Animal Man (Bernhard " Buddy " Baker) (Español: Hombre Animal) es un superhéroe que aparece en los cómics estadounidenses publicados por DC Comics. Tras estar cerca de una nave espacial extraterrestre que explota, Buddy Baker adquiere la capacidad de "tomar prestadas" temporalmente las habilidades de los animales (como el vuelo de un pájaro o la fuerza proporcional de una hormiga). Usando estos poderes, Baker lucha contra el crimen como el superhéroe disfrazado Animal Man.
Creado por el escritor Dave Wood y el artista Carmine Infantino, Buddy Baker apareció por primera vez en Strange Adventures #180 (septiembre de 1965) y adoptó el nombre de Animal Man en el número 190. Animal Man fue un personaje secundario durante sus primeros veinte años, sin alcanzar nunca la popularidad de otros héroes de DC como Batman o Superman. Solo hizo cinco apariciones no consecutivas en Strange Adventures (cuatro de las cuales fueron reimpresas en Adventure Comics), seguidas de dos apariciones en Wonder Woman, dos en Action Comics y dos en DC Comics Presents, apareciendo en números consecutivos de cada una. Estas once historias constituyen la totalidad de sus apariciones pre-Crisis. Posteriormente, él se convirtió en una de las varias propiedades de DC, como Shade, el Hombre Cambiante y Sandman, que fueron revividas y renovadas a finales de la década de 1980 para un público de cómics más maduro. Como se vio en Strange Adventures #195, fue presentado como un "héroe a tiempo completo", un aspecto que sería el más modificado por la renovación.
Trayectoria editorial Orígenes
Animal Man nació de la mano del dibujante Carmine Infantino (cocreador de Flash, Deadman o Bat Girl) y el guionista Dave Wood en el seno de la famosa editorial de cómics Detective Comics (DC). Su debut fue en una historia titulada "Yo fui el hombre con poderes de animal", incluida en el número 180 de la revista Strange Adventures, donde también se han dado cita otros personajes menores de DC como Deadman o Adam Strange.
La primera historia que protagonizó era de ciencia ficción, siendo en la tercera en la que adoptaría su carácter superheroico y su característico traje naranja con una gran "A" azul. Después de sus apariciones, como personaje secundario que era, no gozó de nuevas oportunidades y no se le rescató para ninguna colección particular ni para formar parte de algunos de los supergrupos de la editorial (como la JLA o la JSA), suerte que no corrieron otros personajes de la misma colección (Deadman y sobre todo Adam Strange, que sí gozaron de cierta repercusión).
El personaje protagonizó aventuras de argumentos típicos, deteniendo a gánsteres, grandes animales o incluso alienígenas. El personaje en este punto de su trayectoria es todo un estereotipo de los superhéroes de la vieja escuela; rubio, atlético, vestido en un traje vistoso y con un origen que mezclaba elementos pintorescos como extraterrestres y exposiciones a radiaciones. Gozó de cuatro apariciones en portada y varias apariciones de forma semirregular en esa colección.
El personaje, tras sus dos años de recorrido entre 1965 y 1967, cayó en el olvido junto a otros como él (Inmortal Man, Split Man) y no sería hasta varios años después que decidieron rescatarlo. Sólo hubo un pequeño inciso, en 1972, en el que el personaje apareció en nuevas aventuras. Esto sucedió en los números 414, 415 y 420 de la revista Adventure comics.
Miembro de un grupo Tras su aparición en la colección de la superheroína más importante (Wonder Woman) en 1980, en dos historietas (números 267 y 268), parecía que editores y lectores volvían a recordar a Buddy Baker, aquel que luchaba contra gorilas superinteligentes valiéndose de las habilidades que tomaba prestadas de los animales que se hallaban cerca (normalmente, algún zoológico se situaba oportunamente próximo a la escena del crimen).
Este recuerdo fue acompañado por el de otros personajes menores de DC, (en concreto Inmortal Man, Cave Carson, Rip Hunter, Rick Flag, Dolphin, Dane Dorrace y Congo Bill) secundarios pertenecientes a revistas similares a Strange Adventures.
Con el hilo argumental de Crisis en las Tierras Infinitas, Animal Man y otros personajes fueron agrupados en el equipo "Los Héroes Olvidados", creado por Marv Wolfman (guionista de series célebres, como "La Tumba de Drácula") y Gil Kane ("Green Lantern"). El grupo participó (e hizo su debut en 1983) en algunos números de la serie Action Comics (la misma que vio nacer a Superman), en DC Comics Presents y por supuesto en Crisis en Tierras Infinitas.
Al parecer, Animal Man destacaba más que cualquier otro miembro de la serie, y eso fue percibido por los responsables de DC.
Una serie propia: La etapa de Morrison La política de resurrección de viejos personajes olvidados no murió con el fin de la miniserie Crisis en Tierras Infinitas, y Animal Man fue sin duda uno de los grandes beneficiados de esta política. Su regreso fue notorio debido en parte a que coincidió cronológicamente además con otro fenómeno: la llamada "Invasión Británica".
El ejemplo más claro de la misma es el binomio del personaje olvidado que se topaba con un prestigioso guionista británico y se convertía de pronto en un super éxito de crítica y ventas. Así sucedió con La Cosa del Pantano y Alan Moore y así sucedió con Animal Man y un joven y brillante Grant Morrison, que en su infancia había disfrutado del personaje "hasta el punto de querer escribir sus aventuras cuando entró a trabajar en la compañía".
