Los antecedentes históricos de la ciudad de Monterrey y del Estado de Nuevo León están estrechamente ligadas. Cuando se fundó el Nuevo Reino de León, este se limitaba a Monterrey, desde el día 20 de septiembre de 1596, Monclova, Cerralvo y Saltillo y las familias fundadoras formaban un grupo de una treintena de personas en cada localidad.

Poco a poco, Nuevo León se fue poblando con las familias de pastores trashumante de origen criollo que combatieron y desplazaron a los grupos indígenas nativos de la región y—más tarde—con el final de la guerra entre México y Estados Unidos, la ciudad quedó a un paso de la frontera y convirtiéndose en un lugar estratégico para la industria y el comercio entre los dos países.

La que originalmente había estado aislada por la Sierra Madre Oriental y alejada del centro de la Nueva España y el México independiente, comenzó a desarrollarse —desde finales del y durante todo el — en todos los sentidos: demográfico, social, político y económico.Esta historia de Monterrey siguió, en general, el esquema y es una síntesis de la Breve Historia de Nuevo León de Israel Cavazos González. Tiene, sin embargo, referencias y adiciones de las que se citan sus fuentes.

Primeros pobladores thumb|250px|Petroglifo en Boca de Potrerillos Municipio de Mina N.L.

Los primeros pobladores fueron los chichimecas. Investigaciones actuales han demostrado una cultura de doce mil años de antigüedad.

thumb|250px|Nativos Yumas del reporte de William H. Emory. Washington 1857.

Muchas veces se les ha calificado sencillamente de chichimecas o etnias de la Norteamérica desértica, para diferenciarlos de los ricos y grandes grupos culturales de Mesoamérica: mayas, olmecas, zapotecas, etc. Se dice que eran nómadas o seminómadas, pero no andaban sin rumbo fijo, sino que obedecían a patrones regulares de movimiento dentro de territorios reconocidos; lo que los antropólogos denominan nomadismo territorial.Breen Murray, W., (compilador) Arte rupestre en el noreste Colección: La Historia en la Ciudad del Conocimiento. Serie Prehistoria Fondo Editorial de Nuevo León, Secretaría de Educación México, 2007 p. xviii ISBN 970-9715-24-0 Lo cierto es que no crearon grandes complejos urbanísticos como los del centro de México y, el esplendor de estos últimos lanzó una sombra que opacó su estudio por mucho tiempo. Los colonizadores españoles los llamaron convencionalmente conforme al uso de sus tatuajes y los "bautizaron" con los nombres de borrados, rayados, pelones, barretados, etc. Los especialistas han diferenciado varios núcleos lingüísticos entre las tribus que poblaron la región, pero no han logrado tener un criterio uniforme, colocándolos en la familia de los athapascana, los hokana o los macro-yuma, subgrupo de los coahuilteco-karankawa. A los que habitaban la región de lo que hoy es la ciudad se les ha dado el nombre de 32 «aguaceros» y «malincheños».Cfr. Alfonso Rico, Luis en México Desconocido Historia de Nuevo León en un Principio en Revista Turismo Nuevo León No. 3 2007.

Vivían en las cuevas y barrancos de los ríos. En las que dejaron vestigios de su paso en pinturas y grabados rupestres, piezas mobiliarias que podrían ser amuletos usados en ritos de fertilidad o iniciación de la pubertad,Eling, Herbert H., El Arte Mobiliario del Noreste de México INAH Vol XXIII Coahuila 2002 morteros, piedras ahuecadas y puntas de lanza de todo tipo que van desde las que datan de milenios —como las encontradas en el municipio de Ramones con más de 11,000 mil años de antigüedad— hasta las usadas por las tribus de comanches entrado el . La densidad de desechos domésticos prehistóricos encontrados en el área confirman que existió una población relativamente grande por lo menos en forma estacional. Pruebas de radiocarbono colocan la ocupación más temprana en Boca de Potrerillos hace unos 8000 años.Valadez Moreno, Moisés Expiración, Luto y defunción. Evidencias sobre prácticas Mortuorias de los antiguos norestenses en Revista de Humanidades: Tecnológico de Monterrey No. 010 ITESM Monterrey 2001 pp.125.

