miniatura|300px|Principales Cañadas Reales de Castilla y sus equivalentes en los otros reinos españolesN.º 4: Cañada Real Leonesa Oriental
300px|miniatura|Rebaño de ovejas merinas. La Cañada Real Leonesa Oriental es una cañada real, con una longitud de alrededor de 700 km., que tiene su inicio en la zona de la Montaña de Riaño en la provincia de León y su final en Montemolín al sur de la provincia de Badajoz, perteneciente al Priorato de San Marcos de León, en la antigua Provincia de León de la Orden de Santiago, atravesando parte de las provincias de Palencia, Valladolid, Segovia, Ávila, Toledo y Cáceres.
Tramo leonés El ramal principal de la Cañada se inicia en los puertos de Tarna y Ventaniella, al norte de los pueblos de Maraña y La Uña, en el límite con Asturias. El extremo de Valdeburón nombre con el que se conoce el amplio valle que organiza el Esla en su cabecera, se encuentra dividido en dos espaciosas cuencas, Valdosín y Riosol, rodeadas en sus alturas por pastos de merinas. El puerto de la Ventaniella en Valdosín, atravesado por una antiguo camino carretero que cayó en desuso tras habilitar para coches el puerto de Tarna en Riosol, puede considerarse como el remoto nacimiento de la Cañada. Presidiendo la escena la pirámide calcárea de peña Ten, enfrente hacia el sur el elevado macizo del Mampodre.
Paralelo a Valdosín, el valle de Riosol se inicia en el puerto de Tarna y su pradería pertenece a la Merindad de Valdeburón. En la cabecera de Riosol se encuentra la Ermita de Nuestra Señora, cuya romería se celebra el 15 de agosto. La Cañada inicia su andadura por confluencia de dos ramales que se juntan en Lario. Uno de ellos comienza en los puertos situados en el valle de Valdosín, pasa por el valle y puerto de la Horcada de La Uña y por el lugar de La Corra, baja al pueblo de Polvoredo, lo atraviesa, va un corto trecho por la carretera actual y se desvía a la derecha atravesando el arroyo que viene de Polvoredo en el lugar conocido como Puente de San Roque.
El otro ramal recoge el ganado de los puertos situados en los alrededores del pueblo de Maraña. Los rebaños bajan al citado pueblo, lo cruzan y llegan hasta el margen derecha del Esla, al lado de la carretera actual por la que descienden hasta Acebedo. Desde aquí se dirige a Lario y después hacia Burón, donde los ganados pasaban habitualmente la primera noche. El pueblo de Burón fue cabeza de la Merindad de Valdeburón, comunidad de pueblos gobernados por un merino o adelantado. Dos tercios de Burón han sido demolidos por estar afectados por la cola del pantano de Riaño. A la salida de Burón, la Cañada queda cortada en una longitud de 15 km por la inundación de todo el valle y los pueblos por donde pasaba: Éscaro, La Puerta, Riaño, Pedrosa del Rey y Salio. 270px|miniatura|derecha|Carnero merino.
Los rebaños que pastaban en los puertos de Tierras de la Reina (tramo oriental del Esla) y Valle de Valdeón, en el límite de Asturias, Cantabria y Palencia, frecuentemente se incorporaban a la Cañada en Pedrosa del Rey. Sin embargo, existía un cordel más directo que empalmaba con la Cañada en tierras de Palencia. Abandonaba el valle del Esla en Barniedo de la Reina, subía a Las Calares y por el Campo de Sosa y el alto del Puerto de Picones, alcanzaba el pueblo de Besande. Desde allí por Velilla del Río Carrión, Ermita del Cristo de la Cinta, Guardo y Ermita del Cristo del Amparo, donde se incorporaba a la Cañada Real entre San Pedro Cansoles y la Venta de San Roque. Este recorrido se hacía en algo más de tres jornadas y evitaba el rodeo de ir a Prioro. En tierras de la Reina, en la cuenca alta del Yuso, destaca el pueblo de Portilla de la Reina, que alquilaba 16 puertos de merinas, arrendados durante más de 60 años seguidos por la Cabaña de Perales. También son importantes por sus numerosos puertos, los pueblos de Llánaves de la Reina y Barniedo de la Reina. Una vez pasado el puente de piedra de Pedrosa del Rey, la Cañada retrocede por la margen izquierda del río. Al poco salva un pequeño arroyo por medio de una alcantarilla (construcción) de sillería de origen romano, pasa junto a la Ermita de San Bartolomé, por el pueblo de Salio (hoy en ruinas) y por la Fuente Ecribida, remontando la cuesta que abandona el Esla a través del hermoso hayedo de Salio. Los rebaños llegan al Alto del Pando, límite entre las cuencas del Esla y Cea.
