Tomás José Grigera (también citado como Grijera o Griguera) (Buenos Aires, 1753 - Partido de San José de Flores, 24 de septiembre de 1829) fue el más destacado agricultor de comienzos del en las Provincias Unidas del Río de la Plata. Extremadamente popular entre los habitantes de los suburbios de la ciudad de Buenos Aires tuvo un papel protagónico en el llamado "movimiento de los orilleros" del 5 y 6 de abril de 1811, en apoyo de la facción del presidente de la Junta Grande Cornelio Saavedra, uno de los sucesos que mayor influencia tendría en el desarrollo político de la revolución.

Biografía Nació en Buenos Aires en 1753, hijo de Bernardo Grigera, nativo de Menaza,En el Padrón de 1744 figura como natural de Aguilar del campo, mientras que en su Partida de Matrimonio figura como natural de Menaza, ambas ciudades en Burgos. Los archivos de ambos pueblos fueron quemados durante la Guerra Civil. Burgos (España), de profesión peluquero, y de la criolla Clara Romero y Velasco, hija del juez José Romero y de Bernarda de Cáceres Saavedra.

Se dedicó desde joven a la agricultura. El 30 de septiembre de 1777 contrajo matrimonio con Beatriz Margarita Casaballe y Durán (1761-1823), hija del catalán Mariano Gabriel Casadevalle i Grassot Valls y la porteña Ana Xaviera Duran y Salas, con la que tuvo doce hijos: Manuel Antonio (ca 1779-1852),Manuel Antonio Grigera y Casaballe (ca 1780-1849), teniente de la Guardia Nacional en el 4° Escuadrón de la 3° Compañía Buenos Aires. José Mariano(†1818),José Mariano Grigera y Casaballe(†1818), Alcalde de Barrio de la ciudad de Buenos Aires. Basilia Antonia (1785-1869), Paula (†1823), Cipriana (ca 1790-1823), Hipólito (1792-1851), Mariano (†1859), Rufa Rosa (1797-1877), Hilario Mariano, Evaristo (1798-1869), Victorio (1804-1880) y María Inocencia Grijera (1806-1886).

Apenas casados los jóvenes esposos Grigera vivieron sus primeros años de matrimonio en una casona de la calle Belgrano, entre Tacuarí y Piedras. Sus hijos nacieron después de 1778 en la quinta de su propiedad en Monserrat.Censados el 24 de octubre de ese año, con quinta propia en Monserrat, no declaran descendencia.

En 1801 se instaló con una gran chacra en la zona del actual partido de Lomas de Zamora. El territorio cedido en 1737 al capitán Juan de Zamora, y que este había vendido en 1765 al colegio jesuítico Nuestra Señora de Belén, al ser expulsada la Compañía de Jesús en 1767 pasó a ser administrada por las Juntas de Temporalidades. El mismo año en que Grigera se afincó, había sido finalmente incorporada a la Real Hacienda con destino a mantener la caballada del Real Ejército, conociéndose también desde entonces como Estancia del Rey.

Al producirse las invasiones inglesas. Grigera se sumó a las milicias que en 1806 y 1807 vencieron a los británicos. El 13 de agosto de 1807 le fue otorgada una merced de tierras reales en La Magdalena "paraje nombrado las Cañuelas" de dos leguas de frente y tres de fondo.

Tenía fama de valiente: en ocasión de contemplar una corrida de toros en la plaza de Monserrat, como el matador se mostrara vacilante ante el toro enfurecido, Grigera saltó a la arena, tomó la espada y mató al animal siendo ovacionado por el público. Era también de espíritu generoso y altruista. Grigera "ejerció sobre sus vecinos una especie de patriarcado bondadoso y servicial",Vicente Fidel Lopez, Historia de la Republica Argentina. siendo requerido para resolver disputas y por su consejo, tanto en cuestiones de índole política como especialmente agrarias, ya que era considerado un experto en el oficio. Por esa consideración se le llamaba el alcalde de las quintas o el indiscutible caudillo de los quinteros.

