El Festival de Avándaro (oficialmente conocido como Festival de Rock y ruedas en Avándaro, o simplemente Avándaro) fue un festival de rock mexicano llevado a cabo el 11 y 12 de septiembre de 1971, cerca del Club de Golf Avándaro y su lago, en el asentamiento de Tenantongo, a 5 km del pueblo de Valle de Bravo, en el Estado de México. Valorado como la versión mexicana del festival de Woodstock, es considerado el evento más importante en la historia del rock mexicano.

Inicialmente pensado como un evento de exhibición automovilística transmitido por televisión con un intermedio de rock para atraer al público juvenil terminaron siendo 18 actos musicales presentados y contratados por la agencia ArTe que cantaron en un escenario al aire libre durante un lluvioso fin de semana con las carreras nunca llevándose a cabo.Originalmente se esperaba recibir 2000 personas, pero el evento contó con una audiencia de entre 100,000 a 500,000 asistentes.

El contexto histórico de su realización significó un avance y un retraso en la cultura mexicana, ya que gran parte de la sociedad lo consideró como un festival «inmoral» de «degenere y encueramiento», definiéndolo como un «infierno». El gobierno de México desinformó a la población sobre algunos hechos ocurridos durante el festival, y al poco tiempo, Luis Echeverría, el presidente de la nación en turno, implementó una prohibición de facto de la música de rock en las estaciones de radio, así también como cualquier concierto relacionado con el género, lo que provocó la desaparición de varias bandas de rock mexicano y nuevas propuestas musicales en el país. No fue sino hasta la década de los ochenta que el rock pudo volver a reaparecer en la escena musical de México.

Antecedentes

Contexto histórico En 1969, el gobierno había prohibido el musical «Hair» después de una interpretación en Acapulco, censurando al grupo participante Los Shakes (donde figuraban artistas como Nono Zaldívar, Mayita Campos y Pixie), deportando a los actores y productores extranjeros (como James Rado y Gerome Ragni ) además de bloquear al promotor y empresario del evento Alfredo Elías Calles (nieto del expresidente Plutarco Elías Calles), acto que fue publicado inclusive en el New York Times y que él mismo Carlos Monsiváis presenció y describió en su trabajo Días de guardar.

Igualmente en 1969, el grupo Pop Music Team sufrió la censura debido a su éxito «Tlatelolco» (que obtuvo solamente dos semanas de radio) y en febrero de 1971 en Monterrey, un colectivo del Conjunto Sierra Madre y el espectáculo Monterrey Light and Show, comandados por Teja Cunningham, trataron de ofrecer un espectáculo de 3 noches llamado Concierto Blanco dentro del Palacio de Gobierno Estatal, evento que a las pocas horas estalló en violencia y para el entonces gobernador de Nuevo León, Eduardo Elizondo, tuvo un costo político considerable.

Para 1971 México había organizado dos de los más importantes eventos deportivos del mundo: las Olimpiadas de verano 1968 y el Mundial México 70, generando una imagen positiva y de un país moderno al exterior. Por otra parte, persistía en la memoria colectiva la represión violenta que el gobierno llevó a cabo durante la Masacre de Tlatelolco, en 1968, y el Halconazo en junio de 1971, en el contexto de la Guerra sucia en México.

Los hippies mexicanos, llamados jipitecas por el sacerdote católico Enrique Marroquín, crearon inicialmente un movimiento literario llamado en sus inicios despectivamente por Margo Glantz como Literatura de La Onda, el que con el correr del tiempo incluyó otras disciplinas.

En acuerdo con sus valores contraculturales, La Onda no abogaba por el levantamiento armado contra el gobierno pero sí abogaba por un cambio radical.

Noticias desde Colombia (Festival de Ancón), Argentina (Festival Buenos Aires Rock), Chile (Festival de los Dominicos Piedra Roja), Inglaterra (Isle of Wight) y las películas de los festivales Monterey Pop y Woodstock alimentaban el ánimo de los jipitecas para ofrecer su propio festival masivo.