La Cañada desciende por el Collado de la Cruz hacia Prioro. En algunos lugares cañada y calzada romana se confunden. Por el pontón de Ceresedos se cruza el arroyo de la Fuente del Pescado, que se considera el nacimiento del río Cea. Desde Prioro, la Cañada continua por la vega del Cea, junto a la carretera que va a Tejerina. Cruza el Puente Albao (Puente del Vado) sobre el arroyo de Tejerina y comienza la subida hacia Las Lomas ya en Villalmonte pasando antes por la majada de Cerredo. Con el nombre de Las lomas o La Loma se conoce el monte que hace de linde entre Prioro y Villalmonte , que a su vez es el monte divisorio entre el río Cea y su afluente el río Tuéjar. De la Cañada Real se desvía en Las Lomas y descendiendo por tierras de Villalmonte un cordel hacia el sur, que pasando sucesivamente por los pueblos de El Otero de Valdetuéjar, Valle de las Casas, Corcos, Llamas de Rueda y Villaverde la Chiquita, alcanza El Burgo Ranero. También de Las Lomas por tierras de Villalmonte se desvía otro cordel que alcanza los puertos de la cabecera del río Porma, pasando por el pueblo de La Red de Valdetuejar, Collado de Aviados, Collada de las Cruces los Castros de Mental y el puerto de Cabreros, desde donde desciende a Remolina, en el valle del Esla. Una vez alcanzado el alto de Las Lomas, la Cañada gira a la izquierda y sigue la cuerda del monte para descender más adelante ya en término de Valderrueda hacia la carretera en la margen derecha del Cea, cerca de la Ermita de Santa María de Vega, enfrente de Valderrueda. La Cañada desciende hasta Soto de Valderrueda y cruza el río antes del pueblo. A la salida se conserva una formación de robles centenarios con disposición dispersa en forma de dehesa, donde los rebaños también solían hacer noche. Desde aquí sigue por el monte a Cegoñal, cruza el pueblo, atraviesa la vía estrecha del tren (ferrocarril de León a Bilbao), para acompañarle durante un trecho, desciende de nuevo y pasa a medio kilómetro al oeste de Valcuende , último pueblo, ya casi abandonado de la provincia de León.
Tramo palentino
La conquista de Extremadura por el rey Leonés Fernando II, con la decisiva colaboración de las nuevas órdenes militares cristianas, hacia 1170 unificó las tierras que desde antiguo llevaban a cabo una ganadería trashumante norte sur, desde las dehesas de Extremadura hasta las montañas de Palencia y León. Esta ganadería probablemente la habían llevado a cabo los bereberes durante los siglos y , luego los “pardos”, cristianos de la frontera Extremaduriii. Según Reyna Pastor, ya en el , existieron entre el Sistema Central y las montañas de León y Castilla, rutas de transhumancia, por las que circulaban ganados de los Centros monásticos y de las grandes villas y ciudades catedralicios. El extremo entonces estaba en el Duero y el Sistema Central, hasta que llegaron y ocuparon el valle del Tajo. En 1273 Alfonso VII otorgó privilegios a los miembros del Honrado Concejo de la Mesta, heredera y engrandecedora de toda esta tradición.
