thumb|200px|Letras del alfabeto sueco. Los términos «literatura de Suecia» y «literatura sueca» (que se pueden considerar intercambiables) se refieren a las obras literarias escritas en idioma sueco o en otro idioma por autores suecos.

El primer texto literario sueco es la Piedra de Rök, tallada durante la época vikinga, hacia el año 800. Con la conversión del país al cristianismo hacia el año 1100, Suecia entró en la Edad Media, durante la cual los escritores, sobre todo monjes, prefirieron utilizar el latín como lengua literaria. Por ello solo existen unos pocos textos en sueco antiguo provenientes de este periodo. La literatura en sueco solo floreció cuando este idioma fue estandarizado en el , una estandarización que se debió en buena medida a la traducción de la Biblia realizada en 1541: la llamada Biblia de Gustav Vasa.

Con la mejoría de la educación y la secularización de la cultura, el vio el desarrollo de numerosos autores en lengua sueca. Algunas de las figuras clave de esta literatura son Georg Stiernhielm, el primero en escribir poesía clásica en sueco; Johan Henric Kellgren (), el primero en escribir una prosa sueca fluida; Carl Michael Bellman (fines del ), el primer autor sueco de baladas burlescas o August Strindberg (finales del ), un dramaturgo internacionalmente reconocido. A principios del siguieron surgiendo escritores suecos notables, tales como Selma Lagerlöf (Premio Nobel de Literatura de 1909) o Pär Lagerkvist (Premio Nobel de Literatura de 1951). Entre 1949 y 1959, Vilhelm Moberg escribió una tetralogía narrativa titulada Los emigrantes (en sueco: Utvandrarna), considerada una de las obras maestras de la literatura en Suecia.

En décadas recientes, una nueva generación de escritores se ha establecido en el panorama internacional, tales como los escritores de novela policíaca Henning Mankell o Jan Guillou. También es mundialmente famosa la novelista infantil Astrid Lindgren, autora de obras como Pippi Långstrump, entre otras. Ya a comienzos del , el periodista Stieg Larsson se ha transformado en un fenómeno editorial mundial gracias a su trilogía Millenium.

Inscripciones rúnicas

thumb|200px|right|La Piedra de Rök, considerada como el primer monumento de la literatura sueca. La mayoría de las piedras rúnicas tenían un propósito práctico, más que literario, y por lo tanto son objeto de estudio para historiadores y filólogos. Muchas de estas inscripciones son deliberadamente incomprensibles, ya que se empleaban para fines mágicos. Sin embargo la excepción más notable es la Piedra de Rök tallada hacia el año 800, que contiene la inscripción más extensa conocida, y narra distintos pasajes de sagas y leyendas, en varios metros diferentes. Parte de estos textos están escritos en verso aliterativo o fornyrdislag. En general se considera a la Piedra de Rök como el inicio de la literatura sueca.Gustafson, 1961 (capítulo 1)L. Lönnroth: "Forntid och medeltid", en Lönnroth, Göransson y Delblanc, Den svenska litteraturen, vol. 1.

Edad Media La cristianización de Suecia es sin duda uno de los hechos más importantes en la historia del país, y como tal se reflejó en la evolución de su literatura. Así, por ejemplo, la Piedra de Rök muestra el proceso de adaptación de la cultura vikinga a la nueva religión: sus signos son los mismos que las del Grabado Ramsund, pero se les ha añadido una cruz cristiana, y el orden de los dibujos ha sido alterado, de manera que ya no sigue la lógica narrativa del mito que representa.Lönnroth, L. & Delblanc, S. (1993). Den svenska litteraturen. 1, Från forntid till frihetstid: 800-1718. Estocolmo, Bonnier Alba. ISBN 91-34-51408-2 p. 49.

