Louis François de Bourbon (París; 13 de agosto de 1717-París; 2 de agosto de 1776), príncipe de Conti, conde de La Marche, duque de Mercœur, general y diplomático. Hijo de Luis Armando II de Borbón-Conti y de Luisa Isabel de Borbón-Condé.
Luis Francisco fue uno de los personajes claves de la oposición de Luis XV de Francia, y jugó un rol central en la vida de la corte del palacio de Versalles entre los años 1740 y 1750, además de un rol ambiguo en la ciudad de París entre los años 1760 y 1770. Luis Francisco fue uno de los coleccionistas más grandes del siglo XVIII.Carlos José, Príncipe de Ligne, en sus Memories describe a Luis Francisco con un perfil mítico. Lo presenta como un ser fiero y ambicioso, con una educación adecuada a la de un miembro de la familia real, que podía ser "generoso, elocuente y majestuoso", pero cuyo carácter noble y ambicioso lo lleva a colaborar con el Parlamento Francés para jugar un rol en la más pura tradición de la Froda. En fin, sin ser Rey, era "adaptado para todo y capaz de cualquier cosa"
Biografía
thumb|190px|Luis Francisco I de Borbón-Conti, en su juventud. Luis Francisco, a diferencia de su jorobado y deforme padre era un hombre apuesto, alto y espigado.Esta diferencia con su padre y con todos sus antepasados paternos, que compartían la deformidad física, hace verosímil la creencia de la época, que decía que Luis Francisco era en realidad hijo del apuesto amante de su madre Felipe Carlos de La Fare, Mariscal de Francia. Siendo primo del Rey Luis XV de Francia fue bautizado recién a los 26 años, teniendo como padrino al propio rey y por madrina a Isabel Carlota del Palatinado madre del Duque de Orleans, el Regente.
Se educó en primer lugar en el Liceo Louis-le-Grand, dirigido por los jesuitas y más tarde completó sus estudios bajo la dirección de un preceptor también de la orden de la Compañía de Jesús.
Se casó el 22 de enero de 1732 con Luisa Diana de Orleans, conocida como Mademoiselle de Chartres, quien era la hija menor del regente Felipe II de Orleans y de Francisca María de Borbón.
Carrera militar
200px|thumb|Romanet Le Tellier: Retrato del Príncipe Luis Francisco Borbón.
El joven príncipe Luis Francisco desarrolla una brillante carrera militar en la Armada del Rey. Fue nombrado caballero de la Orden del Espíritu Santo el 1 de enero de 1733, y participó en la guerra de Sucesión Polaca en ese mismo año bajos las órdenes del mariscal de Berwick.
En la primavera de 1734 participó en el asedio de Philippsburg y fue nombrado mariscal de Campo. Al año siguiente reúne a la Armada Francesa en Alemania y fue promovido a lugarteniente general.
Dolorosamente afectado por la muerte de su joven esposa que murió dando a luz, y del niño que moriría a los pocos días, se retiró en 1736 a su castillo de L'Isle-Adam, donde pasa dos años de luto dedicándose a su pasatiempo favorito: la caza.
Al iniciarse la guerra de Sucesión Austriaca se puso a disposición de la corona, pero no teniendo respuesta, partió sin autorización para reunirse con la armada de Jean-Baptiste Desmarets, mariscal de Maillebois. Cuando el rey advierte la falta lo hace arrestar, pero gracias a la intercepción de su madre pudo ir a campaña en Bohemia como simple voluntario, sin grado. El 27 de mayo de 1743 en la batalla de Deckendorf su caballo fue herido y pierde todo su equipo. Su valentía impresionó al Rey quien le entregó como recompensa el gobierno de Poitou, el palacio de Fontainebleau más una generosa renta anual.
