Las canciones de la guerra civil española fueron parte fundamental de la propaganda política de la época, escritas con profusas referencias para llegar de manera fácil y clara a sus públicos respectivos. Mientras que algunas fueron creadas para la guerra, otras hicieron uso de melodías tradicionales con nuevas letras y poemas. Difundidas rápidamente y eficientemente por la transmisión oral. En su momento se desconocía la autoría de muchas de ellas, inclusive cuando fueron escritas por poetas y compositores reconocidos como Lorca, Alberti, Brecht, Renn, Manuel de Falla Weinert o Petere.Requena Gallego, 2007, Prólogo (pp. IX-XVI).
Durante el conflicto, hubo música cantada por simpatizantes y combatientes de ambos bandos. Las tropas sublevadas, esencialmente constituidas por un ejército regular, tenían su propia tradición de música militar a la que se sumaron canciones falangistas, requetés o importadas de la Italia fascista, dando lugar a la cooficialidad de los Cantos nacionales. Entre los republicanos, se partía de la tradición cultural de la Segunda República Española y especialmente la constelación poética que fue la Generación del 27. A esto se añade que la victoria del Frente popular vio surgir entre la tropas, milicias y la población en la retaguardia un fervor popular plasmado en canciones republicanas y revolucionarias. Muchas de estas se siguen interpretando y permanecen en la memoria colectiva española, con un alcance internacional notable.Ante todo winnipeniano, La Nación (Colombia) 6/09//2009. Asimismo, hay un cierto número de ellas en otros idiomas que los de España, entonadas por voluntarios extranjeros como los de las Brigadas Internacionales.
En el frente, estas canciones servían para levantar la moral en las trincheras y barricadas, para difundir mensajes ideológicos y dar motivos para la lucha y el arrojo en la batalla. Cuando el enemigo estaba cerca, se podía reproducir música con fonógrafos o por radio como elemento de guerra psicológica. Servían también como elemento cultural para identificarse mutuamente según el origen o la afinidad política (liberales, anarquistas, socialistas, comunistas, entre los republicanos; fascistas, nacionalistas y católicos entre los sublevados). Fueron una de las herramientas más utilizadas con estos mismo objetivo, junto a la cartelería, la prensa, el cine y la fotografía.
Dificultades en la identificación
En el segundo, por una variedad de circunstancias, desde la búsqueda de superación de la censura franquista (en el caso de las canciones republicanas), pequeñas y sucesivas variaciones en la transmisión oral, arreglos para la edición de versiones discográficas, utilización en otros contextos sociopolíticos (como en las décadas de 1960 y 1970 en Latinoamérica, fundamentalmente en Chile y Argentina), entre otras.
Como suele ocurrir en casos de tradición oral, y especialmente en un caso de muy rápida efervescencia en reacción al conflicto, las letras aparecen y se transforman rápidamente formando distantas variantes. A modo de ejemplo, «Si me quieres escribir» se basa en una música anterior («A la derecha va el tercio») para, a partir de una hipoterica versión de Emilio Prados para finalmente adoptar dos otros nombres alternativos («Ya sabes mi paradero» y «El frente de Gandesa») con tres variantes como tercer verso: en el frente de batalla también entonado como Tercera Brigada Mixtao en el frente de Gandesa. Estas modificaciones orgánicas se adaptan a la coyuntura de quienes la entonan, sumandose a multitud de modificaciones menores traídas por el uso.
Cabe aclarar que la mayoría de las canciones fueron en sí mismas, modificaciones o apropiaciones de antiguas obras, normalmente con identificaciones políticas e ideológicas para españoles y corrientes revolucionarias (como el «Himno de Riego», «La Internacional» o «La Marsellesa»). A su vez, se suelen confundir canciones posteriores que remiten al período, con las propiamente contemporáneas, en especial las escritas por Chicho Sánchez Ferlosio y reversionadas por Joaquín Sabina, Quilapayún o Víctor Jara (entre varios artistas), como "Círculos viciosos", "Gallo rojo, gallo negro", "Por allí viene Durruti" y "La hierba de los caminos". Aquí podemos incorporar la versión musicalizada a posteriori del poema Vientos del Pueblo del poemario eponimoescrito por Miguel Hernández en 1937.
