Altura es un municipio español ubicado en la Comunidad Valenciana. Localizado en la comarca del Alto Palancia, el término municipal forma el límite entre las provincias de Castellón —a la que pertenece— y de Valencia. Está situada en el valle del río Palancia, el camino natural que une Aragón con la costa mediterránea. Se trata de un municipio de interior enclavado en plena Sierra Calderona cuyo mayor pico, el Montmayor, se encuentra en el Altura.

El término municipal ocupa una extensión de 129,47 km² y cuenta con una población de .

En Altura se sitúa la Cartuja de Vall de Cristo, uno de los centros religiosos más importantes del antiguo Reino de Valencia en funcionamiento durante 6 siglos, que además ostentaba señorío temporal y eclesiástico sobre diversas poblaciones y mantenía el control económico del lugar. Relacionado con ella, el santuario de la Cueva Santa es un importante foco de peregrinaciones procedentes de la propia comarca y otras cercanas por la devoción a la Virgen de la Cueva Santa.

Toponimia La primera noticia sobre la localidad aparece en el Llibre del Repartiment de Valencia, donde se la nombra con el topónimo Huyturam. Más tarde en un documento fechado en 1237 el nombre de la población aparece como Eytura. En 1241 el testamento de Pedro Fernández de Azagra ya nombra a la localidad con su nombre actual de Altura. Este topoónimo tendría su origen en el árabe dada la población islámica asentada en la zona.

El gentilicio para los habitantes de la villa es «alturano» para el género gramatical masculino y «alturana» para el femenino.

Símbolos El escudo de Altura se define por el siguiente blasón:

El actual escudo es el de uso inmemorial por la población, que fue rehabilitado el 25 de junio de 2002.

La bandera de Altura, adoptada el 26 de abril de 2005, se define de la siguiente manera:

El municipio dispone de un himno propio creado durante la década de 1950 por Vicente San Benito durante su estancia en la localidad como director de la banda de música.

Desde 2014 el Ayuntamiento utiliza el eslogan «Altura, conóceme y volverás» con fines de promoción turística.

Geografía

Localidades limítrofes

Orografía, hidrografía y geología El término municipal es muy abrupto, propio de la sierra Calderona a la que pertenecen el Montmayor con , los de la Peña Rubia, el Alto del Rejo con , el cerro de la Segadiza con , el cerro de la Pedrera con , el cerro de las Fontanicas de o el cerro Altamira de entre otras elevaciones. La situación de las cadenas de elevaciones marca la divisoria de aguas entre los ríos Turia y Palancia.

El núcleo urbano se encuentra en el valle del Palancia a una altura que oscila entre los 400 y los a escasos 2 km del núcleo urbano de Segorbe dentro del eje vertebrador urbano formado por el río.

Hidrográficamente el término es extremadamente seco, no lo atraviesa ninguna corriente permanente de agua, pero sí posee un complejo sistema de ramblas y barrancos que se pueden clasificar en dos cuencas. Al norte, la rambla de la Torrecilla o Seca que desemboca en el río Palancia, en las proximidades de Segorbe. La otra cuenca corresponde a la rambla de la Escarihuela que, entra en el término de Líria y desemboca en el río Turia, a su paso por el municipio alturano recibe las aportaciones del barranco del Cantal, del Cerezo, de los Muertos y del Losar. Sin embargo, hidrológicamente la zona es muy rica en manantiales, la mayoría de ellos estacionales y que no permitían el correcto desarrollo de la agricultura.

Cultura del agua miniatura|izquierda|Fuente del Berro La gestión del agua disponible ha sido de gran importancia histórica para la villa ya que dependía de terceros para garantizarse el suministro. Históricamente la principal procedencia del agua consumida en Altura provenía de la Fuente de la Esperanza situada en Segorbe cuya gestión fue objeto de numerosas contiendas solucionadas con tantas concordias como fuesen necesarias. En 1251 se conoce la sentencia dictada por Ximén Pérez de Arenós que distribuye las aguas entre Altura y Segorbe a cambio de ceder terreno alturano a la localidad vecina y que se derribara toda construcción que modificara el curso de las aguas. A comienzos del el rey Martín I de Aragón cedió a la cartuja que había fundado años antes el derecho que había comprado a Segorbe de una hilada y media de agua cada día excepto los viernes que sería continua. Esta agua primero abastecía al monasterio, luego a las actividades agrarias, ganaderas e industriales del mismo y por último a la población. En 1531 el pueblo de Altura, financiado por la cartuja, construyó el antecedente de la actual Balsa Mayor donde se depositaban las aguas de la fuente después de hacer funcionar la actividad industrial de El Batán, y desde donde se repartía la cantidad pactada entre las poblaciones de Segorbe y Altura, con este acuerdo el pueblo de Altura renunció a la posibilidad de regar sus propias huertas ganándolo la cartuja. Los conflictos fueron continuos en el tiempo hasta que la desamortización de la cartuja provocó que los segorbinos cortaran el abastecimiento de agua a Altura alegando que el acuerdo era con la cartuja. La última disputa se solucionó en 1943 cuando Segorbe tuvo que ceder a Altura un caudal diario de entre 50 y 70 l/s.

Tras la desamortización Altura quedó desabastecida y sin posibilidad de capturar agua de una fuente estable. Sobre 1910 empezarían las propecciones para encontrar un manantial que abasteciera a la villa, sobre 1912 se encontró en el monte de la Rápita y se fundó la empresa encargada de extraer el agua de la bautizada como Fuente del Berro para llevarla a la población, cuyas obras comenzaron en 1913. Los trabajos se hicieron de rogar prolongándose hasta 1915 cuando la noche del 24 al 25 de marzo la población desesperada se reunió en la iglesia para rezar una novena a la Virgen de la Cueva Santa pidiendo el afloramiento del manantial hasta que por fin esa noche brotó el agua. En recuerdo de este milagro, Altura celebra cada año en estas fechas las fiestas del Berro. El nuevo suministro de agua permitió un amplio desarrollo económico del municipio al permitir la expansión de los cultivos de regadío.

