Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores (Tucumán, 7 de agosto de 1942) es un militar argentino y veterano de guerra. Formó parte del Regimiento de Infantería Mecanizado 7 «Coronel Conde» que se destacó en la batalla del monte Longdon.Morelli, Lilian (1990): Malvinas: los héroes olvidados (pág. 235). Buenos Aires: Publicaciones Guardia Nacional, 1990.

En 2016, la Cámara Nacional de Casación revocó su condena a prisión perpetua por homicidios durante la llamada Masacre de Capilla del Rosario y lo absolvió de todos los cargos.«La masacre de Capilla del Rosario, sin responsables», artículo del 10 de junio de 2016 en el diario El Ancasti.

Masacre de Capilla del Rosario

Entre el 10 y el 12 de agosto de 1974 Carrizo Salvadores tenía 26 años y era capitán . Estuvo implicado en la Masacre de Capilla del Rosario, cuando se desempeñaba en el Regimiento de Infantería Aerotransportado 17. Elementos de la Compañía Ramón Rosa Jiménez del ERP se desplazaron desde el monte tucumano hasta Catamarca a los efectos de atacar por sorpresa el regimiento 17. El ómnibus que usaban fue interceptado por la policía provincial y el combate se. precipitó. Parte del grupo guerrillero logró escapar hacia el monte. Otra fue detenida en las inmediaciones del combate y un tercer grupo intentó resistir en el paraje Capilla del Rosario pero fue rodeado por 300 efectivos del Ejército. Unos 16 guerrilleros fueron capturados luego de un enfrentamiento. Según los autores de Detenidos - Aparecidos. Presas y presos políticos desde Trelew a la dictadura, los guerrilleros lucharon hasta quedarse sin municiones, en ese momento se rindieron, pero fueron golpeados por los soldados y posteriormente fusilados. Carrizo Salvadores estaba frente al grupo militar que protagonizó la masacre de los prisioneros. Los combatientes del ERP, rendidos y desarmados, fueron fusilados por orden del segundo comandante y jefe del Estado Mayor del Cuerpo de Ejército III, general de división José Antonio Vaquero, alegando no cumplir con los tratados de Ginebra por ir disfrazados vistiendo el uniforme del Ejército Argentino.41 Años de la Masacre de Capilla del RosarioKeesing's contemporary archives. (en inglés) 1 de octubre de 1974. «A major confrontation between guerrillas and security forces took place on Aug. 11 when a column of about 50 ERP members dressed in military uniforms tried to take over an Army barracks in Catamarca».

El caso fue caratulado como delito de lesa humanidad por la Cámara Federal de TucumánBanyard, P. J.: «From Pampas to the Plaza: the Argentinian urban guerrillas» (pág. 1221), en el libro War in peace: the Marshall Cavendish illustrated encyclopedia of postwar conflict.«Memoria, verdad y justicia: tres cadenas perpetuas por la Masacre de Capilla del Rosario», artículo del 8 de octubre de 2013 en el diario Página/12 (Buenos Aires). y tras ser imputado como partícipe secundario de homicidio simple en la causa de la Masacre de Capilla del Rosario. El 8 de octubre de 2013 el militar y dos de sus colegas involucrados en el hecho fueron encontrados culpables, acusados de los cargos de homicidio calificado agravado por alevosía en 14 hechos y condenados a cadena perpetua. Los condenados cumplieron 5 años de prisión. El militar estuvo preso en el Servicio Penitenciario de Miraflores en Catamarca. Según los testimonios brindados en el juicio, Carrizo Salvadores fue quien dio la orden del operativo porque “los guerrilleros eran unos delincuentes que había que matarlos a todos, y si era posible traerlos en la punta del sable bayoneta y dejarlos ahí”.

