El Templo y exconvento de San Nicolás de Tolentino es un antiguo convento agustino del ; es considerado como uno de los monumentos históricos más importantes del estado de Hidalgo. Así mismo, desde el punto de vista arquitectónico y pictórico, constituye uno de los mayores ejemplos de arte novohispano del . Se encuentra localizado en la ciudad de Actopan, en el municipio homónimo dentro del estado de Hidalgo, México.

Pertenece a los denominados “convento-fortaleza”, el complejo cuenta con un atrio con cruz atrial; una capilla abierta; una iglesia de una sola nave con una torre campanario, una sacristía, y un baptisterio; un convento con un pórtico, un claustro, corredores de estudio, cocina, refectorio, caballerizas; y una huerta, así como los restos de una enorme cisterna y aljibe para los usos de la comunidad. Muestra una combinación de estilos arquitectónicos como: el Plateresco, el Mudéjar, el Gótico, el Románico y el Renacentista; y después se agregaron elementos del Neoclásico y Barroco.

La fundación del convento se da en 1546 por la Orden de San Agustín, aunque oficialmente fue ordenada en 1548, la obra se le atribuye a fray Andrés de Mata. La construcción empezó en 1550 y para 1560 el conjunto ya se encontraba concluido. Una segunda etapa constructiva empezó en 1750 a raíz de su secularización. En los siglos y sufrió distintos cambios, principalmente la reducción de la superficie de la huerta.

Fue declarado Monumento Histórico, mediante un decreto emitido por el Gobierno de México, el 2 de febrero de 1933. Actualmente se conserva la porción más interesarte del conjunto como es la fábrica arquitectónica con pintura mural, y se encuentra dividido en tres secciones, la iglesia y sus anexos, se siguen utilizando con fines religiosos; el convento se encuentra convertido en museo; y en las caballerizas donde se encuentra un casa de la cultura.

El programa iconográfico e iconológico de Actopan, es de los más complejos y ambiciosos del estado de Hidalgo. Se debe considerar la pintura renacentista como ideología estética preponderante, y las reminiscencias de la pintura mural de Mesoamérica, en la mezcla de la decoración y los temas cristianos; características del tequitqui o arte indocristiano. Destacan los murales y frescos de la sala de profundis, del cubo de la escalera y de la capilla abierta.

En la sala de profundis hay un gran mural que describe la fundación de la orden agustina y las vidas de los frailes. Las paredes de la capilla abierta lucen pinturas con representaciones de la creación del mundo según el Génesis, el fin del mundo según el Apocalipsis y escenas del infierno. En los muros del cubo de la escalera se representó a los intelectuales, prelados y santos más notables de la orden, como Agustín de Hipona, y Nicolás de Tolentino; también aparecen las efigies de los caciques indígenas de Actopan e Ixcuinquitlapilco.

También destacan los grafitis novohispanos realizados en el convento, sobresalen los que se ubican en el cuarto de letrinas, con figuras como personas, caballeros, distintas iglesias, torreones con sus ladrillos esbozados, animales, etc.

Historia

250px|miniaturadeimagen|derecha|Convento de Actopan.

La conquista de México por Hernán Cortés, quedó consumada con la rendición de Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521. El trabajo de evangelización en México empezó en 1524 cuando arribaron doce franciscanos, en 1526 el mismo número de dominicos y en 1533 siete agustinos. En el estado de Hidalgo empezó cuando los franciscanos llegaron a Tepeapulco en 1527 y los agustinos llegan a Atotonilco el Grande y Metztitlán en 1536.

Casi siempre mencionados juntos en las crónicas y relaciones, Actopan e Ixcuinquitlapilco, eran comunidades otomíes con minorías chichimeca-pame. Se dice que durante el México prehispánico, Ixcuinquitlapilco fue la población más importante; y los agustinos al ver que la topografía y la escasez de agua en lxcuinquitlapilco, decidieron cambiar la cabecera al pueblo de Actopan.

