Ícaro Air fue una aerolínea fundada en 1971 con sede en Quito, Ecuador. Operaba vuelos de cabotaje de pasajeros bajo el nombre de Ícaro Express y ofrecía además servicios chárter de helicópteros. Su principal centro de operaciones se encontraba en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito. En sus mejores años llegó a operar varios aviones a múltiples destinos nacionales e internacionales, sin embargo en 2011 se conoció que la empresa llevaba varios años con problemas económicos que finalmente no pudieron ser superados.

Historia

La historia de Ícaro Air se puede resumir en sus cuatro décadas de vida de la siguiente manera:

Década de los 70 Inicio de operaciones El 21 de septiembre de 1971 nace la compañía, inspirados por un grupo de amigos y socios bajo el liderazgo del capitán Guido Saltos y del empresario Luis Gómez. El objeto social inicial fue la actividad de escuela de formación de pilotos y su domicilio, la ciudad de Quito. El inicio de operaciones se realizó utilizando dos avionetas Cessna 150 (matrículas HC-AYC y HC-AYD).

A lo largo de esta primera década de vida, surgen varios inconvenientes, propios del aprendizaje y propios de una operación atípica ya que la escuela de Ícaro era la escuela de formación de pilotos más alta del mundo, debido a que el antiguo aeropuerto Mariscal Sucre de Quito se encontraba a 2800 metros de altura (9200 pies), y la instrucción se realizaba a 12.500 pies. Tras un accidente de la avioneta HC-AYC en 1973, se incorporó una tercera Cessna 150 (HC-AYP) la misma que posteriormente también se accidentaría el 24 de septiembre de 1977, falleciendo sus dos ocupantes.

Posteriormente se adquirieron una Champion 7 Citabria (HC-AYQ) y una Cessna 172 (HC-BAP), las cuales se accidentaron juntas el 22 de diciembre de 1980, cerca del sector de Malchinguí, al noreste de Quito, debido a indisciplina de vuelo por parte de los novatos pilotos quienes salieron a jugar, violando los procedimientos de la escuela e incluso burlando la seguridad del antiguo terminal aéreo. En aras de fomentar la aviación como un deporte, la escuela también adquirió en Miami una nueva aeronave tipo Champion 8 Decathlon, para realizar acrobacia aérea; esta sin embargo, operó solamente hasta 1979.

En 1978 Ícaro adquirió una aeronave Cessna 172 nueva de fábrica, ensamblada en Colombia cuya matrícula fue HC-BFQ. En 1979, Ícaro adquirió un Cessna 172 matrícula HC-BAS, esta se convertiría en uno de los aviones símbolos de la escuela debido a que en los momentos más difíciles por los que esta atravesó, la HC-BAS sostuvo la economía de Ícaro.

Década de los 80 Escuela de pilotos Luego del accidente ocurrido el 22 de diciembre de 1980 con las aeronaves Champion 7 Citabria (HC-AYQ) y una Cessna 172 (HC-BAP), Ícaro logró conseguir la aprobación por parte de la Dirección General de Aviación Civil, para arrendar un nuevo avión tipo Rockwell Commander 112 (HC-BHT,) perteneciente a un oficial de la policía del Ecuador. El 3 de abril de 1981 durante un vuelo de instrucción en este avión Commander 112, el gerente de la compañía y accionista quien se desempeñaba también como instructor de vuelo, cap. Guido Saltos, junto a su alumno piloto, un respetado empresario de origen holandés apellidado Vanmasdick, tuvieron una emergencia luego de nivelar a 11.000 pies en el valle ubicado al este de la ciudad de Quito, cuando el motor de la aeronave se apagó. La emergencia la realizó el cap. Saltos sobre un terreno baldío, resultando los dos ocupantes ilesos, y la aeronave golpeada. Las investigaciones concluyeron que hubo presencia de azúcar en el combustible, presumiblemente debido a un sabotaje que no llegó a esclarecerse.

