Visto para sentencia es una serie televisiva española, producida por TVE en 1971. Consta de 25 episodios de unos 45 minutos de duración, los cuales fueron emitidos de forma semanal por el primer canal de aquella entre abril y octubre de dicho año.

Argumento La serie, al estilo de la exitosa Perry Mason, ofrece una dramatización de procesos judiciales, basados en hechos reales ocurridos en España, con la pretensión añadida de acercar el sistema de tribunales español de aquellos momentos a los ciudadanos. Cada uno de los episodios, con tramas independientes entre sí pero con una limitada continuidad narrativa, refiere un caso de connotaciones delictivas que pueden tener una implicación penal y que por ello precisa de una investigación de la justicia, para finalizar generalmente en un juicio oral a vista abierta encaminado a su definitivo esclarecimiento. El principal hilo conductor entre episodios, a diferencia del abogado defensor en Perry Mason, es el fiscal César Luque, verdadero protagonista en todos ellos, en general por su actuación profesional, pero a veces también como afectado, en mayor o menor medida, en su vida personal. Aparte de Luque, solamente los personajes del presidente de la sala y de los magistrados se mantienen en todas las entregas.

Producción La serie, aparte de tratar una temática que pocos espacios habían abordado hasta entonces, como es el de seguir diversas rutinas de los profesionales de la justicia, presenta también novedades en cuanto a su estructura narrativa que denotan un singular esmero, especialmente en lo que se refiere a elaborar genéricos, o secuencias de créditos, con contenidos relevantes e individualizados para cada episodio, además de ser la mayoría de las veces rodados en exteriores, y por tanto en soporte cine.

Debido a la propia naturaleza del genérico no era necesario el registro de sonido directo, lo que en ese sentido aligeraba los tiempos de producción que normalmente eran necesarios con tal soporte, diferenciándose, por tanto, de la gran mayoría de genéricos de la época, que solían estar resueltos con montajes de imágenes fijas, fotográficas o dibujadas. Dichos segmentos posteriormente dan paso al resto del episodio, y precediendo a cada uno de ellos se acude también, como en muchas series foráneas, al recurso del pregenérico, en el que se hace un esbozo de la situación principal sobre la que va a girar la trama.

Sin salir de la modestia en la producción, una disponibilidad presupuestaria por encima de la media de ese tipo de espacios por entonces también se revela en la gran variedad de escenarios en donde transcurre la acción en cada episodio, en los que se incluyen viviendas, despachos, oficinas y muchas otras ubicaciones, aparte de los propios emplazamientos recurrentes del juzgado y las dependencias de trabajo del fiscal y de los magistrados. Igualmente suelen aparecer exteriores rodados en cine durante el transcurso de la historia, al margen de aquellos que se muestran en los genéricos.

Donde mejor se puede apreciar el trabajo de puesta en escena y el posterior montaje, lejos en su concepción global de parámetros teatrales, es en las secuencias de los juicios en la audiencia, los cuales se desarrollan entre las indicaciones del magistrado jefe de "¡Audiencia pública!" para su apertura y "¡Visto para sentencia!" para su cierre. En ellas el espacio se muestra desde diversos puntos de vista, siendo la cámara la que cambia de posición para mostrarlo, rompiendo con frecuencia la cuarta pared. De ese modo queda clara la situación geográfica de los magistrados, el acusado, el fiscal y el abogado de la defensa, posicionados entre sí formando un esquema romboidal, así como la del resto de personajes, incluyendo las reacciones del público asistente. miniaturadeimagen|224x224px|Carlos Muñiz, guionista de la serie

Los guiones de la serie, excepto en un caso, son originales de Carlos Muñiz, autor teatral y colaborador de amplia trayectoria en los programas dramáticos de TVE (especialmente mediante adaptaciones biográficas de personajes famosos de la historia para el espacio Novela, y en los cuales tuvieron cabida varias de sus obras), además de en otras series como Stop y Los maniáticos. También se atribuía un papel asesor en la "supervisión y selección de argumento" al jurista Ricardo Abella."Creo que competimos con dignidad con las grandes series norteamericanas. El hecho de que haya sido tan bien aceptada por los telespectadores así lo demuestra. Por otra parte, hemos tenido que luchar con más dificultades, ya que la temática de los distintos episodios es muy variada. No hemos realizado los programas (por poner un ejemplo) como en la serie de Perry Mason, que estaban hechos con falsilla... Ricardo Abella es magistrado-juez de Madrid y los guiones se podría decir que, en cierto modo, los hemos hecho en equipo, pero diferenciando claramente las labores respectivas. El proceso de elaboración de los mismos empieza con las discusiones de los posibles temas. Después yo escribo el guion, haciendo las consultas que creo conveniente. Ricardo Abella interviene en los dictámenes y en todo lo referente al comportamiento de jueces, magistrados y fiscales. Asimismo el magistrado está presente en muchas grabaciones". (Carlos Muñiz)La realización estuvo a cargo de Alfredo Castellón, uno de los pioneros del medio televisivo en España, el cual rápidamente se especializó en el ámbito de los espacios dramáticos, con incontables aportaciones en programas como Estudio 1, Novela y muchos otros de similar corte.

Reparto Javier Escrivá encarna el papel central del ficticio fiscal César Luque, quien cada semana lleva a cabo una investigación y un juicio oral. Él y Francisco Pierrá, como presidente de la sala de audiencias, son los únicos actores que participan en todas las entregas de la serie. A ellos se unen José María Escuer y Luis Prendes en el rol de jueces de instrucción en numerosos episodios, por lo que, para evitar reiteraciones, los cuatro nombres citados no se mostrarán en las fichas correspondientes del siguiente apartado. Otros intérpretes representan abogados defensores en ocasiones más esporádicas, pero la  mayoría de los componentes del extensísimo elenco, repleto de grandes nombres habituales de los dramáticos televisivos de la época, figuran en uno solo de los títulos como protagonistas o participantes del caso que será objeto de juicio, o excepcionalmente en dos o más de ellos como personajes distintos. "A mi juicio, la anécdota más significativa es comprobar cómo la gente más sencilla me contempla en la televisión y cree que mis actuaciones son una continuación de la vida profesional. Creen que yo soy un fiscal. Le podría contar muchas anécdotas que certifican esta confusión. Los detalles son significativos; pero lo más importante para mí es comprobar la fuerza que tiene la televisión... Cuando un actor pone vida en su personaje consigue el mejor de los éxitos. La médula de nuestra actuación, el ideal a que debe aspirar un actor, es que no se rompa esta ilusión casi mágica de que el espectador crea en cada momento lo que está ocurriendo en la película o en la obra teatral". (Javier Escrivá)

Relación de episodios Todos los episodios fueron emitidos en 1971.