thumb|Una batería con una configuración de varios platillos.

La batería, también denominada batería acústica, es un instrumento musical conformado por un conjunto de instrumentos de percusión configurados para ser tocados por un único músico. Es usada por muchas agrupaciones musicales.

En algunos países, el término «batería» también se refiere al músico que toca este instrumento, al igual que el término «baterista», ambos equivalentes. La batería surgió de la necesidad de agrupar diversos instrumentos de percusión en un sistema compacto y cómodo para ser tocados simultáneamente por una sola persona.

Una batería está compuesta por tambores, platillos y otros instrumentos de percusión auxiliares, los cuales están dispuestos sobre soportes para que un músico pueda tocarlos sentado en un taburete denominado trono, utilizando baquetas en ambas manos para percutirlos y simultáneamente operando los pedales con los pies. Estos pedales controlan los platillos del hi hat y el golpeador del bombo, siendo común la inclusión de dos pedales de bombo en algunos casos para facilitar la ejecución de ritmos más rápidos.

Desde el punto de vista técnico, la batería integra principalmente membranófonos, específicamente los tambores, clasificados según el sistema de Hornbostel-Sachs como instrumentos de alto nivel 2 y, también idiófonos, representados en su mayoría por los platillos, aunque ocasionalmente se incorporan otros elementos como la caja china o el cencerro, clasificados como idiófonos de alto nivel 1 en dicho sistema.Remnant, M. (1989). Musical instruments. (pags. 159–174). Londres: B.T. Batsford Ltd. Desde la década de 2020, algunas configuraciones de batería incluyen instrumentos electrónicos, que se categorizan dentro de la clasificación Hornbostel-Sachs 53. Además, es común el uso de baterías híbridas, que combinan instrumentos acústicos y electrónicos, así como baterías electrónicas, que se han integrado en una variedad de géneros musicales, como en el rock o en el heavy metal.

Si bien no existe un estándar universal debido a que se trata de un instrumento modular y altamente personalizable, la configuración de una batería presenta los siguientes componentes:

Una caja, situada entre las rodillas del músico y montada sobre un soporte, la caja es tocada mediante baquetas, aunque también puede ser interpretada con mazas o escobillas, según el estilo musical. Uno o dos bombos. Son accionados mediante un pedal operado con el pie derecho, o mediante una configuración de pedal doble que utiliza ambos pies. En ambos casos, un golpeador o maza recubierto de fieltro es movilizado, produciendo un sonido profundo y resonante. Uno o varios toms, los cuales se tocan con baquetas, dependiendo de la técnica y el tipo de sonido que se desee lograr. Estos tambores, generalmente de menor tamaño que el bombo, proporcionan una variedad de tonos y son fundamentales para la estructura rítmica. Un hi hat, compuesto por dos platillos superpuestos montados en un soporte que pueden ser tocados con las baquetas. Este componente se caracteriza por su capacidad para abrirse y cerrarse a través de un pedal controlado por el pie izquierdo, el cual permite además generar un sonido sin la necesidad de tocarlo con las baquetas. Uno o varios platillos, que se incorporan montados en soportes. Son tocados con las baquetas y pueden variar en tamaño y tipo, dependiendo de las preferencias del baterista y el estilo musical.

Todos estos instrumentos se clasifican como percusión sin tono, lo que permite que la música se anote utilizando la notación de percusión, para la que existe una forma semiestandarizada tanto para la batería como para la batería electrónica. Mientras que algunos instrumentos, como la guitarra o el piano, pueden interpretar melodías y acordes, las baterías producen sonidos de tono indeterminado. La batería forma parte de la sección rítmica estándar, utilizada en muchos tipos de estilos musicales populares y tradicionales, desde el rock y el pop hasta el blues y el jazz. Otros instrumentos estándar utilizados en la sección rítmica son el piano, la guitarra eléctrica, el bajo eléctrico y los teclados.

