Geza II (en latín, ; en húngaro, ; en croata, ; en eslovaco, ; c. 1130-31 de mayo de 1162) fue rey de Hungría y Croacia desde 1141 hasta su muerte. Era el hijo mayor de Bela II «el Ciego» y su esposa, Helena de Rascia. Cuando su padre murió, todavía era niño y comenzó a gobernar bajo la tutela de su madre y su hermano, Belos. Un pretendiente al trono, Boris Kolomanović —que ya había reclamado el trono húngaro durante el reinado de Bela II— capturó temporalmente Presburgo (Bratislava) con la ayuda de mercenarios alemanes a principios de 1146. En represalia, Geza —quien llegó a la mayoría de edad en el mismo año— invadió Austria y encaminó a Enrique II «Jasomirgott», margrave de Austria, en la batalla del Fischa.

Aunque las relaciones germanohúngaras se mantuvieron tensas, no hubo enfrentamientos importantes cuando los cruzados alemanes marcharon por Hungría en junio de 1147. Dos meses más tarde, Luis VII de Francia y sus cruzados llegaron y eran acompañados por Boris Kolomanović quien intentaba aprovechar este viaje para regresar a Hungría. Luis VII rechazó entregar a Boris al rey húngaro, pero evitó que el pretendiente entrara en contacto con sus partidarios en Hungría y lo llevó hasta Constantinopla. Geza se unió a la coalición que Luis VII y Roger II de Sicilia formaron contra Conrado III de Alemania y el emperador bizantino Manuel I Comneno. Los primeros sajones de Transilvania vinieron a Hungría durante el reinado de Geza. Los caballeros de Europa occidental y los guerreros musulmanes de la estepa póntica también se establecieron en ese país en este período. Incluso el rey permitió a sus soldados musulmanes tomar concubinas.

Géza intervino al menos seis veces en los conflictos internos de Kiev en nombre de Iziaslav II, ya sea enviando refuerzos o llevando personalmente a sus tropas al Rus de Kiev entre 1148 y 1155. También libró guerras contra el Imperio bizantino en nombre de su aliados —incluidos los serbios de Rascia—, pero no pudo impedir que los bizantinos restauraran su suzeranía sobre ellos. Surgieron disputas entre Geza y sus hermanos —Esteban y Ladislao—, quienes huyeron de Hungría y se instalaron en la corte del emperador Manuel en Constantinopla. Geza apoyó al emperador teutón Federico I «Barbarroja» en su conflicto con la Liga Lombarda enviándole tropas auxiliares entre 1158 y 1160. Después de que los cardenales que apoyaron a Barbarroja eligieron al papa Víctor IV, Geza reconoció su legitimidad en 1160, pero un año después cambió de bando y firmó un concordato con el oponente de Víctor IV, el papa Alejandro III. Antes de su muerte, Geza creó un ducado infantado independiente para su hijo más joven, Bela.

Primeros años Nació en 1130. Fue el primogénito de Bela II «el Ciego» —primo de rey Esteban II— y Helena de Rascia. El padre de Geza fue cegado junto con su padre, Álmos, en los años 1110 por órdenes del padre de Esteban II, el rey Colomán, que quería asegurar la sucesión de su hijo. Cuando Geza nació, sus padres vivían en una propiedad que el rey Esteban II les había concedido en Tolna. El padre de Geza le sucedió en la primavera de 1131. Ese mismo año, la reina Helena llevó a Geza y su hermano menor Ladislao a una asamblea celebrada en Arad, donde ordenó la masacre de sesenta y ocho nobles «por cuyo consejo habían cegado al rey», según la Crónica iluminada (Chronicon Pictum).

Reinado Regencia (1141-1146) miniaturadeimagen|El joven príncipe Geza (miniatura de la Crónica iluminada).El rey Bela II murió el 13 de febrero de 1141 y Geza lo sucedió sin oposición. A los once años, fue coronado rey el 16 de febrero. Durante su regencia, su madre y su hermano Beloš gobernaron el país en los primeros años de su reinado.

