La Expedición Auxiliadora de Chile o Columna Auxiliar de Buenos Aires.Córdoba y los auxiliares argentinos de 1813. pp. 13. Autores: Roberto A. Ferrero, Rocier Bravo. Editor: Asociación Cultural "La Vuelta del Guerrero", 1999. ISBN 987-97388-0-2, 9789879738801 Fue una división enviada por Chile a comienzos de 1811 como apoyo al esfuerzo revolucionario de las Provincias Unidas del Río de la Plata para lograr la Independencia de la Argentina, en el marco de la operación conjunta de los ejércitos patriotas durante las guerras de independencia hispanoamericanas. Conocida también como División Auxiliadora de Chile, División Auxiliadora de Penco o Tropas Disciplinadas, Combatieron durante el Primer bombardeo de Buenos Aires, además de apoyar militarmente a José de San Martín y a las tropas rebeldes durante la revolución del 8 de octubre de 1812,http://www.tucumanhoy.com/n54762 sirvieron en Buenos Aires hasta 1813, año en que volvieron a Chile a luchar contra la invasión de que era objeto por parte de tropas realistas.

Antecedentes En julio de 1810 el gobernador de Chile Francisco Antonio García Carrasco Díaz presionado por la población se vio forzado a renunciar y asumió Mateo de Toro Zambrano y Ureta. El 18 de septiembre de 1810, conocido como el día de la "Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile", se convocó a Cabildo abierto en Santiago de Chile y se eligió una Junta presidida por el mismo gobernador.Algo similar a lo acontecido en la jornada del 22 de mayo de 1810 en Buenos Aires.

A la muerte del anciano Toro Zambrano (en febrero de 1811), el líder del sector criollo, los exaltados, Juan Martínez de Rozas, pudo promover a otros criollos a posiciones de autoridad y en marzo conseguir el acuerdo necesario para mandar tropas en ayuda de las Provincias Unidas del Río de la Plata en su lucha contra la monarquía. Chile no estaba de momento amenazado y el peso de la lucha por la emancipación y su suerte tenía lugar en las Provincias Unidas.

En efecto, por esas fechas se conocía en Chile la asunción al gobierno de la Junta Grande, la derrota de Manuel Belgrano en la provincia del Paraguay en la batalla de Paraguarí, el avance de José Manuel de Goyeneche con refuerzos de Lima contra las fuerzas de Juan José Castelli en Alto Perú que terminaría en el desastre de Huaqui y el control del Río de la Plata, los ríos interiores y la Banda Oriental por parte de los realistas de Montevideo, mientras corrían las primeras noticias de los aprestos de los portugueses que se concretarían en la invasión del 17 de julio del general Diego de Souza.

La expedición Estaba previsto en principio el envío de un total de ochocientos hombres, pero solo se hizo efectiva la remisión de algo más de quinientos. La primera división, y grueso de la tropa, al mando del teniente coronel Pedro Andrés del Alcázar,Nacido en 1752 en la frontera con el mapuche, antes del 18 de septiembre de 1810 Pedro Andrés del Alcázar había tenido participación en combates y escaramuzas con los indios bajo la bandera del Rey de España. Era esta su primera misión bajo las armas de la independencia. se concentró en Concepción. Contaba con trescientos infantes y doscientos dragones de la Frontera,http://revolucionhispanoamericana.blogspot.com/2011/02/la-revolucion-en-el-rio-de-la-plata.html con un cuerpo de 27 oficiales, incluyendo al capitán de milicias José Joaquín Prieto Vial,Prieto se casaría en Buenos Aires en julio de 1821 con Manuela Warnes y García de Zúñiga, hermana del héroe de la independencia Ignacio Warnes. Aunque estaba su cuñado, Manuel Bulnes, eligió como padrino a Pinto, a cargo de las relaciones diplomáticas con las Provincias Unidas y con quien había desarrollado una profunda amistad (Pinto y Bello en El Mercurio, 23 de septiembre de 2005. quien sería Presidente de la República de Chile en 1831, y a su cuñado, el capitán Manuel Bulnes Quevedo, comandante de la infantería, quien sería padre del presidente de igual nombre.Alcazar en página oficial del ejército de Chile. La expedición fue sumamente resentida por los más realistas y europeos santiaguinos, siendo resistida a través del discurso del procurador de esa ciudad, don José Miguel Infante y de las directrices del Cabildo de Santiago. También era parte de la expedición Vicente Benavides, quien tendría un papel fundamental en esta historia.

