thumb|217x217px|Esquema de relaciones entre los nueve tipos del eneagrama

El eneagrama de la personalidad es un sistema pseudocientífico en el que se cree que existe una clasificación de la personalidad basado en nueve arquetipos, cada uno de los cuales representa un mapa de características y patrones de pensamiento, sentimiento y comportamiento específicos. Aún sin pruebas clínicas al respecto, generalmente se presenta como un método para el autoconocimiento y el desarrollo personal.Daniels, The Essential Enneagram, p. 1Claudio Naranjo, Transformation Through Insight Además ha sido cuestionado por ciertas dificultades metodológicas, por usar el efecto Forer, y por no poseer ningún fundamento científico.Suele estar representado por la figura del eneagrama del cuarto camino. Esta propuesta es una elaboración histórica por parte de autores occidentales, que según ellos, se basa en ideas anteriores de origen místico y oriental, sin poder comprobarse su autenticidad hasta ahora.

Algunos investigadores han encontrado que, desde el punto de vista de la psicología clínica, presenta confiabilidad y validez, además de cierto interés.J. P. Wagner & R. E. Walker (1983) "Reliability and validity study of a Sufi personality typology: The enneagram", Journal of Clinical Psychology, 39(5), 712–717Newgent, R. A., Parr, P. E., Newman, I., & Higgins, K. K. (2004). "The Riso-Hudson Enneagram type indicator: Estimates of reliability and validity". Measurement and Evaluation in Counseling and Development, 36(4), 226. Particularmente poniendo la atención en las tendencias automáticas e inconscientesPalmer, The Enneagram, Understanding Yourself and the Others in Your Life, pp.26-35 que juegan un papel perjudicial en nuestra vida aun sin llegar a superar el margen de la patología, como se describe en el DSM.

Historia del eneagrama

Orígenes Don Richard Riso sostiene que la figura del eneagrama tuvo origen alrededor del 2500 a. C.Riso, Wisdom of the Enneagram, p.19 Lo cierto es que es difícil comprobar dicha afirmación puesto que en todo lo relacionado con el eneagrama ha existido tradicionalmente un alto grado de esoterismo y ocultismo con afirmaciones difíciles de corroborar. No se han hallado testimonios arqueológicos o históricos independientes que permitan corroborar muchas de estas afirmaciones.

El primer autor que da a conocer el Eneagrama de forma pública en occidente fue George Gurdjieff, quien procedía de Armenia. Dado que él mencionaba que su trabajo pertenecía al cristianismo esotérico, y tomando en cuenta además que discípulos directos de Jesucristo como Bartolomé y Judas Tadeo llegan Armenia al siglo primero, Armenia fue el primer país del mundo que asumió el cristianismo como religión oficial. Algunos autores como Elizabeth Blanche y Mauricio Cabezas mencionan que el eneagrama tiene una fuerte influencia del Cristianismo.

Llegada a la cultura occidental Georges I. Gurdjieff, originador de una escuela de trabajo espiritual cerca de París en la década de 1930, fue quien trajo el concepto del eneagrama de una escuela esotérica entonces situada en Afganistán. Aunque Gurdjieff utilizó este eneagrama para describir las posibilidades de desarrollo humano, su concepto del diagrama estaba relacionado con la comunicación de conocimiento ancestral y el proceso de "auto-trabajo" a través del cual individuos adquieren conocimiento sobre su propia naturaleza más que con la categorización de tipos de personalidad.Palmer, The Enneagram, Understanding Yourself and the Others in Your Life, p.xiiMaitri, The Spiritual Dimension of the Enneagram, pp.4-5 Óscar Ichazo, discípulo de Gurdjieff, utiliza nueve pecados o pasiones para describir los tipos de ego en su protoanálisis.

Claudio Naranjo, nacido en Chile y estudiante de psiquiatría en Estados Unidos, fue un estudioso de las teorías de la personalidad en el mundo académico. Tomó las enseñanzas de Ichazo para seguir desarrollándolas, llevando su conocimiento del sistema del Eneagrama a la ciudad de Berkeley a principios de los años 1970, donde se lo enseñó a estudiantes en el contexto de su propio programa de trabajo de desarrollo personalRiso, Wisdom of the Enneagram, p.24 Posteriormente elaboró una obra detallada articulando los nueve tipos en términos psicológicos occidentales en su obra Carácter y Neurosis: una visión integradora:

Pasión y fijación Cada arquetipo, también llamado eneatipo, se caracteriza esencialmente por una pasión y una fijación. La pasión es una tendencia, una sensación o interna que lleva a la persona a comportarse de una determinada manera, con motivo de la experiencia infantil que formó el patrón de personalidad, ejemplificado en el dicho popular "La cabra siempre tira para el monte". Por otro lado, la fijación es la consecuencia intelectual de la pasión inconsciente, es decir, un argumento que elabora la persona para justificar su pasión no consciente. Podría decirse de la fijación "son las gafas a través de las cuales cada persona filtra la realidad".

Claudio Naranjo transmite la visión de Ichazo de una elipse en torno a dos focos: uno emocional y otro intelectual. La pasión reside en el foco emocional de donde emanan las tendencias destructivas y la fijación en el foco intelectual, donde se reflejan supuestos irracionales que dan estabilidad a la pasión y dificultan su superación. +Eneatipo123456789PasiónIraOrgulloVanidadEnvidiaAvariciaCobardíaGulaLujuriaPerezaFijaciónPerfeccionismoFalsa abundanciaAutoengañoFalsa carenciaAislamientoDudaAutoindulgenciaVenganzaIndolencia

¿Pecado o pasión? Las pasiones del eneagrama guardan gran similitud con los pecados capitales de la religión cristiana. Tanto Ichazo como Naranjo hablan de pasiones y no de pecados con la intención de renovar el concepto cristiano clásico de pecado, que implica una desobediencia al mandato divino, sino más bien como una motivación problemática que nos desvía de la vida verdadera o experiencia de ser.

