El distrito de Capachica es uno de los quince que conforman la provincia de Puno, ubicada en el departamento de Puno, en el sureste del Perú. Geográficamente, forma parte de la región altiplánica del Lago Titicaca. En el ámbito eclesiástico, el distrito pertenece a la diócesis de Puno, la cual está integrada en la arquidiócesis de Arequipa.
Ubicación geográfica El distrito de Capachica se encuentra ubicado en la provincia de Puno, en el Departamento de Puno. Está situado a una altitud de 3,880 m s. n. m, en las coordenadas 15° 38' 30” de latitud sur y 69° 49' 50” de longitud oeste del meridiano de Greenwich. Se ubica a 62 kilómetros al noroeste de la ciudad de Puno.
Capachica, junto con la península de Chucuito, delimita el Golfo de Puno. Capachica está conformado por 16 comunidades: Llachón, Yapura, Lago Azul, Collpa, Miraflores, Capano, Ccotos, Siale, Chillora, Isañura, Escallani, Toctoro, Hilata, San Cristóbal, Yancaco y Capachica. Tiene aproximadamente 8.000 habitantes y cuenta con una extensión aproximada de 117,06 km².
Los límites del distrito son: Norte: Distrito Pusi (Provincia de Huancané) Sur: Lago Titicaca Este: Lago Titicaca Oeste: Distritos de Huata y Coata
Vías de acceso
Terrestre Localidad Distancia (km) Tiempo aproximado (hora) Puno - Capachica 62 1:20 Puno - Chifrón 66,5 1:25 Puno - Páramis (Siale) 67 1:30 Puno - Ccotos 69 1:35 Puno - Llachón 75 1:45 Puno - Escallani 77 2:00
Acuático Localidad Tiempo aproximado (hora) Puno - Capachica 1:20 Puno - Chifrón 1:25 Puno - Páramis (Siale) 1:30 Puno - Ccotos 1:35 Puno - Llachón 1:45 Puno - Escallani 2:00
Historia Las primeras evidencias de ocupación prehispánica de la península se encuentran en centros ceremoniales como Inka Qarus en Llachón.
Las características arquitectónicas que presenta corresponden con el Período Formativo, al igual que las de los centros ceremoniales de Pachatata y Pachamama, en la isla Amantaní. Estos recintos religiosos fueron lugares de culto vinculados con divinidades andinas, relacionadas con el ciclo de reproducción. Por ello, la presencia de los dioses femenino y masculino, próximos al lago —considerado el origen de toda forma de vida—, no solo se manifiesta en las sociedades de la cuenca del Titicaca, sino también en los mitos de los waris (Ayacucho).
Durante el Período Intermedio, la ocupación fue intensiva, como lo demuestra la presencia de infraestructura agrícola como los wuaru wuarus hacia el lado este de la península. La influencia de la cultura Tiwanaku quedó confirmada por el hallazgo de fragmentos de cerámica en terrazas de toda la península de Capachica.
En el Período Tardío, fue destinada a la producción agrícola; extensos espacios fueron ocupados por obras de infraestructura para el cultivo de plantas alimenticias como tubérculos y granos. Estas áreas van desde la punta de Llachón hasta el límite con el distrito de Pusi. Las laderas aún conservan un complejo sistema de andenes, que debieron ser de alto rendimiento productivo, pero por falta de conservación, muchas zonas sufrieron erosión y se perdieron.
Las sociedades agrícolas prehispánicas están muy relacionadas con centros ceremoniales. Esto se evidencia en la existencia de los llamados Inka Qancha, no solo en Llachón, sino también en Siale y Yapura, en el cerro Allan Pukara, donde se realizan ritos propiciatorios el 2 de febrero. En ese cerro también se encuentra un monolito que parece pertenecer a la cultura Pukara.
El dominio del Altiplano por el Estado Inca desde 1452 orientó su política hacia la ampliación de la frontera agrícola; así, las áreas de mayor producción fueron las tierras de la cuenca lacustre. Por ello se construyeron numerosas infraestructuras agrícolas, algunas de las cuales aún se conservan en las islas y penínsulas de Capachica y Chucuito.
