La reanimación cardiopulmonar (abreviada como RCP) o reanimación cardiorrespiratoria es un conjunto de maniobras reglamentarias destinadas a asegurar la oxigenación de los órganos vitales cuando la circulación de la sangre de una persona se detiene, independientemente de la causa del paro cardiorrespiratorio. thumb|Ejemplo de una RCP en vídeo

Los principales componentes de la reanimación cardiopulmonar básica son avisar al servicio médico de emergencias dentro o fuera del hospital, y utilizar compresiones torácicas (masaje cardíaco externo, MCE) junto con respiración artificial (ventilación artificial). Otros elementos que pueden estar relacionados incluyen desfibriladores externos automáticos y el uso de maniobras anti-atragantamiento.

Las recomendaciones específicas sobre la RCP varían en función de la edad del paciente y la causa del paro cardíaco. Se ha demostrado que cuando la RCP es puesta en práctica por personas adiestradas en la técnica y se inicia al cabo de pocos minutos tras el paro cardíaco, estos procedimientos pueden ser eficaces en salvar vidas humanas. Aunque un estudio publicado en 2010 ha puesto en duda el alcance del procedimiento, y así, de 95 000 pacientes, solo el 8 % presentó resultados positivos.

miniaturadeimagen|Una práctica de RCP

Historia

Para 1776 ya se describía el procedimiento de hacer presión sobre el cartílago cricoides cuando se realiza insuflación artificial por la boca, con el fin de evitar la entrada de aire al esófago.Moro, Eduardo Toshiyuki y Goulart, Alexandre (2008): «Compression of the cricoid cartilage: current aspects», artículo en la Revista Brasileira de Anestesiología, 58 (6): págs. 643-650; diciembre de 2008. DOI: 10.1590/S0034-70942008000600010. Consultado el 10 de noviembre de 2010.

A finales de los años cincuenta, Peter Safar y James Elan desarrollaron el concepto de la «respiración boca a boca».

En 1960, William B. Kouwenhoven,Kouwenhoven, W. B.; Ing, D. R.; Jude, J. R.; Knickerbocker, G. G. (1960): «Closed chest cardiac massage», artículo en la revista JAMA, 173: págs. 1064-1068; 1960. Guy Knickerbocker y Jim Jude describieron las ventajas de la compresión torácica para provocar la circulación artificial. Safar luego estableció el protocolo de la RCP,Safar, P. (1968): «Cardiopulmonary resuscitation». World Federation or Societies of Anesthesiologists. A. Laerdal. Stavenger, 1968. el cual continuó siendo asumido por la Asociación Estadounidense del Corazón.

Entre 1991 y 2000, un solo socorrista alternaba quince compresiones torácicas y dos respiraciones en un adulto o un niño de más de ocho años; las compresiones se hacían a un ritmo de 60 por minuto. Para un bebé, se realizaban cuatro respiraciones iniciales (dos durante el cálculo; luego otras dos después del paso de la alarma) y se alternaban cinco compresiones torácicas y una respiración. Un socorrista aislado y sin medios practicaba la RCP durante un minuto antes de pedir ayuda; si los socorristas eran dos, alternaban cinco compresiones y una respiración, tanto en un adulto como en un bebé.

En 2000 se abandonó el término «masaje cardíaco externo» (MCE) por «compresiones torácicas». En la actualidad, los ritmos de las compresiones se unificaron: 100 por minuto, cualquiera sea la edad. Solo se realizan dos respiraciones iniciales en bebés. Un socorrista aislado y sin medio de llamada da la alerta inmediatamente, excepto en el caso de un niño de menos de ocho años, o en el caso de ahogamiento o de una intoxicación, donde la alarma se realiza después de un minuto de RCP. Con dos socorristas, se mantiene una alternancia de 30 a 2.

