thumb|250px|Torre de alta tensión La polémica en torno a la línea de alta tensión Sama-Velilla hace referencia a la oposición que surgió en las provincias españolas de Asturias, León y Palencia en contra del proyecto de Red Eléctrica de España de construir una línea de alta tensión entre los municipios de Langreo (Asturias) y Velilla del Río Carrión (Palencia) atravesando la Cordillera Cantábrica.
Dicho proyecto, en desarrollo desde hacía dos décadas, planteaba un doble circuito de 400 kV que conectaría las centrales térmicas de Lada y Velilla, discurriendo durante casi 124 kilómetros por un total de 19 municipios. La razón de la línea venía dada por la necesidad de evacuar los excedentes energéticos fuera de Asturias, pues a los entonces existentes se unirían diversos proyectos de generación planeados para los siguientes años, y las dos líneas existentes resultaban insuficientes.
Sin embargo, desde su publicación y exposición pública en 2007, la oposición al mismo no dejó de crecer y afectó tanto a movimientos ciudadanos, corporaciones municipales, grupos ecologistas y partidos políticos. Así, la totalidad de municipios que atraviesa la línea, las Cortes de Castilla y León, la Diputación de León y PP e IU de Asturias mostraron su rechazo a la misma. En el lado opuesto estaba el gobierno asturiano, que junto con el Ministerio de Industria y REE, defendieron la construcción del tendido eléctrico.
Entre las acciones llevadas a cabo por los opositores tuvieron lugar varias manifestaciones, tanto en Asturias como en León, la comparecencia ante la Comisión Europea y la presentación de 27.000 alegaciones al proyecto, que una vez rechazadas por REE, dieron paso al inicio del proceso judicial, el cual ya consiguió anular el proyecto en 2003. Tras años de oposición y polémica, el 10 de noviembre de 2017 se anunció el cierre de las centrales térmicas de Sama y Velilla del Río Carrión por lo que el proyecto, que uniría ambas, perdía su razón de ser.
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El proyecto thumb|El parque natural de Redes fue la primera zona afectada por la instalación de las torres de alta tensión a principios de siglo A principios de los años ochenta se oyeron las primeras voces que hablaban de la necesidad de evacuar energía de Asturias. Esa idea tomó forma en 1999, cuando la Dirección General de la Energía aprobaba el proyecto, comenzando las obras en 2000 por la zona en la que se extiende el parque natural de Redes, pero el 29 de octubre de 2003 el Tribunal Superior de Justicia decretaba la anulación del mismo después de meses de lucha en la parte leonesa, tras lo cual REE se vio obligada a buscar alternativas. En 2004 los gobiernos de Asturias y Castilla y León acordaban un nuevo proyecto de ejecución, y al año siguiente el Ministerio de Industria autorizó a REE la instalación de la línea. Esta, de una tensión de 800 KV, uniría la central térmica de Velilla, en Palencia, y la central térmica de Lada, en Asturias.
La línea, presupuestada en 40 millones de euros, tendría una extensión de 123,802 km (de los que 32,397 discurrirían por Asturias, 87,756 por León y otros 3,649 por Palencia) y afectaba a 19 municipios:
Municipios afectados Provincia Municipio Asturias Langreo Asturias San Martín del Rey Aurelio Asturias Laviana Asturias Aller León Cebanico León Cistierna León La Ercina León La Pola de Gordón León La Robla León La Vecilla León Matallana de Torío León Prado de la Guzpeña León Santa Colomba de Curueño León Valderrueda León Vegacervera León Vegaquemada León Villamanín Palencia Guardo Palencia Velilla del Río Carrión
thumb|Mapa con los distintos trazados propuestos para el recorrido de la línea La razón de tal proyecto era la necesidad de contar con otra línea eléctrica que permitiera evacuar los excedentes energéticos fuera del Principado ya que, aparte de la generación existente entonces, estaba previsto invertir 3.000 millones de euros en nuevos planes energéticos con los que se desarrollaría una planta regasificadora y un ciclo combinado en el puerto de El Musel de Gijón, cuatro ciclos combinados más, una planta de carbón en Aboño y más de veinte parques eólicos. Todo ello daría empleo a 12.000 trabajadores que luego se traduciría en la creación de mil puestos de trabajo directos. Para la evacuación de dichos excedentes, el Principado contaba con dos líneas de transporte, Soto-La Robla y Lada-La Robla, de 400 KV cada una, pero que REE consideraba insuficientes ya que, aparte de la alta concentración de generación eléctrica, ambas atravesaban alta montaña y soportaban unas condiciones climáticas adversas y en caso de incidente el Principado podría quedar aislado y elevaría el riesgo de apagón al resto del sistema eléctrico. La misma postura defendía HC Energía, que advertía que futuras inversiones energéticas tendrían que desarrollarse fuera de Asturias, dado que esta no poseería suficiente capacidad para evacuar los excedentes. thumb|Vista parcial de Velilla del Río Carrión, una de las localidades que uniría la línea eléctrica Con ese objetivo de evacuación, a la Sama-Velilla se uniría la línea Soto-Penagos, ambos proyectos bloqueados durante dos décadas pero imprescindibles para REE ya que el papel de Asturias en el sistema energético dependía de las dos líneas. Sus previsiones eran que Soto-Penagos estuviera en servicio a finales de 2009 y Sama-Velilla a finales de 2011. Según sus responsables, la Sama-Velilla era importante tanto para Asturias y Castilla y León como para el conjunto del país, teniendo dentro del Plan Energético 2008-2016 una prioridad alta pues permitiría garantizar el suministro y aumentar la capacidad de transporte entre las dos comunidades. Además, se reforzaría la red eléctrica del norte peninsular y se conseguiría un mayor ahorro energético gracias a la reducción de pérdidas de transportes.