Entre 1960-1967, un grupo de arqueólogos de la Universidad de Texas, en Austin, encabezado por Jeremiah F. Epstein, emprendió un amplio programa de investigación en toda el área.Entre los principales especialistas de este tema se encuentran William Breen Murray, Solveig Turpin, Herbert H. Eling, Jr. y Moisés Valadez Moreno.Turpin, Solveig A., Herbert H. Eling, Jr. y Valdez Moreno Moisés, From Marshland to Desert: The Prehistoric Environment of Boca de Potrerillos, Nuevo Leon México, North American Archeologist 14 (4) Nueva York, Baywood Publishing Co., 1993 pp. 305-323

Existe además un museo arqueológico en el municipio de Mina y otro en Linares creado por Pablo Salce. La INAH planea abrir a finales del 2008 una sección en la zona arqueológica de Boca de Potrerillos denominada El Promontorio. En ella podrán ser observados más de 700 petrograbados e imágenes, que llegan a alcanzar 10 mil años de antigüedad.Cfr. El Universal Abrirá INAH zona arqueológica en Monterrey escrito por la redacción de El Golfo el Domingo, 17 de agosto de 2008.

Fundación de la Ciudad de Monterrey

Primer asentamiento llamado Santa Lucía (1577).

En su exploración en el norte de oeste al este de la Nueva España, el capitán Alberto del Canto, comisionado por el gobernador de Nueva VizcayaHoy conformado por Durango, Chihuahua y parte de Coahuila,Martín López de Ibarra, llevó a cabo una serie de fundaciones en 1577 que evidencian su notable dinamismo como explorador. En marzo estableció las minas de San Gregorio (actual Cerralvo), en mayo las Minas de la Trinidad (hoy Monclova), y en junio fundó la Villa de Santiago del Saltillo (actual Saltillo).

Finalmente, el 13 de diciembre de 1577, día de Santa Lucía de Siracusa, del Canto llegó a un valle al que llamó Extremadura y, junto a un manantial en la ribera sur del río Santa Catarina, fundó la Villa de Santa Lucía, considerada. La ubicación precisa del manantial fundacional es motivo de debate. Algunas fuentes lo sitúan en los ojos de agua de Santa Lucía, posiblemente en la actual Fuente de Monterrey, mientras que otras lo ubican en el lugar del obelisco de Juan Ignacio Ramón o en el Templo del Sagrado Corazón sobre la calle Zaragoza. Hoy en día, el Paseo Santa Lucía conmemora esta primera fundación. Alberto del Canto también nombró al Cerro de la Silla, icono de esta primera fundación.

Segundo asentamiento: «Villa de San Luis Rey de Francia» (1582)

En 1567 a bordo de un navío de vinos llegó a la Nueva España el portugués y de familia de cristianos nuevos, Luis de Carvajal y de la Cueva. Siendo alcalde de Tampico le fue encomendada la «pacificación» de la Huasteca y participó en diversas campañas de exploración. Una de las más importantes, fue la que hizo con Francisco de Puga Valles y Zacatecas, en la que se descubrió el camino a Mazapil y la Nueva Galicia en 1573.

Los reyes de España no seguían auspiciando con sus fondos empresas de descubrimiento, pero permitían que se hicieran por cuenta de los conquistadores. Carvajal viajó a España y negoció con Felipe II de España un contrato en el que le fue concedida la pacificación y población de un vasto territorio de "200 leguas tierra adentro" —unos 1,000 km.—. Este contrato o capitulación está firmado el 31 de mayo de 1579 y facultaba a Carvajal para actuar:

En 1580 los hombres de Carvajal a bordo de la urca Santa Catarina se unieron a la flota en la que viajaría también el virrey Lorenzo Suárez de Mendoza, conde de La Coruña. Una vez en Veracrúz, el grupo de Carvajal siguió por su cuenta hasta el puerto de Tampico a donde arribó el 25 de agosto.

Carvajal de inmediato se ocupó de su compromiso. Pasó largas temporadas en Tamapache, Temptela, Xalpa y Sichú y fundó el 12 de abril de 1582 la ciudad de León —hoy Cerralvo— y a media legua de esta fundó otra población que llamó Villa de Cueva. Este mismo año, en la antigua Santa Lucía, Carvajal fundó la Villa de San Luis Rey de Francia. Según un cronista, en estos lugares llegó a haber hasta 200 hombres que emprendían la captura de indios logrando con ello atraer a más soldados a los poblados.

