miniaturadeimagen|Vista panorámica de los Andes desde la Ciudad de Mendoza. La emigración chilena luego de la batalla de Rancagua se refiere a un evento de la Guerra de Independencia de Chile. El período conocido como «Patria Vieja» terminó con la derrota de las fuerzas patriotas en la batalla de Rancagua el 1 y . Los patriotas que pudieron cruzaron la cordillera de los Andes y se refugiaron en las Provincias Unidas del Río de la Plata. Algunos de ellos retornaron a su país con el Ejército de los Andes en 1817, cuando lograron restaurar la independencia de Chile.
Campaña de Osorio y derrota de Rancagua miniaturadeimagen|izquierda|Batalla de Rancagua. El , el brigadier realista Mariano Osorio dirigió un mensaje «a los que mandaban en Chile», declarando nulo el Tratado de Lircay y dando un ultimátum de diez días a los patriotas chilenos para que se rindieran.El Monitor Araucano, Tomo II. N° 75.- Viernes 2 de septiembre de 1814 Cuando el mensaje fue recibido el 28 de agosto, los más de 4000 soldados realistas procedentes de PerúEdmundo González Salinas (1967). Soldados ilustres del reyno de Chile. Santiago de Chile: Estado Mayor del Ejército, Publicaciones Militares, pp. 306. La expedición de Osorio zarpó del Callao el 19 de julio de 1814 y demoró catorce días en llegar a Talcahuano donde empezó reclutar soldados. y del sur de ChileBengoa, José (2000) . Historia del pueblo mapuche. Siglos XIX y XX. Santiago de Chile: Lom Ediciones, pp. 83, ISBN 956-282-232-X. Los misioneros franciscanos de Chillán consiguieron con su predica levantar en armas contra los independentistas de Santiago a la mayoría de la población del sur que pasaron a ser los principales focos de resistencia realista: las comarcas Chillán, Concepción, Talcahuano, Valdivia, Chiloé y la mayoría de las tribus mapuches. se encontraban ya a las alturas de San Fernando, alrededor de 120 kilómetros al sur de la capital chilena.Julio Bañados Espinosa. La Batalla de Rancagua. Sus Antecedentes y sus Consecuencias
Dada la nueva situación, los patriotas depusieron su enfrentamiento, aunaron fuerzas y Bernardo O'Higgins se puso al mando de una división de 900 hombres, mientras José Miguel Carrera organizaba la defensa en Santiago y su hermano Luis Carrera comandaba la otra división de 1500 hombres.
O'Higgins no pudo detener a Osorio en la ribera del río Cachapoal y se vio obligado a retroceder hasta Rancagua, donde se atrincheró. El plan era dar a las tropas comandadas por Luis Carrera la oportunidad de atacar a los españoles por la espalda. Sin embargo, José Miguel Carrera, quien tomó comando directo, no intervinoMiller: Relato de un general inglés respecto a los antecedentes de la independencia de Chile (en ingles) y el resultado fue la derrota de los patriotas en la batalla de Rancagua.
Fin de la Patria Vieja miniaturadeimagen|Bandera de la Patria Vieja. O'Higgins logró escapar con menos de un tercio de sus 900 hombres y cruzó los Andes por el paso de Uspallata escoltado a retaguardia por el Batallón de Auxiliares Argentinos al mando de Juan Gregorio de Las Heras, quien los halló en la cuesta de Chacabuco cuando por orden de Carrera se dirigían de Santa Rosa de los Andes a la costa de San Antonio. Las Heras interpretó que Carrera los enviaba al sacrificio para ganar tiempo en su huida y retornó a Mendoza con los emigrados.
El desastre de Rancagua causó pánico en Santiago. Los planes para defender Angostura y Santiago mismo fueron olvidados y la población patriota y el gobierno abandonaron la ciudad para escapar hacia Mendoza.
Carrera llegó a Santiago el 3 de octubre y ordenó que todo lo que tuviera algún valor fuera remitido a la provincia de Coquimbo, a donde pensaba dirigirse. Luego partió con su ejército para Santa Rosa de los Andes, desde donde no pudo dirigirse a Coquimbo al ser perseguido por Osorio y cruzó la cumbre de la cordillera hacia Mendoza por Uspallata el 13 de octubre. Así terminó el período llamado «Patria Vieja».
