El golpe de Estado en Chile del 11 de septiembre de 1973 fue una acción militar llevada a cabo por las Fuerzas Armadas de Chile conformadas por la Armada, la Fuerza Aérea, Cuerpo de Carabineros y el Ejército, para derrocar al presidente socialista Salvador Allende y al gobierno de la Unidad Popular. Tropas del ejército y aviones de la Fuerza Aérea atacaron el Palacio de La Moneda, la sede de gobierno. Allende se suicidó mientras las tropas militares ingresaban al Palacio.

Este golpe dio origen al establecimiento de una junta militar liderada por Augusto Pinochet. Chile, que hasta ese entonces se mantenía como una de las democracias más estables en América Latina, entró en una dictadura militar que se extendió hasta 1990. Durante este periodo, se cometieron sistemáticas violaciones a los derechos humanos, se limitó la libertad de expresión, se suprimieron los partidos políticos y se disolvió el Congreso Nacional.

Salvador Allende asumió en 1970 la presidencia de Chile, siendo el primer político de orientación marxista en el mundo que accedió al poder a través de elecciones generales en un Estado de Derecho.http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-799.html Su gobierno, de marcado carácter reformista, produjo una creciente polarización política en la sociedad y una dura crisis económica que desembocó en una fuerte convulsión social. Esto llevó a una acusación constitucional por parte del Congreso poco antes del golpe. Sin embargo, la posibilidad de ejecutar un golpe de Estado contra el gobierno de Allende existió incluso antes de su elección. El gobierno de Estados Unidos, dirigido por el presidente Richard Nixon y su secretario de Estado Henry Kissinger, influyeron decisivamente en grupos opositores a Allende, financiando y apoyando activamente las condiciones para la ejecución de un golpe de Estado.En la víspera del 35.º aniversario del golpe militar en Chile, el Archivo de Seguridad Nacional publicó inéditas transcripciones oficiales secretas de las conversaciones telefónicas de Henry Kissinger que desataron un esfuerzo masivo de Estados Unidos para derrocar al recién electo gobierno socialista de Salvador Allende. «No dejaremos que Chile se vaya por el desagüe», dijo Kissinger al director de la CIA Richard Helms el 12 de septiembre de 1970.El 15 de septiembre de 1970, Nixon ordenó a la CIA evitar que Allende asumiera el poder o derrocarlo. Esta fecha era considerada el punto de partida para las operaciones encubiertas de Estados Unidos que contribuyeron al derrocamiento del gobierno de Salvador Allende, pero transcripciones de conversaciones entre Nixon y Kissinger hechas públicas posteriormente revelaron que estos políticos habían iniciado sus planes para revertir los resultados de las elecciones chilenas tres días antes. Al mediodía del 12 de septiembre de 1970, Kissinger llamó a Helms para agendar una reunión urgente del Comité 40, un grupo de alto rango que supervisaba las operaciones encubiertas del gobierno de los Estados Unidos. Aproximadamente 35 minutos más tarde, en medio de un informe verbal que se le entregaba a Nixon sobre un secuestro de avión con rehenes en Amán, Jordania, Kissinger le dijo al presidente: «El gran problema hoy en día es Chile». Dentro de estas acciones se encuentran el asesinato del general René Schneider y el Tanquetazo, una sublevación militar el 29 de junio de 1973.

Según el historiador Sebastián Hurtado, la ayuda estadounidense al golpe habría sido indirecta, afirmando que «no hay evidencia documental que sostenga que Washington actuó activamente en la coordinación y ejecución de las acciones del 11 de septiembre de 1973 (mismo)». Sin embargo, el interés de Richard Nixon desde el principio fue que el gobierno de Allende no fuese consolidado en el tiempo.

Tras el Tanquetazo, grupos dentro de la Armada de Chile planearon derrocar al gobierno, al que posteriormente se sumaron los altos mandos de la Fuerza Aérea y grupos dentro de Carabineros. Días antes de la fecha planificada para la acción militar, se sumó Augusto Pinochet, comandante en jefe del Ejército. En la mañana del 11 de septiembre de 1973, las cúpulas de las Fuerzas Armadas y de Orden lograron rápidamente controlar gran parte del país exigiendo la renuncia inmediata de Salvador Allende, quien se refugió en la sede de gobierno.

En las décadas posteriores este evento histórico ha dividido al país; según la encuesta CERC-MORI —realizada en el 50.º aniversario del suceso— el 36 % de chilenos afirma que los militares tuvieron razón en su actuar. Testimonio de la discrepancia es que algunos ideólogos y partidarios del golpe de Estado aun lo califican o justifican como «pronunciamiento militar», denominación que opositores rechazan por considerarla eufemística o agraviante.

Chile antes del golpe de Estado

Victoria electoral de la Unidad Popular Candidato Votos %Salvador Allende 1 075 616 36,63Jorge Alessandri 1 036 278 35,29Radomiro Tomic 824 849 28,08Total 2 936 743 100Fuente: Tricel Tras quedar en primer lugar en la elección del 4 de septiembre de 1970 con el 36,63 % de los votos —constituyendo así la primera mayoría relativa—, Allende fue elegido, en definitiva, presidente por el Congreso el 24 de octubre. La propuesta de Allende y la Unidad Popular era transformar a Chile en un régimen socialista, siguiendo un curso distinto al de otros países, al que se ha llamado la «vía chilena al socialismo, con sabor a empanadas y vino tinto».

