thumb|Ilustración de la edición en latín realizada en Basilea en 1494
Las cartas que anunciaron el descubrimiento de las Indias son un conjunto de manuscritos e impresos que, a partir de 1493, hicieron públicos los hallazgos de la primera expedición capitaneada por Cristóbal Colón a lo que actualmente se denomina América. Hacia principios de abril se imprimió en Barcelona una carta en castellano dirigida al escribano de Ración de la Corona de Aragón, Luis de Santángel; unas semanas más tarde se publicó en Roma una traducción al latín bien de este mismo documento bien de otra carta muy similar dirigida al tesorero real Gabriel Sánchez. La versión en latín se difundió rápidamente por toda Europa, siendo reeditada varias veces y traducida a otros idiomas. Posteriormente han aparecido manuscritos de contenido similar a la carta impresa en Barcelona y, en 1985, una copia quizás del de una carta de Colón a los Reyes fechada en marzo de 1493 y que trata del mismo tema.
Estas cartas describen las islas descubiertas, en particular Cuba y La Española, y las costumbres de sus habitantes, abundando las exageraciones sobre el tamaño de las islas, sus riquezas y la docilidad de los indios. Sin embargo, ofrecen pocos datos concretos sobre el viaje (se omite, por ejemplo, la referencia a la pérdida de la nao capitana) e, incluso, algunos de ellos contradicen a otras fuentes, en particular al Diario de a bordo.
La postura tradicional sobre la autoría de las cartas impresas en 1493 es adjudicar la misma al propio Colón, quien habría promovido su publicación como una forma de proteger sus intereses. Otra teoría, en cambio, afirma que fueron escritas por el rey Fernando y Luis de Santángel, inspirándose en diversos informes enviados por Colón a los Reyes a su regreso. A pesar de las dudas sobre su autoría, estas cartas tienen una gran importancia histórica porque constituyeron la única fuente sobre el primer viaje de Colón que estuvo disponible públicamente durante la vida del Almirante.
Por lo demás, su publicación constituyó, intencionadamente o no, una extraordinaria operación de propaganda gracias a la recién inventada imprenta. En este sentido, la consecuencia más inmediata fue que la difusión de la noticia del Descubrimiento se convirtió en la más rápida y universal de todo el y parte del .
Carta de Martín Alonso Pinzón a los Reyes Antes de que Colón retornase a la Península en 1493, los Reyes ya habían recibido noticias de la expedición. Las debió enviar Martín Alonso Pinzón, quien había llegado por separado a Bayona en Galicia capitaneando la Pinta.LEÓN GUERRERO, Monserrat. Pág. 22. Según el cronista Jerónimo Zurita:
La carta de Pinzón, que no se conserva, hizo que los monarcas pusieran en marcha preparativos para enviar un embajador a Portugal. Según Zurita unos días más tarde, pero antes de que partiera el embajador, recibieron otra carta, escrita por Colón, diciendo que había estado en Lisboa y se había entrevistado con el rey de Portugal.
Cartas publicadas en 1493
Difusión
thumb|Primera página de la carta en castellano impresa en Barcelona en 1493
En 1493 apareció impresa una carta de Cristóbal Colón dirigida al «escribano de ración», cargo público que por aquel entonces ocupaba Luis de Santángel. La carta está escrita en castellano, fechada a 15 de febrero y posdatada en Lisboa a 14 de marzo. El documento impreso no lleva título ni lugar de edición y no se sabe quién ordenó publicarlo. Mediante un análisis tipográfico se ha averiguado que debió ser impreso en el taller de Pere Posa, en Barcelona.El primero en identificar el taller de Pere Posa fue José María Asensio. Fue corroborado por Conrado Haebler en 1899.