Para poder gobernar tan vastos territorios, hacia 1585 Carvajal nombró tres tenientes: Felipe de Nuño para la zona del Pánuco, Gaspar Castaño de Sosa para el noreste y Diego de Montemayor para el centro, de Santa Lucía hasta la Laguna. Por aquella época, el conde de la Coruña comenzó un proceso contra Carvajal acusándolo de invadir territorios que no le correspondían. Carvajal pidió amparo y le fue concedido por medio de Pedro de Vega, procurador de la Real Audiencia el 18 de enero de 1582. El resentimiento del Virrey se transformó en una lucha sin cuartel contra Carvajal quien ya no pudo continuar con su gobierno.

Mientras Carvajal se encontraba en México, su sobrino, Luis de Carvajal el Mozo, se hacía cargo de las funciones de gobernador. Pero surgieron entonces enfrentamientos violentos entre indios y conquistadores que dieron como resultado la despoblación de la Villa de San Luis. Semejantes suertes corrieron la ciudad de León y la villa de Cueva. Finalmente Diego de Montemayor decide él también abandonar su territorio. Él y los escasos vecinos que quedaban, se reunieron en San Francisco (Apodaca) para, de allí, partir hacia Saltillo.

Por su parte hacia 1588 Luis de Carvajal logró salir en libertad y emprendió la tarea de repoblar las minas de Trinidad a las que llamó Nuevo Almadén —Monclova— y otorgó a Diego de Montemayor el nombramiento de lugarteniente del gobernador de Coahuila con jurisdicción sobre Santa Lucía, hasta las Parras y desde el Río Grande hasta la Laguna. Y con este nombramiento el encargo de repoblar la ciudad de León y quien lo quisiera, también las Parras. Pero los problemas de Carvajal no habían terminado.

Eran tiempos en los que religión y gobierno eran, se puede decir, una misma cosa. Ya pesaba la acusación en contra de Carvajal de invadir territorio ajeno, a esta se le sumaba ahora la de encubrir a su sobrina Isabel Rodríguez de Andara, en cuestiones de doctrina cristiana. Tenía en su contra ya el pertenecer a una familia de cristianos nuevos y termina siendo excomulgado. Fue arrestado por Alonso López y llevado nuevamente a México para ser juzgado por la Inquisición. Esta le retira la excomunión después de abjurar, pero lo sentencia al destierro por 6 años. Sentencia que no llegó a cumplir, pues poco tiempo después murió en prisión.Cfr. González Cavazos, Israel Breve Historia de Nuevo León 1994 México, D.F. ISBN 96-16-4541-3

Gaspar de Sosa, quien había quedado como teniente de Carvajal en Almadén, abandonó el sitio y se fue a Nuevo México, hecho que le valió el destierro a la China donde murió. El Nuevo Reino de León se hallaba nuevamente despoblado.

Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey (20 de septiembre de 1596)

A este Nuevo Reino de León le costaba sentar cabeza, los intentos anteriores de fundación habían fallado. Diego de Montemayor, quien había sido nombrado lugarteniente por Carvajal, vuelve al área después de ocho años de ausencia—debido a un lío de faldas que termina con el asesinato de su esposa—y funda la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey en el lugar en que estaba Santa Lucía y la fallida Villa de San Luis rey de Francia.

En el texto del acta de fundación, redactado por el escribano Diego Díaz de Berlanga, se advierte que Montemayor se ceñía en todo a las "Ordenanzas de Poblaciones Nuevas" promulgadas por Felipe II en 1573. Señaló a la ciudad por jurisdicción

A pesar de que el abandono del asentamiento, años antes, podría haber invalidado los nombramientos de Carvajal sobre Montemayor y con ello las prebendas que se pudieran tener, esto no sucedió. Años más tarde, el 11 de febrero de 1599, Montemayor fue nombrado por el mismo Virrey después de consultar a España, gobernador del Reino.

Época Virreinal thumb|250px|Monterrey. Imagen de 1889.