El 1 de febrero de 1744 Luis Francisco recibe el comando de una armada de 30000 hombres para combatir contra Carlos Manuel III de Cerdeña junto a los españoles. Alcanza a las tropas aliadas el 14 de marzo que eran comandadas por el Infante don Felipe. En abril, Luis Francisco ocupó el castillo de Apremont y la ciudad de Niza, el 20 atacó Villefranche-sur-Mer y el 22 toma el fuerte de Mont Alban. También asedió Demonte que finalmente cayó el 17 de agosto.Al momento de iniciar el asedio en Demonte, el General español De la Mina le expresa sus dudas sobre el éxito de tal empresa, sugiriendo que la toma de esa plaza fortificada era imposible. La respuesta del Príncipe de Conti fue: Imposible no es una palabra francesa
Al momento de la batalla de Madonna del Olmo el 30 de septiembre, Conti a la cabeza de sus tropas cargó contra la batería del enemigo y usó sus propio fuego en su contra, obteniendo la victoria,Su comportamiento en esta batalla le valió la fama de héroe en París, y el rey hace cantar un solemne Te Deum en la catedral de Notre-Dame en su honor. sin embargo no logró conquistar la ciudad de Cuneo, por lo que tras unos desacuerdos con el Comandante español, levantó el asedio y volvió a París el 9 de diciembre.
El éxito lo vuelve ambicioso. Le solicita al Rey encargos militares siempre más importantes, pero Luis XV no quería volverlo más popular de lo que ya era. Gracias a su fama, el joven príncipe que parecía conseguirlo todo, se había convertido en un personaje demasiado influyente entre los cortesanos y los militares.
En 1745 recibe la comandancia de la Armada de Bajo Rin, pero con la orden de permanecer a la defensiva. El 1 de mayo de 1746 es nombrado comandante en jefe, toma Mons el 2 de julio y Charleroi el 1 de agosto. Como recompensa Luis XV le concede seis piezas de artillería que adornaron el ingreso al salón del castillo de L'Isle-Adam. Pero tras una controversia con el Mariscal de Saxe en Flandes entregó su renuncia y regresó a Francia.
El 15 de agosto Conti se presentó delante de Rey en Versalles. El encuentro fue cordial y Luis XV le confirió el grado de generalísimo. Pero ya que el mariscal de Saxe se había lamentado del comportamiento del príncipe fue éste reprendido por el rey, y se convirtió en una discusión tempestuosa a continuación de la cual Conti decide retirarse a L'Isle-Adam. Fue una discusión con el rey lo que terminó abruptamente con su brillante carrera militar.
Vida en la corte
La relación entre Luis Francisco y el Rey fueron en adelante muy tirantes. El Rey estimaba a su primo por su enorme capacidad en materia política, militar y jurídica, pero al mismo tiempo le temía a su ambición. De mala gana
A pesar de ello, Luis XV que siempre estuvo rodeado por consejeros faltos de visión y agotado por las intrigas políticas y de ambiciones personales que se tramaban en su entorno, buscó en Conti el consejero que le faltaba. Protegido por la amante oficial del rey, Madame de Châteauroux, el príncipe ganó influencia sobre el rey, hasta 1744 cuando murió la dama.
El ascenso de Jeanne-Antoinette Poisson, Madame de Pompadour como amante favorita le quita a Luis Francisco un importante apoyo. Ella le temía a las ambiciones del Príncipe y principalmente a la influencia que éste tenía en la corte y sobre el mismo rey. Por lo que de a poco comenzó a bajarle la importancia delante del Rey, cosa que seguramente funcionó ya que éste siempre se mantenía cauto a la hora de confiar en su primo.
Ministro y diplomático
220px|thumb|Philippe Louis Parizeau. El Príncipe de Conti defensor de la PatriaParís, Biblioteca Nacional, dep man, naf 36, I
Desde finales de 1752 Luis XV aceptó el consejo de su primo en relación a la correspondencia secreta de sus embajadores. Él fue su contraparte en la conducción de la diplomacia francesa. Ministro sin portafolio, Conti fue puesto como jefe del Servicio de Espionaje del Rey. Lo que significaba estar a cargo de una red de agentes secretos que procuraban información sobre todas las cortes europeas. Esta red era paralela a las vías diplomáticas oficiales y fue creada por Luis XV debido a dos motivos: desconfiaba de sus representantes diplomáticos y quería que Luis Francisco fuera elegido Rey de Polonia, tal como tratara anteriormente Luis XIV con el abuelo de Conti, Francisco Luis de Borbón-Conti.
