El cáliz de doña Urraca es una pieza de orfebrería románica donada a la infanta leonesa Urraca de Zamora (1033-1101), señora de Zamora e hija del rey Fernando I de León. Tal como lo conocemos, se remonta a la segunda mitad del siglo . En la actualidad se guarda en el museo de la colegiata de San Isidoro de León (España). En palabras del arqueólogo español Manuel Gómez-Moreno se trata de una "[…] pieza excepcional, única más bien".
Descripción
El cáliz se compone de dos cuencos muy antiguos; el copón propiamente dicho y otro que le sirve de peana, hechos en piedra de ónice. Doña Urraca (1033-1101) donó sus joyas personales para decorar estos cuencos.García Ramos, Jorge Nicolás, "Cáliz de Doña Urraca", en Tesoros Hispánicos de la Liturgia Medieval (catálogo de la exposición virtual), ed. Ángel Pazos-López (Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 2019)
Las piezas de ónice están recubiertas de oro en la copa, nudo y peana, dejando al descubierto parte de la copa y casi toda la peana. El interior de la copa también está revestido de oro. Este metal está trabajado con gran delicadeza en filigranas que forman dibujos, arquillos, espirales y pequeños caracoles. En los huecos se incrustaron zafiros, perlas, esmeraldas, aljofares y un camafeo de pasta vítrea en el que se representa un rostro sonriente.
En la peana y antes del nudo hay una inscripción que dice:
La funcionalidad de la pieza es el carácter religioso y votivo propio de la época románica.
Para hacer esta pieza más accesible a todos los visitantes, en 2017 se abordó un proyecto de digitalización 3D, modelado y visualización tridimensional. Los visitantes al Museo de San Isidoro pueden con ello tener la experiencia de tener el cáliz virtual en sus manos y analizar todos los detalles de la pieza.
Hipotético Santo Grial Según algunos historiadores, fueron localizados en la Biblioteca Nacional de El Cairo unos documentos medievales que apoyan esta teoría. Estos procedían de la Universidad de Al Azhar.
Supuestamente, un texto traducido decía que la copa venerada por los cristianos por haber pertenecido al Mesías había sido enviada al sultán de Denia, Ali ibn Muyahid ad-Danii. El sultán de Denia había enviado un barco con alimentos al sultán fatimí Al-Mustansir hacia el 1055 para que Egipto superara una hambruna. En agradecimiento, el imán Al-Mustansir envió un barco cargado de tesoros, entre ellos la copa, al sultán de Denia. En el viaje, la reliquia habría sido escoltada por el obispo de León, que entonces se encontraba de peregrinación en Jerusalén. En el texto se dice que la intención del sultán de Denia era enviar la copa al rey de León, Fernando I el Magno, para fortalecer su amistad con él.
En un segundo texto se habla de que el jefe de la expedición a Denia fue Bani-l-Aswad. En dicha expedición el primero de sus hombres habría desprendido con una gumía un trozo de la copa. Dicha esquirla habría sido enviada a Saladino y habría sido utilizada para curar a su hija poniéndole el trozo de piedra sobre el cuerpo.
Según los historiadores José Miguel Ortega del Río y Margarita Torres Sevilla, la copa aparece citada en la crónica de Lucas, obispo de Tuy, en el siglo , en la obra Viages del humanista del siglo Ambrosio de Morales y en la vida de san Isidoro de Sevilla redactada por Fray Tomás Granda y el padre José Manzano en el siglo .
En el año 2010 la copa fue desmontada para la realización de una réplica y pudo apreciarse que le faltaba una esquirla, lo cual encaja con la teoría de que ésta fue enviada a Saladino.
Esta hipótesis es sostenida en el libro «Los reyes del Grial» (2014), de Margarita Torres Sevilla y José Miguel Ortega del Río.
El documental «Onyx, los reyes del grial» (2018) también está basado en esta hipótesis.
Controversia y refutación de la hipótesis Fue el autor leonés Carlos Taranilla, en "Breve Historia de las reliquias leonesas y sus relicarios" (Didot, 2014), el primero en impugnar la relación del cáliz de doña Urraca con la copa de Cristo, aduciendo la falta de registro en las crónicas cristianas de la llegada de la pieza a manos del rey Fernando I. Al poco, el historiador francés Patrick Henriet en un artículo publicado en Francia, refutó también la teoría de que el cáliz de Doña Urraca fuese el Santo Grial, y acusando a los historiadores Margarita Torres y José Miguel Ortega de entremezclar ciencia y novela.Henriet, Patrick "¡El Grial está en León!" en L’Histoire. nº 412. Pp. 20-21. 2015.
