecido y su padre había tomado al ama de llaves como su amante. Un tío rico que se ocupaba de María, sin conocer la verdadera personalidad de Venables, le había arreglado un matrimonio y le había dado una dote de cinco mil libras esterlinas.

María había descubierto rápidamente la verdadera personalidad de su esposo. Había tratado de ignorarlo cultivando una gran apreciación por la literatura y al arte, pero él se había vuelto cada vez más disoluto: la engañaba, apostaba dinero y había llevado a la pareja a la bancarrota. María pronto había quedado embarazada tras una serie de relaciones sexuales no deseadas con su marido. Cuando el tío de María se va al continente, le dice que las mujeres tienen el derecho de separarse de sus esposos. Venables, sin embargo, vende a María a uno de sus amigos, el Sr. S; María trata de abandonarlo, pero no lo logra. Al principio escapa y logra vivir en varios lugares distintos, la mayoría de las veces junto con otras mujeres que también habían sido traicionadas por sus esposos, pero él siempre la encuentra. Cuando intenta irse de Inglaterra con su hija recién nacida y con la fortuna que su tío, ya fallecido, le había dejado, su marido se apodera del niño e interna a María en el sanatorio. En este punto, el manuscrito se corta.

Finales fragmentarios Las notas fragmentarias para el resto de la obra indican dos trayectorias diferentes del argumento y cinco conclusiones separadas. En ambos argumentos principales, George Venables gana un juicio contra Darnford por haber seducido a su esposa; Darnford, luego, abandona a María, huye de Inglaterra y consigue otra amante. Cuando descubre su traición, María pierde el hijo del que estaba embarazada de Darnford (por un aborto inducido o espontáneo). En uno de los finales, María se suicida. En otro final, más completo, Jemima salva a María del suicidio, ya que había encontrado a su primera hija. María acepta vivir por su hija (como había hecho Wollstonecraft en la vida real después de su segundo intento de suicidio). Jemima, María y la hija de María forman una nueva familia.

Estilo En sus artículos para el Analytical Review, Wollstonecraft desarrolló un criterio propio de lo que constituye una buena novela:

Wollstonecraft creía que las novelas tenían que ser «posibles» y debían tener «moderación, razón y satisfacción».Mellor, 419; véase también Kelly, Revolutionary Feminism, 205. Por lo tanto, es sorprendente que Los agravios de la mujer esté inspirada en obras tales como A Sicilian Romance (1790) de Ann Radcliffe y que utilice convenciones góticas tales como la «casa grande de la desesperanza» literal y figurativa en la que María está atrapada. Sin embargo, también demuestra que los horrores góticos son una realidad para la mujer inglesa promedio. Utilizando elementos de lo gótico, Wollstonecraft puede, por ejemplo, retratar al esposo de María como tiránico y a la vida matrimonial como miserable.Myers, «Unfinished Business», 112; Mellor, 419; Taylor, 131–32; Todd, Women's Friendship, 209; Sapiro, 40; 265. Así lo explica la misma Wollstonecraft en el prólogo a Los agravios de la mujer:

Uno de los modelos para la novela de Wollstonecraft fue Caleb Williams (1794) de Godwin, la cual demostró cómo una novela gótica de aventuras podía ofrecer una crítica social.Kelly, Revolutionary Feminism, 217; Sapiro, 40; Myers, 110.

thumb|left|Primera página de la primera edición de Memoirs of Emma Courtney (1796), de Mary Hays.

Narración En Los agravios de la mujer se utiliza principalmente la narración en tercera persona, aunque extensas secciones de las historias de María y de Jemima están en primera persona. El narrador les relata los sentimientos de María a los lectores mediante la nueva técnica de discurso libre indirecto, la cual borra la línea entre el narrador en tercera persona y el diálogo de un texto en primera persona. Wollstonecraft yuxtapone los eventos de la novela con los propios recuerdos de María sobre ellos y con sus sentimientos. Las historias en primera persona les permiten a María y a Jemima sentirse iguales: sus historias de sufrimiento, además de que les permiten a los personajes mantener un sentido de sí mismas como individuos diferentes, son una fuerza que las une y las coloca al mismo nivel.Kelly, Revolutionary Feminism, 208; Todd, Women's Friendship, 208.

Novela jacobina Los agravios de la mujer es lo que en el se conocía como una novela jacobina, una novela filosófica que defiende los ideales de la Revolución francesa. La novela de Wollstonecraft sostiene junto con otras, como Memoirs of Emma Courtney (1796) de Mary Hays, que las mujeres son las víctimas de agravios de manera constante y sistemática. Wollstonecraft usa los diálogos filosóficos en su novela para demostrar la impotencia de las mujeres.

Al igual que otras novelas jacobinas, Los agravios de la mujer se basa en una red de personajes con nombres sugestivos para así transportar el mensaje: el nombre de Jemima está inspirado en el de la hija de Job; el nombre de Henry Darnford se parece al de Henry Darnley, el esposo de María I de Escocia; y George Venables comparte el nombre de pila con el del gran mujeriego Jorge, Príncipe de Gales. Wollstonecraft le añadió realidad a su texto filosófico con citas de literatura conocida, como las obras de William Shakespeare, alusiones a eventos históricos importantes y varias referencias a hechos relevantes. Los agravios de la mujer comenta el estado de la mujer en la sociedad con una crítica hacia varios textos con una inclinación feminista, tales como Tom Jones de Henry Fielding; la Sra. Fitzpatrick de Fielding se convierte en la María de Wollstonecraft. Estas estrategias retóricas hacen que los elementos filosóficos de la novela sean más agradables para el público.Kelly, Revolutionary Feminism, 207–12; Taylor, 132.

Temáticas