El Café Suizo fue un café de tertulia de Madrid abierto en 1845 y cerrado en 1919. Se encontraba en la confluencia de la calle de Alcalá con la Ancha de Peligros (luego llamada calle de Sevilla), a pocos metros de la Puerta del Sol. Pasó a la historia de la capital de España como uno de los cafés que sirvieron de tribuna pública en los periodos de revueltas políticas.

Historia miniatura|izquierda|Interior del Café Suizo en 1871

El café se inauguró el 3 de junio de 1845 por Pedro Fanconi y Francisco Matossi, súbditos suizos, cuya nacionalidad sugirió el nombre del local,Angel del Río López, (2003), «Los viejos cafés de Madrid», Ed. Madrid, ISBN 978-84-95889-46-1 y que tuvieron varios cafés a otras capitales españolas, como Bilbao (uno de los primeros), Burgos, Pamplona (en la plaza del Castillo), Zaragoza (el Gran Café Suizo del Paseo de la Independencia, fundado en 1847,Santiago de Parra Mas, (2008),Fondas, hoteles y banquetes en la Zaragoza del siglo XIX, Cuadernos de Aragón, nº 38, pp:34) o Santander.Antonio de Trueba, (1882) De Flor En Flor, Cap. "El primer Café Suizo"

El edificio cuyos bajos ocupaba, fue derruido en 1919 para construir el que, entre otras sedes de negocios, ha ocupado la del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria.

Tertulias miniatura|El Café Suizo de fondo (El Museo Universal, 1862)

Entre sus primeras tertulias hay que destacar quizá la de los hermanos Bécquer; y posteriormente la de Eusebio Blasco, Luis Rivera, Salvador María Granés y Manuel de Palacio activa hasta 1920. El Suizo de Madrid albergó singulares peñas, como la denominada “circulo social de la Gran Vía”,José del Corral, (2002), La Gran Vía: Historia de una Calle, ed. Silex o la que entre 1880 y 1891 reunía a los socios del Casino de Madrid (por carecer de sede social, debido al derribo del Palacio del Marqués de Santiago).

Características Era un local amplio con un aforo de 500 personas, con mesas de mármol y paredes de felpa color escarlata.Peter Besas, (2009),«Historia y anécdotas de las fondas madrileñas», 1ª Ed. La Librería, ISBN 978-84-9873-032-6. Cap. IX Se podía contemplar el interior del café a través de seis ventanales, tres de ellos abiertos a la calle de Alcalá y los otros a la antigua calle Ancha de Peligros. La entrada se encontraba situada en la esquina entre las dos calles, e incluía en su servicio un restaurante capaz de ofrecer desayunos (a la carta), comidas y cenas.Karl Baedeker, (1908), «Spain and Portugal: handbook for travellers», Ed. Baedeker Dispuso de un "salón blanco", así llamado por estar reservado a las damas que iban a reunirse en él, y que según Ramón Gómez de la Serna estaba vetado a los hombres.

Hacia la década de 1860, el Suizo se hizo muy popular por la rapidez en su servicio (cosa al parecer poco habitual en esa época) y por sus exquisitos chocolates a la taza, el ponche o el café ‘Doña Mariquita’.Francesco Varvaro Pojero, (1882), A Traverso La Spagna, Vol 2 También se servían bebidas de estación como el agraz, el agua de cebada o los sorbetes de diferentes sabores. Al parecer fue aquí donde se puso de moda el típico bollo de la pastelería madrileña denominado suizo, que luego se vendería de forma tradicional en las pastelerías de Madrid.Manuel Martínez Llopis, (1999), La dulcería española, Alianza Editorial, Dulcería típica de Madrid

Referencias

Bibliografía Vázquez Astorga, Mónica, “Estampa del Madrid antiguo: el café Suizo (1845-1919)”, Ars Bilduma, núm. 9, 2019, pp. 95-112.

Suizo Categoría:Calle de Alcalá Categoría:Tertulias