Una de las primeras cartas de Geza, publicada en 1141, aprobó los privilegios de los ciudadanos de Spalato (Split) en Dalmacia. En el documento, Geza usó el estilo «por la Gracia de Dios, rey de Hungría, Dalmacia, Croacia y Rama». Según el historiador Paul Stephenson, las ciudades de Dalmacia central —incluyendo Sebenico (Šibenik) y Tragurio (Trogir)— aceptaron la suzeranía húngara luego de una invasión en c. 1142. Las tropas húngaras ayudaron al príncipe Volodímirko de Hálych —quien fue aliado del padre de Geza contra el pretendiente Boris— cuando el gran príncipe Vsévolod II de Kiev invadió Galitzia en 1144. Aunque los auxiliares húngaros «no tenían utilidad alguna», según el Códice ipatiense, el gran príncipe no pudo ocupar el principado de Volodímirko.

Boris era hijo de Eufemia de Kiev —la segunda esposa del rey Colomán— a quien el monarca la expulsó por adulterio antes del parto. Según el cronista Otón de Frisinga, Boris se acercó a Conrado III de Alemania en busca de ayuda contra Geza a finales de 1145. Por recomendación de Ladislao II de Bohemia, el monarca alemán autorizó a Boris a reunir un ejército de mercenarios en Baviera y Austria. Boris invadió Hungría y tomó la fortaleza de Presburgo (Bratislava). Las fuerzas reales impusieron inmediatamente un bloqueo en el fuerte y convencieron a los mercenarios de Boris de rendirse sin resistencia a cambio de una compensación monetaria.

Los húngaros culparon a Conrado III por el ataque de Boris y decidieron invadir el Sacro Imperio Romano Germánico. Antes de cruzar el río Lajta (Leitha), que marcaba la frontera occidental de Hungría, Géza (de 16 años) se ciñó con una espada en señal de su mayoría de edad. El 11 de septiembre, en la batalla del Fischa, el ejército húngaro al mando de Geza y Belos derrotaron a las tropas alemanas lideradas por Enrique II «Jasomirgott», margrave de Austria.

Marcha de los cruzados por Hungría (1146-1147) miniaturadeimagen|upright=.75|Conrado III y los cruzados alemanes llegan a Hungría (Crónica iluminada).Geza se casó con Eufrosina —hermana del gran príncipe Iziaslav II de Kiev— en el segundo semestre de 1146. Las relaciones germanohúngaras se mantuvieron tensas mientras Boris trataba de aprovechar la decisión de Conrado III de dirigir una cruzada a Tierra Santa a través de Hungría. Sin embargo, el rey húngaro sabía que «podía conquistar más fácilmente con el oro que con la fuerza, echó mucho dinero a los alemanes y escapó así de un ataque de ellos», según el cronista Odón de Deuil. Los cruzados alemanes marcharon por Hungría sin incidencias importantes en junio de 1147.

La Crónica iluminada relata que algunos nobles húngaros dijeron sobre Boris: «si pudiera entrar en el reino, muchos le tomarían por su señor y, abandonando al rey, se unirían a él». Boris convenció a dos nobles franceses para que le ocultasen entre los cruzados franceses que siguieron a los alemanes hacia Tierra Santa. El rey Luis VII de Francia y sus cruzados llegaron a Hungría en agosto. Geza se enteró de que su rival estaba con los franceses y exigió su extradición. Aunque Luis VII rechazó esta demanda, mantuvo a Boris bajo custodia y «lo sacó de Hungría», según Odón de Deuil. Una vez fuera de Hungría, Boris se estableció en el Imperio bizantino.

