miniaturadeimagen|"Prohibido bailar swing", ilustración en exposición en el Foro Humboldt Los jóvenes del swing o «chicos swing» (), eran muchachos alemanes, en la década de 1930, que imitaban la última moda británica y estadounidense. Llevaban abrigos demasiado grandes, sombreros tipo hongo, paraguas negros y el pelo largo. Exaltados por la exuberancia del baile, tenían conocimientos enciclopédicos acerca del jazz.
La mayoría de ellos se consideraban apolíticos y el movimiento no puede ser considerado como un comportamiento de resistencia, pero su estilo de vida si cuestionaba simbolicamente los componentes de la ideología nacionalsocialista.
la lucha contra los "Swing-Boys" se hizo especialmente difícil a los nazis por no tener medios a nivel nacional y porque no se enfrentaron con una organización unificada, sino con grupos de amigos prácticamente no organizados.
Historia Antecedentes Jazz y Swing
thumb|220px|Josephine Baker actuando en el Folies Bergère (París, 1927) El jazz nace en Nueva Orleans a finales del , en el seno de una comunidad negra influida por los criollos franceses (cajunes). A partir de 1910 se inicia un intenso movimiento migratorio de la población afroamericana del Sur hacia las grandes ciudades norteñas —destacando Nueva York, Detroit, Washington D. C. y Chicago—, evitó que de ser un fenómeno local pasase a ser un fenómeno de masas que se verá acrecentado con el Harlem Renaissance entre las décadas de 1920 y 1930.
El 2 de octubre de 1925, se estrenó en París el musical "La Revue Nègre" con Josephine Baker, que más tarde se convertirá en espía francesa contra Alemania. La música del espectáculo fue compuesta por Spencer Williams y decorados de Miguel Covarrubias. El swing ganó en popularidad en la década de 1930. El nazismo mostró en un principio una postura ambivalente ante él: En un principio Estados Unidos no era un enemigo decadente y si más un objetivo deseable de lo que llegar a ser. En esa década ciertas marcas comerciales estadounidenses se estaban afianzando en el mercado germano, las bandas de swing tocaban en los locales del Kurfürstendamm y se podía comprar discos de jazz sin ningún problemas; incluso producidos por las discográficas alemanas. Aún habiendo ciertas prohibiciones aisladas la situación era más lasa. Incluso comenzada la guerra en las emisoras, incluida la "Soldatensender Weichsel", emisora de propaganda y de las tropas nazi; ponían música similar al jazz e incluso "verdadero" jazz con el fin de evitar que civiles y soldados sintonizaran al enemigo.
Berlín era considerada durante la década de 1920 como la capital del jazz. Estaba repleta de cabarets, salones de baile y cafés nocturnos que impulsaron la popularidad del jazz. Los locales estaban en su mayoría situados en Friedrichstraße y sus alrededores destacando Quasimodo, ElDorado, Die Katakombe y Wintergarten. En ellos se escucha momento jazz, se bailaba y conformaban un espacio de libertad para la crítica socio-política que con el tiempo estuvo dirigida hacia Hitler y sus acólitos. El ambiente que rodeaba al mundo del cabaret estaba regido por la libertad sexual y la promiscuidad, existiendo cabarets exclusivos para hombres, mujeres y transexuales. Los distintos espectáculos fueron tachados por los periódicos que eran "una mezcla de bosque primitivo y rascacielos; como su música, el jazz, con sus colores y ritmos. Ultramoderno y ultraprimitivo".</ref>
Música degenerada
Música degenerada (Entartete Musik en alemán) fue la etiqueta que le aplicó en la década de 1930 por el gobierno de la Alemania nazi a ciertas formas de música que a su juicio eran dañinas o decadentes. Esta formaba parte de lo que el gobierno llamó arte degenerado (Entartete Kunst) y que llegaron a que dichas expresiones artísticas intentaran ser aisladas, desacreditadas o prohibidas. Aunque el criterio para etiquetar la música y el arte en general era más bien arbitrario, Hitler en su Mi Lucha copia casi literalmente El judaísmo en la música de Richard Wagner. Entre las características que debía tener ese arte, según el nazismo, se encontraban que pudiese ser extranjera, realizada por comunistas o judíos, pacifista, capitalista, pesimista o afeminada.
