miniatura|170px|William Wycherley en 1675, a los treinta y cinco años de edad. The Country Wife (La aldeana) es una comedia de la Restauración escrita en 1675 por William Wycherley. La obra, un producto típico de los principios del período de Restauración, refleja una ideología aristocrática y anti puritana, y sufrió controversia por su explicitud sexual desde el momento de su estreno original. Hasta su título contiene un juego de palabras lascivo. Está basada en varias obras de Molière, con elementos añadidos para satisfacer la demanda de las audiencias londinenses en la década de 1670: diálogos en prosa coloquial en lugar de la poesía de Molière, un argumento enredado, complicado y de ritmo veloz y varias bromas relacionadas con el sexo. El argumento consta de dos recursos principales muy indiscretos para la época: la trampa de un libertino, que simula ser impotente para poder tener romances clandestinos con mujeres casadas sin ser descubierto, y la llegada a Londres de una joven e inexperta aldeana, con su descubrimiento de las ventajas de la vida en la ciudad, especialmente de los fascinantes hombres londinenses.

El engaño escandaloso y el lenguaje franco de la historia provocaron que por un largo tiempo no se representase sobre el escenario ni se publicase una versión impresa. Entre los años 1753 y 1924, The Country Wife fue considerada demasiado indignante como para ser interpretada y fue reemplazada en el teatro por una versión «purificada» de David Garrick, retitulada como The Country Girl. Actualmente este detalle ha sido olvidado por la mayoría de los historiadores.Ogden, xxxiii. La obra original, en los años recientes, comenzó a representarse nuevamente en el teatro, con una gran aceptación por parte de los críticos académicos, quienes elogian su energía lingüística, su aguda sátira social y su apertura a las diferentes interpretaciones.Owen, 63.

Contexto biográfico miniatura|170px|derecha|Carlos II fue indulgente con Wycherley «por su gran ingenio». Después de que se levantó la prohibición de representar obras de teatro, efectuada por los puritanos y que había tenido dieciocho años de duración, durante la restauración de la monarquía en 1660, la vida teatral de Londres se recreó a sí misma de manera rápida y abundante. Durante el reinado de Carlos II (1660–1685), los dramaturgos tales como John Dryden, George Etherege, Aphra Behn y William Wycherley escribieron comedias que volvieron a imponer exitosamente el dominio y el prestigio de la aristocracia, después de varios años en que la clase media había tenido el poder bajo la Mancomunidad de Oliver Cromwell. Las obras, que reflejaban la atmósfera de la corte noble, celebraban un estilo de vida de intriga y conquista sexual, especialmente la conquista que servía para humillar a los esposos de las clases medias londinenses y para vengar, siempre en el campo sexual, la marginalización y el exilio sufridos por los miembros de la realeza bajo el gobierno de Cromwell. El interés personal de Carlos en el teatro nutrió las obras dramáticas de la época de la Restauración, y sus cortesanos más favorecidos fueron poetas, dramaturgos y hombres ingeniosos y talentosos, tales como John Wilmot, Charles Sackville y William Wycherley. Wycherley no tenía un título de nobleza ni era rico, pero hacia 1675 ya había adquirido cierta fama mediante dos comedias bien recibidas y había sido admitido en el círculo más exclusivo de la nobleza. Llegó a compartir conversaciones y a veces incluso a algunas de las amantes de Carlos, quien «era extremadamente indulgente con él por su gran ingenio».Richardson Pack, Memoirs of Mr. Wycherley's Life (1728), 8; citado por Ogden, 4. En 1675, a los treinta y cinco años de edad, causó sensación con The Country Wife, catalogada como la obra más obscena e ingeniosa que se había visto hasta el momento en los escenarios londinenses.

Al igual que Carlos II, Wycherley había pasado algunos de los años de Mancomunidad en Francia y se había interesado por el teatro francés, y a lo largo de su corta carrera como dramaturgo (1671–1676) imitaría tramas y técnicas de las obras de teatro francesas, particularmente de Molière. Sin embargo, en contraste con la audiencia francesa, el público inglés característico de la década de 1670 no se entusiasmaba con comedias con estructuras simples o por las unidades de tiempo, espacio y acción neoclásicas, sino que demandaban un ritmo veloz, muchas complicaciones, y principalmente «variedad». Para conseguir texturas mucho más densas y argumentos más complejos que satisficieran el exigente gusto londinense, Wycherley combinaría varias obras que servirían de fuente para producir acciones activas y ambientes contrastantes, pasando desde la comedia hasta la paradoja y la sátira.

Una novedad de la época de la Restauración de la cual Wycherley tomó ventaja fue la buena disposición de la opinión pública para aceptar mujeres sobre el escenario, por primera vez en la historia de Gran Bretaña. El público se fascinaba al ver a mujeres reales con ajustados trajes masculinos en los populares «papeles con calzones», un cambio significativo tomando en cuenta que anteriormente se utilizaban hombres vestidos como mujeres, y al escucharlas igualar o incluso superar a los protagonistas libertinos masculinos con agudeza verbal y varias dosis de doble sentido. Las elecciones por parte de Carlos de las actrices que interpretarían a las mujeres, especialmente a Nell Gwyn, ayudaron a mantener fresco el interés, y Wycherley juega con este interés en The Country Wife en la escena en que Mr. Pinchwife disfraza a su esposa (la epónima 'esposa aldeana') con un traje de hombre. También se ha sugerido que se usa el encanto de la mujer expuesta para enfatizar de una manera casi voyerista la provocativa inocencia de Margery, además del afán de saber inmodesto de las esposas de «ciudad» como Lady Fidget.Howe, 64.