Eneatipo I Jordi Pons describe la apariencia exterior de esta personalidad como seria, correcta, controlada, sobria, responsable, práctica, organizada, trabajadora, honesta y respetuosa. Ha de recalcarse que, puesto que la pasión es una motivación inconsciente, esta personalidad no expresa la ira de forma abierta y explosiva. Más bien se forma reactivamente para contenerla y expresarla de manera más aceptable a través del perfeccionismo. Citando a Naranjo:

Características principales Pons recalca los siguientes pilares de este patrón:

Estar en el "hacer": entendido como una mayor facilidad en pasar a la acción que percibir sus propios estados internos, poniendo más valor en las personas por lo que hacen que por lo que son. Juicio moral interno: que pone inflexiblemente el deber moral por delante. Expresa directamente como deben actuar los demás (hay que hacer las cosas "bien"), aplicándoselo además a sí misma, esforzándose por actuar de esa manera. Creer tener razón: desde el inconsciente percibe una sensación (ira) que le da seguridad sobre que está bien y que no, como si fueran dueño de la razón. Naranjo enumera los siguientes aspectos en lo que denomina "estructura del rasgo":

Ira: que se manifiesta en la experiencia del resentimiento ante una injusticia de que la persona se esfuerza y responsabiliza más que las demás. Crítica: señalando que esta supuesta "crítica constructiva" destinada a mejorar a las demás personas es, en profundidad, la ira justificada por la razón y, por lo tanto, una negación de la misma. Exigencia: como manifestación vengativa de la insatisfacción de los propios deseos. Usualmente dirigida a los demás en contra de su búsqueda espontánea de placer y a favor de un cumplimiento excelente de su deber. Dominación: manifestada en la tendencia a colocarse en una posición de autoridad con una actitud aristocrática, segura de sí e incluso desdeñosa y paternalista. Cree que está justificada su autoridad con base en sus sobresalientes resultados, a su integridad moral, su conocimiento superior, etc. Perfeccionismo: también llamado "virtud compulsiva", manifestada en la devoción por las reglas morales establecidas por la autoridad (más que por las personas en dicha posición de autoridad) y la intención de cumplirlas de forma que se aparta la conciencia de la parte airada, egoísta y perversa de la propia personalidad. Hiper-control: manifestada en una rigidez característica de la persona que dificulta la improvisación en entornos no estructurados. Autocrítica: puede no percibirse externamente bajo una imagen virtuosa y digna sin embargo no se acepta tal y como es. En esta autodenigración surge más frustración que se traduce en más ahínco en la búsqueda de mérito. Disciplina: la orientación hacia la corrección moral del carácter suele ir en contra del placer y los impulsos naturales. Sobreponiendo el "deber" al ocio e, incluso, una oposición directa al juego desde una actitud puritana.

Origen en la infancia Juan José Albert, identifica el eneatipo I del eneagrama con el carácter rígido fálico-narcisista obsesivo compulsivo de la bioenergética. Establece el origen de este carácter en la fase genital del desarrollo infantil (4 años hasta la pubertad), ligada al desenlace edípico, y afirma que es cuando se arraiga el sentimiento básico de seguridad en la capacidad y libertad para la entrega amorosa tierna, erótica y placentera. Argumenta que los obstáculos durante el desarrollo de este sentimiento son causa de la necesidad neurótica de drenaje de la frustración mediante la pulcritud extrema y la crítica obsesiva propia de este patrón de personalidad en la vida adulta:

Eneatipo II Jordi Pons describe la apariencia exterior de esta personalidad como alegre, generosa, espontánea, libre, seductora, extrovertida, femenina, cálida, divertida y gustosa de ayudar.

Características principales Pons recalca los siguientes pilares de este patrón:

Vínculo emocional: entendido como una mayor facilidad para percibir los estados internos propios y los de los demás. De esta manera se identifican con los estados de necesidad ajenos, brindando empatía y apoyo. Engrandecimiento de la propia imagen: sobre todo en el ámbito emocional ya que se siente llena de valía y atractiva incluso por encima de los demás. Espontaneidad y naturalidad: confía en sus propios impulsos desde la sensación de valía, actuando libremente sin espacio para la reflexión. Naranjo enumera los siguientes aspectos en lo que denomina "estructura del rasgo":

Orgullo: entendido como la exageración del atractivo, la valía personal. Necesidad de amor: bajo una actitud aparentemente independiente, busca comprometerse física y emocionalmente con las personas de su entorno a través de la seducción. Esto puede derivar en intolerancia a los límites y tendencias a ser invasiva en las relaciones. Hedonismo: concretamente, busca el placer en ser complacida en un plano erótico y afectuoso. El deseo de recibir un trato tan especial hace a la persona propensa a sentir una fuerte frustración cuando no lo recibe y expresarla abiertamente en forma de protesta. Seducción: que se expresa como un esfuerzo por ser atractiva/o, ya sea en un plano erótico o social con actitudes cariñosas y aduladoras. Esta generosidad esconde esta motivada por un "dar para recibir". Asertividad: basada en una buena imagen de sí misma e impulsada por un ímpetu de salirse con la suya, le pone "jeta" a las situaciones incluso montando una escena si es necesario. Tendencia a cuidar y falsa abundancia: fruto del autoconvencimiento de estar bien o mejor que bien, por lo tanto es capaz de desbordar generosidad identificada con un papel de "ayudadora" o "cuidadora". Histrionismo: relacionado con el trastorno que recibe este nombre, es la característica que define este carácter como excesivamente impulsivo, obstinado y desenfrenado.