El Teatro popular de Vanguardia, o TPV fue un elenco teatral de Asunción, Paraguay, formado a mediados de la década de 1960.Teatro Independiente en el Paraguay, por Agustín Núñez. Portal Guaraní (3-1-2014). Consultado el 4 de enero de 2014.Dos décadas de teatro independiente en Paraguay, por Edda de los Ríos. Cervantes Virtual (3-1-2014). Consultado el 4 de enero de 2014.Sus aportes tienen impacto hasta la actualidaddentro de la escena artística. El grupo fue conocido por incluir técnicas vanguardistas como la sátira en adaptaciones colectivas de obras de teatro clásico para diversos públicos en Paraguay. Lo integraron directores como Rudy Torga, Antonio Pecci, Emilio Barreto, Erenia López y Hugo Herrera. Entre los escenógrafos que colaboraron con el TPV está el escultor Hermann Guggiari.

Fundación

El origen del grupo se produce a comienzos de 1964. Oscar Wespel, fundador del elenco, tenía experiencia como director y actor de teatro en Buenos aires, Argentina. Por motivos laborales Wespel estaba residiendo en Asunción y allí entró en contacto con exalumnos de la escuela de arte dramático, quienes conformaron el elenco. Fue elegido como director en la primera muestra teatral que realizó la compañía teatral. Posteriormente, al alejarse Oscar Wespel del Paraguay, se sucedieron varios directores e integrantes. Entre ellos puede citarse a Humberto Gulino ( "Periquita" en sus inicios, "Yayo" después), Natasha Zeman, Tomás Cataldo, Ángel Yegros, Ñeco Rabito, Erenia López, Julia Tavarelli, Rudy Torga, Antonio Pecci, Albino Galeano Mora (el Ñaca o Ñakaniná), Leticia Godoy, Estela Lamar, el poeta y literato Víctor J. Flecha, Ramón del Río y posteriormente muchos otros.La primera mención documentada del elenco del TPV figura en la publicación “400 años de Teatro Paraguayo”, edición de la Municipalidad de Asunción, 1970, página 232: "Más reciente es el TPV (Teatro Popular de Vanguardia) fundado por el argentino Oscar Wespel y que es primer conjunto local que dio pantomima; entre sus jóvenes componentes puede citarse a Gabino Ruiz Díaz Torales, Jacinto Flecha, Natacha Zeman".La recopilación de estos antecedentes es obra de la literata, docente, organizadora y poetisa Josefina Plá. En su primer año organizaron un Festival de Farsasy en este primer periodo pusieron en escena Otelo, Hamlet y Romeo y Julieta, de Shakespeare.

Trayectoria

Las primeras reuniones para integrar el grupo con Oscar Wespel fueron propiciadas por Humberto Gulino, Tomás Cataldo y Natasha Zeman se integran para la segunda muestra y Antonio Pecci juntamente con Rudy Torga, en la Tercera Muestra.

En esa época, Humberto Gulino, estudiante de arquitectura había iniciado la creación de un Elenco Experimental de Teatro en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Asunción, donde Tomás Cataldo y Albino Galeano Mora participaron inicialmente, apoyándolos desde el Centro de Estudiantes de Arquitectura, clave en el desarrollo de las actividades del grupo. Los ensayos se hacían los sábados, en el Taller Vertical "D".

Primera Muestra TeatralPrograma original de la Primera Muestral Teatral del TPV. Archivo Humberto Gulino y Albino Galeano Mora.(Fuente 7)

El TPV inició sus actividades con un festival de pantomima. Este elenco estaba integrado por Enrique Carega, Erenia López Gímenez, Beatriz Ferreira, Gloria Ferreira, Humberto Gulino, José Antonio Pratt, William Riquelme, Clara de Wespel, Oscar Wespel, Angel Yegros, Natacha Zeman, Juan M. Prieto, Eduardo Rial, José M. Rivarola, Adolfo Rulfo e Irene Schulz. La dirección general estuvo a cargo de Oscar Wespel, con Clara de Wespel (Clarita) como asistente de dirección, y el diseño de la portada del programa fue realizado por William Riquelme.