Revolución de Mayo miniatura|160px|Cornelio Saavedra Grigera apoyó la revolución del 25 de mayo. Tenía amistad personal con Cornelio Saavedra y cuando se produjo el enfrentamiento entre Saavedra y Mariano Moreno en la Primera Junta, Grigera se adhirió al presidente, no por cuestiones ideológicas, sino por amistad.

El cabildo de Buenos Aires le encargó "la demarcación de quarteles en las quintas de esta capital, para el arreglo de su policía ... desde Barracas hasta el bajo de la Recoleta", tarea que finalizó en marzo de 1811. Eso le permitió extender su influencia en las orillas, los suburbios de la ciudad.

Movimiento de los orilleros

Tras la formación de la Junta Grande y la partida y muerte de Moreno, el sector que lo seguía quedó en minoría en el nuevo ejecutivo. Pronto se formó la Sociedad Patriótica que nucleó la oposición a la Junta controlada fundamentalmente por Saavedra, el deán Gregorio Funes y el diputado Manuel Felipe Molina.

A los efectos de consolidar la situación y anticipando un posible golpe, a comienzos de abril se produjo un movimiento dirigido por Grigera con el objetivo de purgar el gobierno de los morenistas remanentes, detener a los comandantes del único regimiento que les respondía en la ciudad, el América, a Agustín José Donado sindicado como el responsable de la Sociedad y establecer un estricto control interno.

Un cronista relata así el inicio del levantamiento, en el que "se apeló a los hombres de poncho y chiripá contra los hombres de capa y casaca":

Cornelio Saavedra, relató que "se supo que don Tomás Grigera, alcalde de las Quintas, había en aquella mañana citado a los otros de su cuartel". Por orden de Saavedra, quien era sindicado como responsable último del movimiento, Grigera fue conducido ante la Junta a las dos de la mañana. Saavedra relataría así el interrogatorio: "previo el juramento que se le recibió, le pregunté: ¿Si era verdad que había procedido a citar y reunir los alcaldes de barrio y tenientes de cuartel? Respondió que sí. ¿He dado yo orden para tal citación? volví a preguntar: No señor, contestó él. ¿Pues de cuya orden, o en virtud de que mandato ha procedido usted a hacerla? De orden del pueblo contestó Grigera. ¡Del pueblo! repliqué. ¿Quién es ese pueblo que le da a usted tales órdenes sin noticia ni conocimiento del gobierno? A lo que no respondía más que el "pueblo quiere, el pueblo tiene que pedir".Cornelio Saavedra, Carta a de la Rosa Alba.

Grigera fue interrogado luego por el diputado morenista Hipólito Vieytes, sin salirse de su invocación al mandato del pueblo hasta que a las seis o siete de la mañana se formaron las tropas en la plaza con excepción del Regimiento América y una diputación de oficiales encabezada por Martín Rodríguez y Juan Ramón Balcarce, acompañado por el doctor Joaquín Campana, unos cuarenta hombres entre oficiales y paisanos, hizo liberar a Grigera.

La primera reacción de los miembros de la Sociedad Patriótica se reducía a la risa y la curiosidad por esa "nueva alianza de charreteras y chiripás que ejercitaba la mordacidad de la servidumbre".Manuel Beruti, Memorias Curiosas. Se mezclaban entre los paisanos de la plaza, que habiendo desmontado "los unos se mantenían sentados, los otros tendidos en el santo suelo, comiendo o fumando" y les preguntaban a que iban, pero "no sabían para que los habían traído" solo se remitían a Grigera. Los jóvenes de la Sociedad luego iban a los cafés a "comentar y ridiculizar, sin embozo y a carcajadas, las ocurrencias y las grotescas actitudes de estos desvalidos soberanos".Ignacio Núñez, obra citada.

Pero cerca del mediodía empezaron a tener noticias de los objetivos del movimiento y de su éxito, la deposición de los morenistas de la Junta (Miguel de Azcuénaga, Juan Larrea, Nicolás Rodríguez Peña, Hipólito Vieytes) y su deportación, junto a Domingo French y Antonio Luis Beruti, comandantes del Regimiento América, Ramón Vieytes, Gervasio Antonio Posadas, Felipe Cardoso y Agustín José Donado.

