El valle en el que se ubica actualmente la ciudad de Santiago, que corresponde al territorio entre la ribera norte del río Mapocho y la ribera sur del río Maipo, ha tenido una larga ocupación humana desde hace miles de años.

Historia

Llegada del hombre a América

La última Glaciación (Glaciación wisconsiense) generó un puente entre Asia y América del Norte, a través del Estrecho de Behring y entre Tasmania (Australia) y América del Sur. Por esos hielos se supone que diversos grupos humanos migraron siguiendo los mamíferos que cazaban y o que pescaban. Existen varias teorías sobre el poblamiento americano, algunas como la de las Tribus pérdidas de Israel, pero la más aceptada, es la de Paul Rivet,Paul Rivet, para quien la población indígena americana es el resultado de cierto número de migraciones, unas por el estrecho de Bering y otras a través del Océano Pacífico. Rivet tomó como base para su teoría, datos de múltiples evidencias como: rasgos biofísicos (estatura, color de piel, etc.), datos culturales y lingüísticos, tanto de los asiáticos, como de los americanos y oceánicos, con el objetivo de encontrar correspondencias que le permitieran reconstruir las posibles rutas migratorias que habrían seguido los primeros hombres americanos. Refutó la tesis monoracial de Hrdlicka, postulando varias corrientes migratorias aparte de la asiática-mongoloide. Sostiene que también poblaron América los melanésicos y polinésicos a través de rutas transpacíficas, inclusive reconoce una inmigración australiana. Por ello la teoría de Paul Rivet es llamada “`poliracial”. quien plantea que el hombre llegó a América desde varios lugares: desde Asia a través del Estrecho de Bering desde Australia, atravesando el sur del Océano Pacífico por un puente antártico, llegando a Sudamérica desde la Polinesia y Melanesia, atravesando el Pacífico en balsas, poblando Centroamérica. Con el tiempo, estos habitantes se transformaron en diversos grupos que poblaron Chile de norte a sur. De acuerdo a ello y para estudiar y comprender la prehistoria de Chile Central, los arqueólogos han establecido en la actualidad tres unidades morfológico-ambientales en función de los recursos de subsistencia y las posibilidades complementarias que ofrecen a la población y al asentamiento humano.Fallabella y Stehberg 1986 Estos son:.Carole Sinclaire Aguirre, Arqueóloga. Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago. La cordillera y precordillera. El Valle central. El litoral costero. Hay que recordar que el nivel marítimo estaba 150 metros más abajo hace 10.000 años. Muchos de los restos costeros en estos momentos están bajo el nivel del mar.

Periodo arcaico de América

Presencia de Cazadores Recolectores Avanzados 6000 a. C. - 2500 a. C.. De acuerdo a investigaciones, se cree que en la cuenca de Santiago se establecieron los primeros grupos humanos cerca del 10.000 a. C., los cuales eran principalmente nómadas cazador-recolectores, que transitaban desde el litoral hacia el interior en búsqueda de guanacos durante la época de los deshielos cordilleranos. Cerca del año 800, comenzaron a instalarse los primeros habitantes sedentarios debido a la formación de comunidades agrícolas junto al río Mapocho, principalmente de poroto, papa y maíz, y la domesticación de los auquénidos de la zona.

Periodo agroalfarero temprano

Varios grupos humanos llegaron por distintas vías al valle central.

Tradición Bato

Desde el planalto brasilero llegó un grupo que atravesó la cordillera frente al valle central. Durante las construcciones de la zona de La Dehesa (avenida El Gabino y Avenida Santa Blanca en la Comuna) se detectaron varios yacimientos arqueológicos que correspondían a ocupaciones monocomponentes con uno o más enterratorios adscribibles al Período Algroalfarero TempranoSe registró evidencias cerámicas correspondientes a comunidades del periodo agroalfarero intermedio tardío de Chile Central, denominado arqueológicamente como Complejo Cultural Aconcagua, datado hacia el año 1.000 d. C. para la zona del Arrayán Rubén Stehberg y K. Fox “Excavaciones Arqueológicas en el Alero Rocoso de Los Llanos. Interior del Arrayán, Provincia de Santiago”. Actas del VII Congreso Nacional de Arqueología de Chile. Altos de Vilches. Vol. I. Pág. 217-241. 1977. y en específico a la denominada Tradición Bato.Planella y Falabella, 1987

La relevancia de estos hallazgos, radica en que modifican notoriamente la visión de un patrón de asentamiento con una orientación eminentemente costera para la Tradición Bato y confirman un patrón para las prácticas mortuorias de la Tradición Bato,Los grupos Llolleo ocuparon la región central de Chile, entre el río Aconcagua y el río Cachapoal. Esta es una región de clima templado y con una gradiente que en cerca de 100 km, va desde el nivel del mar a más de los 6000 m de altitud en la Cordillera de los Andes. Pese a que la caza y la recolección comenzaron siendo vitales para las poblaciones Llolleo, la horticultura de productos como el maíz o la quinua fue adquiriendo mayor importancia, con lo cual habrían dado paso a una sociedad relativamente más sedentaria y compleja. Se sabe que practicaban la molienda de granos y se supone que disponían de guanacos amansados. En la costa es común encontrar asentamientos Llolleo de mariscadores, pescadores y cazadores de mamíferos marinos. No hay evidencias claras de jerarquías dentro de la sociedad. No obstante, la presencia de cráneos con deformaciones intencionales podría indicar la existencia de un marcador o diferenciador de estatus social. El poder debió radicar en los jefes de familias, los cuales pueden haber formado ciertas alianzas con sus vecinos más cercanos. Es muy común encontrar pipas de cerámica o de piedra en sitios de estos grupos, lo que permite pensar en el uso de sustancias alucinógenas como parte de los rituales de esta sociedad. De hecho, se han encontrado sitios arqueológicos que podrían corresponder a lugares ceremoniales donde se reunía una gran cantidad de personas y en donde el uso de las pipas jugó un rol central, a juzgar por la gran cantidad de estos implementos encontrados en esos lugares. Enterraban a sus muertos bajo el piso de sus viviendas, formando en algunos casos pequeños cementerios. El ajuar funerario consistía en adornos corporales, piedras horadadas, instrumentos de molienda y recipientes de cerámica, en su mayoría fracturados o perforados intencionalmente. Los niños eran enterrados en vasijas de cerámica, a manera de urnas, para lo cual se utilizaban grandes ollas o contenedores de agua.