Circuito Avándaro y nombre del festival Circuito Avándaro era una famosa carrera de autos que se detuvo en el 1969 a causa del fatal accidente del piloto Moisés Solana.

Los hermanos Eduardo y Alfonso López Negrete, propietarios de los terrenos del Circuito y de la empresa Promotora Go, el alto ejecutivo de la empresa McCann Erickson Justino Compeán junto al promotor de Telesistema Mexicano (hoy Televisa) Luis de Llano Macedo, quien producía la sección «La onda de Woodstock» del programa «Hoy domingo» conducido por Raúl Velasco, fueron el grupo fundador del proyecto y desde etapas tempranas ya se pensaba que fuera un festival masivo que incluyera carrera de autos y rock.

Luis de Llano a su vez invitó como coordinador musical a su entonces libretista, el músico y empresario Armando Molina Solís, líder del grupo La Máquina del Sonido y copropietario, junto a Waldo Tena (de Los Rebeldes del Rock) de la empresa ArTe.

A Molina, con un presupuesto asignado de $40,000.00, se le encomendó contratar exclusivamente a La Revolución de Emiliano Zapata y a Javier Batiz pero al éstos declinar y tras una serie de juntas entre Molina y los organizadores, se cambiaron las fechas y se contrataron 12 grupos de también muy alto nivel con una paga de $3,000.00 cada uno. Se acordó que tocarían a partir del sábado 11 a las 7 PM concluyendo el domingo 12 a eso de las 8 AM para dar paso a las carreras. El boleto tuvo un costo de $25.00 pesos a venta en agencias Chrysler-AUTOMEX y obtuvo una fuerte publicidad en radio y TV en parte gracias al apoyo de Jacobo Zabludovsky periodista que, una vez terminado el festival, hizo su defensa ante las acusaciones de distintos sectores de la sociedad. El famoso publicista Joe Vera fue contratado para realizar el póster oficial.

Suspensión de la carrera El sábado 11 por la mañana se acordó que la carrera sería suspendida ya que el número de los asistentes que llegaba al lugar sobrepasaba toda expectativa.

El circuito Avandaro sería suspendido por muchas décadas por venir ya que las autoridades veían también en las carreras posibles aglomeraciones de jóvenes.

Desarrollo

Acuerdos entre López Negrete y el alcalde Montes de Oca Loza Entre el coorganizador Eduardo López Negrete y el alcalde de Valle de Bravo, Juan Montes de Oca Loza, se acordó que no se venderían licores. La cerveza sería vendida solamente acompañada con comida y se instalarían retretes movibles.

Lugar de presentación Como se reportó inclusive en la media norteamericana, como el Chorpus Christi Caller Times, un máximo de 25,000 asistentes, 122 pilotos y 12 grupos mexicanos con una posible inclusión de algunas bandas estadounidenses era lo esperado.

2 semanas previas al evento, los 5 hoteles de Valle de Bravo ya estaban reservados.

Producción Fue producido por la compañía Promotora Go S.A. de los hermanos Eduardo y Alfonso López Negrete, el ejecutivo de McCann Erickson y promotor deportivo Justino Compeán Palacios y el productor de Telesistema Mexicano Luis de Llano Macedo, ocurrió en el pináculo del movimiento contracultural conocido como La Onda, celebrando la vida, la paz, el amor, la ecología y las artes en general.

