El vuelo 358 de Air France se hizo conocido por salirse de pista el día 2 de agosto de 2005 en el Aeropuerto Internacional Toronto Pearson en Canadá. Se trataba de un vuelo desde París, Francia, a Toronto, Canadá, haciendo uso de un avión comercial Airbus A340 que despegó de París sin problemas a las 11:53 UTC del 2 de agosto de 2005 y aterrizó después en la pista 24L-06R del Aeropuerto Internacional Toronto Pearson a las 20:01 UTC (16:01 hora local). El avión fue incapaz de detenerse en pista y cayó en un pequeño barranco cercano, donde consiguió pararse, comenzando a arder, a unos 300 metros del final de pista. El Airbus A340-313X llevaba 309 personas a bordo (297 pasajeros, entre ellos dos niños, y doce miembros de la tripulación). Todos ellos sobrevivieron. Este accidente reflejó la importancia de los tripulantes de cabina durante una situación de emergencia.
Muchos vuelos con salidas y llegadas a Pearson fueron cancelados, y muchos otros vuelos a Toronto Pearson fueron desviados a otros aeropuertos canadienses como Ottawa, London, Hamilton y Winnipeg. Muchos de los aviones grandes fueron desviados a Montreal, así como a Syracuse, Nueva York, y Buffalo, Nueva York. Los vuelos desde Vancouver tuvieron que dar la vuelta. En torno a 540 vuelos fueron cancelados.
El accidente del vuelo 358 de Air France fue la mayor crisis que sufrió Toronto Pearson desde la implicación de su aeropuerto en la Operación Yellow Ribbon. Jean Lapierre, el ministro de transporte de Canadá, se refirió al vuelo 358 como un «milagro» porque todos los ocupantes sobrevivieron. Otras fuentes de prensa se refirieron al accidente como el «Milagro en Toronto», el «Milagro Toronto» o el «Milagro de la pista 24L».
Acontecimientos El accidente se produjo el 2 de agosto de 2005 a las 20:03 UTC (16:03 hora local). El vuelo 358 de Air France, un Airbus A340-313X de 6 años, con 297 pasajeros y doce tripulantes, se pasó del final de la pista 24L en el Aeropuerto Internacional Toronto Pearson (en Mississauga, Ontario) y acabó deteniéndose en un pequeño barranco a 300 metros del final de pista. Todos los pasajeros y tripulantes evacuaron el avión de manera satisfactoria. Sólo se produjeron 43 heridos leves, y no hubo que lamentar ninguna muerte como resultado del accidente. La caída a un barranco y el posterior incendio destruyeron el avión.
El vuelo aterrizó mientras aparecían informes meteorológicos con un tiempo verdaderamente malo: de fuertes vientos, fuertes precipitaciones, y con tormentas en las proximidades del aeropuerto (ver meteorología), y no tocó tierra hasta haber sobrepasado prácticamente la mitad de la pista. Algunos pasajeros informaron que el avión se balanceaba de lado a lado antes de aterrizar, posiblemente debido a las turbulencias y a los vientos racheados asociados a los sistemas tormentosos. Un pasajero describió el accidente con un "accidente de coche, pero que continuaba moviéndose, sin parar".
El avión fue autorizado a aterrizar a las 16:04, hora local, en la pista 24L, que medía 9000 pies (2743 metros) de longitud, siendo esta la pista más corta del aeropuerto Pearson. Después de tomar tierra, el avión no se detuvo antes del final de pista, por lo que continuó 300 metros hasta caer en el barranco Etobicoke Creek, al oeste del aeropuerto y cerca del cruce de la Dixie Road y la autopista 401.thumb|300px|Curso del vuelo 358. Las líneas punteadas indican el procedimiento normal de aterrizaje.|izquierdaDespués de detenerse, se notificó la presencia de fuego en el exterior del avión y se dio la orden de evacuar el avión. Las dos salidas de emergencia traseras permanecieron cerradas debido al fuego. En la apertura de las salidas de emergencia, uno de los toboganes de salida de la mitad derecha del avión (el R3) se desinfló tras pincharse con los restos del avión, mientras que uno de los toboganes del lado izquierdo (el L2) no se desplegó del todo debido al fuego. Algunos pasajeros se vieron forzados a saltar del avión para salir. La actuación de los tripulantes de vuelo, que se aseguraron de que todos los pasajeros saliesen del avión rápidamente, contribuyó a evitar mayores lesiones a todos los pasajeros. El último en salir del avión fue el copiloto, que, no obstante, salió del avión dentro de los 90 segundos requeridos.