Las aguas de la Fuente del Berro se canalizan hasta la Balsa Mayor donde se juntan con las procedentes de la Fuente de la Esperanza y se reparten de la forma convenida. La red de acequias que permite regar la huerta de Altura consta de las acequias Madre, de la Villa, Abrotón, Pinarejo, del Plano, de la Cartuja del Salto y la del Medio. Otras zonas de huerta del municipio disponen de su propio sistema de riegos, como el de Parada Honda-El Salto-El Canar-Almagrán o los azudes de la rambla de los Cursos y el de los Tenderos. También se construyeron dos acueductos para llevar agua procedente de localidades al sur de Altura a molinos y otros aprovechamientos preindustriales. El resto de zonas del municipio alejadas del núcleo urbano, de cursos de agua o sin usos industriales cercanos se veían obligados a recolectar el agua de lluvia en los navajos, nombre local para los aljibes construidos sobre una depresión arcillosa con una pequeña cúpula o bóveda de piedra seca que protegía y mantenía las aguas para el uso humano y el abrevadero de animales. Se conservan unos 36 navajos en diferentes estados de conservación.

Las continuas disputas debido a la escasez de agua obligó a fundar una asamblea de regantes conocida como Mandas de Agua que, sin intervención de la administración pública, detenta funciones reguladoras, ejecutivas y de arbitraje en materia de riego, resolviendo en cada reunión, los litigios que puedan producirse en el reparto de aguas. Su organización y funcionamiento mantiene su estructura desde antiguo constituyendo un importante valor etnológico.

Zonas protegidas miniatura|Santuario de la Cueva Santa De toda la extensión del parque natural de la Sierra Calderona 1686,19 ha quedan dentro del municipio de Altura. A esto hay que sumarle el espacio declarado Zona de especial protección para las aves (2334,32 ha), y los considerados Lugar de importancia comunitaria y Zona especial de conservación de 1712,77 ha. El Paraje natural municipal de La Torrecilla-Puntal de Navarrete cuenta con un espacio protegido de 331,30 ha dentro de las cuales se encuentra la microrreserva de flora del Puntal de Navarrete con 10,21 ha. Entre las cuevas del municipio destaca la cueva del Latonero, donde se encuentra el santuario de la Cueva Santa, la del Murciélago, que comunica con la del Latonero, la de Castrel, la de Vergara o del Tío Ramón, entre otras. Otros sitios de interés ambiental son el monte de Santa Bárbara; el Pinar de San Juan; el Llano de las Boqueras; el Descansadero de la Torrecilla; el entorno de las 33 fuentes de agua de manantial que afloran en el término, incluyendo las Fontanicas, la de la Murta, la de la Torrecilla y la Fuente del Berro; o la Cara del Moro. Las diferentes áreas de interés geológico del municipio son los Pocicos o Pozos de Mena, una formación cárstica que configura piscinas naturales en la rambla de la Mena; la peña de los Pajaricos; los acantilados de Uñoz; la Fuenseca o Fuentesica; Fuente Sierra y Clote Carreres. Los árboles de hasta 24 especies diferentes se encuentran protegidos de forma genérica en todo el término municipal. Junto a ellos una serie de árboles monumentales o conjunto de estos gozan de una protección específica, entre ellos destacan el plátano de la plaza del árbol, el Pinar de la Cartuja, el conjunto conocido como los Doce Apóstoles, el almez de la Cueva Santa, dos palmeras del casco urbano, las morrudas de las Tierras Fuertes o del Llano del Trull, la de Martín y la de Fuente Máñez, las carrascas del Tío Gorriz y la sabina de la Torrecilla.

Historia En el término municipal de Altura se han localizado hasta 32 yacimientos arqueológicos que permiten datar las primeras poblaciones de la zona en torno a la edad de bronce, con asentamientos en El Cantal, barranco del Cuervo, cuevas del Murciélago y del Tío Ramón, loma del Pante, Caparrota o Salto del Caballo entre otros. De época íbera son los restos encontrados en el Alto del Cantal, collado de Gabrada o el Campillo. De época romana es la villa encontrada en la zona de San Juan.

El origen de la actual población es musulmán, posiblemente una alquería de la que apenas se tienen noticias. La primera mención del Castrum de Huyturam aparece en el Llibre del Repartiment de Valencia, donde se concede la población a Pedro Fernández de Azagra Señor de Albarracín, referendado de nuevo en 1237. En 1241 el citado señor deja en herencia la localidad a su hijo. En 1251 los documentos relacionados con el pleito de aguas mantenido con Segorbe hablan de que la parte alturana estaba representada por su señor y por la aljama islámica que habitaba la población. Posteriormente, en 1255 el rey Jaime I de Aragón creó la baronía de Jérica a favor de su amante Teresa Gil de Vidaure y en ella estaba incorporada la población de Altura, que a su muerte cedió algunas de las rentas de Altura al monstaerio de Gratia Dei de La Zaidía de Valencia. Bajo el dominio de los Jérica se otorgan diversas Cartas Puebla, destacando la de 1276 donde el rey Pedro III se compromete a proteger a los sarracenos de la alquería de Altura, que en 1296 sería separada del resto de la población y donada a Sancho Pérez de Ribavellosa. En 1327 Buenaventura de Arbórea, viuda de Pedro I de Jérica concede Carta Puebla según los Fueros de Aragón.