José María Narváez (Cádiz, España 1768Su fecha de nacimiento varía según los distintos documentos históricos, pero el historiador Jim McDowell ha establecido que fue en 1768. Datos sobre el nacimiento y muerte de: - Guadalajara, México, 4 de agosto de 1840) fue un oficial naval, explorador y navegante español que es conocido sobre todo por su trabajo en el noroeste del Pacífico.

En 1788 participó en una expedición a las costas de Alaska que logró confirmar la presencia rusa en la región y, en 1791, como comandante de la goleta Santa Saturnina, encabezó la primera exploración europea del estrecho de Georgia, incluyendo un desembarco en la región de Sunshine Coast de la Columbia BritánicaLittle, Gary. "José María Narváez: European Discoverer of the Sunshine Coast" y una entrada en aguas del Burrard Inlet (aunque no llega a su interior), el sitio de la actual Vancouver, Columbia Británica.

Biografía Inicios de su carrera

Narváez sentó plaza en la Real Compañía de Guardias Marinas, en 1782. En ese año ya estaba en el mar y participando en un combate naval.

En 1784, Narváez fue a la Nueva España y su primer destino fue La Habana. Durante tres años sirvió a bordo de buques de suministro, trabajando en los puertos de Veracruz, Nueva Orleans, Matanzas, Campeche, Roatán y Trujillo. En noviembre de 1787, fue ascendido a «segundo piloto habilitado» y reasignado a San Blas, en ese momento la principal base naval española en la costa oeste del actual México. Llegó a principios de 1788 y al mes navegó hacia el norte, como piloto de Gonzalo López de Haro (antes de 1788 – 1823) en el San Carlos.

El viaje a Alaska (1788)

En respuesta a la actividad de Rusia en Alaska, el gobierno español empezó a enviar buques para investigar y hacer valer su soberanía. El esfuerzo se basaba casi enteramente en el puerto de San Blas. En marzo de 1788 fueron enviados en una campaña de reconocimiento dos barcos al norte, el Princesa, al mando de Esteban José Martínez (1742-98), y el San Carlos, comandado por Haro. Narváez navegaba de nuevo a bordo del San Carlos, otra vez como piloto de Haro. Los barcos llegaron en mayo al Prince William Sound, en la costa sur de la actual Alaska, y pronto descubrieron evidencias de la actividad rusa en el comercio de pieles. En junio, Haro salió al oeste con el San Carlos hasta la isla de Kodiak y los españoles comerciaron con un grupo de nativos que se acercaron a la nave en doce canoas, llevando pedazos de papel con escritura rusa, al parecer, vales de pago, que Haro adquirió por intercambio, ansioso de tener pruebas irrefutables de la actividad de Rusia en la región.

El 30 de junio de 1788, Haro envió a Narváez en un bote a investigar un puesto de Rusia en la bahía de Tres Santos, en la isla de Kodiak. Narváez encontró el puesto, convirtiéndose en el primer español en entrar en contacto con un gran contingente ruso en Alaska. El comandante ruso, Evstrat Delarov, acompañó a Narváez al San Carlos, donde le dieron un barril de vino y otros regalos. Haro y Delarov conversaron largamente y Delarov le informó de que había siete puestos comerciales rusos, con un total de unos 500 hombres, en la costa entre Unalaska y el Prince William Sound. También le proporcionó un mapa ruso con la localización de los mismos y las costas de esa zona y le contó que un barco ruso iba hacia el sur a lo largo de la costa cada año, hasta alcanzar el estrecho de Nutca, en la costa occidental de la isla de Vancouver, y de que al año siguiente intentarían ocuparlo. Después Narváez llevó de regreso a Delarov a su puesto de avanzada. Narváez regresó al San Carlos y Haro regresó al este, a reunirse con Martínez en la isla Sitkinak, una de las islas del archipiélago Kodiak.