Los equipos de emergencia respondieron de inmediato y se desplazaron al lugar del accidente, estando en posición a los 52 segundos de que este ocurriera. El informe oficial de la TSB reflejó que "el primer vehículo llegó al lugar en menos de un minuto desde que sonase la alarma de accidente".
Después del accidente, algunos pasajeros, incluidos aquellos que habían resultado heridos, subieron del barranco a la autopista 401 que discurre prácticamente en paralelo a la pista. La Peel Regional Police localizó al copiloto y algunos pasajeros en la Autopista 401, quienes recibieron ayuda de los conductores que pasaban junto al aeropuerto cuando ocurrió el accidente. Algunos conductores llevaron a las personas heridas, incluido el piloto, directamente al hospital. El fuego principal ardió durante unas dos horas, sofocándose poco antes de las 18:00 hora local. Todos los fuegos estaban completamente apagados al principio de la tarde del 3 de agosto de 2005 y los investigadores pudieron empezar a trabajar.
El accidente provocó cancelaciones y desvíos en cientos de vuelos, extendiéndose su efecto en todo el sistema de navegación aérea de Norteamérica. Con la llegada de la noche, cuatro de las cinco pistas se volvieron a poner en servicio, pero los retrasos en vuelos (y pasajeros) continuaron hasta el día siguiente.
El accidente también provocó atascos de tráfico en todo el sistema de carreteras de Toronto. La autopista 401, una de las carreteras con más tráfico del mundo, es la ruta más importante del Gran Área de Toronto. A ello contribuyó que el accidente ocurrió cerca del punto más ancho de la autovía donde hay 18 carriles de tráfico debido al cruce de las autopistas 403, 410 y 427. Mientras se intentaba durante horas sofocar el fuego, en la autopista se produjo una congestión durante días, debido a que los conductores reducían la marcha o incluso se detenían a un lado para ver los restos. El flujo de tráfico era lento debido a las numerosas colisiones, propiciando que la Ontario Provincial Police incrementase los controles en la zona.
En 1978, el Vuelo 189 de Air Canada acabó en el Etobicoke Creek, el lugar donde acabó el vuelo 358, cobrándose la vida de dos personas. El vuelo de Air Canada se efectuaba con un Douglas DC-9 y aterrizó en la pista 24R-06L, estrellándose al norte del lugar donde lo hizo el Air France 358 y en una zona más profunda del barranco. La pista donde aterrizó el avión de Air France era la 24L-06R, una pista con orientación este-oeste con una longitud de 2,7 kilómetros (9000 pies), así que el avión no terminó demasiado lejos de la pista. Después del accidente del Air France 358, hubo muchas peticiones para que el barranco fuese rellenado o cubierto por un puente. Otros dijeron que los costes de la construcción serían verdaderamente prohibitivos, y era mejor dejarlo como estaba, asegurando la zona de final de pista. thumb|450px|Vista panorámica de los escombros del vuelo 358.Esta fue la primera vez que un avión del modelo Airbus A340 se vio inmerso en un accidente, finalizando su historial de 14 años sin accidentes. El avión accidentado efectuó su primer vuelo en 1999 y realizó su último chequeo de mantenimiento el 5 de julio de 2005 en Francia. El avión contaba con 3711 ciclos y un total de 28.418 horas de vuelo.