Efectivamente Luis XV se encontraba en una situación muy parecida a la de su bisabuelo Luis XIV de Francia que quería alejar de la corte a los príncipes de Sangre Real que amenazaban su poder. Luis XV buscó la misma vía: trató de satisfacer las ambiciones de su primo con el trono polaco y al mismo tiempo, alejarlo de la corte y beneficiarse con su apoyo. Esta estrategia no era compartida por algunos consejeros reales, que no apreciaban las cualidades políticas del príncipe.El Marqués de Argenson escribió a propósito de las negociaciones entre el príncipe y los delegados polacos: «Tras la partida he apreciado que el señor Príncipe de Conti miraba seriamente la corona polaca: nunca había visto algo tan sorprendentemente absurdo». A pesar de la opinión que lo rodeaba, el rey insistía en sentar a su primo en el trono de Polonia.
Desde 1740 a 1750 el príncipe de Conti fue un verdadero intermediario en la Corte de Versalles, y los consejeros del rey veían en él una amenaza a sus ambiciones. Rápidamente se creó una corriente de oposición al príncipe, impulsada por Madame de Pompadour.
El rey, por otra parte, tenía muy presente el recuerdo de la Fronda que amenazó el reinado de Luis XIV de Francia y no desconocía el hecho que Luis Francisco sería capaz de cualquier cosa para complacer sus ansias de poder. Había demostrado ya varias veces no ser de los más fieles al rey.
Gran Prior de Francia de la Orden de Malta
Bajo la influencia de la Pompadour, Luis XV buscó otras funciones para Luis Francisco, las que le procuraran no sólo prestigio y un buen ingresoDetalle importante ya que Conti estaba permanentemente endeudado. si no que al mismo lo distanciara de Versalles. Invocando al papa Benedicto XIV logró que se nombrara a Luis Francisco Gran Prior de la Orden de Malta en París, el 16 de abril de 1749.
A pesar que en un inicio los miembros de la orden estaban escépticos de la llegada de este príncipe, con reputación de ateo y libertino, Conti cumplió rápidamente con sus deberes de gran prior y contribuyó enormemente a la prosperidad de la Orden.
Hace levantar nuevas construcciones al interior de la torre del Templo en París y por lo tanto, fuera de la jurisdicción del rey de Francia. Con su nuevo nombramiento gozaba del usufructo del palacio y de los privilegios y franquicias, el derecho a asilo y otras libertades que no se encontraban bajo las órdenes del rey. No era Polonia pero la Orden significaba un pequeño reino independiente en el centro de París.
Desde 1756 Luis Francisco de Borbón-Conti se instaló definitivamente en el palacio del Priorato para llevar la vida de un príncipe fundador, y luchó enérgicamente contra el absolutismo monárquico que consideraba despótico.
Fundador antiabsolutista
En cuanto se convirtió en gran prior, Conti se asesoró con el abogado jansenista Louis Adrien Le Paige como alguacil del Templo. Los jansenistas eran conocidos por sus ataques al absolutismo real y a la Compañía de Jesús. Le Paige colaboró en la redacción de los proyectos de ley y denuncias que Luis Francisco con gran elocuencia presentó al parlamento.
La evolución del janseísmo de movimiento teológico a movimiento político trajo consigo el surgimiento de numerosos conflictos con la autoridad eclesiástica. La polémica permaneció por casi medio siglo. Solicitado por Luis XIV de Francia, el papa Clemente XI emite el año 1713 la bula Unigenitus con la que se condenaban numerosas tesis janseístas. Muchos parlamentarios se opusieron a la intervención del Papa en la política religiosa de Francia, pero Luis XIV se mantiene fiel y vetó para siempre al parlamento de pronunciarse sobre esta materia.