Esta nueva vía al socialismo, por medios pacíficos y democráticos, tuvo inicialmente el visto bueno de gran parte del Partido Demócrata Cristiano, que no solo apoyó la elección de Allende en el Congreso en 1970, sino que también, en su anterior gobierno, ya había sentado las bases para procesos de cambio históricos como la reforma agraria mediante la promulgación de las leyes N° 16.640 y la Ley N° 16.625, o la nacionalización del cobre a través de la ley N° 17.450. El apoyo inicial a este modelo —que se reflejó en el 49 % de los votos en las elecciones municipales de 1971— se fue perdiendo por el deterioro de la situación económica, debido a la medida de imprimir más dinero sin respaldo, lo que produjo un exceso del circulante y, como consecuencia, un incremento en la inflación.

Proclamación de Allende

Debido a que ningún candidato alcanzó la mayoría absoluta en la votación popular en la elección presidencial de 1970, le correspondió al Congreso Pleno determinar quién sería el presidente, entre las dos primeras mayorías relativas, el 24 de octubre de 1970.

El triunfo obtenido por Allende el 4 de septiembre de 1970 planteó a las fuerzas opositoras dos alternativas: se respaldaba a la primera mayoría relativa en el Congreso —como tradicionalmente se había hecho en Chile—, o se trataba de impedir que el candidato marxista asumiera el gobierno.

Para la derecha, la opción consistía en que no se respetara la tradición en el Congreso Pleno, de modo tal que, con sus votos más los del Partido Demócrata Cristiano, éste eligiese a Alessandri, quien había alcanzado la segunda mayoría. Su teoría era que Alessandri renunciaría sin asumir y se convocaría a una nueva elección presidencial, en que se presentaría Frei, y vencería con los votos de ambos sectores. La DC no aceptó la fórmula, y en este partido se impuso la tesis de Tomic: reconocer el triunfo de Allende a cambio de un Estatuto de Garantías, el cual posteriormente resultó aprobado como reforma a la Constitución en 1971.

Para evitar la llegada de Allende a la presidencia, Roberto Viaux, junto a miembros de Patria y Libertad planearon el secuestro de René Schneider, con el fin de provocar la intervención de las fuerzas armadas y evitar la sesión del Congreso Pleno. El 19 de octubre de 1970, un grupo de hombres equipados con granadas de gas lacrimógeno intentó secuestrar a Schneider a la salida de una cena oficial. La tentativa falló porque el general abandonó el recinto en su automóvil privado y no en el vehículo oficial previsto por los hombres de Viaux. El segundo intento de secuestro se realizó a las 08:00 del 22 de octubre de 1970, cuando el automóvil oficial de Schneider fue bloqueado por cuatro vehículos en la esquina de Avenida Américo Vespucio con Martín de Zamora (comuna de Las Condes) y un grupo de jóvenes rodeó el del General, destrozando con martillos los cristales traseros y la puerta lateral trasera. Al percatarse de que Schneider tomaba su arma para repeler la acción, los secuestradores dispararon sobre él, impactándolo con tres balas, y luego huyeron. El cabo-chófer, Leopoldo Mauna Morales, al ver desangrándose al comandante en jefe, lo llevó al Hospital Militar. Debido a su gravísimo estado, el general sufrió un paro cardíaco, falleciendo a las 07:50 del 25 de octubre de 1970.

La Doctrina Schneider era un principio de apego al orden constitucional, respeto de la voluntad ciudadana y no intervención en política por parte del Ejército de Chile. Encarnada por el general chileno, permitió la elección de Salvador Allende como presidente de Chile, y era el principal obstáculo ideológico para un golpe de Estado militar contra él.

Gobierno de la Unidad Popular

Violencia en las calles

La violencia, desatada por grupos radicales de adherentes y opositores al gobierno, como el MIR en la extrema izquierda o Patria y Libertad en la extrema derecha, provocó un clima de confrontación, que se fue expandiendo a todos los ámbitos de la sociedad, llegando incluso a los sectores de élite de la sociedad, que siempre se habían encontrado al margen de las convulsiones sociales, económicas y políticas del país.

En este período los enfrentamientos callejeros, entre grupos de extrema izquierda y de ultraderecha, frecuentemente daban como resultado heridos de diversa consideración, llegándose a la muerte de algunas personas. Además se desataron enfrentamientos de grupos políticos y sindicatos contra efectivos de Carabineros, entre los que destaca los enfrentamiento de los mineros de El Teniente en Santiago, el 15 de junio de 1973, que terminó con la muerte del obrero Milton Da Silva, además de 64 heridos y más de 100 detenidos. Uno de los hechos de mayor connotación pública fue el asesinato de Edmundo Pérez Zujovic, exministro del interior del Gobierno de Eduardo Frei Montalva ejecutado por la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP) el 8 de junio de 1971.

Los grupos de ultraderecha surgidos al alero del Partido Nacional, junto al movimiento Frente Nacional Patria y Libertad (FNPL), intentaron por diferentes medios violentos terminar con el gobierno, siendo apoyados y financiados por la CIA, que también conspiraba para terminar con el gobierno de la Unidad Popular. En 1973, una vez que los métodos democráticos para deponer a Allende fracasaron, intensificaron su campaña de atentados con bombas y ataques para desestabilizar al gobierno. La intervención de la CIA fue confirmada en un reportaje del periodista Seymour Hersh en el New York Times el 8 de setiembre de 1974.

Entre las acciones de estos grupos figura el asesinato del comandante de la Armada Arturo Araya Peeters, edecán naval del Presidente Allende; diversos atentados con bomba a torres de alta tensión y oleoductos; el asesinato de militantes de izquierda; y varios atentados a embajadas (por ejemplo, las de Cuba y la Unión Soviética), sedes de partidos políticos de izquierda y radioemisoras. El 14 de mayo de 1973 fueron allanados varios locales de Patria y Libertad, encontrándose numeroso armamento y explosivos, luego del llamado de su líder Roberto Thieme, desde Argentina, a desencadenar una guerra civil.

Renuncia el general Prats