La guerra civil durante el Mandato de Palestina,Se considera una guerra civil porque los dos grupos que se enfrentaron fundamentalmente —los árabes y los judíos de Palestina— dependían de la misma autoridad central. Después del 15 de mayo de 1948, el conflicto interpalestino evolucionó y se convirtió en una guerra interestatal entre Israel y varios Estados árabes. La denominación de guerra civil está muy extendida entre los historiadores, sea cual fuera su opinión sobre otros aspectos del conflicto. En uno de sus libros, Benny Morris cita la expresión entre comillas (Histoire revisitée du conflit arabo-sioniste. París: Complexe, 2003, ISBN 2870279388). también denominada guerra palestino-sionista, abarcó el periodo del 30 de noviembre de 1947 —el día siguiente a la firma del Plan de partición de Palestina— al 14 de mayo de 1948, que marcó el fin del Mandato británico en Palestina, y tras el que dio comienzo la guerra árabe-israelí de 1948.

Durante este conflicto, las comunidades judías y árabes de Palestina se enfrentaron entre sí, mientras que los británicos, que tenían la responsabilidad de garantizar la seguridad del país, iniciaron los preparativos para su retirada del Mandato y no intervinieron más que puntualmente.

Al final de la fase de guerra civil de la guerra, desde abril de 1948 hasta mediados de mayo, las fuerzas sionistas se embarcaron en una ofensiva identificada posteriormente como Plan Dalet, conquistando ciudades y territorios de Palestina asignados a un futuro Estado judío, así como los asignados al corpus separatum de Jerusalén y a un futuro Estado árabe según el Plan de las Naciones Unidas para la partición de Palestina.

La fase siguiente, la guerra árabe-israelí de 1948, se inició el 15 de mayo de 1948, con la creación del Estado de Israel y la intervención en la guerra de los ejércitos de varios Estados árabes vecinos, que atacaron al nuevo Estado judío.

Durante la guerra civil del Mandato de Palestina comenzó también la Nakba: la expulsión o huida de más de 700.000 palestinos (unos dos tercios de la población) de sus hogares ante los ataques y los avances de las fuerzas judías. A la conclusión de la guerra árabe-israelí, las autoridades israelíes no les permitieron volver a sus hogares, lo que creó el problema de los refugiados palestinos y sentó las bases del conflicto palestino-israelí.

Antecedentes Desde 1920, la región de Palestina estaba bajo control y administración británica, encomendada por la Sociedad de Naciones. Al igual que los Mandatos de Mesopotamia y de Siria, el Mandato británico de Palestina era un mandato de tipo A, es decir, se consideraba que había alcanzado cierto grado de desarrollo que haría posible su viabilidad como país independiente y donde el cometido de las potencias mandatarias consistía precisamente en poner en marcha y acelerar el acceso a una plena soberanía. En el caso de Palestina, la creciente inmigración judía, iniciada entre fines del e inicios del , fue incentivada por la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917, por la cual el gobierno británico se declaraba "favorablemente interesado en la fundación de un national home para el pueblo judío". Se calcula que, entre 1922 y 1942, el porcentaje de población judía en la región ascendió del 10 % al 31 % y que en 1939 los terrenos que los efendi árabes vendieron a los colonos judíos cubrían una extensión de hectáreas, correspondiente a una cuarta parte de toda la superficie cultivable.

A medida que la inmigración judía crecía, la convivencia entre la población árabe palestina y los colonos, que procedían en su mayoría de Europa oriental y central, se hacía cada vez más difícil y la única medida que tomaron las autoridades para suavizar la tensión fue el control gradual del flujo de inmigrantes según las circunstancias. En 1920 tuvo lugar el primer episodio de violencia, cuando durante una festividad religiosa árabe sus líderes incitaron a las masas a la violencia, atacando a los judíos de la Ciudad Vieja de Jerusalén, con el resultado de 12 muertos y 250 heridos (Pogromo de Jerusalén en 1920). El siguiente episodio de violencia tuvo lugar al año siguiente, 1921, cuando con motivo de una pelea entre socialistas y comunistas con motivo de las celebraciones del 1 de mayo en Jaffa, un gran grupo de árabes entró en edificios de judíos, asesinando a 45 e hiriendo a otros 146, tanto por la calle como en sus casas, resultando posteriormente 48 árabes muertos y 73 heridos en enfrentamientos con las fuerzas británicas para el restablecimiento del orden (Disturbios de Jaffa de 1921). El siguiente episodio de violencia con resultado de muertes tuvo lugar en 1929, cuando el 23 de agosto una multitud de árabes, encolerizados por un falso rumor divulgado por el líder palestino y Gran Muftí de Jerusalén Amin al-Husayni, que acusaba a los judíos de atacar la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén, asaltaron durante el sabbat la sinagoga y varias casas de judíos en Hebrón, asesinando a 67 de ellos e hiriendo a otros 66, obligando a la comunidad judía de Hebrón a huir de la ciudad y apropiándose de sus pertenencias, que los judíos no recuperarían hasta la guerra de los Seis Días (Matanza de Hebrón de 1929).

La lucha palestina culminó con la Gran Revuelta de 1936-1939. Dirigida por los nacionalistas palestinos, se oponía tanto al sionismo como a la presencia británica en Palestina y a los políticos palestinos, reivindicando un nacionalismo panárabe. La represión británica fue sangrienta y la reacción de las organizaciones sionistas, violenta; no obstante, al final, los nacionalistas palestinos obtuvieron de los británicos una disminución draconiana de la inmigración judía traducida en el Libro Blanco de 1939. Pero las consecuencias fueron graves: la revuelta había acabado con la vida de cerca de 5000 árabes y de 500 judíos. Las diversas organizaciones sionistas paramilitares fueron fortalecidas y la mayor parte de los miembros de la élite política palestina fue detenida y forzada al exilio. Entre ellos, se encontraba el jefe del Comité Supremo Árabe, Amin al-Husayni, quien se refugió en la Alemania nazi, convirtiéndose en el principal aliado islámico del Tercer Reich.

