El conventillo Mediomundo o Medio Mundo, originalmente conocido como «conventillo de Risso», fue un inmueble de inquilinato ubicado en la calle Cuareim 1080, en el barrio Sur, Montevideo.
Por su historia, su vida comunitaria y su vínculo con el candombe, el conventillo Mediomundo es considerado un referente de la memoria del barrio Sur y un símbolo de la cultura afrouruguaya en Uruguay. La cotidianeidad de sus habitantes, sus expresiones culturales y la convivencia desarrollada en torno a sus patios fueron una importante fuente de inspiración para el artista uruguayo Carlos Páez Vilaró.
Historia thumb|263px|Imagen del interior del Conventillo Mediomundo, 1977 El predio donde posteriormente se construiría el conventillo Mediomundo fue adquirido en 1881 por los hermanos Miguel y José Nicanor Risso, quienes se lo compraron a Francisco Piria con el objetivo de levantar una casa de inquilinato. El proyecto estuvo a cargo del arquitecto Alejandro Canstatt y la construcción fue inaugurada en 1885. El acceso principal se encontraba en el n.º 1080 de la calle Cuareim (actual Zelmar Michelini), entre las calles Durazno e Isla de Flores (actual Carlos Gardel), en el barrio Sur.
Como otras viviendas colectivas de la época, el conventillo Mediomundo surgió como una solución habitacional para los sectores populares en una ciudad que atravesaba un importante crecimiento demográfico. Los conventillos constituían espacios de vivienda compartida donde convivían numerosas familias, principalmente trabajadores y migrantes, alrededor de espacios comunes.
El edificio estaba conformado por dos plantas dispuestas alrededor de un amplio patio central, que funcionaba como espacio de encuentro y convivencia. Allí se ubicaban 32 piletas destinadas al lavado de ropa y los tendederos. Contaba con 40 habitaciones, dos baños y un aljibe, características que reflejaban la organización habitual de este tipo de viviendas colectivas.
Con el paso del tiempo, Mediomundo adquirió una identidad propia dentro del barrio Sur y se transformó en uno de los principales espacios de referencia de la comunidad afrouruguaya y del candombe montevideano. Sus patios fueron escenario de encuentros vecinales, ensayos y actividades culturales vinculadas a las comparsas del barrio. Allí tuvieron su origen o desarrollaron sus actividades agrupaciones como Miscelánea Negra y posteriormente Morenada.
En 1954, con motivo de la realización en Montevideo de una Conferencia Internacional de la Unesco, el artista Carlos Páez Vilaró, vinculado a las actividades del edificio, organizó una muestra artística en el conventillo. La presencia anunciada de diplomáticos y representantes internacionales motivó que los vecinos acondicionaran el patio con pinturas, banderas y elementos decorativos vinculados al barrio. La jornada, que incluía una presentación de la comparsa Morenada, terminó superando la actividad prevista debido a la gran concurrencia y culminó con una manifestación espontánea de candombe en la calle.
El conventillo también fue utilizado como escenario cinematográfico. En sus instalaciones y alrededores se filmaron escenas de las películas argentinas Fantoche (1957), dirigida por Luis Sandrini, y ¡Viva la vida!(1969), dirigida por Enrique Carreras. En ambas producciones participaron habitantes y vecinos del barrio como extras.
El 3 de diciembre de 1978, durante la dictadura cívico-militar, la Intendencia de Montevideo dispuso el desalojo del conventillo argumentando la existencia de peligro de derrumbe. Sin embargo, no se realizaron pericias técnicas que justificaran la medida. El desalojo fue parte de un proceso más amplio de transformación urbana que afectó a distintos conventillos de la zona y que diversos investigadores han vinculado con procesos de desplazamiento territorial de la población afrodescendiente y de sustitución del tejido social del barrio.
Ese mismo día, sus habitantes realizaron la última llamada de candombe en el conventillo. Dos días después, el edificio fue demolido. A sus habitantes se les había planteado que el traslado sería transitorio y que posteriormente accederían a viviendas en mejores condiciones, promesa que finalmente no se concretó.
Legado alt=www.alba.gub.uy|miniaturadeimagen|alba - Audioguía de las memorias
A pesar de su demolición en 1978, el conventillo Mediomundo permaneció como un símbolo de la cultura afrouruguaya y del papel del barrio Sur en la historia del candombe. Su memoria continúa vinculada a las expresiones culturales desarrolladas en torno a sus patios y a las comunidades que allí habitaron.
El edificio fue históricamente un espacio de referencia para las comparsas del barrio; allí tuvieron su sede agrupaciones como Miscelánea Negra y posteriormente Morenada. La tradición iniciada en el conventillo continúa representada por la comparsa Cuareim 1080 (C 1080), cuyo nombre homenajea la antigua dirección del edificio y mantiene viva la relación entre el candombe, el barrio Sur y la memoria del Mediomundo.
En reconocimiento a la importancia del candombe como manifestación cultural de origen afrouruguayo, el Parlamento uruguayo aprobó en 2006 la Ley N.º 18.059, que estableció el 3 de diciembre como el Día Nacional del Candombe. La fecha recuerda la última llamada de tambores realizada en el conventillo el día de su desalojo y demolición, y tiene como objetivo promover el reconocimiento, la valoración y la difusión del aporte de la comunidad afrouruguaya a la construcción cultural del país.
El antiguo emplazamiento del conventillo continúa siendo un lugar asociado a la memoria colectiva del barrio Sur y a la reivindicación del aporte afrodescendiente en la identidad cultural uruguaya.
Reconocimiento miniaturadeimagen|Placa de reconocimiento colocada el 3/12/2019
El antiguo emplazamiento del conventillo Mediomundo fue reconocido como un lugar vinculado a la memoria de las comunidades afrodescendientes y a las consecuencias del proceso de desplazamiento ocurrido durante la dictadura cívico-militar uruguaya.
El 3 de diciembre de 2019, la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria, dependiente de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, colocó una placa conmemorativa en la fachada del edificio de apartamentos construido actualmente en el predio donde se encontraba el conventillo. La inscripción señala:
La resolución que dispuso la señalización estableció que el desalojo y desplazamiento masivo de familias afrodescendientes constituyó parte de un proceso de vulneración de derechos humanos hacia una comunidad étnica minoritaria durante la dictadura, reconociendo al antiguo conventillo como un sitio de memoria colectiva.
Referencias
Enlaces externos "Volver a mi barrio" Documental sobre la búsqueda de reparación de un grupo de vecinos desplazados de mediomundo
Categoría:Edificios y estructuras de Montevideo Categoría:Cultura afrouruguaya Categoría:Candombe Categoría:Barrio Sur (Montevideo) Categoría:Palermo (Montevideo)