Indicaciones

thumb|200px|Reanimación cardiopulmonar efectuada a un paciente masculino víctima de un alud

La reanimación cardiopulmonar debe practicarse sobre toda persona en parada cardiorrespiratoria, es decir:

No responde: la persona no se mueve espontáneamente, no reacciona ni al tacto ni a la voz, y, en definitiva, está inconsciente (o aproximadamente inconsciente). No respira o su respiración es escasa. No tiene pulso (latidos) o su pulso es escaso. Ante la duda, inicie compresiones cardíacas.

Se recomienda que todo paciente en paro cardíaco reciba reanimación, a menos que:Grupo de Estudios de Ética Clínica de la Sociedad Médica de Santiago (2007): «La reanimación cardiorrespiratoria y la orden de no reanimar», artículo en español en la Revista Médica de Chile, vol. 135, n.º 5, págs. 669-679; 2007. Consultado el 10 de abril de 2010. ISSN 0034-9887. DOI: 10.4067/S0034-98872007000500017.

La víctima tenga una instrucción válida de no ser reanimado; La víctima presenta signos de muerte irreversible como el rigor mortis o livideces en sitios de declive; No se pueda esperar un beneficio fisiológico, dado que las funciones vitales de la víctima se han deteriorado a pesar de un tratamiento máximo para condiciones como el choque séptico o cardiogénico progresivos;

En el caso de parada cardiorrespiratoria en adultos, el ritmo cardiaco que se suele encontrar más frecuentemente es la denominada «fibrilación ventricular». El tratamiento adecuado de la fibrilación ventricular es la desfibrilación precoz. Cada minuto que pasa disminuye en un 10 % las posibilidades de supervivencia. En el caso de un adulto con pérdida brusca de consciencia y cuando se está solo (reanimador aislado), la prioridad es llamar a los servicios de emergencia (hay una lista internacional con sus teléfonos aquí) antes de comenzar la RCP para de esta manera realizar la desfibrilación lo antes posible. La RCP sirve solo para mejorar las posibilidades de supervivencia mientras se espera la ayuda especializada. Debido a su importancia en eventos súbitos en adultos, se está potenciando el uso de desfibriladores automáticos en sitios estratégicos, estadios, centros comerciales o aviones y permiten que una persona con un mínimo entrenamiento sea capaz de realizar maniobras de reanimación.

Límites temporales —Tiempo antes de lesiones cerebrales graves: El tiempo en que una víctima de parada cardiorrespiratoria podría estar sin recibir reanimación cardiopulmonar antes de comenzar a sufrir lesiones cerebrales graves es variable, pero normalmente sería de unos pocos minutos (aproximadamente de 3 a 5 minutos, o un poco más). Incluso, algunas víctimas pueden morir en ese tiempo.

—Duración de la reanimación cardiopulmonar (RCP): No es claro el tiempo durante el cual una reanimación cardiopulmonar aún puede funcionar, pues eso depende de muchos factores; por ello, muchas guías oficiales recomiendan continuar una reanimación cardiopulmonar hasta que lleguen los servicios médicos de emergencia (para intentar mantener vivo al paciente así, al menos), y también indican solicitar un desfibrilador de emergencia (DEA o DESA, AED en inglés) en el entorno, para intentar realizar con él una desfibrilación automática lo antes posible antes de considerar que el paciente ha muerto.

Reanimación cardiopulmonar (RCP), proceso El proceso práctico de una reanimación pulmonar (RCP) de primeros auxilios consiste en la secuencia que aparece a continuación:

1. Seguridad en la zona: Asegurarse de que el paciente y el rescatador han quedado en una zona sin peligros (como el fuego, los eléctricos u otros), o, si hay peligros y no pueden ser detenidos, desplazar al paciente y el rescatador hasta un espacio seguro.