Argumento miniatura|190px|La primera edición de The Country Wife. The Country Wife está construida de manera más cuidadosa que la mayor parte de las comedias de la época de la Restauración, pero era típico de su tiempo y espacio que tuviera tres fuentes y tres argumentos. Los argumentos están interconectados entre sí, pero son diferentes los unos de los otros, ya que cada uno proyecta un estado de ánimo diferente. Se caracterizan por el engaño de la impotencia de Horner, la vida de casados de Pinchwife y de Margery y el noviazgo de Harcourt y Alithea.

Primer argumento El engaño de la impotencia de Horner le provee a la obra su principio específico y los puntos importantes de la acción. El engaño, el cual consiste en simular su propia impotencia para ser admitido en donde ningún otro hombre puede entrar, está vagamente basado en la clásica comedia romana Eunuchus, escrita por Terencio. El adinerado libertino Harry Horner realiza una campaña para seducir la mayor cantidad de damas respetables que sea posible para que éstas se conviertan en adúlteras y le «pongan los cuernos» a sus esposos: el nombre «Horner» (un juego de palabras en el original, ya que horn en inglés significa cuerno) le sirve al público para darse cuenta de qué está sucediendo. Horner divulga un falso rumor de su propia impotencia, para convencer a los hombres casados de que pueden permitirle de manera segura comunicarse con sus esposas y visitarlas. El rumor también tiene el objetivo de ayudar en su campaña de seducción masiva para lograr identificar con facilidad a las mujeres deseosas de tener relaciones sexuales extramaritales, dado que estas mujeres reaccionarían con un gran horror y disgusto ante un hombre supuestamente impotente. Este ardid, el cual funciona a la perfección, es una de las muchas bromas presentes en The Country Wife a expensas de las mujeres hipócritas pertenecientes a la clase alta que eran libertinas de corazón.

La astucia de Horner y su engaño tienen mucho éxito, ya que logra estar con numerosas mujeres de reputación virtuosa, mayormente las esposas e hijas de ciudadanos respetables (acaudalados hombres de negocios y empresarios de la ciudad de Londres, en contraposición al barrio de los suburbios en donde viven Horner y sus amigos). Aparecen tres de estas mujeres sobre el escenario, la mayor parte de las veces juntas: Lady Fidget, su cuñada Mrs. Dainty Fidget, y su amiga Mrs. Squeamish,Sus nombres dejan traslucir tanto una sensibilidad delicada que les da reputación como una cierta picardía: fidget significa «inquieto», dainty «delicado» y Squeamish «escrupuloso». y el diálogo da una impresión indefinida de que hay mucho más que no se dice. La obra está estructurada como una farsa, conducida por el secreto de Horner y por una sucesión de eventos que quedan a punto de descubrir la verdad, de la cual sale bien parado con aplomo y buena suerte. En la escena final aparece una última amenaza del descubrimiento, mediante la ingenuidad de la joven esposa Margery Pinchwife. Margery se siente indignada ante las acusaciones de impotencia dirigidas hacia «el pobrecito Sr. Horner», ya que sabe por experiencia propia que no son ciertas, y trata de decirlo en el final de obra tradicional en el que se reúnen todos los integrantes del elenco. En un toque maestro final de un típico trickster, Horner se da cuenta del peligro, uniendo fuerzas con sus amantes más sofisticadas para persuadir al celoso Pinchwife de que al menos pretenda creer la farsa de la impotencia de Horner y de que su propia esposa aún es inocente. Horner seguiría cosechando alegremente los frutos de la desinformación difundida, sin reformarse.

Segundo argumento La vida de casados de Pinchwife y Margery está basada en la obra de Molière School For Husbands (1661) y School For Wives (1662). Pinchwife es un hombre de edad mediana que se había casado con una ignorante aldeana con la esperanza de que no sabría engañarlo. Sin embargo, Horner le enseña, y Margery cruza el límite a través de las complejidades del matrimonio y la seducción en la clase alta de Londres sin siquiera darse cuenta. Las comedias de la Restauración a menudo colocaban en contraste el campo y la ciudad con resultados hilarantes, y esta obra es un ejemplo de ello. Tanto Molière en School For Wives como Wycherley en The Country Wife realizan varias bromas con el encuentro entre ambos mundos: por un lado, las inocentes, pero curiosas aldeanas y, por el otro lado, la sofisticada cultura del acerca de las relaciones sexuales. La diferencia, la cual provocaba que Molière fuese aceptable y Wycherley desastroso para los críticos y productores teatrales del , radica en que Agnes, de Molière, es naturalmente pura y virtuosa, mientras que Margery es precisamente lo opuesto: se entusiasma ante la belleza viril de los galanes de la ciudad, con los libertinos y especialmente con los actores de teatro y mantiene a Pinchwife en un estado de horror continuo con su franqueza y su interés en el sexo. Una broma frecuente es la manera en que los celos patológicos de Pinchwife siempre lo llevan a darle a Margery exactamente la información que él no desearía que obtuviese.

Tercer argumento El noviazgo de Harcourt y Alithea es una historia de amor comparativamente edificante en la cual el ingenioso Harcourt obtiene la mano de la hermana de Pinchwife, Alithea, de los brazos del esnob y dandi de la clase alta de la ciudad, Sparkish, con quien había estado comprometida hasta que había descubierto que la quería únicamente por su dinero sin importarle nada más. El presumido Sparkish termina solo en el final de la obra, abandonado con su riqueza y su belleza para su consuelo.

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