Edward Sabine KCB FRS (Dublín, 14 de octubre de 1788 – East Sheen, en Surrey, 26 de junio de 1883) fue un astrónomo, geofísico, botánico, ornitólogo y explorador irlandés. Fue el 29.º presidente de la Royal Society (1861-71).

Dos ramas del trabajo de Sabine, en particular, merecen un reconocimiento muy alto: la determinación de la longitud del péndulo de segundos (un péndulo simple cuyo período sobre la superficie de la Tierra es de dos segundos, es decir, un segundo en cada dirección), y los amplios estudios relacionados con el campo magnético terrestre. Encabezó los esfuerzos para establecer un sistema de observatorios magnéticos en diversas partes del territorio británico por todo el mundo y una gran parte de su vida se dedicó a su dirección y la discusión de sus observaciones.

Aunque la mayoría de sus investigaciones tienen que ver con uno u otro de los temas mencionados, también se ocupó de la investigación en otros temas muy diversos, tales como las aves de Groenlandia —la gaviota de Sabine, Xema sabini, lleva su nombre—, las temperaturas del océano, la corriente del Golfo, la medición barométrica de la altura, la determinación de los arcos del meridiano, el transporte de rocas de los glaciares, los volcanes de las islas de Hawái y varios cuestiones relacionadas con la meteorología.

Biografía

Primeros años

Era el quinto hijo de Joseph Sabine, miembro de una prominente familia anglo-irlandesa cuyas conexiones con Irlanda se remontaban al , y el noveno hijo de Sarah Hunt, su madre, que murió cuando él tenía apenas un mes de edad. Era uno de los hermanos pequeños de Joseph Sabine (1770-1837), que será un conocido abogado y naturalista. Edward fue educado en Marlow y en la Real Academia Militar de Woolwich. En 1803 obtuvo un puesto como 2.º teniente en la Real Artillería (Royal Artillery), llegando a convertirse en capitán diez años después. Alcanzó el grado de mayor general (major-general ) en 1859.

Sabine estuvo destinado en Gibraltar durante la Guerra de la Independencia Española, pero su primera experiencia de combate fue en la Guerra de 1812 contra los Estados Unidos. En mayo de 1813 mientras se dirigía a Canadá, el barco inglés Manchester fue atacado por un corsario americano. En la subsiguiente batalla, Sabine, que era el astrónomo del Manchester, manejó al parecer un arma de fuego «con buenos resultados» (to good effect).

En Canadá, Sabine mandó las baterías en el sitio de Fort Erie. Después de un corto período de servicio militar en Quebec, volvió a Inglaterra y dedicó el resto de su larga vida a investigaciones, más pacíficas, relacionadas con la astronomía, el magnetismo terrestre y la geografía física.

Las expediciones científicas

La expedición de Ross

Sabine fue elegido miembro de la Royal Society en 1818, y gracias a las recomendaciones de la sociedad fue invitado a participar ese año en la primera expedición al Ártico organizada por el Almirantazgo y liderada por el capitán John Ross. Nombrado como astrónomo de la expedición, Sabine tenía por misión ayudar a Ross «realizando cuantas observaciones tiendan a la mejora de la geografía y la navegación y el avance de la ciencia en general» (in making such observations as may tend to the improvement of geography and navigation, and the advancement of science in general.). Aunque la finalidad principal del viaje era encontrar el Paso del Noroeste, varios objetos de curiosidad científica se consideraban dignos de investigación, como la ubicación del polo Norte magnético de la Tierra y el comportamiento de los péndulos en latitudes altas.

Ross, al mando del HMS Isabelle y el HMS Alexander, penetró en la bahía de Baffin y procedió al reconocimiento completo de sus costas. En agosto llegaron a Lancaster Sound y siguieron al norte, delimitando la bahía Melville, en la parte más septentrional, hasta ese momento desconocida por el Almirantazgo. Llegaron hasta el Smith Sound (la boca del estrecho de Nares), pero no siguieron más allá, al confundir Ross un espejismo o una cadena de icebergs con unas montañas en el extremo del estrecho que lo bloqueaban, llegando incluso a bautizarlas como «Crocker Hills». Ross decidió, a una latitud de 76.º46'N volver a Inglaterra a pesar de las protestas de varios de sus oficiales, entre ellos Sabine y William Edward Parry, segundo al mando de Ross (que declaró «que los intentos del descubrimiento Polar habían sido abandonados justo en el momento en que había más posibilidades de éxito»« [...] that attempts at Polar discovery had been hitherto relinquished just at a time when there was the greatest chance of succeeding».).

Oponiéndose a la retirada precipitada de Ross, Sabine recordó más tarde su «muy visible mortificación por haber llegado a un lugar que consideraba como los más interesantes del mundo para las observaciones magnéticas, y donde mis expectativas se planteaban al más alto grado, sin haber tenido ni una oportunidad de hacerlas.»«[...] very visible mortification at having come away from a place which I considered as the most interesting in the world for magnetic observations, and where my expectations had been raised to the highest pitch, without having had an opportunity of making them.»

Para empeorar las cosas, cuando llegaron a casa estalló una batalla pública entre ambos. Sabine se opuso cuando Ross reclamó el crédito por algunas de las observaciones magnéticas y también acusó a Ross de robar sus mediciones magnéticas, sin darle el debido crédito, y de negarse a permitir que tuviera suficiente tiempo en la expedición para tomar unas lecturas precisas.

Los resultados de las investigaciones magnéticas de Sabine fueron publicados en las Philosophical Transactions de la Royal Society. A pesar de que consideraba su trabajo como una confirmación y ampliación de los descubrimientos de los primeros «coleccionistas magnéticos» (magnetic collectors), subrayó la necesidad de multiplicar y repetir las observaciones. Sabine era un científico diligente y cuidadoso que generalmente evitaba la discusión teórica en sus escritos, en la creencia de que la verdadera comprensión del magnetismo terrestre solo llegaría después de realizar exhaustivas observaciones a una escala global.