Animal Man gozó así de una colección propia, en la que se reflejaron ciertos cambios en el personaje y que estaba destinada a un nuevo público distinto del tradicional (de hecho, la serie se editó sin el sello de la Comics Code Authority, equivalente al "para todos los públicos" español). Grant Morrison contó con las portadas del también británico Brian Bolland (brillante dibujante responsable de grandes clásicos como Judge Dredd, Camelot 3000 o La Broma Asesina) y con los lápices de Chas Truog para relanzar a un personaje olvidado y convertirlo en todo un clásico moderno. La calidad de la serie, que arrancó en septiembre de 1988, permitió que se mantuviera viva hasta 1995. De los guionistas que por ella han pasado le corresponde a Morrison (junto con el posterior Jamie Delano) en ser el más innovador y atrevido, proporcionando los mejores arcos argumentales del personaje, que han sido objeto de varias reediciones.
En la nueva serie el lector medio, ahora ya más maduro, pudo observar a un nuevo Buddy Baker, distinto de aquel tan estereotipado de los años 60 y 70. Siempre existió la idea de explorar los límites del cómic tradicional de superhéroes con esta serie.
En un nivel primordial y estético, cubrió su mono naranja con una chaqueta de cuero, que aún hoy en día mantiene. En el plano personal, Buddy Baker era un especialista en escenas de riesgo de películas y series en paro, felizmente casado con su novia de toda la vida Ellen y con dos hijos (Clifford y Maxine) que vivían con él en San Diego. Había dejado hace varios años atrás la idea de ser un superhéroe y ahora vivía del trabajo de dibujante de Ellen, y ahora volvía con nuevas fuerzas para hacerse un hueco en el panorama de aquel momento reivindicando su veteranía.
En los distintos arcos argumentales de la serie, que luego en posteriores recopilaciones fueron bautizados con diversos títulos ("El origen de las especies", "El evangelio del coyote", "La naturaleza de la bestia", "La hora de la bestia" o "Deux ex Machina"), Morrison traspasó su propia condición de vegetariano y defensor de los derechos animales a Buddy Baker, dándole al personaje una profundidad mucho mayor. Incluso fue utilizada la experiencia de la muerte de su gata en la serie, así como los recuerdos de su amigo imaginario Foxy.
Morrison aprovechó también para remodelar el pasado del personaje además de su presente remodelando su origen. También usó los recursos narrativos más avanzados, como la ruptura de La Cuarta Pared (licencia literaria consistente en que el autor deja de serlo y se convierte en un personaje más de la historieta) en los últimos números escritos por Morrison. La utilización de este recurso, utilizado anteriormente por grandes del cómic como John Byrne, dio una gran brillantez al remate de la etapa de Morrison, que dejó la colección tras veintiseís números, momento en el cual argumentó con sinceridad que ya había escrito todo lo que debía sobre el personaje.
Paralelamente, Animal Man participó de ciertos crossovers con otros personajes del mundo DC y fue incluido como miembro de la JLE (Liga de la Justicia Europa) en 1989, pero siempre de forma muy marginal y conservando su propia colección un tono intimista.
Las etapas de Milligan y Veitch Grant Morrison se fue por la puerta grande y dejando el listón muy alto, con lo que los directivos de DC debían ahora buscar un guionista que mantuviese la calidad de la serie que tantos éxitos de público y críticas estaba cosechando. En el equipo creativo se mantuvieron Chas Truog y Brian Bolland, mientras que el elegido sucesor de Morrison fue Peter Milligan.
Milligan encontró un trabajo muy difícil de realizar, ya que debía mantener e incluso superar lo que Morrison había hecho y rehacer la serie que Morrison había descompuesto a su antojo. Milligan decidió sumir a Animal Man en un coma psicodélico tras el cual despertaría encontrándose divorciado de su mujer y sumido en una cruenta lucha contra el gobierno.
El cambio propuesto por Milligan no convenció ni a directivos ni a lectores, y fue sustituido tras el número 32 por Tom Veitch. La etapa de Veitch fue algo más afortunada y más larga que la de Milligan. En ella se cambió al dibujante regular, Chas Truog, por Steve Dillon, quien ya había participado en el número 29. El inglés Steve Dillon aportó frescura a la estética de la serie con su estilo sencillo y muy bien narrado que luego le llevó a la fama en Predicador, al tiempo en que las Portadas de Brian Bolland eran cada vez más brillantes.
Desde el punto de vista argumental, Animal Man se separó cada vez más de los otros personajes del universo DC y de los derroteros del cómic superheroico tradicional. Animal Man descubrió que sus poderes tenían un carácter totemístico (contrario al carácter alienígena que habían tenido anteriormente) y resultó que él y otros metahumanos pertenecían a los "Controladores de Animales", una casta que tenía el poder de imitar los poderes de los animales y establecer una empatía sensitiva con ellos. Más tarde se descubriría que su hija Maxine también estaba desarrollando unas habilidades similares.
La propuesta de Veitch fue algo más original que la de Milligan y se acercó en parte a lo que Alan Moore había hecho con la Cosa del Pantano en la línea de crear un universo donde unos seres poderosos tenían las llaves del control de las fuerzas naturales.
Sin embargo, no llegó a convencer del todo y sería sustituido por el británico Jamie Delano, guionista de gran brillantez y proyección por aquel entonces. Cabe destacar que el "fracaso" de Milligan y Veitch no se debe tanto a ellos sino al contraste con la grandeza de la obra de Grant Morrison, quien cerró una etapa muy difícil de continuar y de superar.
La etapa de Delano