Usando la información obtenida por Narváez, la expedición salió en dirección suroeste hasta llegar a la isla de Unalaska, una de las islas Aleutianas, donde había encontraron uno de los puestos. Que Delarov había exagerado la fuerza de los rusos se puso de manifiesto ya que les había dicho que 120 rusos vivían allí, pero los españoles descubrieron que Potap Kuzmich Zaikov era el único ruso, ya que el resto eran aleutianos.Alaska: An American Colony, pp. 74-75. Martínez llegó el 29 de julio y Haro el 4 de agosto. Martínez y otros hombres llegaron a tierra y se quedaron en el puesto, a quienes proporcionaron suministros de alimentos y vino. Zaikov dio a Martínez tres mapas que comprendían la región de las islas Aleutianas. También confirmó que los rusos tenían previsto tomar posesión del estrecho de Nutca el siguiente año.

Martínez era propenso a ataques de excesiva agresividad y tenía problemas continuos con sus oficiales y marineros, incluidos Haro y Narváez. Mientras estaban en Unalaska, Martínez había detenido temporalmente a Haro, un tiempo en el que Narváez quedó al mando de la San Carlos. Haro fue repuesto en el mando antes de que la expedición saliese de Unalaska el 18 de agosto de 1788. A los tres días, los dos barcos perdieron el contacto y navegaron hacia el sur por separado. Las órdenes de Haro eran reunirse con Martínez en Monterey, California, pero en el camino Haro, con el apoyo de Narváez y los otros pilotos, declaró que su barco ya no estaba bajo el mando de Martínez. Navegaron de regreso al puerto de San Blas por su cuenta, llegando el 22 de octubre de 1788. Martínez, que pasó un mes en Monterrey esperando a Haro, no llegó a San Blas hasta diciembre, y se encontró frente a cargos de liderazgo irresponsable. Sin embargo, Martínez recuperó el favor y fue puesto a cargo de una nueva expedición para ocupar el estrecho de Nutca antes de que lo hicieran los rusos.

Haro y Delarov conversaron largamente. Delarov informó a Haro de que había siete puestos de Rusia en la costa entre Unalaska y el Prince William Sound y que un barco ruso iba hacia el sur a lo largo de la costa cada año, hasta alcanzar el Nootka Sound, en la costa occidental de la isla de Vancouver. Esta última información fue muy probablemente una invención destinada a intimidar a los españoles. Que Delarov había exagerado la fuerza de los rusos se puso de manifiesto cuando los españoles continuaron su viaje y visitaron Unalaska: delarov le había dicho a Haro que 120 rusos vivían allí, pero los españoles descubrieron que Potap Zaikov era el único ruso, ya que el resto eran aleutianos.[6

La expedición al estrecho de Nutca (1789) 250px|thumb|El fuerte de San Miguel, en San Lorenzo de Nutca. A pesar de la animadversión entre Martínez y Haro, se les ordenó a ambos navegar juntos en 1789, esta vez para tomar posesión del estrecho de Nutca. Una vez más Narváez sirvió como piloto de primera y segundo de Haro al mando de la San Carlos. Los dos barcos zarparon de San Blas el 17 de febrero y llegaron a la isla de Nutca el 5 de mayo de 1789. Allí encontraron tres barcos mercantes, uno inglés y dos estadounidenses. Tres barcos ingleses más llegaron durante el verano, uno de ellos, el Northwest America, que había sido construido por John Meares en el estrecho de Nutca el año anterior. Martínez, en su esfuerzo por afirmar la soberanía española, se apoderó de la nave.

El 21 de junio, Martínez despachó a Narváez en el capturado Northwest America (rebautizado como Santa Gertrudis la Magna, y más tarde, como Santa Saturnina) a explorar las tres entradas al sur del estrecho de Nutca —el Clayoquot Sound, el Barkley Sound y el estrecho de Juan de Fuca—. Narváez navegó más de 25 leguas (alrededor de 105 kilómetros) en el interior del estrecho de Juan de Fuca. Solo unos pocos no-nativos habían entrado en el estrecho en esa época, y ninguno de ellos había llegado tan lejos como Narváez. A principios de julio, estaba de vuelta en el estrecho de Nutca. Su informe a Martínez recomendaba como un buen fondeadero Port Renfrew.