SANZ LÓPEZ, Carlos Pág. 19. También se desconoce la fecha de publicación, suponiéndose en general que debió ser hacia el mes de abril.SANZ LÓPEZ, Carlos. Pág. 17. No se sabe cuántos ejemplares se editaron. Se conserva uno solo, encuadernado en 1497,MACHEL, 20 aparecido en 1889 y hoy propiedad de la Biblioteca Pública de Nueva York.En 1889 apareció en el catálogo del librero anticuario J. Maisonneuve, de París, con un exorbitante precio de 65000 francos. Se lo vendió al librero inglés Bernard Quaritch, que a su vez lo revendió a la Lenox Library, hoy integrada en la Biblioteca Pública de Nueva York. SANZ LÓPEZ, Carlos. Pág. 18.
La carta de Colón, impresa o en versiones manuscritas, se difundió rápidamente. El 22 de marzo de 1493, el cabildo secular de Córdoba examinó “una carta que envió Colón de las islas que falló”.SANZ LÓPEZ, Carlos. Pág. 34 Las noticias del viaje llegaron rápidamente a Italia, pues se tiene eco de ellas en Roma el 18 de abril Citado en: y en Siena el 25 del mismo mes. Pronto apareció publicada en Roma una versión en latín de la carta, traducida por Leandro Cosco el 29 de abril. Este texto presenta, sin embargo, algunas diferencias con el impreso en Barcelona, empezando por el destinatario, que es el tesorero real Gabriel Sánchez (llamado erróneamente Raphael Sanxis en la mayoría de las ediciones). La versión en latín alcanzó gran popularidad en Europa y fue reimpresa numerosas veces: dos en Roma, una en Amberes, una en Basilea y tres en París. La edición de Basilea y las dos primeras de Brasil fueron ilustradas con grabados. Se hicieron también traducciones a otras lenguas: italiano (por Giuliano Dati en verso, Roma, 15 de junio de 1493) y alemán (Estrasburgo, 1497). Esta última interpoló referencias a geógrafos clásicos, principalmente Ptolomeo. En Valladolid se realizó una nueva edición de la versión castellana,De esta edición se encontró un ejemplar en 1862, en el legado de Pietro Custodi a la Biblioteca Ambrosiana de Milán. SANZ LÓPEZ, Carlos. Pág. 18.que normalmente se fecha en 1497 aunque algún autor la retrotrae a 1493-94.MACHEL, 22
Contenido
thumb|El rey Fernando en la tapa de la edición de Basilea de 1494 thumb|Ilustración de una de las ediciones de la carta en latín que muestra al rey Fernando, las tres naves de Colón y la población de las islas descubiertas. 15px Texto completo de la carta impresa en Barcelona
La carta a Santángel dedica largos párrafos a las islas descubiertas y las costumbres de sus habitantes, pero omite información importante sobre el viaje: cuántos barcos formaban la expedición, cuándo partieron, qué ruta siguieron y cuándo emprendieron el viaje de vuelta. Aunque es lógica la omisión de algunos de estos datos por estar la carta dirigida a personas de las que Colón sabía que los conocían bien, algunos de los datos que proporciona contradicen a otras fuentes, por ejemplo en lo referente a la duración del viaje de vuelta o la fecha de la llegada a Lisboa.
En la introducción, Colón afirma que pasó a "las Indias" (al "mare Indicum" según la carta en latín) y que tomó posesión de las tierras halladas. También menciona la duración del viaje de ida: 20 días en la versión en castellano y 33 en la latina.
El documento enumera a continuación las primeras islas visitadas, dando sólo sus nombres: Guanaham (Guanahanin en la carta en latín), rebautizada San Salvador; Santa María de Concepción; Ferrandina (Fernandina en la versión en latín) e isla Bella (corregido a Isabela en la traducción latina). La quinta isla mencionada es Cuba, a la que Colón llamó Juana, cuya exploración se narra más detalladamente. La última isla descubierta es La Española, también llamada actualmente isla de Santo Domingo.
La carta describe los paisajes de Cuba pero da poca información geográfica sobre ella. En cuanto a la Española, es aún más parca en detalles. En ambos casos los datos aportados tienden a exagerar el tamaño de las islas. A continuación describe a los indios como seres dóciles, pacíficos, monógamos, sin propiedad privada y sin religión, lo que implica que deberían ser fáciles de evangelizar. El texto afirma que Colón ha dejado un barco y una guarnición en la Española, en un fuerte llamado Navidad. Omite, sin embargo, el hecho de que ese barco, probablemente la nao Santa María, había embarrancado, según afirman muchas otras fuentes.