Alejandro García Sanjuán, profesor de Historia Medieval en la Universidad de Huelva, en la reseña del libro Los reyes del Grial, hace hincapié en la confusión entre ficción y conocimiento que adolece, pone de manifiesto una falta de claridad en el hallazgo de los pergaminos de El Cairo, en el contenido y traducción de los propios documentos y en una datación poco rigurosa, que hace que sea escéptico al respecto. Asimismo, desmonta la teoría planteada del ocultamiento voluntario de la reliquia por parte de la monarquía o de la Iglesia. Califica el libro como "obra comercial estratégicamente diseñada".García Sanjuán, Alejandro (2015). "El Grial de León, entre la Historia y la fantasía". Revista de Libros. Consultado el 10 de agosto de 2019.
El propio traductor de los pergaminos árabes en los que sustentan su teoría los autores de "Los reyes del grial", el filólogo arabista Gustavo Turienzo, publicó en diciembre de 2015 una reseña en la Revista del Instituto Egipcio de Estudios Islámicos, núm. 43 ("De dos pergaminos árabes y un cáliz supuestamente milagroso") donde, entre otras cuestiones, manifiesta que «no se afirma en este pergamino que tan preciada reliquia fuese trasladada finalmente a al-Ándalus, y aun menos que fuese regalada al citado rey leonés».
Alejandro García Sanjuán, profesor de Historia Medieval en la Universidad de Huelva, en la reseña del libro Los reyes del Grial, hace hincapié en la confusión entre ficción y conocimiento que adolece, pone de manifiesto una falta de claridad en el hallazgo de los pergaminos de El Cairo, en el contenido y traducción de los propios documentos y en una datación poco rigurosa, que hace que sea escéptico al respecto. Asimismo, desmonta la teoría planteada del ocultamiento voluntario de la reliquia por parte de la monarquía o de la Iglesia. Califica el libro como "obra comercial estratégicamente diseñada".
Frente a las aseveraciones que identifican el cáliz de doña Urraca con el Santo Grial, el investigador de la Escuela de Estudios Árabes de Granada, Luis Molina Martínez, vinculado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, argumenta que se están confundiendo las fechas e, incluso, produciendo graves errores de traducción:
A finales de 2017, seguía Luis Molina argumentando en contra de la teoría y de las pruebas presentadas en el blog del CSIC, con un artículo que no dejaba lugar a dudas: "La falsa historia del Grial de León".Molina Martínez, Luis (2017). "La falsa historia del Grial de León". Blog del CSIC. Consultado el 10 de agosto de 2019.
En 2018, en su libro "El santo grial" (ed. Almuzara), prologado por Patrik Henriet, Carlos Taranilla aporta documentación en la que prueba que el Chalice Domini no pasó por Egipto, sino que fue trasladado de Jerusalén para Roma en el siglo IX. Asimismo, de acuerdo al catálogo de reliquias realizado en 1906 por el fralie suizo Louis-Antoine de Porrentruy, en una de las cedulae (authentiques), catalogada con el número 27, incluida en el Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Apostólica Vaticana), describe el contenido del saquito de seda al que se hallaba unida: reliquias de illo calice domini salutare («reliquias del salvífico cáliz del Señor»), y reza la siguiente inscripción: frammento di legno in un sacchettino di seta color bruno con talloncino in pergamena («astilla de madera en una bolsa de seda de color marrón con un pedazo de pergamino»). A tenor de ello, puede concluirse que el supuesto cáliz de la última cena (evangelios en mano) estaría elaborado en madera, pues de este material se siguieron fabricando por los primeros cristianos (que, al cabo, eran judíos) hasta el papa Ceferino, que fue el 16 en la silla de san Pedro. Finalmente, fueron prohibidos junto con los de cristal, ante el peligro de absorber o derramar la sanguis del Salvador, por el papa Urbano I en el siglo III.
Véase también Grial Orfebrería Cáliz de la Catedral de Valencia Arte románico en Castilla y León Colegiata de San Isidoro de León
Notas
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
"El Santo Grial está en León" "Una investigación concluye que el Cáliz de Doña Urraca es el Santo Grial" Margarita Torres: "puedo afirmar que el cáliz que se veneraba como el de Cristo es el de San Isidoro" Verónica Viñas (Diario de León, 27-3-2014): "Una muesca prueba que el cáliz de doña Urraca es el Santo Grial"
Categoría:Cálices Categoría:Arte románico de la ciudad de León Categoría:Orfebrería de la provincia de León Categoría:Museo de la Real Basílica Colegiata de San Isidoro de León Categoría:Arte en España del siglo XI