Tras la Segunda Guerra Mundial y el drama del Holocausto, el movimiento sionista atrajo simpatías. En Palestina, los grupos de la derecha sionista llevaron a cabo una campaña de violencia contra la "ocupación" británica marcada por varios atentados. Los nacionalistas palestinos se reorganizaron, pero siguieron estando muy retrasados con respecto a los sionistas; sin embargo, la debilidad de las potencias coloniales reforzó a los países árabes y la recientemente formada Liga Árabe apoyó las reivindicaciones nacionalistas palestinas y les sirvió de portavoz.

La diplomacia no logró conciliar los puntos de vista. El 18 de febrero de 1947, los británicos anunciaron el abandono de su mandato sobre la región. El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó un Plan de partición de Palestina con el apoyo de las grandes potencias, pero no de los británicos y en contra del conjunto de los países árabes. Nadie en la época dudaba que la guerra era inevitable, sobre todo debido al trazado de las fronteras, pero ni los árabes ni los judíos estuvieron preparados para ella.

Estallido de la guerra civil El día después de la aprobación del plan de partición de Palestina por la ONU, las manifestaciones de alegría de la comunidad judía se vieron contrarrestadas por las manifestaciones de oposición árabe en todo el país y el 1.º de diciembre, el Comité Supremo Árabe decretó una huelga de tres días.Yoav Gelber (2006), p. 17 Un "viento de violencia"La expresión proviene de Ilan Pappé (2000), p. 111 se instaló rápida y espontáneamente, anunciando la "guerra civil".Benny Morris (2003), p. 65

Aumento de la violencia 200px|thumb|La calle Ben Yehuda después del atentado del 22 de febrero de 1948. En todas las zonas mixtas que eran habitadas por ambas comunidades, en particular, en Jerusalén y Haifa, se sucedieron ataques, represalias y contra-represalias cada vez más violentas. Los disparos al aire evolucionaban en batallas; los ataques contra el tráfico se transformaban en emboscadas. Se producían atentados cada vez más sangrientos, a los que les seguían a su vez disturbios, represalias y otros atentados.

Por ejemplo, el 30 de diciembre en Haifa, miembros del Irgún, en represalia por recientes ataques a civiles judíos,Pappe, 1999, p. 119. lanzaron dos bombas en medio de una multitud de obreros árabes que hacían cola delante de una refinería, matando a 6 de ellos e hiriendo a 42. La multitud encolerizada mató en represalia a 39 judíos antes de que los soldados británicos restablecieran la calma.Efraïm Karsh (2002), p. 30 En represalia, el 31 de diciembre, unos soldados de Palmaj y de la brigada Carmel atacaron el pueblo de Balad-al-Sheikh y de Hawassa. Según diferentes historiadores, esta incursión tuvo como resultado entre 21 y 70 muertos.Benny Morris (2003), p. 101

El 22 de febrero, en Jerusalén, los hombres de Amin al-Husayni organizaron con la ayuda de desertores británicos un triple atentado con coches bomba dirigidos a las oficinas del periódico The Palestine Post, el mercado de la calle Ben Yehuda y el patio trasero de las oficinas de la Agencia judía. Los atentados tuvieron como resultado, respectivamente, 22, 53 y 13 judíos muertos y centenares de heridos.Yoav Gelber (2006), p. 24Efraïm Karsh (2002), p. 36 En represalia, el 29 de febrero, Lehi dinamitó la vía ferroviaria que conectaba El Cairo con Haifa, al norte de Rejovot, provocando la muerte de 28 soldados británicos e hiriendo a 35.The Times, 1.º de marzo de 1948 Reiteró la operación el 31 de marzo, cerca de Cesarea Palestina, matando a 40 personas e hiriendo a 60, de los cuales la mayoría estaba compuesta por civiles árabes.Los periódicos de la época: The Palestine Post, del 1.º de abril de 1948, y The Times, del 1.º de abril de 1948, atribuyeron el hecho a un atentado de Lehi.

Durante el período comprendido entre diciembre de 1947 y enero de 1948 se contabilizaron cerca de 1000 muertos y 2000 heridos.Comisión Especial de la ONU (16 de abril de 1948), § II.5 A finales de marzo de 1948, un informe calculó más de 2000 muertos y 4000 heridos.Yoav Gelber (2006), p.85 Estas cifras representan una media de más de 100 muertos y 200 heridos por semana. Y esto, de un total de 2 millones de habitantes.

Guerra de rutas y bloqueo de Jerusalén

Situación geográfica de zonas judías 300px|thumb|left|Zonas de asentamientos judíos y caminos de Palestina, 1.º de diciembre de 1947. Fuera de las zonas costeras, los asentamientos judíos o Yishuv en Palestina estaban muy dispersos. La comunicación entre la zona central más desarrollada y las zonas periféricas se efectuaba por conexiones terrestres. Estas conexiones constituían un objetivo mucho más fácil que la mayor parte que atravesaba las localidades árabes o incluso zonas enteramente árabes.

En este contexto, el "aislamiento" de los judíos de Jerusalén y sus alrededores (como el asentamiento de Kfar Etzion, a mitad de camino en la ruta estratégica entre Jerusalén y Hebrón), las 27 aldeas y asentamientos en el NéguevEfraïm Karsh (2002), p. 34 y los del norte de Galilea constituían una debilidad estratégica para el Yishuv.