Doramas (Gran Canaria, c. década de 1450 - Arucas, Gran Canaria, 20 de agosto de 1480) fue un guerrero y caudillo aborigen de la isla de Gran Canaria, Canarias, conocido por haber sido uno de los principales líderes de la resistencia frente a la conquista europea de la isla emprendida por los Reyes Católicos para la Corona de Castilla en 1478.

De origen trasquilado —plebeyo en la jerarquía social indígena—, su fama como guerrero le hizo escalar socialmente hasta convertirse en guayre —capitán y miembro de la nobleza isleña—.

Reputado por todas las crónicas de la conquista como un caudillo valeroso, esforzado y rebelde, su muerte en combate contra las fuerzas invasoras supuso una pérdida importante para la moral de la resistencia de la isla, por lo que fue llamado por el historiador José de Viera y Clavijo «el último de los canarios».

Etimología

Los cronistas e historiadores que hacen referencia al significado del nombre de Doramas coinciden en interpretarlo como 'narices anchas' —por ejemplo, Abreu Galindo y Gómez Escudero—. Estudios filológicos y etimológicos modernos confirman dicha traducción en sentido figurado, como evolución insular de la expresión amaziq durarammas, literalmente 'montañas en medio'. Otras interpretaciones propuestas han sido addur amas, 'pariente de buena fama' —en alusión a una posible aceptación de Doramas en el seno de la familia del guaire Maninidra— y 'hombre habitualmente sonriente'.

Biografía

Orígenes

Se desconoce la fecha y el lugar de nacimiento exactos de Doramas aunque se le supone natural del guanartemato de Telde —habiéndose sugerido las actuales poblaciones de San Mateo o Utiaca como posibles sitios de origen—, y que su padre también se llamaba Doramas. A su muerte, acaecida entre 1480 y 1481, Marín de Cubas lo describe como un hombre de mediana edad, lo que hace probable su nacimiento hacia la década de 1450. El propio Doramas reconoció haber nacido plebeyo o trasquilado, tal y como los aborígenes canarios denominaban a los miembros de dicha clase social, pues éstos debían llevar el cabello corto a diferencia de los nobles, que lo llevaban largo.

No se han encontrado registros históricos sobre la infancia y adolescencia de Doramas, refiriéndose los primeros hechos conocidos a su edad adulta, según los cuales ejerce de ladrón de ganados en el área de Maspalomas-Arguineguín, en el sur de la isla.Marín de Cubas, op. cit., pp. 188-189.

Rebelión en Telde

Cerca de 1474 tiene lugar la destrucción de la Torre de Gando, base de operaciones en Gran Canaria de los señores de las islas de Canaria, Diego de Herrera e Inés Peraza, gracias a una estratagema ideada por Maninidra, guayre de Telde, y en represalia por los robos de ganados y el rapto de mujeres aborígenes perpetrados por sus ocupantes, aunque los propios canarios ayudaron a su construcción en virtud de un pacto acordado entre los dos reyes o guanartemes de la isla, Egonaiga y su primo hermanoLas crónicas señalan que ambos guanartemes eran hermanos, pero Catalina de Guzmán, hija del primero llamada Masequera antes de su cristianización, declaró en 1528 ante escribano que su padre y el hermano de Bentagoia eran «primos, hijos de dos hermanos». Bentagoia por una de las partes, y Herrera por la otra.Abreu Galindo, op. cit., pp. 74-76. Según Marín de Cubas, Doramas participa en esta acción bélica.Marín de Cubas, op. cit., pp. 189.