Canciones del bando republicano
Si bien algunos himnos en el sentido clásico fueron muy cantados, el corpus de canciones populares del bando republicano se compone de letras políticas asociadas a melodías fácilmente cantadas a capela por soldados y milicianos republicanos. Estas, si bien incluyen himnos oficiales como el de Riego o el de la Fuerza Aérea, son en su gran mayoría anónima o fruto de sucesivas alteraciones. Muchas llegan incluso a prestarse estrofas y formar distintos popurrís, con infinidad de variaciones menores. Formadas a través de intercambios entre unidades militares y tribus políticas, las difíciles condiciones de vida también llevaron a un sentimiento común de igualdad y abolición de los privilegios. Contrariamente a lo que se pueda concluir del ordenamiento ideológico de esta lista, había un cierto ideal antifascista que unía a los combatientes como un solo grupo, aun cuando no fuesen «republicanos» de por sí. La convivencia llevó a la mezcla transcultural de ritmos y tradiciones musicales.
Tras la derrota republicana, las canciones siguieron a cientos de miles de exiliados en Francia, Hispanoamérica y África. Sin embargo, la mayoría permanecieron bajo el exilio interior o volverían posteriormente. Bajo la dictadura, interpretar música republicana podía acarrear prisión política, pero aun así siguieron siendo circulando en ambientes familiares, clandestinos o estudiantiles. No pudiendo ser publicadas debido a la censura, siendo las grabaciones vendidas en el extranjero o de antes de la guerra, características por el siseo de los discos de 78 RPM, todo lo que dejó rastro. Fue en los años 70 cuando empezaron a aparecer nuevos álbumes y covers que dieron lugar a un renacimiento de música de los años 30 como canciones de protesta. Para entonces, algunas otras piezas fueron añadiéndose al repertorio del exilio como la famosa «Gallo rojo, gallo negro».
Canciones anarquistas miniaturadeimagen|133x133px|Bandera de las CNT-FAI, la principal organización anarquista de la guerra civil. «A las barricadas»: himno anarquista, versión de Valeriano Orobón Fernández sobre la base de «Varshavyanka 1905» (en castellano «La varsoviana»), canción compuesta en la cárcel por el poeta polaco Waclaw Swiecicki. Fue muy popular entre los afiliados de CNT y FAI convirtiéndose en su himno. «A las mujeres», que habla del empoderamiento de las mujeres y de que estas también tienen que ayudar en la guerra civil. «A la huelga» «Amarrado a la cadena» «Arroja la bomba», también llamada «Luchemos obreros». «En la plaza de mi pueblo»: adaptación de la melodía de «El café de Chinitas» de Federico García Lorca. «Hacia la revolución», en donde se habla de lograr la revolución social. «Hijos del pueblo», que también cuenta con una versión llamada «Salud proletarios». «Juventud». «Pot pourrí»: canción de 5 estrofas, en la primera, la letra y la melodía son originales; en la segunda, solo la letra es original y en el resto de estrofas (y en la melodía de la 2) la canción es «Si me quieres escribir, ya sabes mi paradero», a esto le da sentido el significado de popurrí, que significa serie de canciones o trozos de canciones unidas en una sola interpretación larga. «Viva la anarquía»: versión anarquista del himno de argentina. «Viva la FAI».