Grigera era el principal pero no el único alcalde que movilizaba: el petitorio aparecido en la Gazeta Extraordinaria del 15 de abril incluye las firmas de los alcaldes de los cuarteles 8 (Juan Pedro Aguirre, el único cuartel céntrico), 6 y 15 (Martín Grandoli y Miguel Arellano, de la periferia de la Concepción y el Alto), 17 (Rafael Ricardes, entre Monserrat y Lorea) y 20 (Fermín de Tocornal, en el extremo noroeste de la ciudad).Cuarteles según ordenamiento de 1794.

La revolución del 5 y 6 de abril sería con el tiempo unánimemente condenada. Bartolomé Mitre diría que "es la única revolución de la historia argentina, cuya responsabilidad nadie se ha atrevido a asumir ante la posteridad a pesar de haber triunfado completamente, y esta es la condenación más severa que pesa sobre la cabeza de sus autores".Bartolomé Mitre, Historia de Belgrano.

El mismo Saavedra afirmaría que "fuese cual hubiese sido la intención de los que lo hicieron, sus resultados ocasionaron males a la causa de la patria".Cornelio Saavedra, Memoria Autógrafa.

Más allá de la obvia condena por parte de los depuestos y deportados, el movimiento sería criticado por dos razones fundamentales. Una, en tanto temprano antecedente de golpe contra la estabilidad del gobierno de la revolución: con el movimiento "Cornelio Saavedra abre la caja de Pandora",Domingo Matheu, Autobiografía. por cuanto "en aquella jornada se enseñó al pueblo de Buenos Aires y a todos los pueblos que se podían deponer y desterrar cuatro gobernadores: que en esta escuela se han fraguado otras varias mudanzas de gobierno por iguales medios u otros más o menos atroces."Gervasio Posadas, Autobiografía.

La otra razón es la apertura de esa otra caja de Pandora, la apelación al bajo pueblo, a la plebe: "suponiendo pueblo a la última plebe del campo, con desdoro del verdadero del vecindario ilustre y sensato de esta ciudad",Beruti, obra citada. ya que hasta el momento la acción política representativa o revolucionaria había estado limitada a los vecinos principales.

Otro de los deportados, Gervasio Posadas, afirmaría que "vinieron a la plaza Mayor aquella noche del 5 de abril todos los vecinos de los arrabales y quintas como unos opas y sin saber a que fin eran allí citados y traídos por un tal Grigera condecorado por Saavedra con el nombramiento de alcalde mayor". Efectivamente, el 12 de abril Grigera fue nombrado alcalde mayor.

Aún tiempo después se hablaría de "pueblo grigerino"Ignacio Nuñez, obra citada. o se diría que hay "grigerada" cuando se temía un levantamiento en las quintas o suburbios.

Después de la política miniatura|derecha|Plaza Victorio Grigera, en homenaje al hijo de Tomás, en el centro de Lomas de Zamora. Al producirse la caída de Saavedra, Grigera fue detenido por el Cabildo y amenazado de destierro tras la revolución del 11 de septiembre del año siguiente. Finalmente quedó libre y abandonó definitivamente la política, pero sin perder ni su representatividad entre los quinteros, ni la consideración que eso le granjeaba de parte de las autoridades. En 1814 solicitó al cabildo un tercio de manzana en Miserere. El 17 de octubre de 1815 el cabildo le concedió el despacho y título de Tasador Público de Quintas y Chacras.

Como agricultor tenía un extraordinario éxito. Los productos de sus huertas y frutales eran muy cotizados. Sembró cereales, verduras y frutas, crio cerdos, gallinas, gusanos de seda y ovejas. Era también un innovador: fue el primero en cercar sus chacras y quintas con tunas, en los alrededores de Buenos Aires el primero que importó las mejores flores europeas, plantó frutales, formó montes de leña (la mayor parte de la consumida en la ciudad se recolectaba en el sur o en el delta, sin forestación alguna), inició las primeras sementeras de trigo, etc. Sus injertos fueron célebres: sandías sin semillas, flores originales, especialmente rosas, un durazno que llevaba su nombre, etc.