miniaturadeimagen|Vista de Vorónezh desde el espacio El incidente OVNI de Vorónezh es el nombre dado a una serie de informes sobre observaciones, a finales de septiembre de 1989, de un objeto volador no identificado (OVNI) y supuestos seres extraterrestres en la ciudad de en Vorónezh, a unos 480 kilómetros al sudeste de Moscú. Los hechos fueron publicados inicialmente por el periódico local Kommuna y alcanzaron una gran repercusión internacional después de que la agencia de noticias soviética TASS difundiera la noticia.
El episodio se produce en una Unión Soviética que desaparecerá en unos meses, durante un momento en el que el régimen soviético sufre una etapa convulsa de reformas y cambios llamada perestroika. Investigadores posteriores citan este contexto, donde la sociedad está sometida psicológicamente a cambios profundos y al fracaso del comunismo, como uno de los motivos del incidente.
Mensaje en un periódico local
El 3 de octubre de 1989, en la sección «Sucesos» del periódico de Vorónezh «Kommuna», se publicó una nota titulada «Fútbol con extraterrestres» (Футбол с пришельцами), en la que se informaba de la observación de un OVNI por parte de varios escolares en el Parque Sur, en el distrito de Mashmet.Los chicos estaban jugando al fútbol en el parque. El día se acercaba al atardecer. A las seis y media, los muchachos vieron en el cielo un resplandor rosado y después una esfera de color rojo burdeos. La esfera, de unos diez metros de diámetro, giraba a una altura aproximada de 12 metros sobre el suelo, y se podía ver cómo la hierba estaba aplastada debajo de ella.
Poco después, la esfera se alejó volando. Unos minutos más tarde, el OVNI regresó y quedó suspendido sobre el parque. Para entonces ya habían acudido varios adultos. En la parte inferior de la esfera se abrió una escotilla y apareció una criatura de aproximadamente tres metros de altura, vestida con un mono plateado y unas «botas» de color bronce, con algún tipo de disco en el pecho y tres ojos.En la nota, cuyo autor figuraba como el ufólogo Aleksandr Mosolov, se afirmaba que los testigos del incidente fueron los escolares Vasia Surin, Zhenia Blinov, Yulia Sholokhova y «otras cuarenta personas adultas aproximadamente».
Atención de los medios extranjeros Poco después de la primera noticia publicada en Kommuna, la información sobre el avistamiento del OVNI fue difundida por la agencia TASS, que entonces era el principal órgano informativo de la URSS. Tras el comunicado de TASS sobre el supuesto avistamiento en Vorónezh, los principales medios internacionales se hicieron eco de la historia. La agencia transmitía la noticia con apariencia de seriedad y numerosas confirmaciones de testigos, policía, y científicos.
El director del Laboratorio Geofísico de Vorónezh, Genrij Silanov, declaró en una entrevista a TASS que el lugar de aterrizaje había sido identificado «mediante radiestesia» o «biolocalización». Según los manuales soviéticos de la época, la biolocalización era un método extrasensorial para detectar objetos o personas invisibles al ojo humano, cuya eficacia era puesta en duda por la mayoría de los científicos occidentales.
Respecto a las afirmaciones difundidas inicialmente por TASS sobre el supuesto origen extraterrestre de una roca hallada en el lugar, Silanov aclaró posteriormente que se trataba simplemente de una variedad de hematita muy común en la Unión Soviética. En declaraciones al periódico Industria Socialista afirmó:«No crean todo lo que escuchan de TASS. Nunca les transmitimos ni una palabra de lo que publicaron.»El periódico The New York Times informó de que su redacción contactó con TASS para pedir explicaciones y que el responsable de guardia de la agencia respondió que «la noticia no era ni una mistificación ni una broma». Sin embargo, el artículo describía la información soviética con evidente ironía, comparándola con el tipo de historias propias de los tabloides sensacionalistas de supermercado. Las noticias de TASS sobre el OVNI llevaron a varios periodistas occidentales a cuestionar la calidad y el rigor de la agencia. Un periodista de The New York Times acusó a la tradicionalmente sobria TASS de haberse contagiado de un estilo sensacionalista. Según los periodistas estadounidenses, había dos teorías: o que el nuevo director de la agencia TASS trataba de ganar más clientela con este tipo de noticias, o que ésta era la forma como en la agencia soviética entendían la «perestroika».
El diario también entrevistó a Vladimir Moiseev, director del departamento regional de salud, quien señaló que, pese a las informaciones sobre el supuesto pánico generalizado en Vorónezh, ninguno de los testigos había solicitado asistencia médica. Su departamento tenía previsto examinar a los niños implicados, pero varias semanas después del incidente todavía no lo había hecho.
La revista Newsweek observó que los informes sobre OVNIs aparecían en la prensa soviética desde mucho antes de fomentarse la apertura política conocida como glásnost, aunque el incidente de Vorónezh provocó «una auténtica avalancha de nuevos relatos sobre extraterrestres».
Por su parte, Associated Press destacó que la historia de Vorónezh era una más dentro de una serie de informaciones similares que habían proliferado en la prensa soviética durante la era de glásnost. Los periodistas recordaron un artículo publicado un año antes en Industria Socialista que relataba un supuesto «encuentro cercano» entre una ordeñadora y un extraterrestre en la región de Perm.
La publicación de TASS también fue incluida en un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) sobre noticias relacionadas con avistamientos de OVNIs aparecidas en la prensa soviética durante 1989. En una breve referencia, el informe señalaba que TASS había informado de numerosos testigos que afirmaban haber visto aterrizar un OVNI en un parque de Vorónezh.