A partir de este momento, además, la literatura comenzó a buscar en el extranjero modelos literarios que seguir. Hacia 1200, el cristianismo estaba ya firmemente establecido y la cultural medieval europea se había introducido en Suecia. Solo una minoría conocía y manejaba la escritura, y de hecho era muy poco lo que se conservaba por escrito. Los primeros manuscritos completos conservados solo datan del en adelante, y están escritos en latín; hay que esperar hasta finales de ese siglo para encontrar los primeros textos conservados en idioma sueco. Los primeros textos son traducciones de poemas alemanes y de cantares de gesta franceses, o folklore. Pero la mayor parte de la literatura de esta época era de tipo clerical o religioso (por ejemplo, las Revelaciones de la princesa mística Santa Brígida (1303-1373), escritas en latín y traducidas a la lengua vulgar, o bien textos legales. Puede decirse que la lengua sueca se convierte en lengua literaria y se difunde por todo el país gracias a la traducción de la Biblia realizada por Olaus Petri (Olof Petterson) y Laurentius Andreae (Lars Andersson), promovida por Gustavo Vasa (1496-1560), rey de Suecia a partir de 1523 que dio fin a la Unión de Kalmar. Esta traducción es conocida por ello como Biblia de Gustavo Vasa y fue publicada en 1540 y 1541.

Siglos y Literatura de la Reforma Se considera como literatura del periodo de la Reforma a la escrita entre 1526 y 1658, época que sin embargo no goza de gran estima entre los críticos literarios.Tigerstedt, pp. 68-70; Algulin, p. 25 y Gustafson, p.54 están de acuerdo con esta apreciación La principal razón de este estancamiento de la literatura sueca es el control y la censura establecidos por el rey Gustavo I de Suecia, que hizo que prácticamente solo se publicaran la Biblia y algunos textos religiosos.Véase Högg (1996), pp. 83-84 Al mismo tiempo, los monasterios católicos fueron destruidos, y sus bibliotecas quemadas. El monarca tampoco consideraba fundamental reestructurar la educación, por lo que la Universidad de Upsala entró en un periodo de decadencia.Tigerstedt (1971), pp. 68-70

Hubo pocos grupos de escritores originales en esta época. La burguesía estaba todavía en desarrollo, y la Iglesia había perdido gran parte de su influencia tras la Reforma Protestante de los años 1520. Así, los suecos que deseaban adquirir una cultura y una educación superior se veían obligados a viajar al extranjero, principalmente a las universidades de Rostock o Wittenberg. Además de la Reforma, el otro movimiento ideológico y cultural importante fue el Gothicismus (Goticismo), que idealizaba el pasado antiguo de Suecia.

Aunque las contribuciones a la cultura sueca fueron en general escasas en esta época, sin embargo se puede considerar que en ella se pusieron las bases para su florecimiento posterior. Así, por ejemplo, la traducción de la Biblia al sueco realizada en 1541, la llamada Biblia de Gustav Vasa, supuso la primera estandarización de la lengua. En segundo lugar, la introducción de la imprenta en Suecia permitió la expansión de la lectura en círculos a los que antes les estaba vedada. left|thumb|260px|Primera página del Hercules en hexámetros escrita por Georg Stiernhielm, 1658.

Renacimiento El periodo de la historia de Suecia comprendido entre 1630 y 1718 es conocido como el Imperio sueco, y corresponde, al menos en parte, con el periodo de nacimiento (o renacimiento) de la literatura sueca. Una fecha clave en dicho Renacimiento es la de 1658, en que Georg Stiernhielm (1598-1672) publicó su poema alegórico Hércules luchando contra los vicios, la primera obra de la literatura sueca escrita en hexámetros. Stiernhielm ha sido llamado "Padre de la poesía sueca".

Cuando Suecia se convirtió en una potencia militar, surgió también una importante clase media. A diferencia del periodo anterior, la educación ya no estaba solo en manos eclesiásticas. La influencia de otros países, en especial Alemania, Francia, Holanda o Francia se hizo evidente en todos los ámbitos de la cultura. En este sentido es significativo que el considerado como primer poeta de Suecia, Georg Stiernhielm, estuviera más versado en filosofía y literatura clásica que en teología cristiana.