En septiembre de 2007, REE entregó el anteproyecto y el estudio de impacto ambiental de la línea a la Delegación del Gobierno en el Principado y en el mes de octubre fue presentado en León, tras lo cual se abrió un periodo de información pública para que los afectados pudieran presentar las posibles alegaciones. Según la empresa, el trazado propuesto era el de menor impacto ambiental ya que evitaba espacios naturales como Redes o Picos de Europa, aunque reconocían que choca continuamente con espacios de interés.
Polémica thumb|Manifestación en Aller el 10 de noviembre de 2007 thumb|El Faedo de Ciñera es uno de los lugares amenazados por la línea Aunque la oposición al proyecto comenzó con anterioridad, fue desde 2007, tras conocerse el nuevo trazado previsto por REE, cuando el movimiento adquirió una mayor repercusión:
En Asturias, el municipio de Aller manifestaba ya en septiembre de 2007 su intención de presentar alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental presentado por REE ya que, sin entrar a debatir la necesidad de su construcción, argumentaba el daño ambiental que generaría, mientras que la opinión de la gente variaba, ya que si bien para unos era una mejora necesaria en las infraestructuras eléctricas del Principado, otros lo consideraban una agresión al medio ambiente y la salud.
A principios de octubre, tras la publicación en el BOE del anuncio de apertura del periodo de información pública de la declaración de impacto ambiental, diferentes grupos ecologistas, asociaciones y plataformas ciudadanas dejaban clara su intención de presentar alegaciones al proyecto, y ya a finales del mismo mes alrededor de una decena de municipios afectados por el tendido eléctrico presentaron en la Subdelegación del Gobierno en León las primeras alegaciones recogidas en la zona. También en octubre, y convocados por la plataforma Alto Bernesga, unas 2000 personas se manifestaron en Ciñera contra el proyecto de REE.
El 3 de noviembre tuvo lugar otra manifestación en Puente Almuhey a la que acudieron unas 2000 personas incluyendo representantes de distintas asociaciones leonesas y vecinos procedentes de Asturias y Palencia. El 10 de noviembre tuvo lugar en Aller una manifestación en la que participaron unas 5000 personas tanto de Asturias como de León, y el 22 de noviembre una delegación de la oposición a la Sama-Velilla compareció ante la Comisión Europea. Dos días después, el 24 de noviembre, se celebró una manifestación en la capital leonesa a la que acudieron entre 3500 y 10 000 personas, según las fuentes, pertenecientes a más de 300 asociaciones. La marcha concluyó a las puertas de la delegación de la Junta donde se llevó a cabo una sentada de protesta antes de la lectura del manifiesto a cargo del escritor Jesús Díaz.
El conflicto fue adquiriendo repercusión en los medios de información y llegó a televisión siendo el tema central de uno de los reportajes del programa El escarabajo verde, que emitía La 2. Uno de los puntos tratados en dicho reportaje fue el Faedo de Ciñera, elegido el Bosque Mejor Cuidado de España y cuyo paraje estaba amenazado por el trazado de la línea.
A principios de 2008 se cumplió el plazo de alegaciones al proyecto siendo un total de 25.000. En febrero, la plataforma ciudadana contra la línea se unió a distintos colectivos de Valladolid, León, Cantabria, Valencia y Cataluña afectados también por infraestructuras eléctricas, con el objetivo de coordinar su labor frente a distintas líneas de alta tensión. Todas ellos pidieron una revisión de los trazados previstos porque provocarían daños tanto a la salud como al medio ambiente, mientras que la Diputación de León aprobaba unánimemente el rechazo al trazado del tendido eléctrico argumentando el daño medioambiental que sufriría la zona que atravesaba y ofrecía asesoramiento jurídico a la hora de luchar por la vía judicial contra el proyecto.
A principios de marzo hubo nuevas movilizaciones y así diferentes colectivos se manifestaron frente a la sede de la Presidencia del Principado de Asturias en contra de los proyectos de alta tensión y en León se formó una cadena humana cuyo objetivo era hacer visible su oposición a la línea eléctrica. A finales del mismo mes, REE rechazaba las primeras alegaciones al proyecto, en concreto las enviadas por el ayuntamiento de Villamanín.
El 1 de junio de 2008 distintas plataformas y asociaciones se manifestaron en Cistierna como respuesta a la aprobación del Plan Eléctrico 2008-2016, el cual favorecería la construcción del tendido eléctrico, y en julio tuvo lugar en Oviedo un encuentro entre los presidentes de Asturias y Castilla y León, Vicente Álvarez Areces y Juan Vicente Herrera, en el que mostraron su apoyo a la línea eléctrica, y mientras el primero aseguraba que la Sama-Velilla era irreversible, el segundo era partidario de alcanzar un acuerdo entre Gobierno y REE.
Pasado el verano, afectados por la línea anunciaban futuras movilizaciones tras la confirmación de que REE había contestado los miles de alegaciones, rechazando todos los argumentos que estas esgrimían, y las había remitido a los organismos oficiales y no directamente a los titulares de las reclamaciones. Entre esas actuaciones estaba la de llevar a cabo una campaña informativa en toda la zona afectada y una campaña de recogida de fondos cuyo objetivo era poder sufragar los servicios jurídicos necesarios para intentar paralizar el proyecto de REE. thumb|Pancarta de protesta en la localidad leonesa de La Mata de Curueño El 6 de enero de 2009, más de 200 personas, entre ellas varios alcaldes de municipios afectados, se manifestaron en Sopeña de Curueño contra el proyecto, acto en el que estuvieron presentes las cámaras de TVE del programa España Directo, dando a conocer a nivel nacional la polémica sobre el tendido eléctrico.