Según el Diccionario universal de historia y de geografía, la ciudad de Actopan fue fundada el 16 de julio de 1546; aunque la fecha en que se celebra el aniversario de la fundación de la localidad corresponde al 8 de julio. La primera acta de bautismo en la Iglesia de Actopan de que se tiene noticia, está fechada el 8 de julio de 1546, fecha que coincide con la fundación del curato. En el mismo año Actopan fue elevado a la categoría de pueblo, encomendada a Rodrigo Gómez de parte de los agustinos. En un muro del claustro alto del se lee: “Este curato se fundó en el siglo 16. á 8 de julio de 1546. á los 24 á 10 meses y 25 días de la Conquista de Mejico, que fue en 13 de agosto de 1521”. También en 1546 se empieza la construcción del acueducto, para el abastecimiento de agua del complejo y la localidad.

La fundación del complejo data de 1546, ya para 1548 había sido erigido en priorato o casa prioral. La construcción fue ordenada oficialmente en 1548, siendo provincial de la orden Alonso de la Veracruz; y durante el capítulo celebrado por la comunidad agustina en la Ciudad de México el 28 de abril de 1548. El cronista de los agustinos en la Nueva España, Juan de Grijalva, atribuye esta construcción a fray Andrés de Mata; aunque se ha especulado sobre la actividad constructora de este fraile. La construcción inició en 1550, bajo la dirección de Andrés de Mata con la subvención de Juan Mica Atocpa y Pedro Ixcuinquitlapilco, indios principales del pueblo; aunque existen dudas acerca de si estos personajes subvencionaron la obra. El periodo de construcción abarca de 1550 a 1560.

En 1571 los dos pueblos de mayor importancia eran Actopan (que tenía 7500 vecinos en su jurisdicción) e Ixcuinquitlapilco (4000 vecinos); para atender esta doctrina residían en Actopan seis frailes. Se sabe que para el 1573, el conjunto ya se encontraba concluido en su totalidad, contando con tres principales edificios: la capilla abierta, la iglesia y el convento; además de las caballerizas, la huerta y un sistema de abastecimiento de agua de grandes proporciones para usos de la comunidad.

En el Convento de Actopan se celebraron varios capítulos generales de la orden. En el de 1573 resultó elegido provincial fray Juan de Medina Rincón. En 1576 el prior del convento Melchor de Vargas, imprimió el primer catecismo de la doctrina cristiana en idioma otomí. En el capítulo general de 1578 se acordó alargar los periodos de los provinciales de tres a cuatro años y se eligió a fray Martín de Perea como provincial. En el siguiente capítulo, realizado el 9 de septiembre de 1581, fue elegido provincial fray Pedro Suárez de Escobar.

Siglos y miniatura|izquierda|Cristo de 3.0 m de alto, y 2.17 m de ancho. Escultura de cuerpo entero, de tamaño natural, hecha de caña y pasta, cruz de madera tallada, moldurada, dorada y con aplicación de espejos.

En 1605 era una de las casas de estudio de la orden en la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús, y vivían en él, treinta frailes. La secularización tuvo lugar el 16 de noviembre de 1750, siendo el cura interino J. Balthasar de la Barreda y el bachiller Nicolás José de Cabañas, tomó posesión el 19 de diciembre de 1750. El templo y el convento fueron entregados al clero secular y pasó a formar parte del arquidiócesis de México.

Cuando el inmueble pasa a manos del clero secular, se realizan cambios y anexos importantes; se retira el tapanco del refectorio, se amplía un apéndice a la cocina parte sur-oriente, donde se le coloca una ventana triangular y debajo de esta una claraboya circular, el pozo y las dos piletas que están saliendo de la cocina se fragmentan; se divide el área, con un vano de acceso la sala de profundis; se cierra el vano que comunica de la capilla del templo al cubo de escalera; se divide un espacio de los portales del oriente.