Un pasajero efectuó cuatro fotografías de la evacuación con su cámara, que fueron publicadas en los medios. El informe final del Consejo de la Seguridad en el Transporte de Canadá se refirió a las fotos y elaboró algunas de sus conclusiones del accidente basadas en la naturaleza de las fotografías. Mark Rosenker, el presidente interino del Consejo de la Seguridad en el Transporte de Canadá, criticó la idea de aquellos pasajeros que hacen fotos de accidentes alegando: "Tu preocupación es salir del avión. Tu preocupación debe ser ayudar a cualquiera que precise ayuda". Por eso, de acuerdo con Rosenker, hacer fotografías durante la evacuación de una aeronave es "irresponsable". Helen Muir, una catedrática de psicología aeroespacial en la Universidad Cranfield en el Reino Unido, sostuvo que detenerse durante la evacuación "es justo lo que no queremos que la gente haga". Muir añadió que las fotografías son "muy valiosas para los investigadores de accidentes". Ben Sherwood, un director ejecutivo de Good Morning America, creía que los fotógrafos no interrumpían los esfuerzos de rescate mientras tomaban sus fotos.
Meteorología Se publicó un informe METAR (observación meteorológica) para el aeropuerto Pearson justo en el momento del accidente. Este indicó que el tiempo a las 20:04 UTC (16:04 hora local), hora del accidente, tenía componentes de viento de 340° (nornoroeste) con una velocidad de 24 nudos (44 km/h) y con rachas de 33 nudos (61 km/h); así mismo indicaba que existía una visibilidad de 1.25 millas (2 km) y presencia de fuertes tormentas y precipitaciones. El techo de nubes, teniendo en cuenta que había un cielo totalmente cubierto, estaba a 4500 pies (1400 m) sobre el terreno, con nubes del tipo towering cumulus. La temperatura era de 23 °C (74 °F). De acuerdo con Air Canada Pilot, la pista 24L tiene una orientación de 227° (237° magnéticos), y los mínimos para la aproximación ILS son de 250 pies (75 m) sobre el terreno y una milla (1.6 km) de alcance visual de pista (RVR). El METAR de las 21:00 UTC (17:00 hora local), aproximadamente una hora después, mostró vientos del sur y una mejora general de las condiciones, pero incluyendo en sus comentarios "FU ALF" para indicar el humo en aumento procedente del avión en llamas.
La Canadian Broadcasting Corporation comunicó que el accidente ocurrió dos horas después de que se declarase una parada en tierra debido a las duras tormentas en la zona (estado de "alerta roja", que, por razones de seguridad, supone la detención de toda actividad en tierra en la plataforma y zona de puertas. Los aviones pueden continuar aterrizando, mientras los despegues están determinados por la cola en punto de espera). Se notificó que la visibilidad en el momento del accidente era muy mala. Había relámpagos, fuertes vientos racheados y granizo a la vez, y la lluvia comenzó a caer justo en el momento en que el avión estaba aterrizando. Después de dos horas los vientos habían pasado de 5 a 30 km/h (3 a 20 mph) y la temperatura cayó de 30 a 23 °C (86 a 74 °F). Un aviso de tormentas peligrosas estaba en vigor desde las 11:30 a.m. Y todas las salidas, así como los servicios de tierra, fueron cancelados, si bien los aterrizajes aún estaban permitidos.
Víctimas
Nacionalidad N.º de pasajeros10410119198721 Total 307
En el momento del accidente se encontraban a bordo del avión 309 personas, ya que estaban ocupadas sus 295 plazas, a las que hay que sumar dos niños menores de dos años (que no ocupan asiento) y los doce miembros de la tripulación. El pasaje se componía de ejecutivos, turistas y estudiantes.'
Ninguno de los pasajeros en el vuelo 358 murió; tan sólo 43 personas resultaron heridas leves. De acuerdo con lo relatado por los pasajeros, el salto del avión dentro del barranco causó la mayoría de heridos, incluyendo piernas rotas, torceduras de tobillo, dolor de cuello y vértebras rotas. El capitán resultó herido en la espalda y la cabeza durante el impacto cuando su asiento salió disparado, provocando que se golpease contra los controles del techo. Estos heridos fueron llevados a los hospitales de Greater Toronto: Humber River Regional Hospital - Finch campus. El hospital trató a siete personas por inhalación de humo. William Osler Health Centre. Etobicoke General Hospital (Toronto). Peel Memorial Hospital (Brampton). Hospital for Sick Children - centro de Toronto.