Aparte de las islas visitadas, el autor de la carta da noticias de otras tierras: una isla poblada de indios caníbales; otra donde solo viven mujeres guerreras; otra donde hay mucho oro y cuyos habitantes no tienen cabellos; un país donde vive «gente con cola» y dos «tierras firmes»: una la «de acá» y otra la «de allá del Gran Can». También promete todo tipo de riquezas si se explotan las islas descubiertas: oro, esclavos y vegetales preciosos como las especias, algodón, «almástica», «ligunaloe», ruibarbo y canela. En la conclusión exalta su «victoria», si bien reconoce que puede haber otros que «destas tierras aian fallado o escripto" antes que Colón, y llama a "tomar alegría y fazer grandes fiestas, y dar gracias solemnes a la Sancta Trinidad».
Fecha
El final de la carta es diferente según las versiones. En la impresa en Barcelona se lee que fue escrita el 15 de febrero "sobre las islas de Canaria" y posdatada el 14 de marzo en Lisboa:
La versión en latín termina de manera mucho más breve, diciendo «En Lisboa el 14 de marzo»:
Las fechas de estas cartas han causado quebraderos de cabeza a los historiadores porque contradicen al Diario de a bordo, al cual se considera generalmente la fuente principal para el primer viaje de Colón. El Diario no menciona en absoluto a las Canarias en el viaje de vuelta y el 15 de febrero sitúa a la carabela de Colón, la Niña, en las Azores. Sí dice que fue a Lisboa pero no el 14 sino el 4 de marzo. Por estos motivos algunos autores han considerado que las fechas de las cartas son erróneas y han llegado a sustituir en sus transcripciones de estos documentos la palabra "quatorze" por "cuatro".Transcripción del manuscrito de la carta del Archivo de Simancas.La nota al pie n.º "I" de: FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Martín. Pág. 175., indica lo siguiente: Para otros se trata al contrario de pruebas de que no fue Colón el que redactó las cartas.
Autor, destinatarios y objetivo
thumb|Luis de Santángel, escribano de ración de la Corona de Aragón Hay división de opiniones sobre si las cartas a Santángel (castellano) y a Sánchez (latín) son dos documentos distintos o bien deben considerarse como dos versiones de un mismo documento, en cuyo caso el nombre de Sánchez sería un error introducido por el traductor.HENIGE, David. Pág. 141.
También hay historiadores que opinan que no fue Colón el autor de ninguna de las dos cartas. Demetrio Ramos afirma que la carta fue redactada entre el rey Fernando y Luis de Santángel, inspirándose de noticias enviadas por Colón a los Reyes a su regreso. Según Ramos, la carta a Gabriel Sánchez sería una mera traducción al latín de esta primera. El autor de la traducción al latín añadió un epigrama "al invencible rey de las Españas" firmado por el obispo de Montepeloso, Leonardo de Carninis, lo que ha llevado a pensar que fuese este último quien encargase la traducción a Cosco.
Algunos historiadores se sorprenden de que la Corona permitiese difundir informaciones en principio confidenciales y aventuran que quizás la publicación fue una estratagema de Colón para proteger sus intereses. Otros observan que el que las cartas se imprimiesen y circulasen rápida y libremente indica que la corte de los Reyes Católicos dio su permiso o al menos no lo impidió. De hecho, la imprenta de Pere Posa era utilizada habitualmente por la Corona para publicar leyes y sentencias. En cualquiera de los dos casos, se trató de una operación de propaganda, una de las primeras manipulaciones mediáticas a gran escala, hecha posible por la invención de la imprenta. No se dio en el ni en la primera parte del una difusión tan rápida y universal de una noticia. Por ejemplo, la primera vuelta al mundo (1519-22) tuvo un eco mucho menor.
El objetivo principal de esta operación de propaganda podría haber sido el crear en Roma un ambiente favorable a la negociación de las Bulas Alejandrinas.
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