También se abren los pasillos, teniendo comunicación más directa para las demás celdas; se colocaron grandes claraboyas, en el muro poniente, y en la parte suroriente y norte, del corredor de estudio, en el edificio de servicio en las caballerizas, con remate de visual al final de dichos corredores. También se aprecia la abertura de ventanas, con derrame diagonales; se levantó un muro de piedra con ventanas en forma de óculos, almenas en su parte superior y una pequeña puerta de acceso, encerrando el espacio interno de la capilla abierta.

De acuerdo con una noticia publicada en la Gaceta de México el 9 de agosto de 1785, se inaugura el jagüey. A finales del siglo y principios del , la iglesia se llenó de altares de estilo neoclásico.

El 29 de agosto de 1832 se erigió como vicaria foránea, su primer beneficiado fue el presbítero, Marcos Cárdenas. En 1832 la parroquia de Ixmiquilpan fue sufragánea de Actopan, situación que cesó poco después. Después de la Guerra de Reforma, con la aplicación de la Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos, sufrió mutilaciones y usos diversos. El enorme atrio fue invadido por construcciones particulares; los soportales fueron ocupados por comercios; su amplia huerta fue fraccionada en cuatro enormes manzanas, y vendidas a diversos postores.

Con la creación del Obispado de Tulancingo el 22 de enero de 1862, pasó a ser de su dependencia, con la categoría de vicaria foránea, misma que ya ostentaba. La capilla abierta fue enajenada en 1873 al señor Carlos Mayorga, por el jefe de Hacienda del estado de Hidalgo en la cantidad de 369 pesos; y eventualmente se convirtió en una fragua o taller. El 17 de mayo de 1898, durante un aguacero, cayó un rayo en la iglesia e hizo estragos en la fachada y destruyó un altar. El convento quedó en el abandono, la iglesia fue la única sección que siguió usándose públicamente, su destrucción fue paulatina, pero constante.

A finales del , se construye un muro atrial, en su perímetro encerrando a la huerta, de servicios, el jardín posterior de la iglesia, la capilla abierta y el atrio principal. Además se coloca un acceso a la huerta, con dos anexos para casa de guardia e intendencia. El reloj se colo en la torre del campanario en 1886.

240px|miniaturadeimagen|derecha|Panorámica de la iglesia y la plaza principal de Actopan en 1924.

Para conmemorar el Centenario de la Independencia Mexicana se construye un reloj de torre, en el costado norte de la fachada. El reloj se cambió de lugar y se inauguró el 15 de septiembre de 1910. Durante la Revolución mexicana, fue utilizado como hospital y cuartel militar. En 1927 se inicia labor de restauración en el cubo de la escalera por el artista Roberto Montenegro. En 1928 se establece la Normal Regional de Actopan en el convento, una escuela normal con su internado anexo; permaneció hasta 1932, año en el que fusiona con la Normal Rural de El Mexe.

El 27 de junio de 1933, el complejo pasó a ser manejado por la Dirección de Monumentos Coloniales de la República; el 2 de febrero del mismo año, había sido declarada monumento artístico e histórico. Entre 1933 y 1934 el arquitecto Luis MacGregor realizó trabajos de restauración, consolida la arcada del claustro alto, y quita los agregados que sirvieron para adaptar los espacios a las diversas necesidades de las dependencias. En 1939, el inmueble pasó a depender del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Se integran muros intermedios en la sala de profundis, y se tapea un acceso a la sacristía .

El 12 de marzo de 1951 el club deportivo social Actopan solicita al INAH, el uso del jagüey, el cual se encontraba abandonado; en una carta firmada por el presidente del club, Federico Hernández, se le pide a Manuel Toussaint, directo del INAH, el uso como cancha, comprometiéndose a su simpieza y cuidado. Se les ponen varias condiciones: la más importante es cuidar el pretil y reconstruir las partes dañadas del mismo, así como reacondicionarlo. Desde el 18 de mayo de 1954 se dan las condiciones para prácticas deportivas.