thumb|right|El triunfo de Santo Tomás de Aquino, pintura de Benozzo Gozzoli, conservada en el Museo del Louvre. La neoescolástica es el renacimiento y desarrollo de la filosofía escolástica de la Edad Media que tuvo lugar desde la segunda mitad del . No se trata solamente de la resurrección de una filosofía extinta desde tiempo atrás, sino más bien de una regeneración de la philosophia perennis o metafísica que surgió en la Grecia Antigua y nunca habría dejado de existir. Algunas veces, la neoescolástica ha sido denominada neotomismo, en parte porque fue Santo Tomás de Aquino quien dio forma final a la escolástica en el y, en parte, porque tomó fuerza la idea de que solamente el tomismo podía infundir vitalidad a una escolástica del , si bien es cierto que la neoescolástica incluye otras escuelas además de la neotomista: suareciana, escotista, agustiniana, etc. En la primera mitad del , se crearon importantes escuelas neotomistas, entre las cuales destacan las de Lovaina (Bélgica), Laval (Canadá), Washington (Estados Unidos), Milán (Italia) y Salamanca (España).
Neoescolástica española del Es habitual también utilizar el término «neoescolástica» para calificar a la escuela de Salamanca del (Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Luis de Molina, Francisco Suárez, etc.);Alejandro Guzmán Brito El derecho como facultad en la neoescolástica española del siglo XVI ISBN 978-84-9890-038-5) una corriente de pensamiento de gran influencia en la historia de la teología, la filosofía, el derecho y la economía (arbitrismo), así como decisiva para entender buena parte de la cultura española posterior.Por ejemplo, se ha calificado intelectualmente a Calderón como un escritor que bebe su formación teológica en las fuentes de la neoescolástica española. La escolástica definía la libertad como la «inmunidad de coacción», distinguiendo entre libertad física, intrínseca y moral. Paloma Fanconi, Teología y libertad en El mágico prodigioso.
Neoescolástica de los siglos y Es necesario distinguir dos sentidos del término «neoescolástica»: los intentos de revitalizar la tradición de la escolástica medieval y sus conceptos fundamentales; y, por otra parte, una corriente de pensamiento adscrita a la Iglesia católica que se proponía realizar una nueva síntesis de la fe cristiana y de la racionalidad moderna. En este sentido, el papa León XIII, en su encíclica Aeterni Patris (1879), afirmó que la doctrina tomista, desarrollada por Santo Tomás de Aquino debía ser la base de toda filosofía que se tuviera por cristiana. Con ella, el Papa dio el apoyo incondicional de la Iglesia católica al neotomismo, promoviendo la aparición de la neoescolástica y de la Escuela de Lovaina. Esta encíclica formó parte del impulso realizado por la Santa Sede con el fin de que la Iglesia católica se aproximara a los problemas de su tiempo en multitud de ámbitos. Se planteaba, entonces, la necesidad de construir una nueva filosofía cristiana, para lo cual se requería retomar la antigua filosofía escolástica. De esta manera, la neoescolástica pretendió rescatar el valor de la objetividad frente al relativismo y destacar el valor del realismo frente al idealismo. Con todo, la corriente neoescolástica incluye otras escuelas además de la neotomista: suareciana, escotista, agustiniana, etc.
A finales del , la neoescolástica ganó espacio entre los católicos contra otras visiones, tales como el ontologismo, el tradicionalismo, el dualismo de Anton Günther y el pensamiento cartesiano. Fue aprobado en cuatro congresos católicos: París (1891), Bruselas (1895), Friburgo (1897) y Múnich (1900).
Corriente tradicional Los representantes de esta corriente no tienen como objetivo enriquecer la doctrina tomista, sino mostrar (o demostrar) lo que hay de eternamente durable en materia de metafísica. Así, adoptan una actitud defensiva y desafiante frente a los «errores» de la modernidad, contra la cual erigen el tomismo como un bastión infalible. La mayor parte de las obras de esta corriente están escritas en latín, como es el caso de: Tommaso Maria Zigliara (1833-1893), autor italiano de una Summa philosophica en 3 volúmenes. El papa León XIII lo nombró cardenal y presidente de la Academia de Santo Tomás. Albert Farges, autor de Estudios filosóficos en 9 volúmenes y de un Curso de filosofía, adoptada como manual por muchos seminarios. Reginaldo Garrigou-Lagrange (1877-1964), autor de una Síntesis tomista y de Dios. El cardenal Louis Billot, cuyo retorno a Santo Tomás manifiesta su independencia de cara a Francisco Suárez (quien tiene gran influencia en los neoescolásticos alemanes). Antonin Sertillanges 1863-1948 Cornelio Fabro 1911-1995
Corriente progresista Esta corriente no se contenta con restaurar las antiguas doctrinas tomistas, sino que intenta incorporar todo lo que el pensamiento moderno ha podido descubrir de bueno. Tiene como objetivo enriquecer el tomismo mostrándose severa frente a los «errores» del pensamiento moderno. Una figura central en esta corriente es el cardenal Désiré Félicien-François-Joseph Mercier. Muchas escuelas reclaman pertenecer a esta corriente progresista.