Durante esta época el goticismo también ganó importancia, convirtiédose en paradigma literario dominante, con la finalidad de demostrar que Suecia era naturalmente una potencia internacional.

thumb|Portada del Then Svenska Argus, 1732. El es considerado como el Siglo de Oro de las letras y las ciencias suecas. En este periodo, Suecia produjo autores y obras de un nivel muy superior a los anteriores. En política, esta época se conoce como Era de la Libertad (1712–1772), y en ella se produjo un importante aumento de los derechos y las libertades civiles, incluida la libertad de prensa, lo que supuso el espaldarazo definitivo a la secularización de la cultura sueca.Gustafson, pp. 102-103; Warburg, p. 57 (versión digital) Naturalmente, este nuevo impulso de la cultura y la literatura sueca debe relacionarse con la Ilustración europea, especialmente alemana, inglesa y francesa. Las mismas influencias, en especial la última, se manifiestan también en el idioma sueco, que adquirió numerosos galicismos.Algulin, pp. 38-39 Se ve especialmente en el caso de Hedvig Charlotta Nordenflycht (1718-1763), una aristócrata y poetisa sueca que mantuvo un salón ilustrado en Estocolmo y se hizo llamar la "Pastora del Norte", aunque sus fieles (entre los que estaban el poeta pastoril Gustaf Philip Creutz y el fabulista, satírico y dramaturgo Gustaf Fredrik Gyllenborg) imitaban indiscriminadamente la Astrea de Honoré d'Urfé, los Cuentos de Perrault, el Telémaco de Fenelón y la Pamela de Samuel Richardson. Los mejores frutos de estos autores fueron el Lamento de una tórtola desolada (1743) de Nordenflycht, el idilio Atis y Camila (1761) de Creutz y las Fábulas de Gyllenborg.

La literatura sueca como tal terminó de consolidarse en torno a 1750, fecha que se considera también como el inicio del idioma sueco contemporáneo. Las primeras obras maestras de esta época se deben a Olof von Dalin (1708-1763), en particular su Then Svenska Argus, una publicación periódica inspirada en The Spectator de Joseph Addison. En ella Dalin ofrecía su visión de la historia y la cultura suecas con un lenguaje rico en ironía y sarcasmo nunca visto en la literatura de su país. Entre 1730 y 1750 Dalin fue sin duda la principal figura literaria de Suecia: fue el primero en preocuparse por refinar la lengua con fines prácticos, y también el primer autor culto en ser apreciado por el gran público.Algulin, pp. 39-41; Gustafson, p. 108 Otras figuras literarias de esta época son, por ejemplo, los poetas Johan Henrik Kellgren (1751-1795), principal discípulo de Dalin y sucesor suyo, imitador de Voltaire y poeta horaciano, que se burla de los poetas menores, o Carl Michael Bellman (1740-1795). Un nuevo espíritu prerromántico se percibe ya en la obra de Thomas Thorild (1759-1808)

En este siglo, el uso del latín disminuyó notablemente en favor de la lengua nacional, aunque todavía hubo notables cultivadores en la figura del místico, filósofo y científico Emanuel Swedenborg (1688-1772) y el conocido botánico Carolus Linnaeus (1707-1778).

Romanticismo left|thumb|Ilustración de la Friðþjófs saga hins frœkna de Esaias Tegnér (ed. de 1876). El Romanticismo, desarrollado en toda Europa en el periodo que va, aproximadamente, entre 1805 y 1840, tuvo también una importante influencia en Suecia, a través principalmente de la influencia alemana. En este periodo la literatura sueca continuó el florecimiento del periodo anterior. Comenzaron a publicarse diversas publicaciones periódicas que rechazaban los modelos poéticos del siglo anterior. En 1811 se fundó una significativa Geatish Society ("sociedad gótica"), que editó el publicó la revista Iduna, en la que se ofrecía una visión romántica del Gothicismus.