Los bateristas usualmente amplían sus baterías a partir de una configuración básica, añadiendo más tambores, más platillos y muchos otros instrumentos, entre ellos la percusión con tono, por ejemplo, xilófonos o marimbas. En algunos estilos musicales, es normal que se realicen determinadas ampliaciones. Por ejemplo, algunos bateristas de rock y heavy metal utilizan dobles bombos, que pueden conseguirse con un segundo bombo o bien con un doble pedal a distancia. En el ámbito de la música progresiva, algunos bateristas optan por integrar a su equipo de trabajo instrumentos de percusión orquestal, como gongs o campanas tubulares, para expandir las posibilidades sonoras y texturales de su interpretación. Por otro lado, ciertos intérpretes, particularmente dentro de géneros como el rockabilly y funk, recurren a configuraciones más compactas de batería, utilizando modelos más pequeños que prescinden de elementos de la configuración clásica.

Historia de la batería Los instrumentos de percusión son considerados los más antiguos de los instrumentos musicales junto a los de viento o armónicos. El origen de la batería se localiza en los Estados Unidos a finales del y radica en la unión, en 1890, de unos cuantos instrumentos que se tocaban por separado hasta el momento: el redoblante, el bombo y los platillos, popularizados por la música europea pero todos de origen turco.

En el , los músicos románticos comenzaron a utilizar baterías cada vez más grandes, que fueron utilizados a principios del , en el cakewalk y otros estilos estadounidenses precursores del jazz.miniaturadeimagen|130px|izquierda|Batería de 1935 con algunos elementos poco comunes hoy en día.

Antes de que todos los instrumentos fueran unidos y mientras su unión no era popular, eran tocados por varias personas (entre 2 y 4), cada una de las cuales se encargaba de alguno de los instrumentos de percusión. Pero las pérdidas durante la Primera Guerra Mundial afectaron a la alta burguesía, que solía contar con pequeñas orquestas privadas, y se vieron obligados a reducir el número de músicos, y en muchos casos estos, sobre todo los percusionistas, aprendieron a tocar varios instrumentos a la vez.

Con la invención del pedal de bombo (primero, de madera; después, de metal), en 1910, por parte de Wiliam F. Ludwig, se permitió que casi todos los instrumentos de percusión pudieran ser tocados por una sola persona o músico.

Composición de una batería 220px|miniaturadeimagen|izquierda|Batería básica con caja, bombo con pedal simple, dos toms aéreos, un tom base, un plato hi-hat con su pedal, un Crash y un Ride.

La batería está compuesta por un conjunto de tambores, cubiertos por dos parches que están hechos de un material derivado del plástico y dependiendo del tambor es un tipo de parche u otro. Hay desde parches muy básicos hasta los parches más complejos, compuestos por una capa de un plástico base, otra con aceite que guarda el sonido y crea un "reverb" y otra que es la sección de golpeo hecha de un material derivado del látex para la mayor duración del mismo. Un tambor está compuesto por dos parches, uno de golpeo (en la parte superior) y otro resonante (en la parte inferior). Estos tambores pueden variar su diámetro, afectando al tono, y la profundidad, variando la sensibilidad sobre el parche de resonancia.

Además la batería también es acompañada por los imprescindibles platillos, otros accesorios relativamente comunes (tales como el cencerro, panderetas, bloques de madera, entre otros) y ocasionalmente cualquier objeto que produzca un sonido con cierta musicalidad y del gusto del baterista. La batería se puede afinar con una llave de afinación y un sistema de capachos o lugs y pernos de afinación que tensan el parche. Mientras más tenso el parche, más agudo el sonido que emite, y cuanto menos tenso más grave el sonido emitido.

thumb|230px|1.- Bombo 2.- Tom de Piso 3.- Caja/Tarola 4.- Tomtom 5.- Hi-hat 6.- Crash y Ride

Piezas

thumb|240px|derecha|Batería vista desde arriba. Consta de una caja en el centro, dos bombos cada uno con su pedal, dos Toms (tom 1 y tom 2) aéreos, dos Toms base a la derecha, un hi-hat con su pedal a la izquierda de la caja, un plato Ride (el más grande) a la derecha de la caja, varios Crash, un pequeño Splash y un China.