Debido a la precaria situación de Ícaro al haber perdido tres de sus aeronaves en un lapso de 3 meses y medio y, gracias a una gestión realizada por el cap. Guido Saltos en su afán por mantener a flote la compañía, intercedió ante el comandante general de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) de aquel entonces, general Héctor Vásconez, a fin de que la FAE entregara en donación aeronaves a los distintos centros de entrenamiento y Aeroclubes del país; efectivamente dicha petición fue aprobada por el General Vázconez quien apoyó al crecimiento y desarrollo de los centros de instrucción a nivel nacional; Ícaro como parte de este aporte realizado por la Fuerza Aérea, recibió 2 aeronaves de tipo Cessna T41 D (HC-BJI y HC-BJH). La primera continuó en operación hasta los días finales de Ícaro en octubre del año 2011 y la segunda se accidentó en un vuelo de entrenamiento el 22 de mayo de 1990 sobre el Aeropuerto Chachoán de la ciudad de Ambato mientras efectuaba un vuelo de instrucción.

Taxi aéreo A finales de la década de los 70 e inicios de los 80, Ícaro obtuvo por parte de la Dirección General de Aviación Civil del Ecuador, un permiso de operación para efectuar operaciones de transporte de pasajeros y carga de forma combinada en la modalidad chárter. Debido a la alta demanda de este servicio por parte del sector petrolero principalmente, Ícaro fue uno de los medios más importantes que atendió y satisfizo dicha demanda. Para el inicio de operaciones en esta modalidad, Ícaro adquirió un avión tipo Rockwell Shrike Commander 500 S. (HC-BHN). Posteriormente, en los años 1984 y 1988, se incorporaron a la flota dos aviones Commander 690 A, con capacidad para 8 pasajeros cada uno.

Servicio de helicópteros En el año de 1984, Ícaro obtuvo por parte de la autoridad aeronáutica, un nuevo permiso de operación en adición a los ya existentes hasta aquel momento, este permiso fue otorgado con la finalidad de que la compañía pudiese realizar operaciones de trabajos aéreos especializados con helicópteros es decir para realizar operaciones con carga externa y transporte de pasajeros también. Para esto Ícaro había concretado un joint-venture con una de las compañías de helicópteros más grandes del mundo en aquel entonces, Heli Union con sede en París. En conjunto participaron ambas empresas en varias licitaciones petroleras, ganando algunos contratos para realizar actividades de sísmica en la región amazónica. Esta alianza llevó a Ícaro a incorporar una flota de cerca de 12 helicópteros entre Alouette III, Puma SA 330-J y un avión DHC-6 Twin Otter(HC-BNY). De toda la flota, solamente cuatro helicópteros Alouette fueron de propiedad de Ícaro mientras que el resto fueron arrendados a sus socios franceses.

Década de los 90

Escuela de pilotos ICARO, incorporó en el año 1992 una aeronave tipo Cessna XP (HC-BRV), en reemplazo de la Cessna T41D accidentada en mayo de 1990. Es así que la flota de entrenamiento se mantuvo con dos aeronaves, siendo, estas la HC-BJI y la nueva HC-BRV. Esta última durante un vuelo de instrucción la noche del 3 de diciembre de 2002, se accidentó en las estribaciones del Pichincha, falleciendo sus dos ocupantes.