Emigración a Mendoza miniaturadeimagen|Paso de Uspallata, por el cual pasaron los emigrados chilenos hacia Mendoza. A principios de agosto de 1814, llegaron a Mendoza algunos exiliados chilenos deportados por el gobierno de Carrera en pleno invierno, entre ellos el brigadier Juan Mackenna y Antonio José de Irisarri. El primero dio informes a San Martín y al Gobierno argentino en contra de Carrera, logrando predisponerlos. El Gobierno de Buenos Aires ordenó que se los dejara en libertad de dirigirse a donde quisieran. Llegaron presos y quedaron alojados en prisión reos comunes, chilenos realistas, españoles, sacerdotes y confinados políticos.
El 8 de septiembre de 1814, José de San Martín asumió el mando de la Provincia de Cuyo, cargo para el que fue nombrado el 10 de agosto en reemplazo de Marcos Balcarce.
miniaturadeimagen|izquierda|Ramón Freire Serrano. El 9 de octubre arribaron a Mendoza los primeros refugiados chilenos con la noticia de lo ocurrido en Rancagua. Un oficio del 8 de octubre de la Junta chilena refugiada en Santa Rosa, solicitó urgentes auxilios al gobernador de Cuyo, afirmando que contaban con 1000 hombres, contestando San Martín que había enviado a la cordillera todos los recursos que pudo reunir para favorecer a los emigrados, debido a que carecía de tropas. Envió más de 1000 cargas de víveres y mulas y el 12 de octubre partió a Uspallata para recibirlos.
Juan José Paso, representante del Gobierno de Buenos Aires en Chile, escribió el 13 de octubre a su gobierno desde Santa Rosa de los Andes:
Los soldados dispersos fueron reunidos por la colaboración de oficiales como Andrés Alcázar y Ramón Freire, siendo encargado O'Higgins por San Martín para que dirigiera esas tropas a Mendoza.Historia general de Chile, volumen 10. pp. 102. Autor: Diego Barros Arana. Edición 2. Editor: Editorial Universitaria, 1999. ISBN 956-11-1607-3, 9789561116078
San Martín avanzó a caballo hasta Picheuta, en donde recibió un parte de Las Heras informándole que sus tropas no eran perseguidas y regresó a Uspallata el día 14. En el camino se cruzó con Carrera, quien tuvo la descortesía de no saludarlo. Desde Uspallata, San Martín regresó a Mendoza, seguido por O'Higgins con los 200 o 300 soldados que reunió Alcázar y luego por los 400 que viajaban con Carrera, quien envió adelante al teniente coronel de húsares Diego Benavente con la misión de reunir a las tropas chilenas. Las Heras y los Auxiliares Argentinos permanecieron en Uspallata en previsión de un avance realista.
El 15 de octubre los Carrera se negaron a permitir el registro de sus equipajes en Villavicencio, por lo que San Martín los intimó y dos días después se sometieron a la revisión, sin hallarse los caudales que se suponía llevaban, ingresando el 17 de octubre a Mendoza en donde ocuparon el Cuartel de la Caridad.
Tensiones internas entre los emigrados y con el Gobierno de Cuyo miniaturadeimagen|izquierda|Bernardo O'Higgins. En los días siguientes, Carrera intentó mantener su autoridad sobre las tropas chilenas negando a San Martín todo derecho a impartirles órdenes. El 18 de octubre, San Martín ofició a Carrera para que las tropas chilenas reconocieran al coronel mayor Marcos Balcarce como comandante general de armas, lo que no fue contestado por Carrera. Debido al estado conflictivo entre los chilenos y al no reconocimiento de su autoridad y peligro de saqueo, San Martín ordenó el 19 de octubre que los tres hermanos Carrera, y a los vocales de Junta de Chile, Julián Uribe y Manuel Muñoz Ursúa, que pasaran a San Luis a esperar órdenes de Buenos Aires, justificándole: «he creído conveniente la salida de V.S. no solo por su propia seguridad, sino igualmente por la tranquilidad de este pueblo», lo cual fue rechazado por todos.