En septiembre de 1933, en un esfuerzos de las autoridades nazis para regular, dirigir y censurar el arte con la intención de crear "una cultura total" como lo denominó George Mosse, la Cámara de Cultura del Reich, organización formada por las Cámaras de Cine, Música, Teatro, Prensa, Literatura, Bellas Artes y Radio, se dedicó a supervisar y regular todas las facetas de la cultura alemana. Las artes fueron utilizadas con un trasfondo propagandista con las que glorificar la comunidad, la familia, la vida rural y el heroísmo en el campo de batalla. Además intentaron dar ejemplos de las "virtudes alemanas" como la laboriosidad, la abnegación y la pureza racial aria. En música, se promovieron las obras de Richard Wagner, Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven y Anton Bruckner. Fueron prohibidas, además del jazz o el swing, "música americana negro-judía de la selva" en palabras de Goebbels, las obras clásicas de autores judíos como Felix Mendelssohn y Gustav Mahler.
La revista oficial de la Sturmabteilung (SA), Der SA-Mann, calificó en exposiciones que realizaron, inauguradas a partir del 19 de julio de 1937, dicha música como "espeluznantes frutos de una humanidad degenerada y de una generación patológica de artistas".
El 31 de mayo de 1938, entraba en vigor la Ley de Confiscación de Productos Artísticos Degenerados.
Exposición de Música degenerada en Düsseldorf (1938)
Tras la exposición celebrada en Múnich en julio de 1937 que abarcaba todas las artes en general, el 24 de mayo de 1938 y dentro de los eventos de las Jornadas Musicales de Reich, se inauguró en el Museo Palacio de Arte de Düsseldorf la exposición titulada Entartete Musik (Música degenerada). La exposición fue concebida y realizada por el director cultural del régimen Hans Severus Ziegler. Se trató de una exposición más controvertida que no recibió tanta publicidad y tuvo poca repercusión. Además fue boicoteada por muchos músicos y compositores alemanes, incluso los que formaban parte del Partido. En dichas jornadas se asentaron lo que Goebbels y Richard Strauss llamaron "los 10 principios de la creación musical alemana". En dichos principios se llamaba al respeto de los músicos del pasado, siempre que no fueran judíos, que la naturaleza de la música se basa en la melodía y la prohibición del jazz y la música atonal de por ejemplo la Moderna Escuela de Viena.
El propio Ziegler ideó un folleto que se repartía al entrar y que junto lo expuesto debía "provocar una clara decisión para la música, así como para el arte: lo que estaba y está enfermo, insalubre y es altamente peligroso en nuestra música debe ser eliminado".
El cartel de la exposición fue obra de Ludwig Tersch a la manera de como se creaban los franceses anunciando las obras de Josephine Baker y otras celebridades de la época. En él se representa una caricatura del personaje principal de la ópera de jazz de Ernst Krenek "Jonny spielt auf". Se le representó con una argolla en la oreja con el ánimo de representar el salvajismo intrínseco de los negros y con una estrella de David que representaba que todo lo no nazi era un arma de los judíos. Las obras de carácter visual de la exposición consistieron en fotografías, retratos, pinturas y carteles destinados a mostrar el carácter infrahumano de los músicos que en ellos se representaban y la inferioridad de sus obras.
Las críticas al jazz venían derivadas de lo escrito en la revista alemana Melos por el músico estadounidense Henry Cowell en la que afirmaba que los fundamentos del jazz son la síncopa y los acentos rítmicos del negro y su modernización era obra de judíos neoyorquinos por lo que el jazz es música negra vista a través de los ojos de los judíos. Además entre sus críticas se encontraban el "uso gratuito de la síncopa", las "orgías de tambores", el "libertinaje artístico" y "semilla de corrupción en la expresión musical" con "formas de danza indecentes".