Bombo: Usualmente tiene un diámetro desde 45,7 a 66 cm (18” hasta 26”), y una profundidad de entre 35,6 a 55,9 cm (14” y 22”) aunque también se los encuentra desde las 16 pulgadas hasta las 28 pulgadas de diámetro. El más usado es el de 22×18”. El bombo generalmente se maneja con el pie a través de un pedal con una maza. También se puede manejar con un doble pedal, usando los dos pies que, comúnmente se conectan por medio de un sistema cardánico que activa la segunda maza, aunque existen diversos sistemas, incluso algunos de activación con el talón y la punta de los pies. El bombo posee la voz más grave y potente de todo el conjunto y, por ello, cumple una función de cimentación básica en la interpretación. En el Heavy Metal puede haber dos pedales situados delante del bombo para alcanzar mayor velocidad. Caja, tarola o redoblante: Suelen tener un diámetro de 14”, pero los hay desde 10” a 17”. La profundidad estándar es 5,5”, pudiendo variar desde 3,5” (piccolo) hasta 8,0”. A diferencia de los otros tambores, la caja posee una bordona o conjunto de alambres que, colocada en contacto con el parche de resonancia, produce su vibración por simpatía y el característico sonido a zumbido de la caja. Su función es marcar los compases, lo que no impide que se use libremente, logrando cambios en la marcha o contratiempos. Tom toms o toms: Miden desde 6” hasta 15” de diámetro. Generalmente van montados sobre el bombo, pero si se usan más de dos, llevan soportes adicionales. Muchas veces los toms van sobre los pedestales de los platillos. Actualmente los toms o también llamados toms aéreos van en pedestales exclusivos para los toms y vienen en varios diseños uno de los más comunes son los que se parecen a los pedestales del redoblante. Tom base o tom de piso (goliat o chancha): Miden desde 14” hasta 20” pulgadas de diámetro. Generalmente poseen patas individuales, pero algunas veces permiten ser anclados a un pedestal de platillo.

Platillos

miniaturadeimagen|200px|derecha|Diversos platillos tipo hi-hat o charles. Nótese que cada hi-hat se compone de dos platillos, uno superior cuya altura se controla con el pedal y otro inferior, generalmente más pesado.

Crash o Remate: Platillo mediano de 12” a 22”. Se utiliza para dar énfasis en los pasajes musicales y para algunos ritmos. Ride o Ritmo: Platillo grande cuyo diámetro varía entre 17” y 24”, aunque hay marcas a modo de curiosidad que los fabricaron de 26" e incluso hasta de 32”. Los más comunes son los de 20” 21" y 22”. Muchas veces se usan para llevar el ritmo en sustitución del hi-hat. Splash: Platillo pequeño que varía de 5” hasta 13” pulgadas. Se usan para efectos especiales, comúnmente en pasajes de poca intensidad sonora. China: Platillo que se fabrica desde 10” hasta 22”. También existe el china-splash, de 8” a 12” pulgadas. Se usan para efectos. Su diseño es característico pues son colocados del revés. Tiene una cierta similitud de sonido con el crash. Bell: plato de entre 4 y 12 pulgadas de mucho grosor, usado para efectos y breaks, en muy pocas ocasiones para llevar el pulso. Es habitual encontrarlo en la configuración de los baterías de géneros como el Deathcore o el metal extremo. Su sonido es muy puro, parecido al de la campana del ride pero sin la base. Su forma es la de un splash con la campana enorme, y es casi irrompible; su sustain es muy prolongado y se suele colocar boca arriba.