Segunda Muestra Teatral:

En la Segunda Muestra Teatral, se presentan dos partes: la primera espectáculo de pantomimas; la segunda, introduce la farsa en el TPV con "El muy doloroso romance y cruelísima muerte de Píramo y Tisbe" de William Shakespeare. También "Réquiem para una Flor o Lo que no mata engorda” número que permitió presentar al grupo en su primer trabajo colectivo, con actuación de la totalidad de los integrantes, considerado “lo más acertado” según una crítica publicada con motivo de esa presentación.

Hay quien considera que este trabajo grupal es el que transforma al grupo en Elenco, integrado por Tomás Cataldo, Humberto Gulino, Adolfo Rufo Medina, Francisco Ortola, Manolo Prieto, José María Rivarola, Raul Suárez, Clara de Wespel. Como aspirantes estaban Juan E. Casco, Yiyo Lezcano y Lelia Zabala. En la dirección General: Oscar Wespel y como asistente de dirección Natacha Zeman.Programa original de la Segunda Muestra teatral. Archivo Humberto Gulino y Archivo Albino Galeano Mora. (FUENTE 8)

Tercera Muestra Teatral: Recital de farsasPrograma original de la Tercera Muestra Teatral. Archivo Humberto Gulino y Archivo Albino Galeano Mora. (FUENTE 9)

En esta muestra, se abandonó la Pantomima, volcándose decididamente a la Farsa. Se presentaron tres obras, una de García Lorca, otra de Oscar Wespel (tragifarsa) y una de Shakespeare. El elenco había disminuido sus integrantes, participaron: Tomás Cataldo, Victor J. Flecha, Albino Galeano Mora, Humberto Gulino, Adolfo Rufo Medina, Francisco ôrtla, Antonio Pecci, Rudi Torga, Rodolfo Rodríguez, Clara de Wespel, Oscar Wespel y Natacha Zeman. Aparece como primer Jefe de Electricistas: Hansi Shwistulla. Lotte Schultz hace el boceto y realización de la portada del programa. El director y asistente de producción fueron los mismos.

Entre las primeras obras de farsas (Tercera Muestra), se representó, la única obra de autoría de Oscar Wespel "Tragifarsa del Hombre que se fue fiel". Interpretada y dirigida por él, con los actores Humberto Gulino y Albino Galeano Mora. Los demás fueron técnicos de luces y sonido: Hansi Shwistula y Ñeco Rabito.

Una breve nota acerca de la obra, la realizó "Tabaco" Arguello (Manuel E. B.), en el diario La Tribuna, acompañada por una de las pocas fotos publicadas en la prensa de Oscar Wespel con los protagonistas.

Características técnicas de las puestas en escena El trabajo técnico y estético del grupo se articuló en torno a diversas influencias y concepciones escénicas que convivieron y se tensionaron entre sí. Una de las aportaciones centrales fue la introducción del concepto de montaje en el teatro paraguayo, tomado de las teorías de Eisenstein y desarrollado por Antonio Pecci y Tito Jara Román, fundador del Teatro Experimental Asunceno (TEA) en 1958, a partir de la concatenación simultánea de distintos guiones: el literario, el de acción corporal, el sonoro y el lumínico. Esta concepción del montaje como principio organizador de la puesta en escena se nutrió también del estudio del teatro ruso contemporáneo.

Frente a esta línea, Rudy Torga ponía el acento en la no distancia entre actor y personaje, profundizando en la proxemia, la expresión oral y el movimiento escénico como herramientas de identificación con el rol. Hugo Herrera, en cambio, se inclinaba hacia el distanciamiento brechtiano, privilegiando el extrañamiento como recurso dramatúrgico, perspectiva desde la que también impulsó la creación del Grupo de Teatro Paraguayo-Francés (GTPF). La expresión corporal y la gestualidad constituyeron otro eje técnico fundamental. Humberto Gulino y Antonio Pecci, formados en mimo bajo la influencia de Oscar Wespel, desarrollaron un trabajo sistemático sobre el gesto mínimo y la correspondencia entre palabra y acción. Esta línea técnica se extendió posteriormente hacia el teatro de títeres como forma escénica autónoma.