Política exterior activa (1147-1155) Las disputas entre las potencias europeas condujeron a la formación de dos coaliciones a finales de los años 1140. Una de ellas fue formada por el emperador bizantino Manuel I Comneno y Conrado III contra Roger II de Sicilia, quien había invadido territorios bizantinos. Geza se unió a Roger II y sus aliados, entre ellos el rebelde príncipe alemán Güelfo VI y Uroš II de Rascia. En la primavera de 1148, el rey húngaro envió refuerzos a su cuñado el gran príncipe Iziaslav II contra el príncipe Vladímir de Chernígov. Los serbios de Rascia se rebelaron en 1149, lo que obligó al emperador Manuel I a interrumpir sus preparativos para una incursión al sur de Italia y decidió invadir Rascia en 1149. Según el panegírico del emperador bizantino —Teodoro Pródromo, las fuerzas húngaras apoyaron a los serbios durante la campaña del emperador. El Códice ipatiense dice que Geza se refirió a su guerra contra el emperador Manuel como una excusa por rehusarse a enviar refuerzos a Iziaslav II, quien había sido expulsado de Kiev pro Yuri Dolgoruki, príncipe de Suzdal. Los auxiliares húngaros apoyaron a Iziaslav II para reocupar Kiev a principios de la primavera de 1150, pero en poco tiempo Yuri Dolgoruki volvió a expulsarlo de la ciudad. En otoño, Geza dirigió su ejército contra Volodímirko de Hálych, quien era el aliado cercano de Yuri Dolgoruki. Capturó a Sanok, pero Volodímirko sobornó a los comandantes húngaros, quienes persuadieron al rey a abandonar Galitzia antes de noviembre.

Un «incontable ejército aliado [compuesto] de caballería húngara así como de heterodoxos chalisianos» había apoyado a los serbios en el mismo año, según el contemporáneo Juan Cinnamo, pero el ejército bizantino interceptó a las tropas unidas en el río Tara en septiembre. La victoria bizantina obligó a Uroš II de Rascia a reconocer la suzeranía del emperador. El emperador Manuel I lanzó una campaña de represalia contra Hungría y asoló las tierras entre los ríos Sava y Danubio. Asistido por tropas bizantinas, el pretendiente Boris también irrumpió en Hungría y devastó el valle del río Temes (Timiș). Geza acababa de regresar de Galitzia y no quería «involucrar a la fuerza húngara restante en la destrucción», por lo que demandó la paz. El tratado de paz fue firmado a finales de 1150 o principios de 1151.

miniaturadeimagen|izquierda|Geza se reúne con el rey Luis VII de Francia durante la segunda Cruzada (Crónica iluminada).La reunión personal del rey húngaro con Enrique II «Jasomirgott» contribuyó a la normalización de sus tensas relaciones en 1151. Envió refuerzos a Iziaslav II, quien volvió a ocupar Kiev antes de abril de 1151. Tres meses después, Volodímirko de Hálych derrotó a un ejército húngaro que marchaba hacia Kiev. Federico I «Barbarroja» —recién elegido rey de Alemania— exigió el consentimiento de los príncipes teutones para librar la guerra contra Hungría en la dieta imperial de junio de 1152, pero los príncipes denegaron la solicitud «por ciertas razones extañas», según Otón de Frisinga. Geza invadió Galitzia en el verano de 1152 y los ejércitos unidos del rey húngaro e Iziaslav II derrotaron a las tropas de Volodímirko en el río San, lo que obligó a este último a firmar un tratado de paz con Iziaslav II. El papa Eugenio III envió a sus representantes a Hungría para fortalecer la «fe y disciplina» de la Iglesia húngara. Geza prohibió a los enviados papales entrar en el país, lo que demuestra que su relación con la Santa Sede se había deteriorado.

En la primavera de 1153 planeaba invadir Paristrion, una provincia bizantina que limitaba con el Danubio inferior. Según Juan Cinnamo, Geza buscó venganza por la invasión de Manuel I de 1150; por otra parte, el cronista Miguel de Tesalónica escribió que el rey húngaro impidió al emperador bizantino su invasión del sur de Italia. Sin embargo, Manuel I fue informado de los planes de Geza y se dirigió al Danubio. Geza envió a sus representantes al emperador bizantino y un nuevo acuerdo de paz fue firmado en Sardica (Sofía, Bulgaria). De acuerdo con los términos del tratado, los bizantinos liberaron a sus prisioneros de guerra húngaros, según el testimonio de Abū Hāmid al-Gharnātī, un viajero musulmán de Granada que vivió en Hungría entre 1150 y 1153.