• En caso de posible lesión grave de la columna vertebral: Si el paciente pudiera tener alguna lesión de médula espinal (en la columna vertebral, sea en la parte de la espalda o en el cuello) que haya dejado a su movilidad gravemente dañada, hay que evitar moverlo excepto si eso es necesario, e incluso, cuando es necesario, hay que moverlo o rotarlo sólo lo requerido y sosteniéndolo con mucho cuidado (leer acerca de esto en los dibujos de abajo). Estas precauciones evitan riesgos de aumentar los daños para la movilidad en el futuro.

El paciente tiene que quedar al final tumbado y boca arriba, sobre una superficie suficientemente firme como para realizarle compresiones (por ejemplo, sobre el suelo o sobre ropa colocada en el suelo, pues una cama sería demasiado blanda para eso).

2. Comprobar si hace falta reanimación: Una víctima requiere reanimación cardiopulmonar (RCP) si no tiene pulso (es decir: está en paro cardíaco, su corazón no late) o si su pulso es demasiado escaso (prácticamente nulo, como en el caso de algún latido aislado y fugaz, o más que eso, pero claramente insuficiente para la vida).Una víctima también requiere la reanimación si no respira o si su respiración es demasiado escasa (prácticamente nula, quizás sólo un gesto de abrir la boca).La falta de una de esas cosas (pulso o respiración) conduce rápidamente a la falta de la otra. Un paciente así estaría inconsciente (o incapacitado).

Además, si la víctima tiene alguna herida que sangra en exceso, eso requiere algún tratamiento para detener la pérdida de sangre (en la mayoría de los casos, mantener la herida presionada), lo cual habría que comenzar a hacer antes de las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) si es que la víctima va a quedar desangrada enseguida.

La manera inicial de comprobar si el paciente requiere reanimación cardiopulmonar (RCP) es tocarlo en alguno de sus hombros y gritar algo, como: "¿qué le pasa?" o "¿puede oírme?".

Si el paciente no reacciona, es posible realizar mayores comprobaciones, pero sin gastar demasiado tiempo en este asunto, puesto que el paciente puede requerir urgentemente algún tratamiento (los socorristas profesionales pueden tardar sólo 10 segundos en comprobar cómo está). Algunas maneras de comprobar su estado son:

En el pulso carotídeo: Comprobación de los latidos en cualquiera de los dos lados de su cuello (izquierdo o derecho, preferiblemente en un surco del cuello que puede formarse en paralelo a su vía respiratoria), cerca de su cabeza, encima de la franja horizontal de la nuez (ver en la imagen de abajo). En el pulso radial: En casos en los que el pulso carotídeo del cuello es inaccesible, los latidos pueden ser comprobados en el pulso radial de las muñecas (ver en la imagen de abajo). En la respiración: Adicionalmente, podría ser comprobada la respiración (ver en la imagen de abajo).

3. Avisos y solicitar desfibrilador: Esta fase se resume en: avisar del problema del paciente, y buscar y utilizar aparatos (teléfono y desfibrilador), rápidamente. Tales tareas pueden ser repartidas entre varias personas para ganar tiempo, pero una de ellas se quedaría con el paciente para hacerle las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP, ver descripción más abajo).

Orden óptimo de acciones en esta fase

Este orden organiza las acciones requeridas (llamar, buscar desfibrilador y reanimación) de la mejor manera para la mayoría de los casos. Además, si hay varias personas, esas mismas acciones pueden ser repartidas para ser realizadas a la vez.

3A) Avisar a la gente que haya allí: Tras comprobar que el paciente requiere reanimación cardiopulmonar (requiere RCP, ver descripción más abajo), la primera acción sería pedir alguna aportación a las personas de alrededor (como que hagan reanimación cardiopulmonar si alguna de ellas sabe, u otra tarea requerida). 3B) Avisar por teléfono: La siguiente tarea es llamar o hacer llamar por teléfono a los servicios médicos de emergencia (para ello, es posible consultar la lista internacional de números de teléfonos de emergencia). Hay socorristas capaces de ganar tiempo llamando con un teléfono inalámbrico en modo altavoz mientras ellos mismos hacen las maniobras de reanimación cardiopulmonar.