El presidente de la Reichsmusikkammer, Peter Raabe, acabó dimitiendo en mayo de 1939 en protesta por la exposición que acabó antes de lo previsto.
Jazz bajo el régimen thumb|Peter Kreuder actuando en Katholieke Radio Omroep (1959)
Durante el régimen, según estimaciones de Harry Wilde aproximadamente tres millones de alemanes oían jazz y swing clandestinamente. Los enfrentamientos debido al jazz entre Rosenberg y Goebbels fueronuna constante. El primero de ellos quería su prohibición total y ello llevó a numerosas prohibiciones locales por parte de los Gauleiter. Sin embargo, Goebbels quería utilizarlo con fines propagandísticos.
Las críticas nazis estaban dedicadas al baile por ser salvaje y que con su llegada al poder crean una alternativa de la mano de Walter Carlos y Walter Bransen (el "Marschfoxtrott» o el «Deutschländer") que resultó ser un fracaso. Además se intentó crear un jazz que careciese de música sincopada dando normas específicas para ello a las orquestas ligeras y bandas de baile. Entre ellas la prohibición del jazz hot en el tempo, de interpretaciones solistas, del scat, de instrumentos ajenos al espíritu alemán, el uso de sordinas o el uso del contrabajo sin arco. Entre los compositores del jazz nacional destacaron Barnabás von Géczy, Peter Kreuder y Theo Mackeben.
Joseph Goebbels ordena en 1935 la clausura del Die Katakombe, famoso por sus espectáculos críticos con Hiler y el NSDAP.
thumb|"Lord Hee Haw, Jefe Charlatán" de la película de propaganda animada Tokio Jokio (1943) La solución de Hitler la tenía el sistema de organizaciones militares y paramilitares del Partido que ejercería un control total sobre la juventud alemana y les impediría desviarse. Hitler en el discurso en Reichenberg (Actual Liberec, República Checa), del 2 de diciembre de 1938, anunció las siguientes medidas: Incorporar a la juventud a la Jungvolk a la edad de 10 años para poder aprehender el espíritu alemán puro. A los 14 años pasarían a formar parte de las Juventudes Hitlerianas. De ahí pasarían a formar parte de las filas del Frente de otras organizaciones ( el Arbeitsfront, la Bund Deutscher Mädel, las Sturmabteilung, las Schutzstaffel, la NSKK, etc) de las que formarían parte un máximo de 2 años para volver al Arbeitsfront durante 6 meses en el caso de no haberse convertido en "verdaderos nacionalsocialistas". Si aun así seguían conservando "vestigios de conciencia de clase o desinterés por la identidad alemana eran mandados a la Wehrmacht durante un periodo de 2 a 4 años más para ser reincorporado a las anteriores organizaciones que fuese "idóneas para protegerlos del más mínimo alejamiento de la voluntad alemana" y "De esta manera, no vivirán libremente al servicio de Alemania durante el resto de sus vidas".
En marzo de 1941, las autoridades crean el programa radiofónico Llamada de Alemania y a la banda Charlie and his Orchestra con el fin de emitir en onda corta jazz para los británicos con letra creada por el Ministerio del Reich para la Ilustración Pública y Propaganda. El programa estaba conducido por William Joyce, conocido como Lord Hee Haw despectivamente por los británicos, y en él se mezclaba dicho jazz, con noticias de ambos frentes. Fue bastante popular en Gran Bretaña gracias a que el propio Joyce leía cartas de los prisioneros. Tras la declarar la guerra a Estados Unidos se hizo extendible a dicho país y a los campos de prisioneros.
thumb|Ghetto Swingers tocando en una película de propaganda (1944)