Escuela histórica La escuela histórica aplica al estudio del tomismo y de la filosofía medieval que contribuye a redescubrir utilizando los métodos de la crítica moderna. En Bélgica: Maurice De Wulf En Alemania: Martin Grabmann En Francia: Pierre Mandonnet, fundador de la Bibliothèque thomiste, Étienne Gilson y Marie-Dominique Chenu En España: Miguel Asín Palacios, autor de estudios comparativos sobre las espiritualidades musulmana y cristiana.
Escuela progresista La escuela progresista pretende enriquecer y renovar el tomismo. La reflexión escolástica se expande en todos los campos, de la política a la metafísica, de la moral a la epistemología. El principal representante francés de esta corriente, además de Antonin Sertillanges, es Jacques Maritain. Asimismo, destaca el cardenal Désiré Félicien-François-Joseph Mercier, fundador del Instituto superior de Filosofía de la Universidad Católica de Lovaina, donde enseñó Joseph Maréchal. Finalmente, la neoescolástica italiana de la Escuela de Milán, fundada por Agostino Gemelli, fundador de la Revue de philosophie scolastique. Combaten el positivismo científico y el idealismo hegeliano de Benedetto Croce y Giovanni Gentile. Actualmente, los trabajos de esta escuela se centran en torno a los vínculos entre el tomismo y las corrientes actuales, tales como la Fenomenología, en especial por los trabajos de Emmanuel Falque.
Escuela crítica La escuela crítica tiende a subrayar las debilidades del tomismo y considera algunas de las 24 tesis solo como probables. Por ejemplo, Pedro Descoqs criticó el hilemorfismo y discutió la distinción entre esencia y existencia.
Elementos tradicionales La neoescolástica busca restaurar las doctrinas orgánicas fundamentales encarnadas en la escolástica del . Sostiene que la filosofía no varía con cada fase de la historia y que si los grandes pensadores medievales (Tomás de Aquino, Buenaventura de Fidanza y Juan Duns Scoto) lograron construir un sistema filosófico sólido sobre la información proveída por los griegos, especialmente por Aristóteles, entonces debía ser posible reunir el espíritu de la verdad que contenía la especulación de la Edad Media.
Visiones externas Émile Boutroux pensaba que el sistema aristotélico podía servir como una compensación al kantismo.Aristote, Études d'histoire et de philosophie, Paris, 1901, 202. Friedrich Paulsen"Kant der Philosoph des Protestantismus" en "Kantstudien", 1899. y Rudolf Christoph Eucken"Thomas von Aquino u. Kant, Ein Kampf zweier Welten", loc. cit., 1901. declararon a la neoescolástica como la rival del kantismo y al conflicto entre ellos en el "choque de dos mundos". Adolf von Harnack,"Lehrbuch d. Dogmengesch.", III, 3rd. ed., 327. Seeberg"Realencyklopädie f. Prot. Theol." 5. v. "Scholastik". y otros autores argumentan en contra de la subestimación del valor de la doctrina escolástica.
Lista de autores neoescolásticos
Tomistas
Dominicos Cardenal Tommaso Maria Zigliara. Joaquín Fonseca. Norberto del Prado. Pedro Nolasco de Medio. Justo Cuervo. Édouard Hugon. Reginald Garrigou-Lagrange. Albino González Menéndez-Reigada, obispo. Beato Luis Urbano Lanaspa. Manuel Barbado Viejo. Vicente Beltrán de Heredia. Francisco Barbado Viejo, obispo. Santiago Ramírez. Venancio Carro. Manuel Cuervo. Aniceto Fernández Alonso. Michel-Louis Guérard des Lauriers, obispo. Guillermo Fraile, Teófilo Urdánoz, Antonio Royo Marín, Victorino Rodríguez.
Carmelitas descalzos Valentín Zubizarreta y Unamunsaga, arzobispo. Marcelo del Niño Jesús.
Benedictinos Joseph Gredt.
Semitomistas
Dominicos Cardenal Ceferino González.
Jesuitas Cardenal Louis Billot.
Sulpicianos Adolphe Tanquerey.
Benedictinos
Lorenzo Janssens, obispo.
Sacerdotes seculares Mathias Joseph Scheeben. Cardenal Francesco Satolli.
Suarecianos
Jesuitas Giovanni Perrone. Jean-Pierre Gury. Cardenal Camillo Tarquini. Cardenal Johann Baptist Franzelin. Cardenal Camillo Mazzella. José Mendive. Juan José Urráburu. Beato Juan Bautista Ferreres. Eduardo Fernández-Regatillo. Joaquín Salaverri de la Torre.
Escotistas
Franciscanos Miguel Oromí.
Eclécticos
Sacerdotes seculares Cardenal Désiré Félicien-François-Joseph Mercier (tomismo y kantismo).
Véase también Santo Tomás de Aquino León XIII Católicos tradicionalistas
Referencias
Bibliografía
Categoría:Filosofía contemporánea Categoría:Doctrinas filosóficas