Período colonial
Capachica fue fundada con el nombre de San Salvador de Capachica cuando los españoles llegaron a orillas del riachuelo Musinca. Los principales solares, de acuerdo con Mutuo, fueron repartidos conforme a lo dispuesto por la Iglesia, el cabildo y la gobernación. El nombre de San Salvador se debe, según cuentan, al agradecimiento de los españoles que naufragaron en una embarcación de totora; luego de muchos ruegos y oraciones, estos pudieron por fin salvarse. De ahí nace el nombre San Salvador de Capachica.
En un inicio, Capachica pertenecía a la provincia de Huancané. Esto sucedía en el período presidencial del mariscal Ramón Castilla, quien lo incorporó a la provincia de Puno según D.L. 12103 del 02-05-1854.
Capachica intervino en todos los movimientos sociales y reivindicativos en contra de la opresión de los españoles. Durante la rebelión de Túpac Amaru, fueron apresados los líderes capachiqueños de entonces, quienes luego fueron decapitados en la misma población y sus cabezas colgadas en una gran roca. Hoy se conoce a esta gran roca como Umasuyo.
Durante la independencia hubo también un movimiento Tahuantinsuyo. Sus líderes fueron de diferentes parcialidades, como Paucar de Capano, Mendoza de Chillora, y otros que han quedado en el anonimato.
Los primeros datos etnohistóricos referenciales que se tienen de Capachica están en la tasa de visita ordenada por el virrey Francisco de Toledo en 1573. Por esta tasa se demuestra que Capachica pertenecía al corregimiento de Paucarcolla. Este comprendía siete repartimientos, ordenados por número de tributarios: 1.º Capachica (5,360 tributarios), 2.º Puno (4,705), 3.º Paucarcolla (4,586), 4.º Huancané (3,394), 5.º Moho (2,768), 6.º Coata (1,506), 7.º Vilque (1,262).
Esto demuestra que Capachica estaba densamente poblada aún después de cuatro décadas de la conquista. También explica las extensas infraestructuras prehispánicas construidas en la zona.
En 1573, los indios de Capachica tenían como encomendero a Diego Peralta. Esta encomienda le fue otorgada por el virrey La Gasca. Los 1.303 tributarios se dividían en 788 aimaras y 515 uros. El adoctrinamiento fue responsabilidad de los frailes mercedarios, quienes también se establecieron en Pusi (provincia de Huancané). Desde fines del , esta doctrina dependía del Obispado de La Paz.
El templo de San Salvador de Capachica fue construido en 1648 por iniciativa del padre Fray Bernardino Ávila. En los siglos siguientes se realizaron muchos trabajos de mantenimiento, como lo menciona el arquitecto Ramón Gutiérrez (1986).
Durante el , el acontecimiento que mayor impacto causó fue el movimiento tupacamarista. Capachica apoyó la revolución, pero tras la derrota, los líderes fueron decapitados y sus cabezas colgadas en Umansuyo.
Al inicio de la vida republicana, Capachica aún pertenecía a la provincia de Huancané. Fue incorporada a la provincia de Puno por el mariscal Ramón Castilla en 1854 (D.L. 12103, 02-05-1854).
El historiador Emilio Vásquez (1976) destaca la participación de Capachica en la rebelión de Juan Bustamante en 1867, como parte de los movimientos campesinos contra los abusos de autoridades y hacendados en Azángaro y Huancané.
División administrativa El área total del distrito es de 117,06 km², distribuidos entre comunidades campesinas y centros poblados menores.
Capachica está conformada por 16 comunidades: Llachón, Yapura, Lago Azul, Collpa, Miraflores, Capano, Ccotos, Siale, Chillora, Isañura, Escallani, Toctoro, Hilata, San Cristóbal, Yancaco y Capachica (población).
Su extensión aproximada es de 117,06 km² y sus límites son: Norte: Distrito de Pusi (Huancané) Oeste: Lago Titicaca y distrito de Coata (Puno) Este: Lago Titicaca (Lago Grande) Sur: Lago Titicaca (Lago Chico)http://www.capachica.com/ubicacion.html
Artesanía En el distrito de Capachica, la artesanía es muy peculiar, empezando por sus singulares vestimentas bordadas. El colorido, las formas y los diseños de los bordados son creaciones típicas propias de la península.