Patrón de Asentamiento

Algunos sitios habitacionales alcanzan dimensiones relativamente grandes, donde habitaban varias familias. Sin embargo no constituían aldeas propiamente tales, ya que cada familia se ubicaba a cierta distancia de sus vecinos y existían muchos lugares donde se asentaba únicamente una familia. Los asentamientos se distribuían cerca de las áreas de cultivo, sin que existieran jerarquías entre ellos. que se diferencia claramente de las del Complejo Llolleo Poco se sabe sobre el origen de Llolleo, aunque comparte una serie de características culturales con la mayor parte de los grupos horticultores y alfareros del Cono Sur de América. Esto hace suponer que todos formaron parte de un gran movimiento cultural ocurrido alrededor del inicio de nuestra era. Los Llolleo compartieron los valles de Chile Central con las poblaciones Bato, con quienes debieron haber tenido contactos expresados en marcadas similitudes en su acervo cultural. En la cordillera interactuaron con cazadores- recolectores continuadores de la tradición Arcaica, con los cuales mantuvieron intercambios de bienes. Hacia 900 d.C., la irrupción de la cultura Aconcagua terminó abruptamente con la historia Llolleo. La cerámica de estos grupos alcanzó una gran calidad en sus técnicas. Destacan las ollas monocromas con incisos en el cuello y las botellas modeladas con representaciones zoomorfas, fitomorfas y antropomorfas. Son notables los rostros representados con ojos tipo "grano de café", además de nariz y cejas continuas. Una de las formas más comunes que aparecen en la cultura Llolleo es el llamado "jarro pato" y el uso del "borde reforzado", dos elementos que indican una fuerte vinculación con la zona sur de Chile, especialmente con la cultura Pitrén.Prácticas mortuorias de Agroalfarero temprano

De este período también se encontraron túmulos rocosos o “casas de piedra”, en el borde e interior precordillerano, como en la Dehesa y El Arrayán de la cuenca del Mapocho, o Estero Cabeza de León o El Manzano, en el Cajón del Maipo. En la Cuenca de Santiago predominan los sitios Bato por sobre los sitios Llolleo.

En el sector de Puente Ñilhue se encontró un túmulo funerario, probablemente de la cultura Bato, en marzo de 2012.

Cultura Llolleo

La cultura Llolleo, pese a ser contemporánea con la tradición Bato, tuvo una representación más costera. Pocos centros Llolleo se han descubierto en el valle de Santiago. Cabe destacar que no ha existido una política de protección adecuada y muchos de ellos han sido encontrados en las construcciones nuevas pero ocultadas a la autoridad por temor a que se retrasen las obras por implicaciones arqueológicas. La cerámica Bato es clásica y originó las cerámicas presentes en grupos posteriores.

Uno de los hallazgos Llolleo fue un antiguo cementerio indígena, que dataría de al menos seis siglos antes de la fundación de Santiago, en 1541. Este hallazgo fue efectuado mientras se hacían labores de construcción del Metro en la Avenida Pedro de Valdivia, con la calle Europa en la Comuna de ProvidenciaDescubren cementerio indígena en Avenida Pedro de Valdivia , La Tercera Corresponderían a un cementerio de la cultura Llolleo. Esta habitó la cuenca de Santiago entre los años 0 y 900 d.C., seis siglos antes de que los incas y los españoles se instalaran en la región. En el lugar del hallazgo se construirá el primer memorial a la Cultura Llolleo de Santiago.Construirán plaza y memorial en cementerio indígena hallado en pique de Metro La Tercera Diego Villegas C. - 19/04/2014 -

Otros dos sitios de hallazgos anteriores fueron mientras se construía el edificio nuevo de El Mercurio, a los pies del cerro Manquehue en la ribera norte del Río Mapocho,y en Quinta Normal, en su ribera sur, en las inmediaciones de lo que hoy es el parque Quinta Normal de la ciudad de Santiago. Si bien ambos pueden ser caracterizados como sitios habitacionales, El Mercurio presenta además 36 enterratorios con variado ajuar y ofrenda. El sitio arqueológico de El Mercurio en el contexto de la problemática cultural del período alfarero temprano en Chile central. Falabella, F. 2000 Arqueología de Chile Central (II Taller-1994). (Abril 2005). (15 de diciembre de 2005). Quinta Normal, por su parte, está compuesto por varios sectores cuya solución de continuidad no está clara.

Periodo agroalfarero tardío