Tres años después de la condena la Cámara Federal de Casación Penal anuló el fallo y absolvió en 2016 de culpa y cargo considerando que el hecho fue un mero «exceso» en la manera de reprimir a las organizaciones armadas, que no había sido un crimen de lesa humanidad porque sucedió durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, antes de que comenzara la dictadura cívico-militar (1976-1983).Dandan, Alejandra (2016): «El regreso de la teoría de los excesos: la Cámara de Casación anuló las perpetuas de tres militares condenados por fusilar a 14 personas», artículo del 10 de junio de 2016 en el diario Página/12 (Buenos Aires).«Casación revocó la condena de tres represores acusados de perpetrar la "masacre de Capilla del Rosario"», artículo del 10 de junio de 2016 en el diario Página/12 (Buenos Aires). Dicha absolución fue apelada ante la Corte Suprema, y el procurador fiscal ante la Corte Suprema de Justicia solicitó la anulación de las absoluciones. La Corte aún no se pronunció con lo cual la cuestión no está cerrada.

Guerra de las Malvinas

Durante la guerra de Malvinas, el entonces mayor Carrizo Salvadores estuvo destacado en la Compañía B del Regimiento de Infantería Mecanizado 7 «Coronel Conde», en monte Longdon, donde recibió el mando de tres pelotones de fusileros y una de morteristasos. Según la escritora Julia Solanas Pacheco en su libro Malvinas ¿Y ahora qué? (pág. 32, Plus Ultra, 1996): «Pasó días cavando con su unidad, conociendo a sus secciones y preparando a todos para el tipo de guerra que vendría. Eso mejoraba su relación con la tropa, que admiraba el ejemplo dado por el mayor», pero algunos de sus soldados lo consideraban un represor.«Carlos Eduardo Carrizo Salvadores: de héroe a represor», artículo del 29 de julio de 2009 en la web del Centro de Excombatientes Islas Malvinas (La Plata).

Mientras estaba en Malvinas, Carrizo Salvadores perdió a su padre en Catamarca; guardó para sí este hecho y permaneció en su puesto hasta el fin de los combates en monte Longdon."Hablando tanto de la compañía en el Longdon y del regimiento en Dos Hermanas y Harriet no se puede pasar por alto el hecho de que el mayor Carrizo recibió, en el mes de mayo, la noticia del fallecimiento de su padre, ocurrido en la muy lejana Catamarca. Por supuesto que el mayor guardó para sí este hecho y permaneció en su puesto hasta el fin de los combates que se desarrollaron en el subsector de su responsabilidad." Malvinas: La Defensa de Puerto Argentino, pág. 203, Oscar Luis Jofre, Félix Roberto Aguiar, Editorial Sudamericana, 1987

El 11 de junio de 1982, el Batallón Paracaidista 3 (3 PARA) al mando del teniente coronel Hew Pike del ejército británico se infiltró por las rocas del río Murrell, desde donde los argentinos suponían que llegarían los británicos y donde habían enterrado 1.500 minas antipersonales, de las que solo explotaron dos, porque ―según explicó un veterano británico en el libro Twilight Warriors: Inside the World’s Special Forces (Londres: Bloomsbury Publishing, 1995)― «el resto estaban congeladas»."Así combatimos en Monte Longdon"Carrizo Salvadores había ordenado mantener apagado el radar RASIT, para no perderlo en el bombardeo enemigo. El radar había demostrado ser de gran eficacia, y neutralizado varias patrullas británicas.

A las 21.30 horas los británicos iniciaron el ataque sobre Monte Longdon. Sobre la medianoche, el Mayor Carrizo ordenó al Teniente Hugo Aníbal Quiroga, jefe de la Sección de Reserva de la Compañía de Ingenieros Mecanizada 10, que lanzara un contraataque sobre el sector donde estaba siendo sobrepasada la 1.ª Sección de Tiradores (Subteniente Juan Domingo Baldini, muerto en combate) de la Compañía B del Regimiento, con el fin de recuperar las posiciones perdidas y/o facilitar el repliegue de los sobrevivientes. Los ingenieros se enfrentaron a los paracaidistas de la Compañía B del Mayor Mike Argue, logrando que éstos se replegaran. Pero la fuerza del Mayor Argue terminó reagrupándose. Los combates cuerpo a cuerpo se multiplicaron en el sector defendido por la 3.ª Sección de Tiradores (Sargento 1.º Raúl Antonio González, herido en combate) lográndose, finalmente por el bravo accionar del cabo Gustavo Osvaldo Pedemonte y sus hombres, detener el avance del mayor Argue y sus hombres.La guerra en primera persona

En esas circunstancias, el mayor Carrizo solicitó al jefe del Regimiento 7 de infantería (teniente coronel Omar Giménez) el envío de refuerzos para emprender un nuevo contraataque contra el 3 PARA. Con las primeras horas del 12 de junio llegó a Monte Longdon la 1.ª Sección de Tiradores (Teniente Raúl Fernando Castañeda) la Compañía C del Regimiento, quien había marchado hasta allí, hostigado por el fuego naval británico. Se le ordenó entonces ejecutar un contraataque por las posiciones de la 3.ª Sección de Tiradores para expulsar a los británicos del terreno.