derecha|miniatura|180px|Valle Río Blanco, provincia de Los Andes. La división de las denominadas "Tropas Disciplinadas" marchó hacia Santa Rosa de Los Andes, cruzó la Cordillera de los Andes y siguió a Mendoza, donde arribó a fines de marzo de 1811. Allí fue recibida con entusiasmo por la población:

En Buenos Aires La expedición tras su larga marcha arribó finalmente a Buenos Aires a mediados de junio de 1811. Dice un cronista:

En efecto, habiendo llegado a los suburbios, quedaron a la espera de la comisión de bienvenida en el hospicio, cerca de los Corrales de Miserere. Al mediodía formaron todas las tropas en la Plaza Mayor y a las 13:30 marcharon a recibirlas, conducidas por el presidente de la Junta, Cornelio Saavedra, la infantería con sus banderas desplegadas y música del regimiento de Montañeses, los Húsares en la retaguardia con su estandarte y "tocando sus cajas, que alternaban con los timbales y clarín". A las 15:30, tras los saludos de rigor, entraron a la ciudad, para lo que se les cedió la vanguardia de la columna, seguidos por los Patricios. Entraron tocando su marcha (pero sin bandera, pues no la traían) por la Calle de la Reconquista hasta la Plaza Mayor, en donde formaron todos los cuerpos en batalla sobre sus cuatro frentes, cediéndosele nuevamente el de honor, frente al Cabildo, al cuerpo auxiliar. Allí fueron recibidos en su sala capitular por el Cabildo y los miembros de la Junta Grande, tras lo cual las tropas desfilaron a su alojamiento en El Retiro, en la "casa de mixtos", frente al Convento de las Catalinas (donde estaban también los almacenes y efectos del Real Cuerpo de Artillería), a siete cuadras de la Plaza Mayor, hasta ese momento guardado por tropas del regimiento de Pardos. Cierra el cronista:

Bombardeo de Buenos Aires

400px|miniatura|derecha|Puerto de Buenos Aires. En julio de 1811 el Virrey Francisco Javier Elío envió desde Montevideo una escuadra de cinco naves ligeras, dos bombarderas y una lancha al mando del capitán de fragata Juan Ángel Michelena. Sus órdenes consistían en bombardear la ciudad sin previa intimación y sólo tras hacerlo, "presentar el convenio, no para discutir, sino para aceptar".Sómbula, José Antonio, Manifiesto póstumo del General Elío, Valencia, 1823.

La Junta Grande había tenido advertencias del plan de Elío y conocía el arribo de la escuadra de Michelena a la Isla de Martín García, por lo que el cabildo convocó el día 13 a los alcaldes de barrio y les encargó disponer patrullas de vigilancia para detectar posibles desembarcos e instalar puestos de observación para seguir los movimientos de la flota enemiga.Carranza, Ángel Justiniano, Campañas Navales de la República Argentina, página 104.

Asimismo dispuso retirar el depósito de pólvora que existía en la "casa de mixtos", donde se alojaba la expedición auxiliar, y trasladarlo a la basílica de San Nicolás de Bari (donde hoy se levanta el Obelisco), menos expuesta al alcance de las bombas enemigas.Carranza, obra citada, página 104. El sagrario y la pila bautismal se llevaron a la iglesia de San Miguel Arcángel,Sita en la actual calle Bartolomé Mitre Nº 886. que sirvió como parroquia hasta que el 29 de julio se retiraron los pertrechos.Beruti, Juan Manuel, Memorias Curiosas, página 173

Así, la noche del mismo día 13, más de 100 cajones y barriles se trasladaron rápidamente en carretillas con el auxilio de las tropas auxiliares chilenas.