Después de este suceso, sin el consentimiento del guanarteme de Telde, Bentagoia, ni del Sábor —consejo de nobles—, y viéndose apoyado por un grupo de partidarios, Doramas se autoproclama gaire, posiblemente con la intención de ocupar la vacante dejada por el gaire Nenedán, quien se había enemistado con Bentagoia y que había decidido abandonar Gran Canaria acompañando a Diego de Herrera, favoreciéndole este con tierras y ganado en la isla de Fuerteventura, poco antes de la destrucción de la torre.Álvarez Delgado, op. cit., pp. 401.Abreu Galindo, op. cit., pp. 111-112. El motivo de este acto de rebeldía por parte de Doramas podría estar en una plausible negativa de Bentagoia a ennoblecer al trasquilado, a pesar de su posible alegación de méritos como guerrero, debido a que las leyes indígenas prohibían ascender en la escala social en caso de hurto cometido en tiempo de paz.Abreu Galindo, op. cit., pp. 89.

El rechazo de la nobleza teldense hacia Doramas se refleja en dos incidentes: el primero es la negativa de Maninidra a que el guerrero cortejase a una pariente suya, negativa que acaba en el confinamiento de ésta, por orden del teldense, en el Roque de Gando,El cronista Néstor Álamo se basó en estos hechos para crear una historia semificticia llamada La guairesa Abenahoara, recogida en su recopilación Thenesoya Vidina y otras tradiciones. situado frente a la costa este de Gran Canaria, con la intención de apartarla de Doramas, pero este, despreciando el peligro que supone el brazo de mar que separa el peñón de la costa, lo cruza a nado por las noches.

El segundo incidente es el enfrentamiento personal entre el gaire de Arguineguín, Bentagaire, y Doramas. El primero, apostado en una senda de ganados por la que solía marchar el segundo, desafía a este al reconocer su divisa personal —una tarja de drago cuarteada de blanco y colorado, o ajedrezada de blanco, colorado y negro—, y, luchando cuerpo a cuerpo, acaba inmovilizándolo en tierra. Sorprendido por su propia derrota, Doramas pregunta por la identidad del atacante y Bentagaire le exige que se identifique él primero, a lo que Doramas responde con su nombre y su pertenencia a los trasquilados. Bentagaire libera entonces a Doramas haciéndole prometer que no seguirá pretendiendo equipararse con los nobles y que mantendrá en secreto este encuentro y su resultado.

Vacío de poder

Poco después de la demolición de la torre de Gando, hito que supone el fracaso de la llamada conquista señorial en Gran Canaria, muere Bentagoia de enfermedad, dejando como herederos del guanartemato de Telde a dos hijos menores de edad: Bentejuí y una niña de nombre desconocido. Doramas aprovecha entonces el vacío temporal de poder y, con el apoyo de un grupo de sesenta partidarios,Marín de Cubas, op. cit., pp. 143. reclama para sí el mando del guanartemato alegando méritos de valor y prometiendo tratar con benevolencia a sus nuevos súbditos, contraviniendo así los derechos de Egonaiga Semidán, cabeza del guanartemato de Gáldar y primo hermano del fallecido Bentagoia, quien asume la tutoría de sus sobrinos. Los teldenses, admirados y temerosos, aceptan a Doramas como su nuevo líder.

Sin embargo, poco después, un nuevo acontecimiento viene a trastornar la situación política de las islas: los vecinos de Lanzarote, perteneciente al señorío de las islas de Canaria acusan a Diego de Herrera y a Inés Peraza ante los Reyes Católicos de abusar de su poder como señores, quienes acaban obligando al matrimonio, como vasallos suyos, a venderles los derechos de señorío sobre las tres islas por conquistar: Tenerife, La Palma y Gran Canaria.Abreu Galindo, op. cit., pp. 79-81. Como resultado, el 24 de junio de 1478 desembarca en esta última una expedición de conquista bajo el mando del capitán Juan Rejón y del deán Juan Bermúdez, estableciendo en la desembocadura del barranco Guiniguada, al noreste de la isla, el llamado Real de Las Palmas, núcleo fundacional de la moderna ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, dando comienzo a la llamada conquista realenga del archipiélago.Abreu Galindo, op. cit., pp. 112-114. Sin embargo, Abreu Galindo sitúa incorrectamente el año de la fundación en 1477.