Durante aquellos acontecimientos se encontraba en la Unión Soviética el astrónomo y ufólogo franco-estadounidense Jacques Vallée, quien se reunió con varios de los participantes en los supuestos avistamientos y posteriormente describió sus impresiones en uno de sus libros dedicados a los OVNIs en la URSS.
En Belgrado, la agencia Tanjug informó que, recientemente, los soviéticos habían informado de cuatro objetos volantes más, no identificados. Pero la agencia decía que, de creer a la URSS, este país «estaría siendo invadido por extraterrestres».
El corresponsal de "Sovietskaia Kultura" -—publicación seria-—, consciente de que escribía para un público de intelectuales, que no podrían por menos que sonreír ante la inverosímil historia, insistió en que todos los testimonios recogidos por la Policía coincidían en la descripción de la nave y fenómenos posteriores.Hemeroteca del diario español ABC de Sevilla. Edición del 11 de octubre de 1989. Página 66.
Impacto en España
La noticia en la televisión En España, Luis Mariñas, en el Telediario del mediodía del 9 de octubre de la Primera Cadena de Televisión Española, daba la noticia de este modo:
La noticia la continuó la reportera Ángeles Bandrés:
El programa informativo español Informe Semanal dedicó un espacio al incidente, y comenzaba relatando así la noticia:
El documental continuaba con Slava Martinov, piloto de aviación y ciudadano de Vorónezh, quien junto a un grupo de especialistas en ovnis, realizó las investigaciones sobre los extraños sucesos ocurridos desde finales del mes de septiembre, y relataba:
Volodia Startshev, un niño de 12 años, según afirmaba, pudo observar a las extrañas criaturas desde una distancia de 5metros:
Luis Alberto Rivas, corresponsal de Televisión Española, relataba para el programa desde Vorónezh:
La noticia en la prensa El periódico español El País publicaba un artículo con el título: “La agencia Tass informa de que científicos soviéticos estudian el aterrizaje de un ovni”. El diario español ABC de Madrid reflejaba así la noticia, titulada: “Científicos soviéticos confirman el aterrizaje en la URSS de un ovni tripulado por gigantes” en su edición del 10 de octubre:
El diario ABC de Sevilla, en la misma fecha, publicaba:
En su edición del 11 de octubre, el ABC de Madrid publicaba:
En la edición del 11 de octubre de 1989 del ABC de Sevilla el color de la piedra hallada se describe como azul, en lugar del rojo descrito anteriormente. También, en diferentes publicaciones, se habla de una y de dos piedras. En su edición del 12 de octubre, el ABC de Madrid publicó un reportaje sobre el suceso en un tono totalmente escéptico, donde resaltaba:
y
No obstante, el 13 de octubre, el mismo diario publicó, en su página 13:
En el mismo número, en su página 63, publicaba, también en un tono escéptico:
Y, el 29 de octubre, salía a la luz en el ABC de Madrid la siguiente noticia:
El diario español La Vanguardia se hacía eco igualmente de la noticia publicada inicialmente por la agencia Tass, con el título: “Tass anuncia el aterrizaje de un ovni”. El día 10 de octubre publicaba en el apartado de noticias breves:
El 11 de octubre, el mismo diario publicaba lo siguiente:
La conexión con un fraude ovni español miniaturadeimagen|Última de las cinco fotografías realizadas de una supuesta nave ummita en San José de Valderas (España) el 1 de junio de 1967. El suceso en Voronezh mostró además una curiosa conexión con un caso ufológico español que se demostró fue un fraude a finales de los años noventa. En los dibujos de los niños soviéticos que mostraban las naves extraterrestres aparecía un símbolo, el ummo, que casualmente era el mismo al visto en 1967 en un ovni en las cercanías de la ciudad de Madrid. El signo ummo originó en España una teoría extraterrestre extravagante que coincidió con el final del régimen franquista en un momento en el que era frecuente que la prensa publicara este tipo de historias sensacionalistas. Para los investigadores más escépticos, aquello era una pista clara de contaminación cultural. El 6 de septiembre de 1968, el periódico Abc dio una página entera a la aparición de un ovni durante dos horas en la Gran Vía de Madrid que había causado un importante atasco al ser observado por miles de personas.
Investigación del caso El autor de la nota original «Fútbol con extraterrestres», Aleksandr Mosolov, no era periodista. En el momento de redactar la noticia trabajaba como ingeniero en la fábrica aeronáutica de Vorónezh y desde su infancia se interesaba por los OVNIs. Según su propio testimonio, desde 1978 estudiaba fenómenos anómalos junto con un grupo de entusiastas. Aunque en el periódico aparecía como autor del artículo, Mosolov afirmó posteriormente que solo había entregado los borradores de sus conversaciones con los escolares a un periodista conocido, Oleg Stolyarov, y que pocos días después la noticia fue publicada.
El diario Komsomólskaya Pravda señaló que la información se había redactado únicamente a partir de los testimonios de los niños, sin ninguna verificación interna de los hechos, y que contenía errores evidentes. Por ejemplo, según Mosolov el supuesto incidente no ocurrió el 27 de septiembre, sino el día 23. Además, la referencia a «40 testigos adultos» apareció en el artículo publicado, aunque él sostuvo que esa cifra no procedía de sus notas. El único adulto que declaró haber visto un objeto extraño fue el teniente Serguéi Matvéyev, perteneciente al departamento policial del distrito de Vorónezh. En una entrevista telefónica afirmó que había observado «claramente un objeto volando en el cielo», que se desplazaba en silencio, a gran velocidad y a baja altura.