El 15 de ese mes Michelena arribó a balizas exterioresPor "Balizas Interiores" se conocía al fondeadero interior del puerto, abierto por el norte y cerrado por el sur, el más cercano a la costa anegadiza ("el Bajo") tras las que se alzaban la barranca y la ciudad. Al frente de balizas interiores se hallaba un gran banco de arena, llamado "Banco de la Ciudad", de unas tres millas de ancho y tras él las llamadas "Balizas Exteriores". El acceso del fondeadero exterior al interior debía hacerse por estrechos y bajos canales que rodeaban o atravesaban el banco y enlazaban los "pozos" existentes, utilizados para fondear los buques. del puerto de Buenos Aires. Tras tomar posiciones en balizas interiores, alrededor de las 22:00 horas inició el cañoneo que mantuvo hasta la una de la mañana del día 16.Beruti, Juan Manuel, Memorias Curiosas, página 171. Sólo fue respondido por el único barco disponible, una lancha cañonera armada con un cañón de a 18 al mando de Hipólito Bouchard que salió de servicio rápidamente. El daño que experimentó la ciudad no fue de consideración en sus edificios y sólo dos personas fueron heridas por las bombas.Beruti, obra citada, página 172

En la mañana del día siguiente, el comandante realista envió el convenio propuesto: retiro de tropas y levantamiento de los bloqueos, amnistía, libre posesión y disponibilidad de bienes, libre circulación de Montevideo a Buenos Aires (no a la inversa), tras su regreso disponer la desmovilización de las tropas destacadas en la Banda Oriental, situación que se mantendría hasta que cayera España, fuera restaurado Fernando VII o se pronunciara formalmente el Consejo de Regencia, tres opciones que en todos los casos implicarían finalmente el desconocimiento de la Junta.

140px|miniatura|derecha|Cornelio Saavedra. La presentación y contenido de la intimación y la agresión, sin que la precediera ultimátum o negociación alguna, a una ciudad abierta,Ciudad abierta, no en el sentido estricto del derecho de guerra actual, por el cual declarar una ciudad abierta implica que rendirá sin combate, sino en la justificación última de aquél, esto es evitar daños innecesarios a una población que no tiene los medios o la voluntad de responder a un ataque. Así, en la época, el bombardeo de una población civil sin muros y sin ser por añadidura acompañamiento útil de una operación principal de desembarco era considerado una falta a las normas de la guerra. Similar reacción generó, por ejemplo y en otro orden de magnitud por la devastación causada, el bombardeo de Copenhague en septiembre de 1807 por la flota inglesa al mando de Horatio Nelson. desprovista de obras defensivas, impedían al gobierno aceptar la iniciativa de Elío, que hubiera sido rechazada sin más por un vecindario que no sólo no había sido amedrentado por el bombardeo sino que reaccionaba con repulsa y cólera ante el ataque.

Revolución de octubre El 22 de septiembre de 1811, aprovechando la ausencia de Saavedra, el cabildo logró que la Junta ordenara la creación de un nuevo poder ejecutivo, el Primer Triunvirato. Ayudaron a su caída la oposición morenista, el fracaso de las campañas contra las provincias rebeldes al movimiento (Alto Perú, Paraguay y la Banda Oriental.Si bien Artigas controlaba la campaña y Montevideo se encontraba sitiada, la flota realista bloqueaba a su vez a Buenos Aires. y el descontento de los diputados de ciudades dependientes que habían sido el principal sostén del sistema.

El Triunvirato pronto se mostró autoritario en su política interna pero vacilante e incluso retrógrado en la conducción de la guerra, a cargo del secretario Bernardino Rivadavia, quien ya había sido acusado de "españolista" y deportado a la Guardia del Salto en ocasión del primer bombardeo de Buenos Aires.

Así el 20 de octubre de 1811 firmó un tratado de paz con el Virrey Elío, en noviembre disolvió al poder legislativo constituido por la antigua Junta y el 22 de noviembre por el Estatuto Provisional asumió también el legislativo, el 6 de diciembre reprimió violentamente el motín del Regimiento de Patricios y ajustició a once de sus partícipes.