A las 02.30 horas del 12 de junio, Castañeda y sus hombres entraron en combate, enfrentando a los hombres del Mayor Argue. Su embestida logró el repliegue nuevamente de los paracaidistas británicos. Pero un masivo fuego de la Real Artillería Británica quebró el contraataque argentino y propició un nuevo ataque británico, ahora reforzado con la Compañía A del Mayor David Collett.

A las 0500 horas, el Mayor Carrizo y el jefe de la Compañía de Ametralladoras 12.7mm, decidieron realizar un repliegue."A las cinco de la madrugada, el Mayor Carrizo, Jefe de la Compañía Bravo del RI7, decidió el repliegue. Dachary avisó a sus hombres y trató de juntarlos, pero no pudo hacerlo con el Conscripto Osvaldo Eduardo Colombo, quien, herido en una pierna, se quedó en su posición, solo, con una 12,7. Desde el Frente: El Batallón de Infantería de Marina No. 5 en la Guerra de las Malvinas, pág. 194, Carlos H. Robacio, Jorge Hernandez, Centro Naval, Instituto de Publicaciones Navales, 1996Para esa hora, el Capitán Carlos López Astore (segundo jefe en Monte Longdon) instruyó a los hombres que todavía le quedaban al Teniente Hugo Aníbal Quiroga que se preparasen para lanzar un nuevo contraataque pero esta acción fue cancelado por una razón u otra según Quiroga.ENTREVISTAMOS AL Tcnl (R) Ing VGM HUGO ANIBAL QUIROGA DE LA Ca Ing 10 durante la gesta (disponible en YouTube)El Teniente de Navío Sergio Andrés Dachary avisó a sus hombres y trató de juntarlos, pero no pudo hacerlo con el Soldado Conscripto (Infantería de Marina) Osvaldo Eduardo Colombo, quien, herido en una pierna, se quedó en su posición, solo, con una 12,7 cubriendo la retirada argentina."The wounded Marine Private Osvaldo Colombo, still firing his 0.50 Browning machine gun, refused orders to withdraw." Nine Battles to Stanley, Nicholas Van Der Bijl, p. ?, Leo Cooper, 1999

De los 300 defensores de Monte Longdon, sólo 90 de ellos pudieron replegarse al gimnasio de la capital malvinense.Monte LongdonCarrizo Salvadores aprovechó la neblina debajo de los montes para tratar de romper las líneas enemigas una vez más el 14 de junio con 50 de sus hombres durante la Batalla de Wireless Ridge.Historias de amargura y dolor en el último día de la guerraEl contraataque fue detenido por el Mayor Philip Neame, jefe de la Compañía D del Batallón Paracaidista 2 británico en el último momento. En una entrevista con el historiador militar británico Martin Middlebrook el Mayor Neame recuerda: «Fue un esfuerzo bastante bueno como para admirar, pero sin alguna chance»«...and made what Major Neame says was "quite a sporting effort, but one without a sporting chance."» Operation Corporate, Martin Middlebrook, página 371, Viking, 1985En realidad los paracaidistas de Neame, ya sin prácticamente municiones, fueron reducidos a preparar granadas y bayonetas, y los soldados del mayor argentino fueron finalmente dominados por la artillería británica.Second time around for 2 Para

Unos 4167 prisioneros argentinos ―a cargo del mayor Carrizo Salvadores― regresaron al continente a bordo del Canberra, un crucero de lujo británico.Ruiz Moreno, Isidoro J. (1986): Comandos en acción (pág. 422). Buenos Aires: Emecé, 1986.

Polémica por supuesto maltrato a soldados