Capitán en la Guerra

Ante esta situación, Tenesor Semidán, el nuevo guanarteme regente de Gáldar y Telde tras el fallecimiento de Egonaiga, por minoría de edad de la hija de este, Masequera, interviene diplomáticamente para tratar de zanjar temporalmente el conflicto entre los nobles de Telde y los rebeldes afines a Doramas, y con dicho propósito convoca el sábor en Gáldar con la participación de los doce gaires de la isla —seis por cada guanartemato—, el propio Tenesor y Doramas.

Como resultado de este consejo, y con el fin de hacer frente común contra el nuevo enemigo, el sábor decide unir ambos guanartematos en uno solo bajo el mando del guanarteme de Gáldar y, reconociendo la competencia de Doramas en lo militar, nombrar a este capitán en la guerra, lo que convierte al guerrero en una especie de gair supernumerario, en palabras del filólogo Juan Álvarez Delgado.Álvarez Delgado, op. cit., pp. 408. Las crónicas incluyen a Doramas entre los seis gaires titulares del guanartemato de Gáldar. Incluso el propio Abreu Galindo incluye este dato en su Historia, aunque es él mismo el que en dos ocasiones cita a Doramas como individuo aparte de los doce gaires de Gran Canaria. El profesor Álvarez Delgado discutió la hipótesis de que se tratase de dos personas homónimas, padre e hijo.

Por esta época, Doramas fija su residencia en el territorio posteriormente conocido como Montaña y selva de Doramas, dentro del guanartemato de Gáldar, probablemente por concesión del propio Egonaiga y con una doble intención por parte de este: por un lado, alejar al nuevo líder militar de sus conflictos personales en Telde y, por otro, vigilar el límite occidental del recién creado Real de Las Palmas. Sin embargo, Abreu Galindo afirma que dicha residencia fue ocupada por iniciativa de Doramas tras supuestamente rebelarse contra Egonaiga.Abreu Galindo, op. cit., pp. 111.

Batalla del Guiniguada

Cuatro días después de la fundación del Real de Las Palmas, un contingente inicial de más de quinientosGómez Escudero, op. cit., pp. 18. guerreros canarios comandados por Doramas y los gaires Tasarte y Adargoma, pone sitio al campamento castellano, aún carente de una fortificación sólida. El capitán Juan Rejón intenta disuadir a los canarios de atacar enviándoles un mensajero que los conmina a retirarse, someterse pacíficamente a los Reyes Católicos y convertirse a la fe cristiana si desean conservar su modo de vida y bienes, amenazándoles con la muerte y la deportación en caso contrario. En estas circunstancias, los caudillos le contestan al mensajero que al día siguiente les llevarían la respuesta.

Al amanecer, los canarios inician el ataque al Real equipados con piedras, armas de madera y material tomado como botín de guerra en anteriores enfrentamientos, pero Rejón, que había previsto la respuesta, les presenta batalla sin que surta efecto el factor sorpresa pretendido por los locales. Al ver Rejón que el número de enemigos iba en aumento hasta superar los dos mil guerreros gracias, entre otros, a los refrescos aportados en retaguardia probablemente por el gaire Maninidra, el aragonés decide salir del real para cargar contra los sitiadores con el apoyo decisivo de la caballería bajo el mando del deán Bermúdez y la infantería mandada por Alonso Fernández de Lugo y Rodrigo Solórzano.Abreu Galindo, op. cit., pp. 115.

El combate dura más de tres horas sin ceder ninguno de los dos bandos en su determinación de luchar, hasta que Rejón, consciente de los daños que está causando Adargoma en las filas castellanas, decide cargar personalmente contra el gaire de Gáldar hiriéndole en un muslo de una lanzada y tomándolo prisionero tras ser sacado del campo de batalla por el estandarte Alonso Jáimez de Sotomayor. Este suceso desmoraliza al ejército canario que, tras una breve resistencia, levanta el asedio y se bate en retirada tras perder más de trescientos guerreros y una cantidad superior de heridos, frente a seis muertos y veintiséis heridos en el bando invasor.Abreu Galindo, op. cit., pp. 116.

Guerra de guerrillas