Entre las prendas más distintivas destacan los sombreros conocidos como monteras, que suelen adornarse con cintas y flores tejidas; los chalecos, denominados juyonas en el caso de las mujeres, y chalecos tejidos para los varones. También se elaboran mantas o «chucos», llicllas, frazadas, chullos, chompas, chaquetas, fajas, polleras, almillas y chamarras, confeccionadas principalmente con lana de alpaca y oveja, utilizando telares tradicionales.
El tejido es una actividad ancestral transmitida de generación en generación, en la que las mujeres desempeñan un papel central. Cada diseño tiene un significado simbólico, relacionado con la naturaleza, los ciclos agrícolas y las deidades protectoras del lago Titicaca.
Además de la textilería, en Capachica también sobresalen los trabajos en piedra tallada, utilizados en la construcción de viviendas, cercos y elementos decorativos. Los artesanos locales emplean herramientas tradicionales para esculpir figuras geométricas y representaciones zoomorfas que evocan las antiguas culturas del altiplano.
Actualmente, estas manifestaciones artesanales se exhiben y comercializan durante festividades patronales como la de San Salvador de Capachica y en ferias regionales de la provincia de Puno, contribuyendo a la economía local y al fortalecimiento de la identidad cultural de la comunidad.
Gastronomía La gastronomía de Capachica es variada y representativa de la región altiplánica del sur del Perú, caracterizada por el uso de productos locales como la quinua, la papa, el chuño, la carne de alpaca y el cuy, así como por la influencia de las tradiciones aimaras y quechuas. La cocina capachiqueña combina técnicas ancestrales con ingredientes autóctonos que reflejan la identidad cultural del altiplano puneño.
Entre sus platos más destacados se encuentran:
Chupe de quinua: una sopa espesa elaborada con quinua, papas nativas, leche, queso y hierbas andinas, considerada una preparación nutritiva y energética ideal para las bajas temperaturas de la zona. Caldo de gallina con chuño: plato típico de las festividades locales, preparado con gallina criolla, papas y chuño (papa deshidratada), acompañado de hierbas aromáticas como el huacatay. Chairo: sopa tradicional del altiplano que combina carne de res, papas, chuño, verduras y hierbas, muy apreciada por su sabor intenso y su valor nutritivo. Huatia con carne de alpaca: comida ancestral cocida bajo tierra en un horno de piedras calientes. Se prepara con carne de alpaca, papas y ocas, conservando el sabor ahumado característico de esta técnica milenaria. Picante de cuy: plato festivo hecho con carne de cuy frita o guisada, acompañada de papas, maní molido y ají colorado. Pesque de quinua: crema espesa elaborada con quinua cocida y queso fresco, servida como acompañamiento o plato principal, muy común en desayunos y festividades religiosas.
Estas preparaciones son parte esencial de las fiestas patronales y comunales, donde la comida se comparte de manera colectiva como símbolo de hospitalidad y unión familiar. La gastronomía de Capachica no solo refleja la diversidad de productos andinos, sino también la continuidad de las tradiciones culinarias altiplánicas transmitidas de generación en generación.
Pesca artesanal El distrito de Capachica tiene comunidades ubicadas a orillas del lago Titicaca, como Llachón, Ccotos, Capano, Escallani y Siale. En estas zonas, la pesca artesanal es una actividad fundamental para la alimentación y economía de las familias.
Los pescadores utilizan botes tradicionales de totora —construidos artesanalmente y conocidos localmente como caballitos de totora— y embarcaciones de madera, además de redes, anzuelos y trampas elaboradas con materiales locales.
Entre las especies más comunes que se capturan se encuentran:
Ispi (Orestias ispi) – un pequeño pez nativo del lago Titicaca, apreciado por su sabor y su valor nutritivo. Karachi (Orestias agassii) – otra especie endémica del altiplano, muy utilizada en sopas y guisos tradicionales. Trucha (Oncorhynchus mykiss) – especie introducida a mediados del , actualmente una de las más comercializadas.