El relato de este viaje, publicado un año más tarde, sacó a la luz estas discrepancias y dio pie a una controversia acerca de la existencia o no de las «Crocker Hills», que arruinó la reputación de Ross.

La expedición de Parry right|250px|thumb|The Crews of H.M.S. Hecla & Griper Cutting Into Winter Harbour, Sept. 26th, 1819 [Las tripulaciones de H.M.S. Hecla & Griper cortando el hielo en Puerto Invierno, 26 de septiembre de 1819]. Apunte de Frederick William Beechey.Del «Journal of a Voyage for the Discovery of a North-West Passage from the Atlantic to the Pacific: Performed in the Years, 1819-20, in His Majesty’s Ships Hecla and Griper, Under the Orders of w:William Edward Parry; With an Appendix Containing the Scientific and Other Observations, 1821», de la The Library at The Mariners’ Museum, G650. 1819. P2 rare.

Al año siguiente (1819), Sabine regresó al Ártico como miembro de una nueva expedición, esta vez al mando del teniente-comandante William Edward Parry, de nuevo en busca del Paso del Noroeste. El Almirantazgo instruyó nuevamente a los participantes para recoger datos científicos, que «deben demostrar ser más valiosas e interesantes a la ciencia de nuestro país».«[...] must prove most valuable and interesting to the science of our country». Debían prestar especial atención a las mediciones magnéticas, sobre todo las posibles interacciones entre las agujas magnéticas, la electricidad atmosférica y la aurora boreal. También debían de tratar de establecer la ubicación del Polo Norte magnético de la Tierra, que entonces se creía debía de estar en algún lugar a lo largo de la costa occidental de la bahía de Baffin.

Parry partió con el HMS Hecla y el HMS Griper, al mando del teniente Liddon, con la orden expresa del Almirantazgo de explorar el Lancaster Sound para determinar si estaba o no cerrado por montañas. Partieron de Inglaterra el 4 de mayo de 1819 y el 4 de agosto llegaron al estrecho de Lancaster, que libre de hielo y sin montañas que lo cerraran, les permitió avanzar hasta los 74.º16'N. En ese momento tuvieron un problema de navegación no conocido hasta entonces, motivado por la proximidad del polo norte magnético que hacia imposible el uso de la brújula. Debieron orientarse mediante navegación celeste, y, en los días en que el cielo no estaba despejado, solamente auxiliados por la dirección de los cambiantes vientos. Siguieron internándose en aguas del Lancaster Sound, dejando al norte la isla Devon y al sur la isla de Baffin, hasta llegar al estrecho del Príncipe Regente, al que dieron nombre. Se internaron en el estrecho pero el hielo les obligó a dar la vuelta, de regreso al Lancaster Sound, prosiguiendo de nuevo su viaje al oeste, teniendo la costa meridional de Isla Devon siempre al norte, y adentrándose en el estrecho de Barrow. Siguieron navegando bordeando las costas meridionales de isla Cornwallis e isla Melville, hasta alcanzar el meridiano 110.º W, en que la tripulación ganó la prima de 5.000 libras que otorgaba el Almirantazgo a quien la sobrepasara, tras haber recorrido en un solo mes la increíble distancia de 800 km por tierras desconocidas (ese nuevo récord de navegación «más al oeste» (furthest west), que se mantuvo durante varias décadas). Siguieron hacia el oeste, libre de iceberg y con témpanos relativamente delgados, hasta que al avistar al sur las costas meridionales de isla de Banks, los témpanos del mar de Beaufort acumulados en el estrecho entre las islas de Banks y Melville hicieron imposible el avance. Recorrieron un total de unos 1100 km avanzando siempre al oeste, en lo que es el principal tramo del que será conocido como Paso del Noroeste.

Invernaron en Port-Winter, en la isla Melville, en la primera invernada realizada con éxito en el alto Ártico, y Parry mantuvo a ambas tripulaciones muy ocupadas, para no quedar abatidos con la larga noche invernal, con el mantenimiento de los barcos, el desarrollo de técnicas de supervivencia, la toma observaciones meteorológicas y magnéticos y las actividades de ocio. Beechey se ocupó de producir varias obras de teatro, siendo presentada la primera el 5 de noviembre, con el título de «Miss in her teens», y Sabine, a bordo del Hecla, de editar un periódico semanal, el North Georgia Gazette, and Winter Chronicle [Gaceta del Norte de Georgia y Crónica de Invierno], en el que colaboraban muchos de los tripulantes. Tuvo veintiún números y debido a la demanda del público, fue realmente publicada a su regreso a Gran Bretaña, para sorpresa de Sabine.

En mayo siguiente comenzó a derretirse el hielo reapareciendo la vegetación. Ese junio Parry y once de sus hombres, entre los que se encontraba Sabine, recorrieron a pie isla Melville y llegaron hasta su costa septentrional. El 1.º de agosto los barcos se liberaron y reemprendieron la ruta hacia el oeste, no logrando llegar más allá de 113.º48'22" O, frente al extremo meridional de isla Melville. Descubrieron la isla de Banks al sur, donde avistaron los cabos de Dundas y Beechey, al oeste, pero no lograron atravesar el impenetrable hielo. Parry decidió regresar, convencido de que el paso no se encontraba por esa ruta y que debía de encontrarse al sur de la isla de Baffin. A la vuelta, navegaron a lo largo de la ribera meridional del estrecho de Barrow y el Lancaster Sound, cartografiando la costa norte de la isla de Somerset.