La inmigración italiana en México es el flujo de ciudadanos italianos en los Estados Unidos Mexicanos
De acuerdo con el censo 2020 del INEGI hay 6 619 ciudadanos italianos radicando en México. La comunidad italiana de Quintana Roo es la que más ha crecido en el país durante la última década, siendo el segunda comunidad europea más grande del estado solo por detrás de la comunidad española.
El flujo empezó durante el Imperio español, aunque el fenómeno se ha intensificado a finales del . Los primeros italianos que llegaron al suelo mexicano fueron los frailes franciscanos y dominicos, que acompañaron a los religiosos en la conquista de las tierras americanas. Después de las guerras napoleónicas, en Italia empezó el fenómeno de la “emigración de masa” y, por este motivo, muchos italianos se trasladaron a México. Estos primeros emigrantes italianos procedían principalmente del norte de Italia y se asentaron, sobre todo, en Las Cieneguitas del municipio de La Barca (situado en el estado de Jalisco) y en Zentla (situada en el estado de Veracruz). Posteriormente, se movieron al pueblo vecino de Tepatlaxco que, por la gran cantidad de italianos que había, se convirtió en el tercer pueblo italiano en México.Italianos en el área de Veracruz. Otros lugares en donde se establecieron fueron las ciudades de Mazatepec, Tetelas, Chipilo (en el estado de Puebla), Barreto (en el estado de Morelos), Lombardía, Nueva Italia, Apatzingán (en el estado de Michoacán de Ocampo) y Aldana (ubicada en el entonces Distrito Federal, que desde el 31 de enero de 2016 se llama Ciudad de México). Ciudad Altamirano, Chilpancingo (en el Estado de Guerrero), León (Guanajuato), Monterrey (en Nuevo León), Cuautitlán, El Oro, Valle de Bravo, Luvianos, Tejupilco de Hidalgo (en Estado Libre y Soberano de México) y Ciudad del Maíz (en el estado de San Luis Potosí)Foto de familia de italianos en la Colonia Díez Gutiérrez, actual Ciudad del Maíz son otros de los lugares en los cuales el fenómeno fue muy intenso.
En el el Gobierno mexicano creó algunas colonias agrícolasM. Martínez: La colonización agrícola italiana en México (p.112-116) y, por esta razón, llegaron varios colonos italianos. Las colonias constituidas eran seis: Colonia Manuel González en Zentla, Huatusco y en Tepatlaxco (en el estado de Veracruz), Colonia Porfirio Díaz en Morelos, Colonia La Aldana en Distrito Federal y Colonia Ciudad del MaízHistoria de los italianos de la "Colonia Ciudad del Maíz" en San Luis Potosí. Además, había dos colonias en dos regiones de Puebla: la Colonia Carlos Pacheco en Mazatepec y la Colonia Fernández Leal en Chipilo.UDLAP; p.165
Historia thumb|200px|Primer convento franciscano de México (1605).
Las relaciones entre Italia y México tienen raíces antiguas: desde la época de la Conquista y de la colonización, nunca han faltado figuras de italianos que han vivido en México y, cada uno de ellos, dejó las huellas de su misión. Entre ellos, cabe destacar Giovanni Bautista Schiapapria (más conocido por su nombre castellanizado de Juan Bautista de Chapa), que fue uno de los primeros pobladores del Nuevo Reino de León. Además de dar origen y perpetrar el apellido “Chapa” entre sus discendentes (que son bastante numerosos, sobre todo en Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y sur de Texas), Giovanni Bautista, durante su permanencia, escribió una extensa e interesante narrativa de cómo era la vida en dicho reino y de los acontecimientos que allí tuvieron lugar.
Otro ejemplo es el de Giovanni Paoli, nacido en Brescia, que introdujo el arte de la imprenta en México y en los Estados Unidos en la primera mitad del . Asimismo, en Veracruz, se admiran todavía las imponentes estructuras del Fuerte de San Juan de Ulúa, proyectado y construido por el arquitecto militar Bautista Antonelli.