Taxi aéreo En el año de 1992 varios planes dieron lugar a un cambio radical en la imagen corporativa de Ícaro, mediante el diseño de nuevos colores y un nuevo logotipo más simplificado pero más colorido a su vez, manteniendo siempre la imagen del mítico personaje griego, Ícaro .Estrenando una nueva imagen corporativa, Ícaro adquirió un avión de mayor capacidad para pasajeros y carga, siendo el escogido el Beechcraft Super King Air 200 con modificación Catpass el cual reemplazaría a uno de los Turbo Commander, al HC-BMI. Este nuevo avión cuya capacidad era para 13 pasajeros, fue uno de los preferidos de los clientes. Su matrícula, HC-BSR (posteriormente, en 1998, se exportó este avión y luego se volvió a importar con matrícula HC-CAD). En el mismo año de 1992, Ícaro participó y le fue adjudicado un contrato con la compañía petrolera MAXUS, para la provisión del servicio para transporte de pasajeros entre Quito y el Coca. Se incorporó el avión Dash-8-102 (HC-BSX) con capacidad para 34 pasajeros. Su operación duró muy poco tiempo (un año y medio aproximadamente) debido a los altos costos operativos y restricción en el uso por parte de Maxus a Ícaro, lo cual llevó a dar por terminado el contrato de mutuo acuerdo entre las partes.

En el año de 1996 Ícaro adquirió al Filanbanco de Ecuador, un avión Turbo Commander de matrícula HC-BPX, manteniendo así una flota de 3 aviones: 2 Commander 690A y un Beechcraft 200 Catpass. En el año de 1998, Ícaro firmó un contrato con la compañía Downtown Airpark de Oklahoma City para que realizaran el programa de conversión Grand Reinassance en el avión Turbo Commander HC-BPX. El avión Grand Reinassance de Ícaro fue el primero en ser entregado en Sudamérica con esa conversión. El financiamiento de este programa se realizó a través del Eximbank con garantía del Filanbanco de Ecuador. En ese mismo año de 1998, Ícaro inició negociaciones con Raytheon Aircraft en Wichita y adquirió bajo la modalidad de alquiler con opción a compra, un avión Beechcraft 1900 D con capacidad para 19 pasajeros. Su matrícula fue HC-BYO. En ese mismo año fue vendido el Commander HC-BPF.

Helicópteros En el año de 1997 Ícaro adquirió un helicóptero Bell 206 (HC-BXA) y posteriormente, en 1998, incorporó un segundo Bell 206 (HC-BYQ). Este último se accidentó en la laguna de Ayllón cantón Sigsig, provincia del Cañar, el 17 de mayo de 1999 mientras realizaba actividades de exploración con un equipo de extranjeros cuya base de operaciones se había establecido en una hostería en Gualaceo provincia del Azuay en Ecuador. No hubo pérdidas humanas pero existe un video que captó el instante mismo del accidente el cual luego de las investigaciones concluyó que fue consecuencia de la pérdida de eficiencia en el rotor de cola debido a la altura en la que este operaba.

A finales de la década de los 90, Ícaro participó en una licitación que invitó la compañía petrolera norteamericana Oxy, ganando la licitación tanto de aviones como con helicópteros. Ícaro nuevamente estableció un joint-venture con Heli Union de Francia y también con las compañías Columbia Helicopters de Portland y Canadian Helicopters International CHC de Vancouver con quienes mantuvo relación por más de una década. Para el cumplimiento del contrato, se incorporaron en el año de 1999, un helicóptero Boeing Vertol Chinook 234 (HC-BYF), propiedad de Columbia Helicopters, un helicóptero Eurocopter Puma SA330J (HC-BYP), propiedad de Heli Union y un helicóptero Bell 212, propiedad de CHC International.

Nuevas líneas de negocio Ícaro en 1996 incursionó en el negocio de abastecimiento de combustibles de aviación en calidad de distribuidor y posteriormente comercializador, aprobado por el ente regulador respectivo. Ícaro abasteció a importantes clientes por más de una década.

Siglo XXI Para la entrada del nuevo siglo, Ícaro se había consolidado fuertemente en el servicio de vuelos chárter y helicópteros, sin embargo, las proyecciones de crecimiento seguían siendo sostenidas para todas las áreas existentes excepto para la escuela de pilotos. Se vislumbraba una perspectiva para el desarrollo de nuevas líneas de negocio tales como: Servicio de correo y carga y lo que sería el mayor proyecto hasta ese momento desarrollado, convertir a la compañía en la segunda mayor aerolínea del país.

Consolidación del servicio con helicópteros