El festival tuvo muchas fallas técnicas. Los asistentes invadieron el área exclusiva de los músicos y las torres de iluminación. La lluvia llegó en algunos momentos del sábado y causó un gran lodazal. Como muchos de los asistentes estuvieron presentes desde el viernes 10 de septiembre, Luis de Llano expresó la célebre frase:

Francisco Martínez Gallardo, jefe del cuerpo médico y del improvisado hospital que se localizaba bajo el escenario, comentó:

Se transmitió en vivo casi en su totalidad por Radio Juventud gracias al apoyo de The Coca-Cola Company, capturado en video y audio por equipos de Polydor Records, Telesistema Mexicano, Cablevisión, Películas Candiani y Cinematográfica Marco Polo S.A. También fue capturado en diversas fotografías profesionales de Pedro Meyer, Graciela Iturbide, los colaboradores de Humberto Rubalcaba Zuleta de Editorial Nosotros, fotógrafos de revistas especializadas además de cientos de fotógrafos amateurs.

Radiotransmisión pagada por Coca-Cola Justino Compeán junto al gerente de Radio Juventud, Ramiro Garza, acordaron con el entonces ejecutivo para Latinoamérica de la Coca-Cola, Vicente Fox Quezada, el transmitir en vivo por radio el festival.

Seguridad La seguridad estaría a cargo del jefe de la policía judicial del Estado, Cuauhtémoc Cárdenas, quien dispondría de 200 agentes estatales, 120 soldados tropa y 50 agentes especiales de Gobernación.

Los reportes del total de agentes de seguridad es variado. La revista estadounidense Variety reportó un total de 700 elementos de seguridad.

Música

Pre-festival

Desde el jueves 9, día de soundcheck, el número de asistentes comenzaba a llegar en cantidades no esperadas.

A las 6 AM del sábado se concretó comenzar el Festival con un Pre-festival.

A las 11 AM Carlos Baca sube al escenario.

Carlos Baca (Sesión de Yoga y conferencia sobre ecología) Eduardo Ruiz Saviñón y grupo de teatro experimental de la UNAM (interpretando la rock opera Tommy de The Who) con Carlos Steward. La Ley de Herodes Zafiro La Sociedad Anónima Soul Masters La Fachada de Piedra con Larry Sánchez (invitado de la banda 39.4)

Festival Al concluir La Fachada de Piedra su número y luego de unas pocas horas se presentaron: Los Dug Dug's El Epílogo La División del Norte Tequila Peace and Love El Ritual Bandido Los Yaki con Mayita Campos Tinta Blanca El Amor Three Souls in my Mind

El domingo entre 9am y 10am, Three Souls in my Mind concluyó su número a causa de fallas técnicas y el festival se dio por terminado.

Controversias

Avandarazo La banda Peace & Love interpretó los temas «Marihuana» y «We Got the Power (Tenemos el poder)», que eran considerados controversiales por la sociedad mexicana. Ricardo Ochoa, cantante de la banda, lanzó palabras altisonantes en directo y como el festival se transmitía en vivo a toda la República vía Radio Juventud, algunos segmentos de la sociedad vieron esto como una clara falta al civismo (las palabras altisonantes por estar prohibidas en radio y TV, «Marihuana» por abogar en pro del estupefaciente y «Tenemos el poder» por una supuesta relación a movimientos subversivos).

La prensa entrevistó a varios asistentes al festival y la mayoría declararon que se había vivido un ambiente de paz sin accidentes de consideración pero el entonces Secretario de Gobernación, Moya Palencia, acusó a los organizadores de haber «actuado con dolo» y el gobernador del Estado de México, Carlos Hank González, condenó a los organizadores y se defendió diciendo:

Los oponentes políticos de Hank, según Armando Fuentes Aguirre, aprovecharon este golpe para destruir sus aspiraciones presidenciales.

Las opiniones en el mundo de la política, la religión y los intelectuales estaban divididas. Escritores y figuras de La Onda como José Agustín y Parménides García dieron una aprobación plena. Los profesores universitarios en su mayoría y algunos intelectuales como Paco Ignacio Taibo I, Octavio Paz, Elena Poniatowska (quien asistió al festival) y José Emilio Pacheco se inclinaron por una aprobación medida.

Otros como Roberto Blanco Moheno y Rius dieron una crítica no favorable y Carlos Monsiváis inicialmente dio una vista reprobatoria aunque poco después cambió de parecer.