Durante los siglos coloniales, numerosos misioneros italianos se establecieron en el Norte, para evangelizar y explorar la parte del continente americano que se asoma al Pacífico. A este respecto, basta citar al padre trentino Eusebio Francisco Chino, geógrafo y explorador, que demostró que Baja California es una península. Otro nombre significativo es el de Giovanni María Salvaterra, misionero en California y fundador de colegios y provincias de su Orden en México. Durante el , una serie de militares italianos fueron a México para combatir al amparo de los insurgentes: entre ellos Vincenzo Filisola de Potenza, que participó en la guerra de la Independencia y fue el primer oficial patriota que logró entrar en la capital el 24 de septiembre de 1821. Otro combatiente italiano que llegó a las jerarquías más altas del ejército mexicano fue el conde Giuseppe Stavoli di Parma, superviviente de las guerras napoleónicas.Embajada de Italia en Ciudad de México
thumb|left|180px|Manuel Lombardini; presidente mexicano, descendiente de inmigrantes italianos.
Durante este período emigraron a México sólo alrededor de 3000 italianos, y al menos la tercera parte de ellos regresó después a Italia o transmigró hacia los Estados Unidos a causa de conflictos bélicos e internos del país. Posteriormente, llegaron nuevas comunidades, aunque en menor escala.Orientación de Italo-mexicanos
A pesar de que hubo una pequeña inmigración burguesa durante la colonización (en la que vino también la familia de Manuel Lombardini, presidente de México en 1853), la mayoría de los italianos que se desplazaron a México eran agricultores o trabajadores agrícolas de los distritos del norte mexicano. La mayoría de estos inmigrantes procedían del norte de Italia y, en particular, desde las regiones de Véneto, Lombardía, Trentino-Alto Adigio (ubicadas en el nordeste del país), Lacio, Toscana y Sicilia.Italianos en México Otros, en cambio, llegaron en las primeras décadas del y, entre ellos, había también muchos del sur de Italia.
El aporte de la comunidad italiana en esas décadas se manifestó en muchas áreas: en el campo de las Bellas Artes algunos pintores destacables fueron Eugenio Landesio, milanés, que enseñó en la Academia de San Carlos, y Francesco Saverio Cavallari, oriundo de Palermo y profesor de la misma Academia. Por lo que se refiere a la arquitectura, durante los primeros años del , dejaron su huella en México dos personajes importantes: Silvio Contri, el cual hizo el edificio de la Secretaría de Transportes, y el ferrarés Adamo Boari, a quien se deben el gran Palacio de Bellas Artes y el edificio de Correos en Ciudad de México.
Gran parte de los colonos italianos que llegaron a finales de 1800 y principios de 1900 recibieron donaciones de tierras por parte del Gobierno mexicano, en las que se crearon importantes colonias agrícolas como Nueva Italia y Zentla:Emigrantes italianos en Mexico. pag 106 (en italiano)
En 1885, llegó a México Dante Cusi (nacido en Brescia en 1848) que, junto con Luis Brioschi (lombardo) se trasladó a Cieneguitas, en el municipio de Tanhuato y, más adelante, a Apatzingán, en el estado de Michoacán. Fue allí donde compró tierras baldías (es decir, terrenos nacionales incultos) y organizó dos grandes colonias agrícolas parecidas a las cooperativas agrícolas italianas: Hacienda Lombardía y Hacienda Nueva Italia. “Por 40 años, éstas fueron el modelo de colonización agrícola en México; desafortunadamente fueron desmembradas en tiempo de la reforma agraria del Presidente Cárdenas”. José Benigno Zilli Manica. De los italianos en Mexico
Los italianos en el thumb|200px|right|Cementerio de italianos en la Ciudad de México construido en 1900.Los italianos emigraron a Chipilo en 1882, como consecuencia de las inundaciones que hubo en Véneto por el río Piave. De hecho, se anegaron algunos pueblos de la provincia de Belluno y, aprovechando su desgracia, los habitantes de aquellas áreas se trasladaron a México. Casi 3000 italianos se asentaron en la localidad de Chipilo, en la cual, por esta razón, todavía hoy se habla el dialecto veneciano que importaron esos primeros colonos. La ciudad ahora cuenta con 4000 habitantes y sigue estando hermanada con una ciudad de la región del Veneto, Segusino.