En cuanto al área técnica de la puesta en escena, Ñeco Rabito y E. Schaerer sostuvieron durante largo tiempo la iluminación y el sonido, mientras A. Galeano Mora estuvo a cargo de la utilería. Al debutar en el Teatro Municipal de Asunción, entonces llamado Ignacio A. Pane, la operación de la planta lumínica debió coordinarse entre Antonio Pecci y Hansi Shwistulla, técnico rentado de la institución, en el marco del reglamento interno del teatro.

Las actividades del TPV no figuran completas en los registros. En forma paralela, se hicieron funciones especiales para clubes, ateneos, clases en institutos oficiales o privados, presentación de libros, funciones con debate y muchas otras. Muchos grupos sociales pedían ese tipo de colaboraciones al grupo, quienes estaban siempre dispuesto para prestarlas incluso de manera voluntaria. Jesús Ruiz Nestosa registró parte de ese trabajo en una nota de prensa bajo el titular "Oscar Wespel en el TPV".

La escenografía

La evolución escenográfica del TPV puede articularse en tres etapas diferenciadas:

La primera, asociada a la dirección de Wespel, se caracterizó por un enfoque minimalista y purista: cámara negra, iluminación precisa y un uso austero de los elementos escenográficos.

La segunda etapa introduce una mayor complejidad formal y técnica. Por un lado, la puesta constructivista de Karu Pokâ, con escenografía de Galeano Mora, incorporó referencias al hábitat rural paraguayo mediante una estructura de cámara negra con elementos blancos contrastantes, y empleó la luz negra para transformar una escenografía fija en cuatro espacios distintos, técnica inaugurada por Hermann Guggiari en el Teatro Municipal. El fondo constituía un Culata Jovai esquematizado con cordones, el cual, así como otros elementos, aparecía o desparecía con el uso de la luz negra. En contraste, Doña Rosita la Soltera de García Lorca, con escenografía del Arq. Benítez, representó una apertura hacia el color y el despliegue formal de amplio efecto visual.

La tercera etapa, con la escenografía de Guggiari para La máquina de sumar de Elmer Rice, adoptó un simbolismo abstracto en el que la luz negra, aplicada aquí por última vez por su creador, generaba la imagen central de la puesta: números flotantes suspendidos sobre los actores. Esta propuesta supuso un retorno a la austeridad escenográfica que había definido los inicios del TPV.

El primer teatro rural portátil, desmontable e itinerante

Para la representación de Karu Pokâ, y de Ñande Mba'era'y, así como de Sandía Yvyguy de Julio Correa, Rudy Torga pensaba especialmente una realización en el medio rural. Para esto el equipo técnico mencionado anteriormente, diseñó y construyó el primer escenario portátil experimental, con una estructura de perfiles metálicos livianos inspirados en las estructuras desmontables del teatro de títeres. Humberto Gulino, que en esa época empezó a estudiar los títeres, sugirió valiosas ideas y experiencia en este asunto. En esta estructura se integraban los circuitos eléctricos y las luces. Tito Jara Román también aportó su experiencia. La escenografía para esta obra, mencionada más arriba, fue un comodín para la representación de las obras de Julio Correa, en la época de la dirección de Rudy Torga. Una anécdota en relación con el uso del teatro portátil, fue que un espectador campesino. montado a caballo, se indignó tanto con el personaje perverso que representaba Rudy Torga, que se acercó al tablado, y lo derrumbó a golpes de "guacha" (fusta criolla), arrastrando parte de la estructura de perfiles.

Organización económica-financiera Bajo la dictadura de Alfredo Stroessner, asociarse para realizar actividades artísticas sin la autorización y el control del gobierno estaba prohibido, por lo que el Teatro Popular de Vanguardia debió sostenerse económicamente mediante gestiones privadas y aportes informales, al margen de cualquier respaldo institucional oficial.