Ocho décadas antes, en los confines de los términos de Saldaña y Ledigos (Palencia), tras un conflicto por las áreas comunales ganaderas de Ledigos y pueblos de alrededores (Villambroz, Ledigos, Lagartos, Villa Gatón, despoblado en Villarrobejo, en 1194 a finales del : “fasta aquel viso era término de Ledigos pora lavrar et rozar et paçer, et en término de Saldana avien a pacer et tornar con sol en so término.” y también RUBIO GARCÍA, Del Latín al Castellano, en las escrituras reales, Universidad de Murcia, 1981 Quiere decirse que entonces hasta allí podían los de Saldaña llevar sus rebaños estantes, al cabo de un día, mientras que más allá había rebaños durante más tiempo: este es, en nuestra opinión, el origen de este tramo palentino de la Cañada Real, como ruta pecuaria de más amplio recorrido que el de una jornada. Así se institucionalizó a fines del una nueva vía pecuaria que recorre de norte a sur estos territorios: La Cañada Real Leonesa Oriental.
La Cañada entra en Palencia, rozando apenas el pueblo de San Pedro Cansoles. Desde allí cruza después varios valles antes de subir definitivamente al páramo repoblado en parte de pinares que la enmarcan hasta cerca de Villambroz. En un coro trecho penetra de nuevo en León y continua por los límites de ambas provincias por los pinares de Riocamba. En el Campo de Cansoles, se produce la unión con el ramal que procede de los puertos de Portilla y Llánaves en León, Pineda y Los Cardaños en el norte de Palencia. Desde el lugar de confluencia, una pista forestal, la acompaña hasa Villambroz. La Cañada se dirige hacia la Venta de San Roque (hoy arruinada) y a la laguna del Fresno que conserva agua aún en el estío, al lado de la Ermita de San Roque, reconstruida en 1988 por el pueblo de Fresno del Río.
En las proximidades del pueblo de Villota los pinares se tranfosman en campo de cereal. Cerca del pueblo aún se mantienen en pie tres o cuatro corrales para ovejas, de arquitectura tradicional de barro, de los 30 o 40 que llegó a tener. En el páramo de Palencia se mantiene íntegra la anchura inicial de las 90 varas -75 m-, y es respetada por los lugareños que la utilizan con sus rebaños estantes (ganados churros). desde Villambroz continua hacia el sur bordeando la linde de la dehesa de Bustosirio. A dos kilómetros a la izquierda queda el pueblo de Bustillo del Páramo de Carrión y la Cañada atraviesa perpendicularmente la "parva", nombre con el que se conoce al camino de peregrinos y antigua calzada romana que se dirige hacia Sahagún. Siguiendo el cauce de La Cueza se llega al Monte Carrión, perteneciente a la villa de Calzada de los Molinos. El monte está poblado de grandes ejemplares de encina y la Cañada adquiere notable anchura en sus proximidades. Se atraviesa la carretera y entre campos de cereales se llega al Valle de las Fuentes, con buenos pastos y agua abundante. En el ascenso cuando se salía de la dormida en el Valle de las Fuentes, con el cielo despejado y sin nubes en las montañas, los pastores divisaban ya las Peñas de Tejerina.
Desde allí la Cañada desciende hacia Castrillejo de la Olma, donde por entral en los regadíos del río Carrión el paisaje cambia radicalmente. Se deja el pueblo a la izquierda y se vadea La Cueza para continuar por su margen derecha. Después un cruce de carreteras, muy temido por su tráfico en los últimos tiempos de la trashumancia. A dos kilómetros a la izquierda está el Puente de Villoldo, donde viene a dar el cordel procedente de las montañas de Cervera de Pisuerga y Aguilar de Campoo cuya incorporación se produce en el antiguo caserío de Villafolfo. Continúa entre el regadío por la izquierda de la carretera hasta el pueblo de Perales -lugar de descanso-, que la Cañada atraviesa por el centro, por la actual carretera. Conserva una cantina antigua "El Mesón", venta de parada y fonda para carreteros y trashumantes.