Los italianos de Chipilo son famosos en Italia por haber combatido en 1917 la batalla del Monte Grappa en favor del presidente mexicano Carranza. Un centenar de ellos lograron rechazar el ataque del revolucionario Emiliano Zapata que, con 4000 soldados, trató de arrasar el pueblo de Chipilo. Fue por esta victoria, que fue celebrada también por la prensa del Reino de Italia, que el entonces presidente mexicano, Venustiano Carranza, nombró general al jefe de los italianos de Chipilo, Giacomo Berra. También durante el período de la llegada de Mussolini (que simpatizaba con México puesto que había recibido el nombre de Benito como homenaje a Benito Juárez), se apreció lo hecho por los italianos de Chipilo.
Existen también asentamientos de familias chipileñas en otras zonas del país como, por ejemplo, los que se encuentran en los estados de Guanajuato (Irapuato, San Miguel de Allende) y Querétaro. Ellos también han continuado manteniendo la lengua véneta trabajando en la industria agropecuaria.El idioma véneto en Chipilo. izquierda|miniaturadeimagen|188x188px|Mario Zumpano
En el año 1928 el italiano Don Mario Zumpano estableció en Ciudad de México una fábrica de sombreros de paja llamada "Italia". Esta fue una de las primeras que, por la calidad de lo que producía, comenzó a expulsar del mercado los productos similares extranjeros. Zumpano fue el primero que importó la paja para la manufactura del tipo de sombreros canotier y, aplicando la técnica de la aventajada industria sombrerera italiana, puso en el mercado mexicano sombreros que en calidad igualaban a los extranjeros, pero a un precio que sorprendió por lo bajo. Con éstos antecedentes, no es difícil suponer que la industria fundada por el caballero italiano de que se trata, haya progresado notablemente a nivel mundial, ya que, por su producción era solicitada por las mejores casas detallistas del ramo. La fábrica de sombreros a la que venimos refiriéndonos, se encontraba ubicada en la calle de Minatitlán, Colonia Roma.
Comunidad italiana en el thumb|right|200px|El guerrerense Rodolfo Neri Vela, primer astronauta mexicano de la NASA cuyos ancestros son italianos. thumb|Monumento en San Pedro Garza García conmemorando la inmigración italiana en Nuevo León. Hoy en día, muchos italo-mexicanos siguen residiendo en las ciudades fundadas por sus antepasados. Otras ciudades fundadas por inmigrantes italianos se encuentran en los estados de Veracruz (en particular las de Tepatlaxco, Zentla, Los Tigres),Video de la colonia italiana en Huatusco Jalisco, San Luis Potosí, Tamaulipas y Distrito Federal.
En los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Nuevo León, Tamaulipas y Sinaloa, se puede notar que hay una gran porción de descendientes de italianos como resultado de la época de la emigración. Menor, pero también notable, es el número de italo-mexicanos que se establecieron en El Oro (situado en el Estado de México) y en las ex Haciendas, hoy ciudades, de Nueva Italia y Lombardía (hoy en día en el municipio de Gabriel Zamora) en el estado de Michoacán. Ambas fueron fundadas por Don Dante Cusi, originario de Gambará en Brescia, y posteriormente habitadas por sus seguidores que emigraron de Italia (que ayudaron en los trabajos agrícolas altamente especializados y avanzados en su época, junto con la gente local).
Hoy en día el manejo de las tierras michoacanas por los seguidores de Cusi sigue siendo objeto de estudio en unas universidades inglesas. Playa del Carmen, Mahahual y Cancún en el estado de Quintana Roo también han recibido una notable cantidad de inmigrantes procedentes de Italia.