Mientras Narváez estuvo ausente en esa misión, Martínez realizó una elaborada ceremonia de posesión en Nutca y poco después tuvo lugar una pelea con el capitán británico James Colnett, que fue encarcelado, y varios barcos ingleses y sus tripulaciones incautados. Estos acontecimientos culminaron en una gran crisis internacional. Martínez obligó a un grupo de obreros chinos capturados a construir el fuerte de San Miguel y otros edificios. En julio, poco después de que hubiera regresado Narváez, Martínez capturó de nuevo otro barco inglés recién llegado, el Princess Royal, lo que llevó a un incidente en el que el jefe de los Nuu-chah-nulth (los nutca), Callicum, hijo del jefe Macuina, fue tiroteado y murió.

Martínez creía que el estrecho de Juan de Fuca era la entrada del legendario Paso del Noroeste y por lo tanto lo consideraba de extrema importancia estratégica. El 27 de julio, Martínez puso a Haro y Narváez al mando de la San Carlos y del capturado Princess Royal y los envió de regreso a San Blas con la noticia. Llegaron a finales de agosto de 1789. En octubre, Martínez evacuó completamente el estrecho de Nutca y regresó el mismo a San Blas, con sus prisioneros y las naves capturadas.

La reocupación de Nutca (1790)

A finales de 1789 se hizo cargo de la Nueva España un nuevo virrey, Juan Vicente de Güemes Pacheco y Padilla, 2º conde de Revillagigedo (1740-99), quien junto con Juan Francisco de la Bodega y Quadra (1743–94), el comandante naval de San Blas, hizo grandes esfuerzos para mejorar el poder de España en el Noroeste del Pacífico. Una de las primeras tareas fue enviar otra expedición para volver a ocupar el estrecho de Nutca. Quadra cargó toda la artillería que pudo encontrar en la fragata Concepción, en el San Carlos y en el barco capturado inglés, el Royal Princess, que pasó a llamarse Princesa Real. Francisco de Eliza (1759-1825) iba al mando de la Concepción y de toda la expedición en su conjunto, y fue nombrado comandante de Nutca. Salvador Fidalgo (1756-1803) estaba al mando de la San Carlos, y Manuel Quimper de la Princesa Real. Martínez, caído en desgracia y chivo expiatorio, iba como oficial sin rango y sin responsabilidad. Los tres barcos de Eliza zarparon de San Blas el 3 de febrero de 1790. A principios de abril, dos fragatas se unieron a la flota: la Princesa, comandada por Jacinto Caamaño, con Narváez como piloto, y la Aranzazu, a cargo de Juan Bautista Matute. Era la mayor fuerza española enviada hacia el norte hasta ese momento.

Eliza llegó a Nutca el 4 de abril de 1790, y no encontró ningún barco presente. Los nativos Nuu-chah-nulth, alertados por los acontecimientos del verano anterior, se habían trasladado a un lugar más seguro. Después de volver a ocupar el fuerte de San Miguel y otros edificios, Eliza envió dos expediciones de exploración. Fidalgo exploró hacia el norte hasta Alaska en el San Carlos, mientras que Quimper, con López de Haro y Juan Carrasco como pilotos, exploraba el estrecho de Juan de Fuca, con la Princesa Real. Ambas naves fueron incapaces de volver a Nutca y en su lugar regresaron a San Blas. Eliza no supo de sus descubrimientos hasta el año siguiente. Después de que estos barcos habían dejado Caamaño, con Narváez, arribó la Aranzazu. Se quedaría bajo el mando de Eliza los siguientes dos años, participando en diversos viajes de exploración.

Las exploraciones de 1791 250px|thumb|Vista de la isla de vancouver, bordeada en su parte suroriental por las auas del estrecho de Juan de Fuca y el estrecho de Georgia, unas complejas aguas que Narváez fue el primer europeo en explorar.