Según un parte de José Miguel Carrera del , las fuerzas chilenas que se refugiaron en Mendoza a sus órdenes estaban distribuidas entre: 105 artilleros, 229 infantes (169 infantes de varios cuerpos y 60 infantes de la patriaNota: el Batallón Infantes de la Patria fue restablecido en Chile el 28 de agosto de 1817 e ingénuos) y 374 soldados de caballería (164 de la Gran Guardia Nacional y 210 dragones al mando de Andrés Alcázar).El paso de las Andes: Crónica histórica de las operaciones del ejercito de los Andes, para la restauracion de Chile en 1817. pp. 297. Autor: Gerónimo Espejo. Editor C. Casavalle, 1882Historia general de Chile, Volumen 10. pp. 116. Autor: Diego Barros Arana. Edición 2. Editor: Editorial Universitaria, 1999. ISBN 956-11-1607-3, 9789561116078
La enemistad entre las dos facciones chilenas aumentó y 74 de ellos firmaron un memorial redactado por Irisarri pidiendo a San Martín protección contra los Carrera y acusándolos de haber hecho caer los caudales en manos de Osorio de manera intencional, entre los que firmaron estaban O'Higgins, Mackenna, Freire, Vial, Bueras y Alcázar. Los partidarios de Carrera respondieron con la firma de un acta el día 19 por 138 de ellos, pidiendo a su gobierno exiliado que los protegiera del Gobierno de Cuyo.Historia general de Chile, Volumen 10. pp. 109. Autor: Diego Barros Arana. Edición 2. Editor: Editorial Universitaria, 1999. ISBN 956-11-1607-3, 9789561116078 Entre los firmantes estaban Luis y Juan José Carrera y los tres hermanos Benavente.
Disolución del gobierno de Carrera
Tras solicitar reiteradamente tropas a Buenos Aires para poder prevalecer sobre la facción de Carrera que desafiaba su autoridad, San Martín logró reunir el 29 de octubre unos 1000 soldados, al haber hecho trasladar a Mendoza las fuerzas de Las Heras que estaban en Uspallata y reunirlas con los chilenos que respondían a Alcázar y las milicias provinciales de infantería y caballería.
Al amanecer del 30 de octubre de 1814 San Martín marchó con sus fuerzas y 2 cañones y rodeó el Cuartel de la Caridad en donde se hallaban unos 400 soldados leales a Carrera, intimando a éste:
Carrera firmó la orden requerida y Balcarce ingresó al cuartel con dos compañías de infantes, donde leyó el bando que dispuso que:
El 1 de noviembre Balcarce comunicó el destino de las tropas de Chile:
Para intentar reunir y guardar los fondos del Estado de Chile, San Martín nombró una comisión compuesta por el coronel Fernando Urízar, Miguel Zañartu y Francisco Prats, pero muy poco pudieron hallar.
Los emigrados en Buenos Aires miniaturadeimagen|Juan Mackenna. Mackenna, el guatemalteco Irisarri y el capitán Pablo Vargas partieron el 21 de octubre para Buenos Aires, a fin de informar sobre la situación interna de los chilenos en Mendoza, llegando el 4 de noviembre. Carrera logró que San Martín autorizara a su hermano Luis y a José María Benavente para que partieran el día 23 con el mismo objeto, llegando el 5 de noviembre. El gobierno les hizo saber su resolución de que las tropas chilenas se incorporaran al Ejército del Norte que luchaba en el Alto Perú.
Mackenna murió el 21 de noviembre de 1814 en un duelo contra Luis Carrera en Buenos Aires, mientras que Irisarri partió a Europa en 1815. A causa del duelo Luis Carrera quedó preso, hasta ser liberado el 15 de diciembre.
San Martín puso bajo arresto en el Cuartel de San Agustín a José Miguel y a Juan José Carrera, a Uribe y a Diego Benavente. El 3 de noviembre partieron hacia San Luis escoltados por 30 dragones chilenos al mando de Agustín López y del alférez Ibáñez, a donde llegaron el día 11, permaneciendo 7 días y continuando luego hacia Buenos Aires, excepto Juan José Carrera. Llegaron a Buenos Aires el 24 de noviembre, siendo liberados dos días antes en Luján. El 3 de enero San Martín ordenó que Juan José Carrera saliera para Buenos Aires. En diciembre de 1814 también O'Higgins se dirigió a la capital.