Canciones de las Brigadas Internacionales miniaturadeimagen|135x135px|Emblema de los brigadistas. «Bandiera rossa» (en español: Bandera roja), canción popular utilizada como himno por los socialistas y comunistas italianos, así como otros movimientos de izquierda. Es la canción de lucha italiana más conocida internacionalmente junto a «Bella ciao». La más difundida entre las varias versiones conocidas es la titulada «Avanti popolo», de la cual se cuenta con grabaciones históricas. Es la versión entonada por el Partido Comunista Italiano. «Canción del Jarama» (también llamada «El valle de Jarama») es un himno basado en una melodía del folclore anglocanadiense, «Red River Valley». Ensalza la acción del batallón Lincoln de voluntarios norteamericanos en la batalla del Jarama. «Freiheit» también conocida como «Spaniens Himmel» o «Die Thälmann-Kolonne», es una canción escrita en 1936 por el matrimonio alemán Gudrun Kabisch y Paul Dessau. «Himno de la Brigada Garibaldi» «Jamie Foyers» fue compuesta por Ewan MacColl en el período de 1937 a 1939. «Marcha de las Brigadas Internacionales» «No pasarán»: canción utilizada por la brigada internacional proveniente del reino de Yugoslavia. Tiene el mismo nombre que otra canción republicana, pero la melodía y la letra son totalmente distintas. «The Mackenzie-Papineau brigade», en honor al batallón Mackenzie-Papineau canadiense que combatió en la guerra civil española.
Canciones regionalistas
«Els segadors»: histórica canción popular catalana, originalmente cantaba a los hechos protagonizados por campesinos sublevados contra el rey Felipe IV. Fue declarada himno oficial de Cataluña, uno de sus símbolos nacionales junto a las fiestas y la bandera, en 1993. «Eusko gudariak»: durante la guerra y en el período de dictadura posterior adquirió estatus de himno del País Vasco, aunque el Gobierno vasco de 1936 había designado otra melodía con ese fin. Hoy la izquierda abertzale la sigue entonando como himno vasco.
Canciones republicanas miniaturadeimagen|139x139px|Bandera de la Segunda República Española. «Alas rojas», himno de la FARE. «¡Ay, Carmela!»: canción popular del que ya cantaban los guerrilleros españoles en su lucha contra las tropas de Napoleón. Hubo varias versiones, pero se hicieron más populares las dedicadas al paso del Ebro y a la XV Brigada Internacional, también dio nombre a un popular filme del director español Carlos Saura. Esta canción fue traducida al inglés por los miembros de la brigada internacional provenientes de Reino Unido. Otras versiones de esta canción son: «El paso del Ebro» (cantada en la batalla del Ebro) y «¡Viva la Quince Brigada!», que fue dedicada a la XV Brigada Internacional, rescatada y grabada por Pete Seeger. Este también es el título actual de una canción compuesta en 1983, originalmente «¡Viva la quinta brigada!» (el artista irlandés Christy Moore homenajeó en esta letra a los combatientes irlandeses de las Brigadas Internacionales). «Canción del Frente Unido», también llamada Einheitsfrontlied. «Canción de los soldados». «Dime donde vas morena», versión de la canción «La fuente de Cacho» de Emilio Carral. El pino verde, también como conocida como «El tren blindado», fue compuesta en 1936 sobre la base de una canción popular recopilada por Federico García Lorca, «Los contrabandistas de Ronda». Tuvo muchas versiones, aunque la más popular es la que le cantó al tren. Relata las acciones de un tren blindado que acababa con tres de los generales sublevados contra el gobierno de la República: Francisco Franco, Emilio Mola y Gonzalo Queipo de Llano. Los trenes blindados fueron máquinas de guerra famosas durante la contienda, usadas por los republicanos. La canción menciona al tren que iba hacia Andalucía. La melodía de esta canción fue la que se usó para hacer la canción «El Quinto Regimiento» también llamada «Anda jaleo jaleo» o «El vito del Quinto Regimiento», esta canción adapta el tema popular «El vito». «El tururururu», también llamada «La culpa la tienes tú» o «La culpa la tiene tu madre». «En el barranco del lobo».